jueves, 27 de febrero de 2014

MÉXICO: ¿ PARAÍSO DE LA TRATA?

Ruta de la Trata.

DETRAS DE LO QUE VEMOS- EVA GIBERTI

CAMPAÑA ONU MUJERES



Una serie de anuncios, desarrollados por Memac Ogilvy & Mather Dubai, como una idea creativa para ONU Mujeres, utilizan búsquedas de Google auténticas para ilustrar la prevalencia del sexismo y la discriminación contra las mujeres. Basado en una búsqueda realizada el 9 de marzo de 2013, los anuncios exponen sentimientos negativos que van desde estereotipos hasta la negación absoluta de los derechos de las mujeres.
"Cuando nos topamos con estas búsquedas, nos quedamos impactados por lo negativo que eran y decidimos que teníamos que hacer algo con ellas", dice Christopher Hunt, Director de arte del equipo creativo. La idea desarrollada coloca el texto de las búsquedas en Google sobre la boca de los retratos de mujeres, como para acallar sus voces.
"Los anuncios son impactantes porque muestran el largo camino que aún queda por recorrer para lograr la igualdad de género. Se trata de una llamada de atención, y esperamos que el mensaje llegue muy lejos", añade Kareem Shuhaibar, autor de la serie.
Para ONU Mujeres estas búsquedas confirman la urgente necesidad de continuar abogando por los derechos de las mujeres, su empoderamiento y la igualdad, una causa que la organización promueve en todo el mundo. ONU Mujeres está entusiasmada por la fuerte reacción inicial que han generado los anuncios y espera que promuevan un diálogo constructivo a nivel mundial.

Fuente: ONU Mujeres


VIOLENCIA INSTITUCIONAL


ONG´S: SE NECESITA MÁS PRESUPUESTO Y JERARQUIZACIÓN DEL TEMA TRATA

En diciembre del 2012, pocos días después del vergonzoso fallo de la Cámara Penal de Tucumán que absolvió a las 13 personas imputadas por el secuestro y desaparición de Marita Verón, fue aprobada por el Parlamento Nacional una reforma a la Ley de Trata del 2008, largamente pedida por la sociedad civil. 




 Poco más de un año después, representantes de organizaciones sociales y políticas reclaman mayor presupuesto, jerarquización del tema en el organigrama del Estado y que sea reglamentado el Consejo Federal que incluiría a la sociedad civil en el diseño de las políticas públicas sobre el tema.


“Creemos que la Oficina de Rescate a las víctimas del Ministerio de Justicia, la Procuraduría de Trata de Personas y Secuestros Extorsivos (PROTEX) y el Comité Ejecutivo para la Lucha contra la Trata  trabajan muy bien. ¿Qué falta? Presupuesto y jerarquización política del tema” sintetiza Fabiana Túñez, integrante de la Asociación Civil La Casa del Encuentro.

La Oficina de Rescate y Acompañamiento de Víctimas de Trata es un organismo dependiente del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos que realiza acompañamiento jurídico y psicológico a personas víctimas de este delito en la primera etapa de realización de la denuncia. La PROTEX, a su vez, depende del Ministerio Público Fiscal y su finalidad es prestar asistencia a las Fiscalias de todo el país en las causas judiciales por secuestros extorsivos, trata de personas y delitos conexos a la trata. Y el Comité Ejecutivo para la Lucha contra la Trata es un organismo creado por la reforma de la Ley de Prevención y Sanción de la Trata de Personas y Asistencia a sus víctimas, de diciembre del 2012, con el objetivo de ejecutar un Programa Nacional para la Lucha contra la Trata y Explotación de Personas .

La reforma de la Ley de Trata dio fin a cuatro años de reclamos desde las organizaciones de la sociedad civil y sectores comprometidos con el tema por las deficiencias con que había sido aprobada la ley en el 2008. Los puntos centrales de la reforma fueron la eliminación de la figura del consentimiento en víctimas mayores de 18 años, la no excarcelabilidad de las penas y la creación de dos nuevos organismos – el Comité Ejecutivo para la Lucha contra la Trata y el Consejo Federal para la Lucha contra la Trata- que deberían diseñar, aprobar y ejecutar la política nacional y federal en materia de trata de personas.

Un tema que preocupa a las organizaciones de la sociedad civil es la asistencia a las víctimas una vez pasada la denuncia inicial. Actualmente, la Oficina de Rescate, terminada la etapa de denuncia, deriva cada caso a los puntos focales sobre trata en las provincias que es donde debe concluirse la asistencia y, sobre todo, la posibilidad de reinserción de esa persona en la comunidad y de sostenerse económica, vital y emocionalmente. Esta etapa es la más difícil y donde las organizaciones perciben más falencias en las políticas públicas.

“Nosotras proponemos que esta asistencia debe ser integral, desde los aspectos psicológicos y emocionales, a los jurídicos y los económicos, de tal manera de ayudarlas a redefinir sus proyectos de vida -sostiene Túñez-. Y debe ser sostenido en el tiempo. Si no hay acompañamiento, es muy difícil que ellas puedan sostenerse. Nosotras hablamos de no menos de cinco años de acompañamiento; esto ahora no se está haciendo.” 

“Políticas públicas sobre trata tenemos –señala a su vez Viviana Caminos, integrante de la Red Alto al tráfico y la Trata-, lo que faltan son recursos económicos. Actualmente los recursos se van creando a medida que se presentan los problemas, pero no hay un presupuesto dedicado al tema. Cuando la Oficina de Rescate deriva un caso a las provincias, eso se hace sin recursos. A veces, quizá, después de un operativo, hay una derivación de 20 personas y en las provincias no hay presupuesto específico para abordar esos casos.”

En relación al Comité, que comenzó a funcionar en octubre del 2013 en la órbita de Jefatura de Gabinete de Ministrxs, y que está trabajando en la articulación de organismos del Estado que trabajan el tema y sensibilización de áreas que pueden aportar en las tareas de asistencia y prevención, Túñez alerta sobre las dificultades de la transversalización de la perspectiva de género: “Cuando intentás trabajar en forma transversal, la experiencia nos dice que se termina haciendo muy poco. Tanto trata, como violencia y otros temas de género deberían tener el rango de una secretaría de Estado con presupuesto propio e independencia económica”.

Además del Comité, ya en funcionamiento, está pendiente la creación del Consejo Consejo Federal para la Lucha contra la Trata, en el que participarían las organizaciones de la sociedad civil junto a integrantes de los tres poderes del Estado. Para comenzar a funcionar, el Consejo requiere que sea reglamentada la reforma de la Ley de Trata aprobada en el 2012, hecho que aún no se produjo y que es reclamado tanto por las organizaciones como por diversos organismos del Estado. “El Consejo es fundamental porque tiene que ver con la posibilidad de supervisar desde la sociedad civil la tarea que realiza el Estado sobre el tema” señala Caminos. Túñez agrega, entre las tareas centrales del Consejo que aún no pueden concretarse, la definición de una política nacional sobre trata y la posibilidad de controlar el efectivo cumplimiento de las mismas en cada una de las provincias.

Por otra parte, la semana próxima la Fundación La Alameda presentará un recurso de amparo en la justicia solicitando la reglamentación de la ley que permitiría que comenzara a funcionar el Consejo, pero también reclaman que cese el funcionamiento del Comité por “ser manifiestamente ilegal  en razón de contradecir las disposiciones  de la ley 26.842“. La abogada Fernanda Gil Lozano -ex diputada nacional y actualmente asesora de Gustavo Vera, representante de La Alameda, en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, a donde éste llegó como representante de la Coalición Cívica en octubre del 2013- explica que la denuncia contra el Comité tiene que ver con que éste “fue creado por decreto del Poder Ejecutivo y no a través de la reglamentación de la ley“, y que, al no existir el Consejo, el Comité no cumple con el objetivo que le otorgó la ley que es implementar la política pública diseñada desde este mismo Consejo.

Fuente: Conectar igualdad . Por Sandra Chaher

GRAN BRETAÑA: ¿ IGUALDAD DE SALARIOS?

Un grupo de antiguas empleadas del Ayuntamiento de Birmingham acaba de protagonizar un hito en la batalla por la igualdad de salarios, al ver reconocido su derecho a reclamar las pagas extraordinarias percibidas por otros trabajadores mientras que a ellas les fueron denegadas. El Tribunal Supremo, la máxima instancia judicial del país, les dio ayer la razón en una sentencia que sienta precedente en el Reino Unido y abre la vía a otras reclamaciones similares.

Trabajadoras y antiguas empleadas del Ayuntamiento de Birmingham celebran la sentencia. / DAVID JONES (CORDON PRESS)

El consistorio de la segunda ciudad británica más poblada (1,7 millones de habitantes) ha perdido un litigio al que intentó despojar de todo sesgo sexista, alegando en su defensa que las 174 trabajadoras afectadas sobrepasaron el margen de seis meses estipulado para solicitar las bonificaciones salariales. Por encima de ese tecnicismo, las cocineras, limpiadoras, encargadas de mantenimiento y cuidadoras que suscribían la demanda adujeron que el Ayuntamiento no tuvo en cuenta ese plazo de tiempo a la hora de abonar las pagas a los compañeros que desempeñaban labores “tradicionalmente masculinas” (basureros, trabajos en obras públicas, sepultureros…).

Mary Roche, con 27 años de cuidadora a sus espaldas, explicaba ayer a la BBC su reacción de incredulidad al conocer el montante de las bonificaciones a las que tenía derecho pero que nunca llegó a cobrar. La cifra que engloba las pagas no percibidas por las 174 mujeres supera los dos millones de libras (2,4 millones de euros). El conocido como grupo Abdulla, en alusión al apellido de la trabajadora que encabeza la lista, puede beneficiarse de una “sentencia histórica” con “enormes implicaciones”, en palabras su abogado, Chris Benson, quien ayer auguraba “miles” de demandas potenciales de trabajadores de otros sectores que busquen acogerse a la misma.

La decisión del Supremo afecta a todos aquellos trabajadores (sin discriminación de género) que estuvieron empleados en el consistorio a partir de 2004, esto es, seis años antes de que el grupo Abdulla ganara su primera batalla legal en los tribunales. Unos meses después, en noviembre de 2011, ganaron su demanda ante el Tribunal de Apelaciones, pero el Ayuntamiento de Birmingham recurrió ante el Supremo, que ayer zanjó el caso con su pronunciamiento definitivo, y de nuevo favorable, a las exempleadas.

“Para estas mujeres ha supuesto el final de una lucha muy larga”, manifestaba Benson. El jefe del equipo legal que las defendió ha explicado que, si bien los salarios de hombres y mujeres eran los mismos sobre el papel (entre 10.000 y 15.000 libras anuales), solo ellos percibieron unas pagas extraordinarias que en la práctica podían llegar a doblar el sueldo. “Las mujeres solo quieren recibir el mismo pago por el trabajo que hicieron”, apostilló el abogado. Trabajos como “limpiar, vestir, cuidar de otras personas… hacer de todo” que Joan Clulow realizó durante cinco lustros sin bonificación alguna: a esta hoy septuagenaria se le “revuelve el estómago” al rememora el doble rasero salarial por razones de género. Su compañera Pam Saunders (67) se mostraba contenta por la victoria, pero también “enfadada por haber tenido que llegar tan lejos para conseguir lo que era nuestro”.

El Ayuntamiento de Birmingham (dirigido por los laboristas) reaccionó a la sentencia subrayando su compromiso con la “igualdad en el puesto de trabajo” y garantizando que extraerá las debidas consecuencias de la sentencia.

FUENTE: El País. es

jueves, 20 de febrero de 2014

¿ GANAN O PIERDEN LAS MUJERES CON LA REFORMA DEL CÓDIGO PENAL?

La Comisión de Reforma del Código Penal presentó a la presidenta un Anteproyecto que, desde el punto de vista de la única mujer integrante de la misma –la abogada María Elena Barbagelata- presenta “luces y sombras” en relación a temas de género. Entre los aspectos positivos, la jurista señala la mención del marco de derechos humanos, la inclusión del infanticidio y el reconocimiento del contexto de violencia en situaciones de legítima defensa. Sin embargo, el documento incluye el consentimiento de víctimas mayores en casos de explotación de la prostitución, no incluye el delito de proxenetismo e incorpora delitos nuevos en relación al aborto.


 “El Anteproyecto de Código Penal tiene importantes avances, pero también tiene sombras que nos dejan asignaturas pendientes, incluso en materia de género” señala la abogada socialista María Elena Barbagelata, única mujer dentro de la comisión que durante dos años discutió el proyecto de Código Penal (CP) que la semana pasada fue presentado a la presidenta de la Nación, Cristina Fernández.

Los dos aspectos más importantes en los que el anteproyecto no toma en cuenta los derechos humanos de las mujeres, los debates sobre temas de género, e incluso la normativa reciente sancionada en el país, se vinculan al aborto y la explotación de la prostitución ajena, aunque no son los únicos.

Actualmente el proyecto está a revisión de la presidenta y luego será enviado –con o sin modificaciones- al Parlamento, donde el Poder Ejecutivo prometió que se abrirá un debate amplio al que serán invitados todos los sectores.

Luces 

En relación a los aspectos positivos, Barbagelata señala la mención a los tratados internacionales en el artículo 1ª del Código, indicando cuál es el marco correcto de interpretación de estos temas. “Si bien es obvio que los tratados estén en el Código, porque están en la Constitución, es un enorme progreso debido a la variedad de las interpretaciones, se trata de una clara señal de que éste es el marco desde el que debe ser interpretado el Código.”

Otro aspecto positivo es “el reconocimiento del contexto de violencia doméstica en situaciones de legítima defensa de la víctima y la consideración también de que hubiera hechos anteriores de violencia”. En el Anteproyecto esto es mencionado como parte de un proceso de “desnormalización de los hechos de violencia en el ámbito familiar, en especial contra mujeres y niños”. “Es algo que no existe en el mundo” señala la jurista. También vinculado a temas de violencia, el Anteproyecto incluyó como delito el incumplimiento de las ordenes judiciales de no acercamiento.

También menciona la detención domiciliaria, donde se mejora la ley actual ya que se prevéen mayores circunstancias de las previstas anteriormente para que madres y padres permanezcan detenidxs en el hogar en razón del interés superior del niñx, hasta que éstx cumpla 14 años.

También el proyecto propone incluir nuevamente en la normativa la figura del infanticidio, derogada del CP en 1994. Si bien en ese momento se creyó que era mejor quitarla, la práctica demostró –el caso de Romina Tejerina es el mejor ejemplo- que si una mujer que mata a su hijo en estado puerperal era sancionada con la figura de homicidio agravado por el vínculo, esto impedía ver la alteración de facultades que puede haber en estos casos particulares. La propuesta del Anteproyecto es reincluir infanticidio, pero también se incluye la figura de “abandono del hogar” y en ambas se atenúa la responsabilidad del delito en razón del estado puerperal y otras circunstancias excepcionales.

En una media sombra Barbagelata señala el tratamiento que se le dio al feminicidio. Si bien se mantiene como agravante que haya entre víctima y victimario un vínculo de convivencia –algo que fue introducido en el CP con la reforma de lo que se conoció como Ley de Feminicidio en noviembre del 2012- y se incluye entre las razones de máxima gravedad de un delito la discriminación de género, no fue incluido el agravante de matar “a una mujer cuando el hecho sea perpetrado por un hombre y mediare violencia de género” como se incluyó en el CP luego de la reforma del 2012.

Sombras...

Barbagelata señala –además de aborto y prostitución- los delitos contra la integridad sexual donde, si bien se incluye la violación dentro del matrimonio, y la violación oral en cualquier caso, no se contempló dentro del delito de violación la introducción de objetos que queda en ese caso comprendida en la figura de abuso sexual con una pena menor a la violación. Barbagelata pretendía equiparar la violación con objetos a otros tipos de violación con miembros corporales, tal como lo indican el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, el Tribunal Penal Internacional para Ruanda y la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

“Yo creo que la ausencia de consideración de la perspectiva de género de la comisión tiene que ver con una cultura tradicional que está reforzada en el ámbito penal, caracterizada por la represión contra la mujer y el control social” afirma la jurista.

Aborto

En relación al aborto, la reforma del Código Penal es una oportunidad perdida de ampliar el acceso de las mujeres a este derecho garantizado por los tratados internacionales. En una entrevista publicada en el diario Página 12 en mayo del 2012, el juez de la Corte Suprema Eugenio Zaffaroni –presidente de la Comisión para la Elaboración del Proyecto de Ley de Reforma, Actualización e Integración del Código Penal de la Nación, que también estuvo integrada, además de Barbagelata, por León Carlos Arslanián, Ricardo Gil Lavedra y Federico Pinedo- anunciaba que el aborto no sería parte de la reforma del CP ya que como había traído problemas en la reforma de los códigos de otros países, él mismo había propuesto a la presidenta de la República que tuviera un debate separado. Sin embargo, el Anteproyecto presentado sí incluye reformas en relación a este tema, pero no precisamente para ampliar derechos.

“En forma contradictoria a lo que se planteó, en el Anteproyecto aparecen tipos penales nuevos como el aborto culposo, la lesión al feto culposa y dolosa y  aumentos de penas en las figuras de aborto  producidos sin el consentimiento de la mujer” señala Barbagelata, quien expresó el único voto en disidencia en éste y otros temas vinculados a género. Si bien, por un lado, la comisión tomó el fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación en el caso F.A.L., de marzo del 2012, señalando claramente ahora, en el inciso 2 del artículo 86, que el aborto no será punible “si el embarazo proviene de una violación” (es decir despejando todo tipo de dudas sobre que el aborto no es punible en cualquier caso de violación y no sólo en aquellas que fueran perpetradas a una mujer “idiota o demente”), incluyó una figura nueva, la de aborto culposo, destinada a penalizar a quien “causare un aborto por imprudencia o negligencia o por impericia en su arte o profesión o inobservancia de los reglamentos o deberes a su cargo”.

En el Anteproyecto se señala que esta figura había sido omitida en el código de 1921 “en forma inexplicable” y que “no existen razones para omitir este delito, en especial en los casos de mala praxis médica, pero también en otros”. Esta punición, destinada claramente a lxs médicxs –que en la práctica es probable que opere para que quienes deben practicar los abortos no punibles permitidos por el CP sumen resistencias- es denunciada por Barbagelata: “El argumento que dieron en la comisión quienes propusieron esta figura es que ‘protege a las mujeres’ de la actuación de los médicos. ¿Desde cuándo la punibilidad favorece a la mujer? Sólo Guatemala tiene penas tan altas para este tipo de aborto. Es una figura que incrementa innecesariamente la punición y, aunque se excluye a las mujeres como posibles autoras del mismo, involucra necesariamente a los profesionales que la atienden o que le facilitan el acceso a la medicación, resultando un elemento contraproducente para el acceso de las mujeres a decidir sobre tales cuestiones”.

También en el Anteproyecto se elevaron las penas por aborto preterintencional, esto es para quien “causare un aborto sin haber tenido el propósito de causarlo, si el estado de embarazo de la mujer fuere notorio o le constare”; en el actual CP este delito se pena de seis meses a dos años de cárcel y la reforma propone de un año a tres. También se ampliaron las penas de más figuras de aborto en las que no se contempla el consentimiento de la mujer. Es decir que la mujer no es punible, pero se aumenta la penalización de las personas cercanas a la realización del aborto, lo cual en la práctica operará seguramente como una limitación para la realización de los no punibles en el circuito oficial y el resto de los abortos en el circuito clandestino.

Fueron incluidas además en el Anteproyecto las figuras de lesiones dolosas y culposas al feto, que no estaban anteriormente en el CP y que, cuando se discutió una reforma anterior del mismo en el 2006, ya habían generado polémica. En el Anteproyecto se cita como ejemplo “la mala praxis médica o la administración de ciertos medicamentos, intoxicaciones, etc., son frecuente causa de lesiones fetales”. Se trata de una figura que eventualmente podría ser usada para la persecución de medicxs que recetaran misoprostol para colaborar en el acceso a un aborto medicamentoso. Señala Barbagelata en su disidencia: “Se podría entender que la proyectada incorporación al Código Penal de ambas figuras de lesiones le otorga al feto un status jurídico determinado, tratando de equipararlo a una persona ya nacida. Esta cuestión es sumamente discutida tanto a nivel interno como en la órbita internacional, donde ya ha sido objeto de análisis en la jurisprudencia de la CIDH, en la causa Artavía Murillo ya analizada al abordar el tema de interrupción del embarazo, y cuyas conclusiones no convalidan el criterio que informa este delito sino todo lo contrario”.

La propuesta en disidencia de Barbagelata fue que el CP incluyera un estatus legal para el aborto similar al que propone el proyecto de ley de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto, que si bien mantiene el delito de aborto dentro del capítulo de los delitos contra la vida, amplía los supuestos de no punibilidad para la mujer que decide interrumpir un embarazo en las primeras doce semanas de gestación.

Prostitución

En relación a la explotación de la prostitución ajena, el Anteproyecto distingue entre el consentimiento dado por víctimas mayores y menores de edad. Esta distinción había quedado fuera de la normativa con la reforma de la Ley de Trata Nª 26.842, de  diciembre de 2012, siendo la no existencia de la distinción uno de los reclamos más fuertes de las organizaciones que luchan contra la trata por considerar que la vulnerabilidad de las víctimas de trata y de explotación sexual es tan importante que no puede considerarse que consienten las situaciones que padecen. El Anteproyecto no incluyó la distinción del consentimiento para las víctimas de trata –respetando lo acordado por el Parlamento a fines del 2012- pero sí lo hizo para víctimas de explotación sexual. De esta manera hace una distinción entre víctimas de explotación sexual y víctimas de trata, cuando quienes trabajan en el tema enfatizan la necesidad de ver la frontera difusa entre ambas situaciones.

Por otra parte, no fue incorporado al Anteproyecto el delito de administración de prostíbulos, sancionado por la Ley Nª 12331 de Profiláxis, de 1936. En los fundamentos de su disidencia, en la que sí propone incorporar este delito, Barbagelata cita el documento Modificación a la ley 26.364 de trata de personas y asistencia a sus víctimas –elaborado por el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), la ex Unidad Fiscal de Asistencia en Secuestros Extorsivos y Trata de Personas (UFASE) y el Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales (INECIP), con motivo de la reforma de la Ley de Trata en el 2012- en el que se señala que la importancia de que este delito integre el Código radica en que “permitiría reforzar una estrategia de persecución penal dirigida a las estructuras de comercialización e intermediación del ejercicio de la prostitución ajena, lo que aportará importantes elementos probatorios más sencillos de obtener que para probar la comisión de otros delitos”.

 Fuente: Comunicar Igualdad - Por Sandra Chaher .-

MÉXICO: NO HAY REFORMAS SIN DERECHOS HUMANOS

La misión de AI tiene especial preocupación por las violaciones a los derechos de las y los migrantes, sobre la desaparición de personas y la violencia contra las mujeres.




México, D.F,.- El lunes, Salil Shetty secretario general de Amnistía Internacional (AI) como cabeza de una misión de “alto nivel”, se entrevistará con el presidente Enrique Peña Nieto, para entregarle sus opiniones sobre el estado que guardan los Derechos Humanos en México. El señor Shetty habría dicho en Saltillo, Coahuila, que no puede hablarse de Reformas Estructurales si no hay respeto a los derechos humanos.

La misión tiene especial preocupación por las violaciones a los derechos de las y los migrantes, sobre la desaparición de personas y la violencia contra las mujeres. Asuntos profusamente investigados, a tal grado que contamos con el detalle de dónde y cómo suceden atrocidades en espacios territoriales concretos; sabemos, incluso, qué ciudades o delegaciones políticas significan grave peligro para las mujeres, periodistas, defensores y defensoras de derechos humanos. Pero todo ello no ha significado casi nada, reina la impunidad y no sabemos nada congruente sobre las acciones de justicia.

La misión de “alto nivel” de AI ocurre precisamente un mes antes de que se cumpla el plazo para que México informe al Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas (ONU) sobre cuántas y cuáles de las 188 recomendaciones que ese organismo hizo a México en su segundo Examen Periódico Universal (EPU), que presentó el miércoles 23 de octubre de 2013 en Ginebra, Suiza, y nadie sabe si México ya respondió o no. Por lo que la visita de AI es estratégica.

¿Qué irá a responder el gobierno? Para nadie es una novedad, dolorosa y tremenda, sobre la crisis que vivimos en materia de Derechos Humanos. Lacerantes todos los datos. Se han detenido, torturado y desaparecido -según AI-, a 83 mil migrantes, es insoportable pensar en más de 26 mil desapariciones para no hablar de las más de tres mil mujeres asesinadas cada año y los números de trata de niñas y mujeres con fines de esclavitud sexual.

La Iniciativa de las Mujeres Premio Nobel concluyó, en un informe, que por el crecimiento del feminicidio entre 2006 y 2012, la situación en México había alcanzado la calificación de “crisis preocupante”.


El Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio contabilizó, en los últimos cuatro años, tres mil 139 feminicidios en 13 entidades de México, sin considerar los datos de Chihuahua, donde creció la tasa a pesar del operativo contra el crimen.

Amnistía Internacional registró dos mil asesinatos de mujeres en un solo año, un promedio de seis por día, ya que entre 2008 y 2009 aumentaron los homicidios femeninos 69 por ciento en relación con años anteriores.

El número de asesinatos contra mujeres en estados como Chihuahua es 15 veces más alto que el promedio mundial, por ejemplo, y en todo el país se cometen 6.4 asesinados de mujeres por día, de los cuales 95 por ciento quedan en la impunidad, mientras que 10 estados las cifras registran tasas de crecimiento sostenidos de asesinatos de género.

Según cifras de las Procuradurías, han desaparecido en los últimos cuatro años 3 mil 149 mujeres en nueve estados de la República, en edades que oscilan entre los 10 y 17 años de edad.

Si hablamos de las víctimas de violencia sexual y trata de personas, la maestra Teresa Ulloa, directora de la Coalición Regional contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe (CATWLAC), afirma que el crimen de desapariciones llega a 20 mil personas al año, o sea 16 víctimas por cada 100 mil habitantes.

Y si hablamos de violencia sexual en un solo año, Amnistía Internacional detectó alrededor de siete mil violaciones, de las cuales en sólo cinco por ciento ha sido ingresado en la cárcel. Y hasta 2012 la Cámara de Diputados habló de 15 mil violaciones denunciadas.

Pero la cifra negra es espeluznante, se habla de 112 mil violaciones cada año. Es, además, alto el porcentaje de mujeres violadas que resultan embarazadas, como lo indica el Informe Nacional sobre Violencia y la Salud en México realizado por Ipas Salud, organización civil, que señala que entre siete y 26 de cada cien violaciones provocan un embarazo.

En la Encuesta Nacional sobre Violencia contra las Mujeres, del Instituto Nacional de Salud Pública, se reflejó que el 7.6 por ciento reportó abuso sexual en la infancia, y son los familiares agresores en un 13.7 por ciento del total de mujeres que fueron violadas cuando eran menores de 10 años, mientras que el 65 por ciento, lo fue entre los 10 y los 20 años de edad, según esa encuesta.

El agravamiento de la violencia contra las mujeres periodistas y defensoras de los derechos humanos es funesto. Sólo entre los años 2002 y 2010 fueron asesinadas 10 periodistas en México, y entre diciembre de 2010 y noviembre de 2012 fueron asesinadas 15 defensoras de derechos humanos, la mayoría de ellas en los estados de Chihuahua y Guerrero, según denuncia de la organización internacional Asociadas por lo Justo (JASS).

El secretario general de AI llegó a México el día 15 y además de escuchar a personas migrantes, víctimas de tortura y a sus familiares, también se reunirá con integrantes del Congreso. AI abrirá una nueva oficina en México y seguramente su análisis de la situación, nos va a retar a volver los ojos a nuevos referentes valóricos de la convivencia humana, porque las cifras son superiores a las historias de países en guerra o sometidos por alguna dictadura, como las conocidas en la historia.

En el Examen Universal de Naciones Unidas llamó la atención la observación de Holanda en cuanto a la legislación de algunos estados de la República en los que se protege la vida desde la concepción, lo que ha influido en la dificultad de las mujeres para poder recurrir al aborto en caso de violación y otras causas. Feminicdios indirectos, puesto que muchas muren en el intento.

Es también alarmante que según ONU hay un aumento de casos de tortura, efectos negativos de la desigualdad social, el abuso del fuero militar y la indiferencia al combate a la corrupción.

Fuente:  AmecoPress.

lunes, 17 de febrero de 2014

CELOS, WHATSAPP, REGGAETÓN Y MACHISMO A LOS 15


Adolescentes que se atreven a controlar a sus parejas, a ningunearlas o incluso a decretar el vestuario que deben elegir. Los expertos alertan: el machismo juvenil, lejos de desaparecer, está creciendo.


Machistas de 15 años

“Estamos aquí diciendo todos que no vamos a pegar nunca a una mujer y llegas un día y a saber qué te pasa o lo que sea, la puedes pegar, eso surge, es que eso no puedes saberlo hasta que no estás en la situación de decir es que me has hecho esto, esto y esto y te pones nervioso y te pones de mala hostia” / “Pero es que el hombre no la pega porque no haya hecho nada, no llega a casa su mujer está sentada en la tele y se pone a pegarla, estaría loco” / “Hay que poner el friega platos y ayudarla. Hacen más que nosotros, la verdad. Pero bueno, son sus costumbres” / “Vale que esto es un pensamiento un poco antiguo, pero si el hombre se tira 10 horas fuera de casa y la mujer no tiene nada que hacer en el día pues oye qué menos que… no está obligada, pero que tenga el detalle de tener la cena preparada” / “Si se va de compras y se gasta todo el sueldo del mes, ¿qué haces, le besas los pies?” / “Tú ves a un chaval que le está diciendo a su piba tú haz esto y haz lo otro, y lo ves y dices, joder, tienes a la piba todo controlada, ¿eh?, pero no dices nada. Muchas veces es así” / “Si puede que piense que la mujer no debería tener tanta libertad… antes la mujer no podía hacer nada y ahora está en todos los lados”.

Los entrecomillados anteriores son frases pronunciadas por diferentes adolescentes varones residentes en Madrid de entre 12 y 17 años, recogidos en un informe sobre “violencia de pareja hacia las mujeres en población adolescente y juvenil y sus implicaciones en la salud” elaborado Dirección General de Atención Primaria de la Consejería de Sanidad. El estudio también recoge las impresiones de ellas:


“Se pone histérico y te hace así y tal, pero nunca me ha llegado a pegar. Pero no me deja ni tener amigos… chicos” / “Hombre, obligar, no te puede obligar, pero (…) a lo mejor para estar bien con él pues no lo haces ¿sabes?” / “A lo mejor también la mujer le machaca y un día le llega a agobiar tanto que no puede más y salta. Pero luego, cuando ya piensa bien las cosas se arrepiente de lo que ha hecho” / “Es incluso peor que te estén machacando día a día diciendo que eres una mierda y que no vales para nada, que que te den un guantazo. Y no sé, es machismo, yo creo, por parte del hombre a la mujer” / “Yo llevo con mi novio dos años y medio casi, ¿vale? Y sí, a veces estoy muy bien con él y demás, pero otras veces me cabreo porque es un poco machista. Muchas veces que hablamos de un futuro, de si algún día nos fuésemos a vivir juntos y me dice que yo le tengo que planchar la ropa, que yo le tengo que hacer la comida, que yo le tengo que coser las camisas. Digo, pero tú estás flipado (…). Nunca me ha levantado la mano en la vida, ni que se le ocurra, pero sí que es un poco machista”.

Todas estas opiniones reflejan pensamientos que perviven y han adquirido muchos jóvenes. La población juvenil generalmente rechaza el sexismo en general y la violencia de género en particular. Sin embargo, varios expertos señalan que las ideas machistas no están, ni mucho menos, erradicadas.

El doctor en Psicología y ex defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, Javier Urra, que dirige el programa de reinserción de adolescentes Recurra, reconoce que el personal de la institución está “sorprendido por el repunte de machismo entre los chicos”. Luis González Cieza, jefe de Estudios, Programas y Formación, de la Agencia del Menor Infractor (organismo encargado de velar por el cumplimiento de las medidas judiciales para aquellos menores que han cometido algún delito en Madrid), también confirma que “hay comportamientos muy machistas que años atrás parecía que estaban desapareciendo y, sin embargo, están volviendo; está habiendo un retroceso”. Cierto es que son pocos los menores que cumplen medidas por delitos de maltrato: “la cifra es variable, pero no solemos tener internos a más de cuatro o cinco chicos por este motivo”, dice el especialista. “A esa edad los delitos de violencia de género se tardan en denunciar y muchas veces, cuando se hace, los chavales ya tienen más de 18 años, aunque las víctimas sí suelen ser menores”, explica González Cieza. “Además muchos de estos casos no se plantean como violencia de género sino simplemente como lesiones”, agrega.




Celos, Whatsapp, reggaeton

Pero, ¿a qué se debe este repunte? Nadie parece tenerlo muy claro. “Aún no sabemos muy bien por qué se está produciendo, sería necesario estudiarlo”, señala Urra. Entre algunas de las primeras hipótesis destaca el creciente uso de aplicaciones como Whatsapp, Facebook, Twitter que ofrecen información permanente y “son utilizadas como mecanismos de control por muchos novios”. La profesora y doctora de Derecho Procesal Marta del Pozo, señaló en una entrevista con Efe que “ellas asumen como algo normal que el novio censure su comportamiento, imponga su ropa, espíe su móvil o incluso no le deje espacio para estar con sus amigas”. “El tema de los celos se acrecienta con las redes sociales”, remarca Urra.

También el éxito y fomento del ocio que promociona estereotipos machistas podría ser otro factor influyente. Un ejemplo es el programa ‘Mujeres Hombres y Viceversa’ que de lunes a viernes a mediodía se emite en Telecinco. “Es un programa donde se establecen relaciones puramente corporales en las que la imagen es lo más importante y se refuerza el perfil de chico protector, perdonavidas, celosete… es muy preocupante”, señala el ex defensor del Menor de Madrid. Géneros musicales como el reggaeton, que incluyen frases tan explícitas como “y si ella se porta mal, dale con el látigo”, o libros como ’50 sombras de Grey’, que promueven la sumisión de la mujer pero tienen mucho éxito entre el público joven, lanzan mensajes que podrían influir en la perpetuación de estos estereotipos.

Prevención

Según el estudio ‘Igualdad y prevención de la violencia de género en la adolescencia’, elaborado por la Unidad de Psicología Preventiva de la Universidad Complutense de Madrid por encargo del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, más de la mitad de estudiantes españoles declaran que en clase no realizan “nunca o casi nunca” actividades para la construcción de la igualdad y la prevención del sexismo. Además, el 38 por ciento de los encuestados cree que en sus centros de estudio hay machismo en distintos grados. “No basta con que la escuela no sea sexista, sino que exige contrarrestar influencias que proceden del resto de la sociedad, erradicando un modelo ancestral de relación, basado en el dominio y la sumisión, que tiende a reproducirse de una generación a la siguiente a través de mecanismos fuertemente arraigados”, destaca informe. “Los chicos rechazan el sexismo y, sobre todo la violencia de género, de forma mayoritaria, aunque en menor medida que las chicas”, añade.

En 2013 nueve mujeres fueron asesinadas por sus parejas o ex parejas sentimentales en Madrid. La última, una mujer del 44 años fue pateada hasta la muerte por su ex marido (que confesó el crimen) en Torrelaguna. La cifra se ha incrementado un 50 por ciento (en 2012 se produjeron seis muertes). Sin embargo, en los presupuestos para 2014 de la Comunidad de Madrid, la partida para igualdad y violencia de género se reduce más de un millón de euros. A nivel nacional, 45 mujeres fueron víctimas mortales de la violencia machista. En lo que llevamos de año ya son siete las muertas en España, según los datos provisionales recopilados por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

FUENTE: NURIA VARELA

sábado, 15 de febrero de 2014

LOS CLIENTES DEBEN SER ENCARCELADOS

Catherine MacKinnon es pionera en litigio estratégico en casos de violencia contra mujeres. Pide penalizar a los clientes de la prostitución. Y asegura que la violación es una forma de tortura.



Afuera diluvia. La lluvia cae a torrentes sobre el techo vidriado del café del Malba, en Palermo. La sensación es sobrecogedora. Catherine A. MacKinnon disfruta el momento, té de por medio, mientras conversa con Página/12. Esta abogada norteamericana, de cabellos lacios largos y grises con mechones castaños, con peinado recogido, es, tal vez, la jurista feminista más reconocida internacionalmente. Desde hace un año y medio asesora en cuestiones de género al fiscal Luis Moreno Ocampo en la Corte Penal Internacional (CPI). Pionera en litigio estratégico en casos de violencia contra las mujeres, es una de las ideólogas del modelo que se empezó a aplicar en Suecia para combatir la trata de mujeres y la prostitución y que consiste en la penalización de los clientes además de los proxenetas. “Los hombres que las compran para usarlas sexualmente deben ser encarcelados”, no duda en afirmar MacKinnon. En los diez años que lleva esa política, en el país nórdico “la trata de niños y mujeres casi ha desaparecido” y “la prostitución bajó casi en un 80 por ciento en algunas ciudades”, reveló en la entrevista con este diario. Además, destacó, la estigmatización empezó a cambiar y va dejando de recaer sobre ellas y ahora quienes son mal vistos son los varones prostituyentes.


Profesora en la Universidad de Michigan y en la Facultad de Derecho de Harvard, activista por la igualdad entre varones y mujeres, MacKinnon fue pionera en litigio estratégico en casos de violencia de género. En la década del ’70 abrió nuevos caminos en la Justicia en los Estados Unidos al argumentar que el acoso sexual en el lugar de trabajo contra la mujer constituye una forma de discriminación por razón de sexo y una violación a la igualdad de derechos. Junto con otra activista por los derechos de las mujeres, la ya fallecida feminista radical Andrea Dworkin, escribió extensamente sobre la pornografía como una forma de violación de los derechos civiles. MacKinnon representó a mujeres bosnias sobrevivientes de las atrocidades sexuales serbias. En ese caso conceptualizó la violación como un acto de genocidio y consiguió un fallo que les otorgó a las víctimas una indemnización de 745 millones de dólares. También fue la primera en concebir la violación como una forma de tortura. “El cuerpo de las mujeres se utiliza para enviar mensajes, como en la pornografía”, afirma sobre el objetivo de las violaciones en conflictos armados. El Estatuto de Roma, el instrumento constitutivo de la CPI, aceptó su teoría de que la violencia contra las mujeres es un crimen por razón de género.

MacKinnon estuvo en Buenos Aires, donde dio una conferencia magistral en la jornada inaugural del Encuentro Internacional sobre Violencia de Género, organizado por el Ministerio Público de la Defensa. También fue recibida en la Corte Suprema y mantuvo una reunión con las ministras Carmen Argibay, Elena Highton y con Raúl Zaffaroni.

–Algunas académicas sostienen que el debate en torno de la trata de mujeres para explotación sexual deja oculto el problema de la prostitución. ¿Usted qué opina?

–Exacto. El problema de la trata es la prostitución. Si no hay prostitución, no hay trata. Muchas personas hablan del problema de la trata como si fuera un problema independiente, como si no fuera la prostitución la primera razón por la cual se trafican mujeres y se controlan sus mentes y se las somete a violencia extrema. Separan la trata de la prostitución y sostienen que la prostitución puede ser voluntaria y libre. Este es un mito. La trata es una vía para reclutar mujeres, a veces hombres, muchas veces transexuales, niñas y niños, para su violación sistemática, para rédito de los traficantes y de los proxenetas.

–Usted sostiene que la prostitución es siempre una forma de violencia sexual. ¿Qué les dice a quienes la consideran un trabajo y pelean por mejoras laborales para las mujeres en situación de prostitución?

–Las mujeres en situación de prostitución son el grupo de mujeres que sufre las mayores violaciones y los niveles más altos de violencia en todo el mundo. La relación entre los proxenetas y las mujeres en prostitución es muy similar a la que tienen las mujeres víctimas de violencia en el ámbito familiar y sus victimarios. A veces están encerradas por la fuerza en los burdeles, encarceladas, con los proxenetas. Claro que es un problema de violencia contra las mujeres. Se puede pensar en que es un trabajo si se olvida que hay una relación desigual entre esos hombres y las mujeres; hay fuerza física de por medio, con golpes y con armas, y también hay otras formas de violencia asociadas, la pobreza, el racismo, la edad.

–¿La edad? ¿A qué se refiere?

–Generalmente son prostituidas siendo niñas: no es un momento de la vida en que se puedan resistir, o elegir libremente porque se desconoce la realidad de lo que le va a pasar. No se puede pensar que se puede dar un consentimiento para ingresar a la prostitución a esa edad o en situaciones de desesperación económica. Es una irrealidad, una fantasía de las leyes y no sólo cuando es una niña, también hay sistemas de fuerza sociales cuando es una mujer adulta. Cuando la persona empezó como niña, todas las posibilidades, la escuela, las oportunidades de otros proyectos están cerradas. La pobreza es universal entre estas personas. Algunos pueden pensar que es una forma de sobrevivir, pero tampoco es cierto: las mujeres que están en prostitución son asesinadas, desaparecidas, en todo el mundo, aquí y en otras partes también. No sobreviven. Mueren a una edad muy joven, mucho más que entre otros grupos de mujeres, tienen problemas de salud como la infección de VIH, y con drogas. La adicción es una forma de sobrevivir en esa situación, porque no es posible sobrellevarlo y tener la cabeza clara. Además, los proxenetas y los tratantes utilizan las drogas con ellas como una forma de reforzar la dependencia. Esa, en la calle o en las casas, no es una vida. La mayor parte de las mujeres que están en una situación de prostitución en todo el mundo cuando se les pregunta qué quieren, el 89 por ciento responde: “Yo quiero salir, pero no sé cómo, ayúdame”. Es una situación de esclavitud. En un contexto en que hay leyes que penalizan la prostitución de varios tipos, ellas son victimizadas por la policía, que debe protegerlas. Y además, les quedan antecedentes penales: en su legajo dice “delincuente”. Y eso les genera más dependencia hacia los proxenetas y entonces, en menor medida escogen una salida a la prostitución porque otros empleadores no las tomarían por tener antecedentes penales. Los hombres que las compran para usar sexualmente deben ser encarcelados.

–¿Nunca puede haber libre elección? La jurista española Maqueda Abreu planteó que hay mujeres que optan por esa actividad como proyecto migratorio en algún momento de sus vidas.

–A veces los traficantes usan esa idea para cooptarlas. Les dicen una cosa y en realidad sucede otra. Es una explotación de la esperanza, especialmente cuando hay gran pobreza y las posibilidades laborales son bajas.

–A partir de su propuesta, Suecia ha empezado a perseguir a los clientes. ¿Qué resultado está dando esa política?

–Ya lleva diez años. Tenemos varios estudios sobre el tema. Lo que aparece es que la trata de niños y mujeres casi ha desaparecido. Como los clientes en Suecia son delincuentes, los tratantes eligen otras partes donde pueden vender las mujeres, donde la prostitución es completamente legal. La prostitución bajó en un 80 por ciento en algunas ciudades. Y la estigmatización empieza a cambiar un poquito: de ellas a ellos, los clientes. Eso es algo muy importante porque siempre la estigmatización afecta a la mujer. Un argumento para defender la legalidad es que es más fácil de controlar y se puede minimizar la trata y cuidar la salud de las mujeres en prostitución. En Alemania, donde es legal, el gobierno ha concluido que no eso no es verdad: en ese país, las mujeres deben registrarse con su nombre para obtener un carnet sanitario y ellas no quieren que se sepa oficialmente que la prostitución es parte de los registros oficiales de su vida. Entonces prefieren estar ilegales y no reciben los beneficios en salud y en otros aspectos. En los países donde es legal, hay regulaciones que establecen qué es lo que pueden hacer ahí los hombres: las corbatas, los cinturones, encendedores, deben quedar en la puerta para que no sean utilizados contra las mujeres. A los clientes no les gusta esta limitación. Entonces ellos compran a las mujeres ilegales y la demanda por ellas crece. La legalización no es efectiva. En Alemania lo entienden así y están viendo qué pueden hacer.

–¿En qué países está legalizada y regulada la prostitución además de Alemania y Holanda?

–Nueva Zelanda, en dos provincias en Australia, en diez condados en el estado de Nevada.

–¿Qué países han seguido el mismo camino que Suecia?

–Noruega, Islandia. El año pasado Inglaterra aprobó una ley que es un paso en esta dirección para perseguir a los clientes, pero todavía mantienen una ley que penaliza a las personas en situación de prostitución. Lo mismo ocurre en Sudáfrica desde el 2007: pero enjuiciaron a más de tres mil mujeres y sólo a diez clientes. Ese no es el modelo sueco.

–¿Cuál es la sanción en Suecia?

–Una pena de cárcel y una multa. Yo creo que las mujeres en prostitución deberían además recibir una indemnización, una reparación civil, de parte del Estado por haber sido víctimas de un crimen. La ley sueca de todas formas tiene algunos problemas porque cuando se redactó se estableció: “Es un crimen comprar servicios sexuales”. Yo propuse que dijera: “Es un crimen comprar una persona por sexo”. Por cómo está redactada la ley, la víctima resulta inexistente. Otro problema es que muchas veces son violadas por los proxenetas, pero no se investigan esos delitos. Como si las mujeres en prostitución tuvieran menos derechos.

–¿Qué se compra y qué se vende en prostitución?

–Ellos compran el poder de hacer lo que quieran con ellas. Ellas pretenden gozar. Es una simulación. Ellas no están ahí como personas. Es el modelo puro de abuso sexual de una niña violada, es la sexualidad de la de-sigualdad.

fuente: Página 12 - Por Mariana Carbajal/Imagen: Guadalupe Lombardo.-

¡EL REFUGIO NO ESTÁ!

En AGOSTO del año 2011, por unanimidad se vota afirmativamente en sesión del HCD (Honorable Concejo Deliberante) de Río Gallegos por la creación del REFUGIO A VÍCTIMAS DE VIOLENCIA en la ciudad de Río Gallegos....PASARON DOS AÑOS Y SEIS MESES Y SEGUIMOS ESPERANDO....
si creés que es necesario la creación de éste refugio en nuestra ciudad, COMPARTILO!


https://www.facebook.com/monica.vera.77964

https://www.facebook.com/pages/Desafios-y-compromisos/222441781101876?ref=hl


LAS TRAMPAS DEL AMOR ROMÁNTICO

El feminismo, desde sus comienzos pero agudamente desde la segunda ola en la década del ’70 ha dirigido sus dardos contra las trampas del amor romántico. Curiosamente la festividad de San Valentín, que parece la puesta en escena más exagerada de la pertenencia física y espiritual mutua de las parejas, alude a un santo muerto un 14 de febrero (del año 270 d.C.), pero su celebración dejó de contar con el beneplácito de la Iglesia, borrándose del calendario eclesiástico en 1969. Lo que subsiste como celebración, sin las connotaciones religiosas del amor cristiano, es una exaltación en la pareja del pacto de exclusividad y preferencia (materializado a través del regalo) y las ilusiones y expectativas vinculadas con su significado.


Fuera de quién era en realidad San Valentín, la festividad recurre a todos los estereotipos para exaltar el ideal de amor pensado como exclusividad, dependencia apasionada, interés individual mutuo y fidelidad que presenta como horizonte la conyugalidad y la familia, la procreación dentro de estructuras controladas por el Estado, y un privilegio de la relación amorosa por sobre otros lazos interpersonales y sociales. Las alternativas van, desde el esfuerzo por relaciones sentimentales más igualitarias, a la renuncia a instituciones consideradas formas de sojuzgamiento (matrimonio y maternidad) e incluso la propuesta de vínculos no exclusivos ni estables sino sólo supeditados al privilegio de relaciones de amor y solidaridad más amplias, particularmente de clase.

En los ’70, un amigo nos pedía hospitalidad y silencio para cobijar sus relaciones con una compañera de agrupación política, dado que allí estaban prohibidas, porque según sus líderes “restaban energías para la revolución”. Oponían así a Eros, como amor pasional, con Agape, como amor altruista. Lejos, muy lejos de aquel grafitti del Mayo francés que poco antes en una pared de La Sorbona rezaba: “Cuanto más hago el amor, más ganas tengo de hacer la revolución; cuanto más hago la revolución, más ganas tengo de hacer el amor”. El feminismo no fue ajeno a esta polémica, ya que entre las muchas complejidades de sus vínculos con la izquierda emancipatoria, estaba la dificultad de que sus consignas liberadoras llegaran a la vida cotidiana y las relaciones de pareja, en las que persistían los rasgos de dominio.

Se ha sostenido incluso que uno de los factores encubridores de la violencia de género es el modelo de amor –y en particular el amor romántico– por los mitos asociados con él, ya que se entrena a las mujeres (pero no a los varones) para que su principal fuente de gratificación sean las emociones provenientes de la intimidad, haciéndolas débiles y dependientes. Si antiguamente el amor, el matrimonio y el placer sexual eran vistos como tres entidades independientes que eran satisfechas en relaciones diferentes, la modernidad vincula el amor romántico (como una elección individual y libre) con el matrimonio y la sexualidad, en la exclusividad de la pareja conyugal. Y así calza como anillo al dedo con el ideal burgués de familia.


La expectativa entonces es la fusión total y la completa satisfacción de necesidades de uno en otro. Pero este ideal afecta de modo diferencial a las mujeres, ya que los varones son socializados para poner su mira en otros objetivos vitales, pero las mujeres cifran su objetivo esencial en la intimidad. La expectativa de exclusividad, de fidelidad, la creencia de que los celos son una forma de amor pasional llevan a justificar conductas agresivas, ofensivas y violentas de los varones que hacen de las mujeres su propiedad. Y por añadidura inspiran en las mujeres un ideal de sacrificio y abnegación, y transforman la ruptura amorosa en un fracaso personal.

La persistencia en el ideal de amor romántico lleva a muchas mujeres a pensar que el amor todo lo puede o todo lo salva, que los celos y comportamientos violentos son una prueba del interés de sus parejas por ellas, que el control y la posesión son una forma pasional amorosa, de modo que no hay una valoración negativa de esos comportamientos abusivos, e inclusive se distorsiona la percepción de riesgo.

Así las cosas, es bueno mirar con desconfianza este mercado que pone en la vidriera del Día de San Valentín, bajo el aspecto de corazones y rosas rojas, el señuelo para hacer de nosotras los agentes dóciles de su propia preservación, y de la preservación de los dispositivos patriarcales de dominio. Y mientras tanto pensar las formas del amor que alimentan nuestras energías utópicas, las que nos dan placer, comprensión y cuidado sin hacer de nosotras sus esclavas, el eros que nos vitaliza y nos hace creativas. Ese amor que vale la pena todos los días.

FUENTE: Página 12 - Por Diana Maffia* Doctora en Filosofía (UBA), docente e investigadora. Directora del Observatorio de Género del Consejo de la Magistratura de la Ciudad de Buenos Aires.

jueves, 13 de febrero de 2014

"Mayoría oprimida" (Majorité Opprimée) de Eleonore Purriat - Subtitulos ...

VIOLENCIA INSTITUCIONAL: comisaría " Modelo" en violencia de género

La mujer se presentó en la comisaría 4ª de San Fernando para denunciar a su hermano, que la golpeaba. Pero en la seccional no sólo no le tomaron la denuncia sino que además la golpearon, la patearon y la detuvieron por desacato. Un video muestra la golpiza.




El video dura poco menos que un minuto y medio. En él se ve a un policía que toma del cuello a una mujer y la empuja por arriba de un escritorio. La escena transcurre en la oficina de una comisaría. La mujer, a los manotazos, logra liberarse del policía, pero sólo por un instante. El agente vuelve raudo a la carga, la zamarrea por la oficina y, con la ayuda de otro agente que aparece en escena, la tira al piso. Los gritos desesperados de la mujer se escuchan durante gran parte del video. La agredida es Sandra Cabo, una mujer que, junto a su hermana –la que pudo grabar el video–, había ido a la comisaría de San Fernando para denunciar a su hermano, que la golpeaba. La respuesta que le dieron los policías fue más de lo mismo. O incluso peor: no sólo no le tomaron la denuncia sino que la agredieron y, para peor, la detuvieron por desacato. Luego de la difusión del video, el Ministerio de Seguridad bonaerense decidió separar a los dos agentes involucrados en la brutal agresión.


El martes pasado Sandra y Graciela Cabo fueron a la comisaría 4ª de San Fernando para denunciar un caso de violencia de género, protagonizado por uno de sus hermanos, Alejandro, quien las golpeaba. Pero una vez allí, las hermanas cuentan que uno de los policías se negó a tomarles la denuncia, lo que motivó el reclamo de Sandra y la paliza del agente.

La mujer terminó detenida por resistencia a la autoridad. Estuvo hasta las 12 de la noche en la seccional, situada en Miguel Cané al 4600, y después la trasladaron a la comisaría de la mujer en Martínez. Ayer a la tarde fue liberada y al salir dijo que la habían atacado y “amenazado con una escopeta”, al igual que a su padre cuando fue a la comisaría a pedir explicaciones.

Familiares de la mujer y su abogado, Manuel Rodríguez, contaron que los policías habían actuado así porque tendrían supuestos “negocios” con Alejandro, quien al parecer era delincuente. “Vos conocés a mi hermano y por eso lo limpiás”, habían dicho las mujeres antes de la agresión, según sostuvo el abogado.

“Durante las horas que estuve detenida me tiraron al piso, me patearon, me pusieron las esposas muy fuerte, tengo todos los brazos hinchados. Pero los golpes no me interesan, no me duelen, pero sí la humillación”, dijo Sandra. La mujer detalló que estuvo un rato de rodillas, pidiéndoles que no la lastimaran “porque tengo cuatro hijos”. Sandra precisó que le dieron “varias trompadas en la cabeza” y “una patada en la espalda”, y subrayó: “Yo en todo momento los traté con respeto, lo único que les pedí es que me dieran el acta de la denuncia aunque sea para leerla, pero me decían que me fuera”. “Cuando llegó mi papá también le dijeron ‘no hagas quilombo que los saco a todos a escopetazos’. A él también le apuntaron”, añadió Sandra.

Roxana Cabo, hermana de Sandra, Graciela y Alejandro, explicó: “Mi hermano les pegó a mis dos hermanas. Cuando Sandra le pidió una copia de la denuncia el comisario le dijo ‘¿qué querés ver vos?’ y no le dio nada”. “Después el policía rompió un vidrio al revolearle la cartera. Mi hermana fue a hacer una denuncia por violencia de género y le pasa esto”, señaló Roxana.

En tanto, la auditora del Ministerio de Seguridad bonaerense, Viviana Arcidiácono, confirmó que “los efectivos fueron separados de sus cargos” y que se aplicó el protocolo para investigar los casos de violencia policial. Ayer trascendió el nombre de uno de los policías: el subteniente Juan Escobar. “Tenemos elementos que hay que tramitar para empezar a procesar la investigación; en principio los efectivos están separados de sus cargos y tenemos que armar el expediente.”

Arcidiácono precisó que en la causa intervienen tres fiscales: uno por el caso de violencia familiar, otro por el abuso policial y un tercero por los cargos contra Sandra de resistencia a la autoridad.

“Estamos reuniendo los elementos necesarios para seguir con la investigación; hay dos efectivos que ya están separados de sus funciones, ahora hay que determinar responsabilidades y cuál fue el involucramiento de cada uno, para lo que ya iniciamos el trámite correspondiente”, detalló.

Fuente: Página 12

REFLEXIÓN SOBRE LOS PACTOS DE GÉNERO

“Los patriarcas se dan el uno al otro la alternativa en el poder porque son iguales, o bien resultan iguales porque se dan la alternativa el uno al otro; no sé decir cuál de ambas cosas es primero, o si plantearíamos una vez más el problema bizantino del huevo y la gallina".

                                                                                                                           Celia Amorós



Este artículo lo pensé leyendo “Antigua Vida Mía”, de Marcela  Serrano. Esta escritora narra las relaciones entre mujeres, ellas son las protagonistas de la historia de vida que relata, sabemos de los hombres a partir de las relaciones entre ellas. En estos momentos, en los que aún las mujeres no somos sujetos de derecho, cuando el gobierno quiere seguir controlando y tutorizando nuestro derecho a decidir sobre nuestro cuerpo a través de la contrarreforma de la ley del aborto, en los que las mujeres seguimos siendo personajes secundarios de la historia, alegra leer esta novela que nos hace más cercana la vida de las mujeres, nos aproxima a la realidad que cada día vivimos.

Podría contar la historia de algunas mujeres cercanas que viven situaciones difíciles y que gracias al apoyo que reciben de otras mujeres, van superando y saliendo adelante. Pensando en ellas, en nosotras, me preguntaba qué pasaría si las mujeres pactáramos entre nosotras para ascender en el empleo como hacen los hombres. Me refiero a los “pactos entre pares” de los que habla Celia Amorós.  Son pactos, más o menos explícitos, que les aseguran un puesto o un ascenso y que la sociedad en general ve tan normal que ni siquiera se cuestiona. Son pactos cotidianos que, por estar normalizados, pasan desapercibidos.

Muchas mujeres profesionales se encuentran con decisiones de trabajo que se siguen tomando en los bares o reuniones fuera del lugar de trabajo a las que sólo los hombres son invitados. ¿Qué pasaría si las mujeres actuáramos de esa manera? No hace falta tener mucha imaginación para pensar en las críticas que recibirían quienes actuarán de esa manera y en el rechazo social que provocaría.

Cada día valoro más tener amigas que escuchan y comprenden la desigualdad que todas las mujeres sufrimos, ya sea en nuestra vida personal y familiar, ya sea en lo profesional. ¿Quién no ha visto reflejada su situación en lo que otra mujer cuenta sobre las relaciones en el trabajo? ¿Qué mujer no ha sentido que las vivencias que una amiga le cuenta respecto de las relaciones familiares, o de los problemas profesionales o personales, son similares a los suyos?

Pero lo que planteo es: ¿Solucionaría la desigualdad de género este tipo de actuaciones? Utilicemos la regla de la inversión, que sirve muchas veces para detectar el sexismo, si esto lo hacen los hombres de manera habitual, ¿por qué no pueden hacerlo las mujeres? ? Hablo claramente de poner por delante el género de la persona que tengo al lado a la hora de darle un trabajo, proponerle un negocio, darle información privilegiada para utilizar en su empleo, en fin, hablo de lo que a diario hacen los hombres.


Volviendo a libro que comentaba al principio, vemos como la sororidad es para las protagonistas la alianza que facilita el equilibrio en los momentos más difíciles. La sororidad en ellas se queda en lo personal, lo que propongo aquí es lo que plantea Marcela Lagarde que dice: “La sororidad es una dimensión ética, política y práctica del feminismo contemporáneo. Es una experiencia de las mujeres que conduce a la búsqueda de relaciones positivas y a la alianza existencial y política, cuerpo a cuerpo, subjetividad a subjetividad con otras mujeres, para contribuir con acciones específicas a la eliminación social de todas las formas de opresión y al apoyo mutuo para lograr el poderío genérico de todas y al empoderamiento vital de cada mujer”


Fuente: Por Brizas