viernes, 24 de julio de 2015

UN JUICIO BAJO LA SOMBRA DE " FEMICIDIO VINCULADO"

Ayer comenzó  el juicio contra Yanina González, víctima de una cadena de violencias y acusada de "abandono de persona" por la muerte de su bebé. La fiscal decidió culpar a la joven madre de 23 años que padece un retraso madurativo. El caso presenta las características de un “femicidio vinculado”, aquellos asesinatos en los que el femicida mata para castigar o destruir psíquicamente a la mujer sobre la cual ejerce la dominación.







Yanina González estaba embarazada de seis meses cuando su novio Alejandro Fernández golpeó hasta matar a Lulú, la nena de dos años que ella había tenido con otra pareja. Ella se había negado a tener relaciones sexuales con él. En vez de investigar un femicidio vinculado, la fiscal del caso decidió culpar a la joven madre de 23 años que tiene un retraso madurativo. La acusaron de “abandono de persona” por la muerte de su nena. Hoy en el Tribunal Oral Criminal 2 de San Isidro comenzará el juicio en su contra. Yanina llega al debate oral con una pulsera electrónica en el tobillo: desde el año pasado cumple una prisión preventiva domiciliaria, antes estuvo detenida más de un año en el penal de Los Hornos.
Cuando fue el ataque, el 16 de agosto de 2013, Yanina pudo llevar a su hija a un hospital recién al día siguiente porque su pareja la había encerrado en una habitación bajo amenazas. Además no tenía plata ni carga en la SUBE para tomar un transporte. Con la ayuda de vecinos, llegó al centro de salud. Ahí le dijeron que su beba estaba muerta por fractura de cráneo. “Ella es la víctima de esta situación y esto no fue contemplado por nadie en ningún momento del proceso”, dijo a Infojus Noticias su abogada, Gabriela Conder.

La investigación recayó en una fiscalía especializada en violencia de género que paradójicamente consideró que Yanina no era una víctima. Carolina Carballido Calatayud, de la UFI Especializada en Violencia de Género de Pilar la imputó por abandono de persona, seguida de muerte y agravada por el vínculo. El testimonio de Alejandro Fernández fue el pilar de la acusación. La joven fue detenida de inmediato.
“Lulú no murió por abandono de persona sino por el golpe que tenía la cabeza. Y eso lo señala la autopsia”, contó Conder. La versión de Fernández es que Yanina no se ocupaba de su hija. Que era él quien cuidaba y alimentaba a la beba. Sin embargo, la nena no tenía problemas de salud hasta la paliza mortal.
La cadena de violencias en la vida de Yanina comenzó mucho antes que la muerte de Lulú. Su madre se fue de su casa cansada de los golpes de su marido. Ella tuvo que convivir con ese hombre violento. No sabía leer, ni escribir. No tuvo la oportunidad de formarse. A los 16 años quedó embarazada y su padre la obligó a dar en adopción al nene. Después se puso de novia con el papá de Lulú hasta que llegaron las marcas y los moretones. Se escapó, conoció a Alejandro Fernández y se fueron a vivir a Derqui. En la Unidad Penitenciaria 33 de Los Hornos Yanina parió a Tiziana, fruto de su relación con él.

El caso presenta todas las características de un “femicidio vinculado”, aquellos asesinatos en los que el femicida mata para castigar o destruir psíquicamente a la mujer sobre la cual ejerce la dominación. Según las últimas estadísticas difundidas por el Observatorio de Femicidios en Argentina “Adriana Marisel Zambarno” desde 2008 a 2013 contabilizaron 69 femicidios vinculados que tuvieron como víctimas a menores de hasta 12 años: 37 fueron niñas y 32 varones.

La causa paralela

Conder enumera una serie de irregularidades en el camino judicial previo al juicio. “Se violaron las garantías del debido proceso, se violó el derecho a la defensa”, sintetizó. Por eso, Conder adelantó a Infojus Noticias que va a pedir la nulidad del debate oral.
El 12 de junio del año pasado la misma fiscal que acusó a Yanina abrió una causa paralela que investiga el homicidio de Lulú. En ese expediente el principal sospechoso es Fernández. Al mismo tiempo es el principal testigo que tiene la fiscalía en el juicio que empieza hoy. La defensa de la joven acusada recién tomó conocimiento de esta investigación cuando ya estaba en marcha, cinco meses después. “Se trata de causas conexas porque tienen que ver con el mismo hecho. Tienen que investigarse juntas y el juicio tiene que tratar a las dos”, explicó la abogada.
Una de las testigos que presentará Conder para argumentar la inocencia de Yanina es Natalia Herrera. La mujer fue pareja de Alejandro Fernández y su testimonio apuntará a evidenciar los antecedentes de maltrato que tiene él. Cuando estaban juntos, golpeó a su hijo. “La vi a Lulú en el cajón pensé que podía ser mi hijo”, dijo Herrera.
Otra de las testigos será la periodista Verónica González. La columnista sobre discapacidad de Visión 7 y Representante de prensa de REDI (Red por los Derechos de las Personas con discapacidad) cubrió la historia de Yanina. Pero también fue a visitarla al penal de Los Hornos y colaboró para aportar una perspectiva que contemple su discapacidad, además del enfoque de género. No estuvo en el momento en el que pasó todo, pero será testigo de concepto. También la ayudó contactándola con organizaciones específicas. “La cárcel es un contexto hostil para cualquier persona, mucho más para una mujer con discapacidad. Se dice que es Yanina tiene un retraso madurativo pero lo que tuvo fue falta de oportunidades”, señaló en diálogo con Infojus Noticias.

El trabajo en red de las organizaciones

En el caso de Yanina se repiten nombres de otras causas injustas del conurbano bonaerense. La primera organización que la acompañó fue el Centro Comunitario El Gallo Rojo de San Miguel. Su referente, Cecilia Raspeño, le llevó el expediente a la organización Gremial de Abogados, entre las que se encuentra la actual defensora de Yanina. Gabriela Conder fue una de las abogadas que acompañó a Luz Gómez y Diego Romero, la pareja a quienes un fiscal de Morón acusó de matar a un colectivero a pesar de que eran inocentes. Desde finales del año pasado Yanina vive en la casa de Carina Leguizamón, integrante de vecinos Organizados de Moreno. Gracias a ella pudo acceder al beneficio de la prisión domiciliara porque no tenía otro amigo o pariente a quien recurrir para esta garantía. Leguizamón fue una de las personas que militó y logró la visibilidad del caso de las hermanas Jara, presas por defenderse de un vecino abusador.
Carina empujó la difusión del caso y creó, junto a otros compañeros, la “Comisión por la Libertad de Yanina”. “Libertad para Lulu y Yanina”, reclama el mensaje que difundieron en las redes sociales. A partir de ahí algunos medios contaron la historia de la joven de 23 años. Para este lunes las organizaciones sociales que forman parte de la Comisión convocan a una jornada en los Tribunales de San Isidro a partir de las 9. La concentración pretende ser una muestra de apoyo a Yanina pero también una advertencia: “si tocan a una, respondemos todas”.
Yanina llega al juicio fuertemente acompañada. La última navidad fue la primera que pasó en familia en la casa de Carina. Su preocupación, ahora, es ver si el juez le da permiso para despedir a su beba en el cementerio.

Fuente: Infojus - Por María Florencia Alcaraz

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