sábado, 29 de septiembre de 2012

EL SAP ( síndrome de alienación parental) NO TIENE BASE CIENTÍFICA


El Síndrome de Alienación Parental no tiene ninguna base científica. Psiquiatras, juristas y diversas asociaciones e instituciones de mujeres alertan de las consecuencias de su utilización
El denominado Síndrome de Alienación Parental (SAP) no ha sido reconocido por ninguna asociación profesional ni científica y ha sido rechazado por las principales instituciones del campo de la salud y la psiquiatría, incluyendo la OMS. Estas instituciones, que priman los objetivos clínicos y de investigación, basan la inclusión de una nueva entidad diagnóstica en la existencia de sólidas bases empíricas, no cumpliendo el SAP ninguno de los criterios necesarios. Sin embargo, este “falso síndrome”, como muchos lo catalogan, fruto de la invención del estadounidense R. Gardner, está siendo utilizado en los juzgados en casos de divorcio conflictivos, muchos de ellos con componentes de violencia de género.

“Si bien se observa una disminución del uso de este recurso en los juicios de divorcio en el relación al boom al que asistimos hace un año” asegura la presidenta de la Asociación de Juristas Themis, Altamira Gonzalo, “es necesario hacer un esfuerzo de esclarecimiento y concienciación de los efectos tan perjudiciales de esta práctica, que es utilizada para defender a hombres que no han ejercido la paternidad correctamente o han maltratado a sus parejas”

El tratamiento en menores de algo que no ha sido probado es una negligencia

Antonio Escudero Nafs, psiquiatra y ex presidente de la Asociación Madrileña de Salud Mental, subraya que “el SAP no tiene ningún apoyo empírico” y advierte que “si los psicólogos o psiquiatras lo diagnostican y llevan adelante el tratamiento con los niños podemos y debemos ser acusados de negligencia, porque no estamos autorizados a aplicar algo que no ha sido demostrado científicamente.”

“El concepto de alienación parental ha existido siempre, de un lado y de otro, lo que no sabe la gente es que cuando va la palabra síndrome delante del concepto de alienación parental se ha medicalizado todo, se está tratando algo que no es médico como médico”, afirma este profesional de la salud.

Juristas, psiquiatras y asociaciones de mujeres alertan sobre las consecuencias que tiene aceptar la existencia del SAP en los expedientes jurídicos. A partir de ahí, cualquier cosa que diga la persona diagnosticada será considerada un síntoma y, por tanto, deja de tener validez.

Trasfondo machista y cuotas de poder

“Evidentemente”, declara Altamira, “no estamos diciendo que todas las madres sean buenas y los padres malos. Existen casos y conductas personales reprochables, que deberán tenerse en cuenta, pero esto es absolutamente distinto a aceptar la validez de un síndrome que además afecta a las mujeres. Con este supuesto síndrome se ataca a niños y a madres en el proceso judicial a través de una ideología machista”

En ese sentido, son cada vez más numerosos los profesionales de la psicología y psiquiatría que valoran la formulación del síndrome como un modo más de violencia contra la mujer, y que recuerdan que “la razón más probable para que un niño rechace a un progenitor es la propia conducta de ese progenitor y etiquetas como el SAP sirven para desviar la atención de estas conductas.”

“Así”, prosigue Escudero, “se está culpabilizando a las madres de conductas de los hijos y se da por hecho que las mujeres y los niños mienten, algo típico del trasfondo machista y patriarcal en el que vivimos.” Según el psiquiatra, “se está dando un arma poderosísima a los maltratadores, además de ser un instrumento de control de las mujeres.”

Antonio Escudero cree que algunos de los defensores del SAP persiguen ciertas cuotas de poder, también económico. “En los últimos años, hemos visto surgir cursos sobre el SAP que supuestamente están dirigidos a profesionales de la psicología y la psiquiatría, simples, exentos de toda validez científica, pero eso sí, que cuestan dinero”, afirma.

Numerosas organizaciones de mujeres, así como organismos e instituciones, entre ellos el Centro de Atención, Recuperación y Reinserción de Mujer y Niños/as Maltratado/as, insisten en la necesidad de no consentir la aplicación algo que no ha sido probado y advierten que este supuesto síndrome “revictimiza” a las niños y niñas que ya eran víctimas y “dejan a estos niños en las manos de un abusador que ha engañado a la justicia, de alguien que va a agravar las secuelas que ya de por sí tenían.”

FUENTE: AMECOPRESS - POR GLORIA LOPEZ

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