lunes, 2 de julio de 2012

LA JAULA INVISIBLE









Deseo traer a colación una reflexión sobre el fragmento del libro LA LIBERACIÓN A TRAVES DE LO FEMENINO de José padilla Corral, escuela Beijing 2003, que llegó a mis manos en un momento muy especial de mi vida, como lo fue mi periodo de embarazo, momento muy difícil  ya que no había considerado  ser madre, pero me encontraba en un momento de madurez y esta experiencia reconfiguró mi concepción desde lo femenino.
“la especie humana tiene dos variables: el macho y la hembra. Una especie sexuada, de la cual conocemos a uno de los sexos, el varón, mientras el otro, la mujer, es la eterna desconocida. ¿no están hartos de oír la frase:  "a las mujeres no hay quien las entienda"  lo cierto es que están y existen, incluso para la iglesia que  consideró durante mucho tiempo que las mujeres no tenían alma. También se dice que a los hombres no hay quien los entienda, pero se oye menos. Quizás esto suceda porque pertenecemos a una especie en donde el predominio cultural, social , ético de pensamiento, se ha caracterizado por el poder de lo masculino y la represión de lo femenino.


En otras especies vemos claramente cual es el papel del macho  y cual es el papel de la hembra. El macho no trata de usurpar el papel de la hembra y viceversa. Pero en la especie humana no ocurre asi, sino que el macho se desarrolla en el poder y comienza a utilizar, manejar y manipular a la hembra, a esclavizarla y dejarla en la ignorancia, la consecuencia es que uno de los sexos , lo femenino no sabe cual es exactamente su papel.  Y no lo sabe porque no ha tenido la ocasión de ejercitarlo.

En realidad ¿quién  sabe de mujeres? En este momento de la humanidad, los varones saben poco de las mujeres, y las féminas tampoco saben de si mismas. Alguien podría escandalizarse: ¿cómo no van a saber las mujeres quienes son? Desde nuestra visión , creemos que no lo saben , porque si lo supieran, no imitarían tanto a los hombres.

 Acabo de terminar un módulo de Expresión corporal en el cual trabajé la concepción de cuerpo y  realicé una investigación en cierto grupo de mujeres que oscilan entre los 25 y 40 años,  maestras de Escuela básica primaria, estudiantes de una licenciatura Artística. Lo que me sorprendió en su visión de lo femenino, fue la negación a observarse y asumirse como mujeres e incluso cierto temor a tocar este tema, es curioso que en pleno siglo XXI todavía  tengamos una concepción del cuerpo de la Edad Media, mujeres jóvenes y adultas que no se atreven a indagar sobre su femenino, que relacionan su rol todavía estrechamente hacia la iconografía religiosa, la virginidad como algo preciado que se debe llevar hasta el matrimonio, el cuerpo visto desde el cuidado en el aseo personal y la  protección como cuerpos vulnerables que hay que proteger. Su visión se reduce a los cánones de belleza  mediáticos.  Referentes al  hogar se asumen como las responsables, además como de satisfacer a su marido y ser buenas amas de casa haciendo todas las labores del hogar. Y el  cuerpo, sigue siendo un tabú… estas son las personas que están educando a nuestros niños sobre su corporeidad.

Después de todo un trabajo sobre cuerpo visiones,representaciones,configuraciones etc, realicé un parcial planteando entre otras la siguiente pregunta:  ¿es posible un cuerpo configurado a partir de lo femenino y lo masculino?, solo dos personas respondieron, lo cual me deja intrigada aun más preocupada. Reflexiono desde mi rol actual de mujer y madre soltera, saliendo del sistema social tradicional, de la familia nuclear, por voluntad propia, de lo cual me siento orgullosa viniendo de un sistema machista y guiada por un padre rígido, pero amoroso y una madre que a pesar de haber sido tradicional siempre estuvo con su mente abierta a los cambios en Pro del bienestar de sus hijos e hijas,  aspectos que afortunadamente me llevaron a tener seguridad en mis decisiones.  He vivido también la desilusión  amorosa en diversos roles, no solamente en el plano de la relación hombre – mujer sino también a nivel profesional, y me cuestionaba hasta que punto seguiremos ocultas en  la privacidad del hogar, en la privacidad del amor, ahora que tenemos la posibilidad de ser profesionales maestras y madres, tenemos autonomía para hacerlo si salimos de esa jaula invisible.
¿cómo podemos ser figuras públicas dignas y trascender ese imaginario de lo femenino promovido por las propagandas de detergentes y  toallas higiénicas?. 

Porque siempre consciente e inconscientemente nos hemos negado nuestro valor, nuestro reconocimiento y dejamos que nos utilicen para "otros" intereses sociales, ¿Por qué la inseguridad si un hombre no está al lado respaldando y reafirmando que somos amadas? , ¿Por qué no salir de esa burbuja cuando día a día  asumimos nuevas responsabilidades y somos valientes como madres y profesionales demostrándole al  mundo de lo que somos capaces?, ¿Cuántas veces nuestro trabajo ha sido usurpado,  y seguimos bajo la sombra del otro sin arriesgarnos?, ¿Cuántas veces nos hemos privado de nuestro propio placer por satisfacer al otro?. Son mis preguntas con respecto a esta experiencia como mujer y oyente de otras mujeres que me exponen su biografía, pienso que es importante el hogar y todos los vínculos que se generan  en ese universo bello de la familia, pero es necesario también luchar por las causas propias, por la libertad de expresión, luchar por nuestros propios sueños y revindicar a todas las mujeres que nos han cargado desde siglos atrás,a todas las ancianas hermosas que nos han enseñado la magia de las cosas simples y nos han dejado entrever ese mundo femenino del cual carecemos día a día en nuestra cotidianidad, a todas esas mujeres valientes que lucharon por nuestros derechos y por las cuales hoy puedo escribir esta reflexión.



En la selva de cemento, se nos pone a competir entre nosotras mismas por causas superficiales y estúpidas, en un sistema social que nos sigue estigmatizando a la esfera de lo privado (el hogar y el amor) y nos esclaviza en nuevos cánones de belleza, la jaula invisible.

FUENTE: MUJERES CONCIENCIA- COLOMBIA - Por Francia Elena Mamián Ruiz


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada