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viernes, 5 de mayo de 2017

INSTITUTO PRÓVOLO: MONJA FACILITADORA DE ABUSOS

La "monja abusadora": radiografía de la cómplice de los curas en el Instituto Próvolo
Se trata de la japonesa Kumiko Kosaka, quien fue acusada de ponerles los pañales a los chicos abusados para disimular los sangrados y de seleccionar a los más “sumisos” para entregárselos a los curas abusadores. Será trasladada a la cárcel de mujeres de El Borbollón.

Llegó desde Japón. Su rostro reflejaba humildad, paciencia, empatía, condescendencia. Desde su arribo a Mendoza, en 2007, parecía ser el apoyo que necesitaban los niños sordomudos estudiantes del Instituto Próvolo. Pero su imagen nunca terminó de responder a su comportamiento. Todo lo contrario: la monja Kumiko Kosaka era la representación femenina del infierno en el centro de estudios de Luján de Cuyo.

La mujer se entregó hace unos días ante la Justicia en la provincia de Buenos Aires, luego de mantenerse prófuga durante más de un mes y medio. Este jueves llegó a Mendoza capital, donde el fiscal Gustavo Stroppiana la imputará por ser partícipe de los abusos en la entidad religiosa educativa y después quedará detenida en la cárcel de mujeres El Borbollón hasta la celebración del juicio.

Kosaka acudió al Próvolo hace diez años y vivió allí hasta el 2013. No pertenecía a la propia congregación del instituto sino que formaba parte de la llamada Nuestra Señora del Huerto. Desde su arribo, era una de las encargadas de cuidar a los alumnos, fuera del horario de clases. De hecho, en ningún momento ejercía funciones docentes.






Una vez que estalló el escándalo por el que quedaron presos los sacerdotes Nicola Corradi (82 años), Horacio Corbacho (56), el celador Luis Ojeda (50), el monaguillo Jorge Bordón (55) y el jardinero Armando Gómez (46), la figura de Kosaka parecía representar un papel secundario en la terrible historia.

Sin embargo, la historia dio un vuelco a inicios de marzo, cuando se realizó la ampliación de la declaración de una de las chicas abusadas en el instituto. Fue entonces cuando se destapó la pesadilla por la que la monja nipona hacía pasar a los alumnos del colegio.

"Es paradójico, pero representaba la imagen de un verdadero demonio para el Próvolo. Según lo que contaron las víctimas, fue partícipe de los hechos más aberrantes que se registraron en el lugar", le afirmó a Infobae Carlos Lombardi, el abogado civil de varias víctimas del caso.



El famoso testimonio que disparó el infierno de la monja fue el de una joven que aseguró haber sido violada por varios sacerdotes a sus cinco años y que afirmó que la propia Kosaka era la encargada de ponerle los pañales a ella y a otros alumnos abusados para intentar así disimular los sangrados.


El caso salió a la luz de manera rápida en la provincia de Mendoza y su difusión en los medios locales despertó nuevos testimonios sobre las aberraciones.

"Cuando mi hijo vio su rostro en la televisión, comenzó a golpearse la cara. Allí le contó a su padre que le había golpeado y había hecho lo mismo con otros chicos", afirmó la madre de una de las víctimas al diario Uno.

De acuerdo con los testimonios de los damnificados, no se comprobó que la japonesa fuera partícipe directa de las vejaciones sexuales contra los alumnos, pero sí se reveló que cumplía un rol principal en todo el sistema de los abusos.

"Era tan siniestra que esta mujer era la encargada de seleccionar y 'entregar' a los alumnos más débiles a esos curas para que cometieran los abusos", describió Lombardi. Según los abogados de las víctimas, la japonesa era responsable de tantear la resistencia de los niños mediante golpes y así poder identificar a los más "sumisos".



Como si fuera poco, en las últimas semanas se sumó el testimonio de otra joven, que aseguró que Kosaka la obligaba a ella y a sus compañeros a comer hasta vomitar en su propio plato.





El comportamiento violento de la monja japonesa no sólo se reducía al trato con los estudiantes, sino también con los mismos padres: "Maltrataba a los propios papás de los chicos. La violencia psicológica también era con ellos. Les decía que sus hijos eran un desastre con los estudios y que necesitaban más disciplina. A otros, les aseguraba que sus hijos eran 'anti fe'", relató Lombardi a Infobae.

La lucha contra la propia Iglesia

La causa contra la monja japonesa recién ahora parece poder encaminarse según lo esperado por el fiscal. Hasta el momento, tanto los abogados de las víctimas como el propio Stroppiana criticaron la falta de ayuda de los representantes de la Iglesia argentina para poder dar con la mujer, mientras se encontraba prófuga.

"El arzobispado de Mendoza no hizo nada para que la pudiéramos encontrar antes. Pero la cosa va más allá, la Comisión que envió el Vaticano y el papa Francisco para investigar el caso también sabía dónde estaba escondida y no nos ayudó en nada. Ninguna monja puede salir de la provincia sin permiso de la Madre Superiora. ¿Cómo no iban a saber que ella se encontraba en la provincia de Buenos Aires?", se quejó Lombardi.

En la mañana de hoy, la defensa de Kosaka pidió la prisión domiciliaria para la japonesa. De todos modos, después de haber pasado un mes y medio prófuga y tras un pedido de captura internacional por parte de la fiscalía, se estima que la Justicia desestimará esa solicitud.

"El pedido de captura lo pedimos por el riesgo procesal que implicaba que estuviera libre. Existe un peligro de fuga y de que se entorpezca la situación", afirmó el fiscal Stroppiana por la mañana.

Fuente: Infobae - Por Joaquín Cavanna.-

viernes, 24 de mayo de 2013

" SE TE CAEN TODOS LOS ESQUEMAS A LA MIERDA..." ( UN EX- ALUMNO RELATA COMO FUE ABUSADO POR EL ENTONCES CURA RECTOR)


Los episodios de abuso y acoso sexual narrados en el libro La cacería del ángel tuvieron como escenario campamentos organizados por el Instituto Vicente Pallotti, de Turdera, al sur y a la costa, y la llamada Casa del Joven, ubicada a la vuelta de la iglesia que tienen los curas palotinos, en la misma manzana del colegio, entre otros ámbitos. Y fueron perpetrados por el cura y rector de la institución educativa, un profesor de Historia, un jefe de preceptores y docente de Computación y quien fuera encargado de la pastoral y llegó a ser representante legal del Pallotti, como se lo conoce al colegio. Al parecer, ninguno de ellos sigue en el IVP, aunque hace tres meses se lo vio al cura por la zona, y quien fuera encargado de la pastoral todavía sigue vinculado con la organización de campamentos estudiantiles. El ex jefe de preceptores trabajaría en la Municipalidad de Lomas de Zamora. Estos dos últimos se alejaron del colegio luego de que unos años atrás aparecieran pintadas en Turdera que los vinculaban con episodios de pedofilia, según pudo saber este diario.


RELATO

“El caso mío es muy viejo. Sucedió en Pilolil, en una misión. Fue en el verano del ’76 (...). En esa ocasión éramos cuatro: el cura Blas, el cura Seryo, el flaco y yo. La misión consistía básicamente en repartir lo que habíamos llevado y actualizar el tema sacramental. Se celebraba mucha misa, se bautizaba a los que habían nacido durante el año y si había interesados se hacía algún casamiento. El paraje donde misionábamos era un lugar en medio de la nada. El primer vecino quedaba a cuatro kilómetros por caminos de montaña”, dice el relato de Ronco, que en realidad es Marcelo Arruiz y tiene actualmente 55 años. Pilolil es un pueblo de la provincia de Neuquén. En ese escenario, mientras dormía dentro de una carpa, el cura rector de la secundaria, en la que él era alumno por entonces de uno de los últimos años, se le acercó y comenzó a abrirle la bolsa de dormir y le agarró “bien fuerte la pija”. “Fue como si me hubiera caído un rayo en medio de la mollera. Esto no puede ser. Una cosa es que un trolo se te tire un lance en el baño de una estación (...) Pero otra es que estés durmiendo y te agarre la pija el cura. El tipo que hace cinco años te viene enseñando a vivir. A pensar. A reflexionar. El tipo que te lleva de la mano por el tema religioso. Que se las da de amigo. De compañero. Es violentísimo. Es terrible. Se te caen todos los esquemas a la mierda. En el momento atiné a darme vuelta haciéndome el que dormía. Tosí un poco y me acomodé. Cuando insinué el movimiento el cura retiró la mano y se quedó en el molde. Despacio me fui subiendo el cierre. Me sentí destruido ...”, dice Ronco, en el libro.

El cura Seryo –como se lo nombra en el libro– era el rector del instituto. En los días siguientes “me la pasé cagando. Vomitando y sin comer. Llegué a mi casa con diez kilos menos. No dormía. No comía. Un desastre. Durante el resto de la misión tuve que seguir durmiendo al lado del cura Seryo. Por suerte lo podía hablar con el flaco, que es como mi hermano y me decía ‘quedémonos en el molde. Si armamos quilombo no sabemos hasta dónde pueden llegar (...)’. Después estuve más de un año en el instituto. Realmente fue un año difícil porque no tenía con quién hablarlo. Solamente con el flaco (un amigo). Sabíamos que estábamos en un nido de víboras porque eso no se le hace a un pibe. Si a vos te gusta el palo, curtilo en otro lado. Pero los pibes no se tocan”. Este diario se contactó con Arruiz, quien ratificó sus dichos en el libro.

FUENTE: PAGINA 12 - Por MARIANA CARBAJAL

A INVESTIGAR LOS ABUSOS


La Iglesia presentó una denuncia en una fiscalía de Lomas de Zamora por los casos de pedofilia en un colegio católico de Turdera detallados en este diario el domingo último. El obispado hizo pública la decisión de llevar a la Justicia el caso.


Imagen: Leandro Teysseire

La máxima autoridad de la congregación de padres palotinos en el país, rama alemana, se presentó en la Justicia y pidió que se investiguen los hechos de pedofilia revelados por Página/12 en su edición del domingo, presuntamente perpetrados por personal que se desempeñaba en un colegio de la orden, ubicado en la localidad de Turdera, en el sur del conurbano bonaerense. La denuncia fue presentada por el sacerdote Rubén José Fuhr, rector regional de los palotinos, con el aval del obispo de Lomas de Zamora, Jorge Lugones. Es la primera vez que la Iglesia Católica en el país reacciona con tanta celeridad cuando se hacen públicos posibles hechos de abuso y acoso sexual cometidos contra adolescentes que concurren a alguna de sus instituciones religiosas y en la que podrían estar involucrados sacerdotes y docentes. Dos de las víctimas ya adelantaron a este diario que están dispuestas a declarar en la Justicia.

El propio obispado de Lomas de Zamora dio a conocer la denuncia en un comunicado de prensa. “Ante la publicación de un artículo periodístico en el diario Página/12, en su edición del domingo 19 de mayo de 2013, que se hace eco del libro La cacería del ángel (cuyo autor es Sebastián Di Silvestro) y donde habría referencias a diversos sucesos de posible abuso o acoso que podrían haber sufrido alumnos del Instituto Vicente Pallotti (Turdera) perteneciente a la congregación Sociedad del Apostolado Católico (SAC), el Obispado de Lomas de Zamora informa que tomó conocimiento de la situación el viernes pasado a través del libro que fue acercado por el señor Carlos Zermoglio, ex rector de la institución.” En la misma nota del domingo, que daba cuenta de los episodios de pedofilia relatados en el libro escrito por un ex alumno, este diario adelantó que Zermoglio le había llevado un ejemplar de La cacería del ángel al obispo Lugones. En ese encuentro, Zermoglio, hoy de 70 años, le reveló quién es cada uno de los que allí son señalados como victimarios, a partir del relato en primera persona de ex estudiantes del secundario. La SAC es la orden de los palotinos, rama alemana. Zermoglio también dio su testimonio en ese libro. Uno de sus hijos, Pablo, relata en La cacería del ángel haber sido manoseado en sus genitales, en 1993, por quien fuera encargado de la pastoral en el Instituto Vicente Pallotti y uno de los organizadores durante décadas de la famosa Semana de la Juventud (SEJU), a la que concurren alumnos y alumnas de distintas escuelas de la zona y se realiza en septiembre. Más tarde llegó a ser el representante legal de la institución. Zermoglio padre recordó que en 1994 –cuando su hijo le contó lo sucedido– puso al tanto –a través de una carta– al entonces titular de la congregación, Nicolás Dreiling, a quien él conocía desde hacía muchos años, pero nunca obtuvo respuesta ni supo de cambios en el colegio.

La denuncia presentada ahora por el cura Fuhr fue derivada a la UFI N 10 de Lomas de Zamora, a cargo del fiscal Santiago Vadillo. La presentó el lunes en la mesa de entrada de los Tribunales de esa jurisdicción. El fiscal citó para el miércoles al religioso, quien ratificó su denuncia y además se mostró dispuesto a colaborar con la investigación, según confiaron a este diario fuentes de la fiscalía. Por un lado, el rector regional de los padres palotinos de la Argentina dio el nombre de otro ex alumno –que no fue entrevistado para el libro– que habría sufrido también abusos sexuales por parte del ex encargado de la pastoral en el colegio y que estaría dispuesto a declarar en la Justicia. Ese joven fue citado a prestar declaración como testigo el martes próximo. El religioso también aseguró ante el fiscal que ordenará que se envíe una circular a todas las familias del IVP para comunicarles que se abrió una investigación penal por si algunos alumnos o ex alumnos –muchos padres de los actuales estudiantes lo han sido– quieren presentarse a declarar al tener conocimiento de situaciones de abuso o acoso sexual en torno del ámbito escolar.

En el comunicado difundido por el Obispado de Lomas se señala que Lugones está “preocupado” por los hechos narrados en Página/12 y “por ello avala la denuncia penal” presentada por Fuhr. “Ante la gravedad de los sucesos que se relatan en esa nota periodística”, el religioso pidió al Ministerio Público Fiscal que “se promueva una exhaustiva investigación a fin de que se corrobore si estos hechos efectivamente han ocurrido y en su caso se proceda con el mayor rigor previsto en la ley contra sus autores”.

En el libro de Di Silvestro no se dan los nombres ni de los perpetradores ni de las víctimas. Todos aparecen con seudónimos. El autor, también egresado del Pallotti, se comprometió ante las víctimas a no revelarlos, por cuestiones legales, dado que nunca se habían denunciado en la Justicia los hechos. Sin embargo, ayer Página/12 ubicó a dos de los siete ex alumnos que dieron su testimonio, Pablo Zermoglio, actualmente de 39 años, y Marcelo Arruiz, de 55 años, y ambos confirmaron que están dispuestos a declarar en la Justicia.

Al ser el abuso sexual un delito de instancia privada, son las propias víctimas quienes deben promover la investigación. Un cura que fue rector del IVP y llegó a ser la máxima autoridad de la congregación, un ex encargado de la pastoral, quien fuera durante muchos años jefe de preceptores y docente de computación y un profesor de historia son señalados como perpetradores de distintos tipos de abusos. Desde manoseos inapropiados hasta intentos de violación. La mayoría de las víctimas era adolescente en aquel entonces, uno de ellos ya había egresado. Los hechos ocurrieron en distintas épocas, entre las décadas del ’70, el ’80 y el ’90. Pero nunca llegaron a denunciarse en la Justicia por vergüenza a hablar del tema, por temor a las represalias y a que no fueran creídas sus palabras, dicen los ex alumnos.

“Es una buena noticia que se abra la investigación. Siempre pensé que había que ir a fondo con este tema. Me parece saludable que se sepa la verdad, que nos dejemos de hipocresías. En mi caso, el abuso lo sufrí por parte de quien en ese momento, 1976, era el rector del colegio además de cura. Fue en un campamento en la Patagonia. Al día siguiente, el rector me apretó para que no hablara. Me dijo que pensara bien qué iba a hacer porque me faltaba un año para terminar el secundario. Prácticamente sentí que me decía que si hablaba iba a ser mi palabra contra la suya y que iba a terminar teniendo que irme del colegio. Y esto uno lo va guardando. Hasta que pasa el tiempo. Por eso estoy contento que ahora salga a la luz. Tendríamos que haber hablado antes. Se hubiera podido evitar mucho daño”, contó ayer a Página/12 Arruiz, quien aparece en el libro como Ronco (ver aparte). Le duele que el colegio quede manchado por el accionar de unos pocos que se abusaron de la vulnerabilidad de distintos alumnos en su momento. Sus hijas, ya profesionales, también son egresadas del IVP. Arruiz vive en Turdera y tiene un taller de marcos. Se enteró ayer por este diario de la denuncia penal realizada por la Iglesia Católica.

Para Pablo Zermoglio, otro de los ex alumnos que relata en el libro en primera persona un episodio de abuso sexual, la denuncia promovida por Fuhr es “un manotazo de ahogado” frente a la difusión de los hechos por este diario. “Es evidente que tuvieron que salir a dar respuesta a la comunidad educativa”, opinó, al ser consultado por este diario. Desde la UFI 10 lo contactaron para invitarlo a presentarse a declarar. “Yo estoy dispuesto a presentarme. Ya se lo adelanté al fiscal a través de un correo electrónico”, confirmó a Página/12. En su caso, quien fuera encargado de la pastoral y llegó a ser representante legal del Pallotti fue quien “se propasó” con él. En el libro se lo identifica como Rubio y a Pablo, como Chueco. “Tengo la grabación de un encuentro que tuvimos en 2004, en el que él admite los hechos. A esa reunión, que tuvo lugar en un bar de Turdera, fui acompañado por un amigo, que fue testigo de la charla”, agregó Pablo Zermoglio. Es músico, docente de música y hace dos años vive en Cipolletti, Río Negro. En aquel encuentro, aseguró, Rubio le dijo que se iba a alejar de los adolescentes e iba a iniciar un tratamiento psicológico. “Recientemente me he enterado otra propasada de Rubio con otro pibe en el 2005, un caso similar al mío. ¡Todas mentiras!, no se alejó de los adolescentes y volvió a reincidir!”, dijo el ex alumno.

La UFI 10 espera que quienes sufrieron abusos sexuales en torno al IVP se presenten a prestar su testimonio. La fiscalía está ubicada en el edificio de los tribunales de Lomas, en el primer piso. Aunque por el paso del tiempo los delitos puedan estar prescriptos, “es importante llevar adelante la investigación para poder realizar la imputación a los acusados y que se conozca la verdad”, dijo a este diario una fuente de la fiscalía. Desde la sanción de la llamada ley Piazza (por el diseñador de modas que la impulsó), en 2011, la prescripción del delito de abuso sexual empieza a correr a partir de los 18 años de la víctima. Los hechos que fueron cometidos antes de la ley, prescriben –depende de la gravedad de los hechos– entre 4 y 10 años después de sucedidos.

Di Silvestro, el autor del libro, está sorprendido por las derivaciones que está teniendo su obra. Tiene 41 años, vive en Bariloche y es dueño de una pequeña editorial, a través de la cual publicó La cacería del ángel. “Mi único compromiso ético es con las víctimas pasadas, presentes y futuras”, dijo ayer a este diario. Y contó que a partir de la publicación de la nota de Página/12, que da cuenta de los hechos narrados en su libro, le escribieron otros ex alumnos y también ex alumnas que le revelaron que vivieron episodios similares perpetrados por alguno de los victimarios señalados en La cacería del ángel. El libro se vende en un puesto de diarios en Turdera, en la avenida Antártida Argentina al 100, y en dos librerías de Adrogué. Desde la Asamblea de Turdera, lo están prestando a los vecinos que no pueden comprarlo y ejemplares del libro están yendo de casa en casa.

FUENTE: PÁGINA 12 - Por MARIANA CARBAJAL

jueves, 9 de mayo de 2013

LAS MUJERES SECUESTRADAS HACE UNA DÉCADA FUERON VIOLADAS Y OBLIGADAS A ABORTAR

Tras las primeras investigaciones, trascendió que las tres jóvenes de Cleveland estuvieron embarazadas y padecieron al menos cinco interrupciones de las gestaciones durante su cautiverio de 10 años. Se habla de una cuarta mujer, que podría haber sido asesinada.




Tras el interrogatorio a los tres hermanos sospechosos -de los cuales finalmente sólo quedó acusado Ariel Castro-, a evidencias recogidas y a revelaciones que trascendieron de las mismas víctimas, se conocieron escabrosos detalles de cómo fue el cautiverio de las tres mujeres secuestradas en Cleveland, Ohio, durante diez años.

Según el canal de televisión local WKYC-TV de Cleveland, que citó fuentes policiales, habría habido "múltiples" violaciones, embarazos y abortos de las tres mujeres durante su cautiverio.

Amanda Berry (27), Georgina Lynn DeJesús (23) y Michelle Knight (31) fueron halladas el martes, cuando una de ellas (Berry) logró llamar la atención de un vecino mientras su captor se hallaba fuera de la casa. Junto con las mujeres había una nena de seis años, supuestamente hija de Amanda.

Fuentes policiales dijeron al canal NewsChannel5 que durante la década de cautiverio las tres mujeres sufrieron abortos involuntarios después de haber sido golpeadas o porque estaban desnutridas. Al menos cinco bebés nacieron en la casa.

La policía está investigando cada centímetro de la casa, propiedad de Ariel Castro -el único acusado del secuestro-, ubicada en el 2207 de la avenida Seymour.

Según el sitio online del National Post, de acuerdo a los registros de la propiedad, la casa comprada por Castro en 1992, tiene cuatro habitaciones, un baño y un sótano. Si bien el FBI en rueda de prensa no quiso dar detalles sobre qué fue lo que ocurrió en el interior de la vivienda, medios locales brindaron algunos informes escalofriantes.

Fuentes policiales dijeron a 19 Action News que dos de las mujeres generalmente estaban recluidas en el sótano y la otra en una habitación arriba. Y que al menos uno de los cuartos tenía cadenas colgando del techo. También se habrían encontrado cintas, esposas y otros utensilios para sodomización.

Debido a los golpes que sufría, Michelle Knight habría perdido la audición de un oído, informó el Canal 8 de Cleveland. La mujer le dijo a la policía que le pegaban en la cabeza. Siempre según el National Post, fuentes policiales indicaron que Knight aseguró a los investigadores que había otra mujer en la casa cuando fue secuestrada. Pero un día ya no estuvo más. Y en una pared del sótano está escrito el nombre de una mujer y la frase "Que en paz descanse", pero la policía no puede asegurar si está relacionado con el caso.

Tampoco se sabe qué pasó con los niños que habrían nacido allí. La policía de Cleveland informó que hay indicios de tierra removida recientemente en el patio trasero de la casa.

Para mantener oculto su macabro delito, Castro convirtió su casa en una fortaleza. Usó tela metálica y lona azul para hacer una valla de dos metros y medio y dejó que los árboles y arbustos la cubrieran para que nadie pudiera ver los horrores que sucedían adentro.

Vuelta a la vida

 Amanda Berry, quien permaneció secuestrada durante 10 años junto a otras dos mujeres, volvió con su familia ayer. Su hermana, Beth Serrano, agradeció "a la opinión pública y a los medios por su apoyo y coraje a través de los años. Ahora nuestra familia querría privacidad para que mi hermana, mi sobrina y yo podamos tener tiempo para recuperarnos".

"Imaginen primero perder un hijo, luego no saber si está vivo, muerto o herido, mantener la esperanza durante 10 años y finalmente que las plegarias sean escuchadas, es seguramente el mejor regalo para el día de las madres", declaró la primera dama Michelle Obama a la cadena MSNBC.

McGrath señaló que hasta que se termine de interrogar a las tres mujeres no será posible dar detalles ciertos sobre cómo fueron tratadas, y se negó a confirmar las versiones de que las cautivas tuvieron múltiples embarazos.

Salían de la casa "muy esporádicamente", dijo el jefe de policía.

"Salían al jardín trasero una vez cada tanto, creo. Su estado de salud es bueno, considerando las circunstancias", agregó.

McGrath insistió en que confía "absolutamente" en que la policía hizo todo lo posible en los pasados diez años para tratar de encontrar a las jóvenes o identificar a los responsables de su desaparición.

Fern Gentry, la abuela de Berry, habló con su nieta desde Tennessee en una llamada emitida por una filial local de ABC. "Me alegra tenerte de vuelta", dijo Gentry. "Me alegra estar de vuelta", contestó Berry. "Creí que te había perdido", dijo la la abuela. "No, aquí estoy", señaló la nieta.

La policía confirmó que Berry tiene una hija de 6 años, Jocelyn, aparentemente nacida durante su cautiverio. "Se ve muy bien, feliz, saludable, y anoche tomó un helado", dijo el subjefe de policía de Cleveland, Ed Tomba, sobre la pequeña Jocelyn. "Ver a su madre la hizo sonreír", agregó.

"La pesadilla terminó", dijo a los periodistas el agente especial del Buró Federal de Investigaciones (FBI) Steve Anthony.

  • Berry había sido vista por última vez el 21 de abril 2003, cuando salía de su trabajo en un restaurante de comida rápida a pocas cuadras de su casa.


  • DeJesús, por tu parte, tenía 14 años cuando desapareció. Salió de la escuela el 2 de abril de 2004 pero nunca llegó a su casa.


  • Michelle Knight fue vista por última vez cerca de la casa de un primo, el 23 de agosto de 2002. Tenía 20 años.




Los vecinos dijeron estar estupefactos y que no tenían idea de que Castro, con quien a veces compartían asados, tuviera cautivas a las tres mujeres.

Maria Castro Montes prima de Ariel Castro, pidió que no se juzgue a sus familiares por las acciones de su primo.

"En nombre de la familia Castro querría decir que todos realmente sentimos su pena, por todo lo que sufrieron y si esto fue obra de un miembro de nuestra familia, debe pagar" por ello, afirmó.

FUENTE. LA OPINIÓN AUSTRAL


viernes, 26 de abril de 2013

LAS HERAS: CUATRO CASOS DE ABUSO SEXUAL A MENORES

Las presuntas víctimas serían menores de 18 años. Al menos en 3 casos, por la descripción de las chicas, se trataría del mismo sujeto. Los hechos sucederían a plena luz del día y en zonas cercanas a los establecimientos educativos o gimnasios.




En la jornada de ayer se dieron a conocer varios hechos de posible abuso deshonesto, todos contra jovencitas. Lo llamativo de los casos es que ocurren a plena luz del día, donde los depravados atacan impunemente.
“Nadie está preparado para esto. Mi hija está pasando un momento muy difícil, tiene crisis de pánico. Estamos tratando con mi familia y los amigos para que pueda superar este hecho aberrante”, relató la madre de una de las posibles víctimas. “Pasó a plena luz del día, en un lugar transitado”. “Salía del Complejo Municipal el día 15 de abril a las 16:00 horas”, explicó la progenitora al sitio digital El Ciudadano de Las Heras. 
La mujer contó: “mi hija iba caminando y mirando cómo los chicos jugaban en la cancha de la parroquia. Por la mano izquierda, caminando, la pasa un hombre de 1,70 metros de alto, tez blanca, de pelo corto, bien vestido y con una mochila negra”. El hombre “le sonríe y la saluda”. “En ese instante se detiene abruptamente y se vuelve hacia mi hija” relató la madre, y contó que “ella pensó que le iba a robar el celular y se puso las manos en los bolsillos. Este depravado la trae con una mano contra su cuerpo y con la otra le manoseó los genitales”. “Hice la denuncia correspondiente y está recibiendo toda la contención que podemos darle a mi hija”. 
Más adelante destacó “si bien el Estado está haciendo su parte, debemos ser solidarios como comunidad y estar alertas”. “Estas situaciones son tremendas para las víctimas y sus familias” puntualizó la madre de la joven, de quien no se dieron a conocer datos filiatorios dado que es menor de 18 años.

Segundo caso
Al día siguiente del hecho anterior se registró una situación similar en inmediaciones del supermercado La Anónima.
Allí “una joven que caminaba circunstancialmente por las cercanías del supermercado mencionado, recibió por parte de un hombre joven, de similares características al mencionado en el primer hecho, un arrebato con fines indecentes. La muchacha se logró defender del ataque para luego huir de ese lugar, dar aviso a sus padres y realizar la denuncia correspondiente”. 

Tercer caso
Lo mismo se denunció 48 horas después, pero cerca de las 10:30 horas. En cercanías de las instalaciones de Servicios Públicos Sociedad del Estado, una joven, que sería hija de dos profesionales de la localidad de Las Heras, caminaba por la calle Irigoyen entre Antiguos Pobladores y Rivadavia cuando habría sido abordada por un joven de tez blanca, alto. Esta muchacha también habría logrado escapar de su atacante para relatar lo ocurrido a sus progenitores.

 Cuarto caso: 
Finalmente el 22 de abril, en horas de la noche y cerca del establecimiento educativo número 53, una jovencita circulaba por allí cuando habría sido abordada por dos hombres. A estos sujetos ya se los habría denunciado por presunto exhibicionismo. 
Éste último hecho aun no fue confirmado por la Policía de Las Heras, pero el mismo portal expresó que al parecer la muchacha logró escapar y se desconoce si se realizó una denuncia en la Comisaría. 
En los restantes casos interviene el personal de la Seccional Primera que se encuentra abocado a la investigación para poder detener a los presuntos depravados.

FUENTE. LA OPINIÓN AUSTRAL