miércoles, 18 de julio de 2012

EL 74% DE LAS MUJERES VÍCTIMAS DE FEMICIDIO NO HABÍAN DENUNCIADO PREVIAMENTE VG


Un total de 62 mujeres fallecieron a manos de sus parejas o ex parejas en 2011. Dos hijos fallecieron junto a sus madres y siete hombres murieron por violencia doméstica, cinco a manos de una mujer y dos a manos de otro hombre. Son algunos de los datos del Observatorio contra la Violencia de Género, entidad adscrita al CGPj, hechos públicos hace unos días.
Además se ha sabido el 72,5% de las mujeres muertas mantenían el vínculo afectivo con su agresor y un 74% de las fallecidas no había denunciado y que siete de cada diez mujeres muertas por violencia de género en 2011 no habían denunciado previamente malos tratos

El último Pleno del CGPJ del pasado jueves , conoció el Informe sobre víctimas mortales de la violencia de género y de la violencia doméstica en el ámbito de la pareja o ex pareja en el año 2011.

El número de mujeres muertas por sus parejas o ex parejas masculinas a lo largo de 2011 ascendió a 62, según consta en el Informe sobre víctimas mortales de la violencia de género y de la violencia doméstica en el ámbito de la pareja o ex pareja en 2011 elaborado por la sección del Consejo General del Poder Judicial perteneciente al Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género.

La edad media de las víctimas de femicidio ha descendido de los 44 años en 2009 a los 42 años. La gran mayoría, el 72%, fue asaltada en el domicilio como en años anteriores.

El 65% de las víctimas de femicidio eran españolas y el 35% extranjeras. Este último porcentaje refleja una especial sobrerrepresentación de las mujeres extranjeras si se tiene en cuenta que suponían el año pasado casi un 12% de la población femenina en España.

El Informe incluye un análisis específico de los procedimientos judiciales tramitados con anterioridad a la muerte de las víctimas, lo que permite conocer las actitudes previas de las mujeres y sus presuntos agresores, así como el comportamiento de su entorno familiar y social, de las instituciones y de los colectivos profesionales implicados. El estudio refleja cómo la violencia económica es un factor más de presión al que se ve sometida la víctima.

Del estudio se extrae la tendencia de que las mujeres que denuncian lo hacen por hechos de aparente menor gravedad -como insultos, desprecios o humillaciones- y deja patente que aún es necesaria una mayor implicación del entorno familiar y social y de los poderes públicos, sobre todo en los aspectos preventivos, pues la respuesta judicial se produce cuando el delito ya se ha cometido.


Inmaculada Montalbán, vocal responsable de esta entidad, destaca que “la violencia económica se muestra como una manifestación más de violencia contra las mujeres, por eso, en tiempos de crisis, es muy importante mantener las ayudas económicas y sociales a las víctimas de estos delitos para que ellas y sus hijos e hijas puedan salir del círculo de la violencia”.

Fuente: Diario Jurídico

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