domingo, 3 de enero de 2016

EL ABUSO DE LAS ABSOLUCIONES EN LOS CASOS DE INCESTO

El abuso sexual en la infancia forma parte de una realidad que está emergiendo y visibilizándose con fuerza. La palabra puesta en acción devela lo siniestro de este crimen, y cada vez son más las demandas de justicia para las víctimas.




En respuesta a ello persiste la recurrencia de echar mano al expediente de la mentira orquestada por la madre, que va en busca de un mayor provecho o ventaja económica contra el padre de sus hijos.

Lo único verdaderamente cierto de este imaginario –que genera muy buenos dividendos a sus cultores– es que la justicia argentina no se ha hecho cargo del rol que le incumbe en tanto guardiana de los derechos humanos de los niños consagrados en la Convención de los Derechos del Niño.

Quienes han roto el silencio son perseguidos, desacreditados, y acosados y –en el caso de las madres denunciantes–, como mínimo, son tildadas de locas, despechadas, ambiciosas y manipuladoras.

El feminismo ha puesto en la agenda pública el reclamo de las víctimas y, desde luego, también es blanco de la ira de los progenitores incestuosos y sus acólitos.

Hace un par de décadas se instaló la acientífica teoría de un médico de ideas pre pedófilos convirtiendo estos juicios en una probada industria en manos de un grupo de profesionales de diversas ciencias, que han minado la confiabilidad y la credibilidad de la justicia argentina en esta materia.

La realidad tribunalicia muestra que excepcionalmente se condenan los casos de incesto y, por el contrario, proliferan las absoluciones o sobreseimientos a favor de los progenitores que han arremetido contra su cría para satisfacer sus deseos sexuales a sabiendas de la existencia de un sistema judicial que silencia y condena a las madres que gritan el dolor de sus hijos dejando impune estos crímenes.

A pesar de las dificultades, los avances alcanzados en el campo del derecho durante estos años de democracia animan a pensar de un modo crítico sobre estructuras y mecanismos de juzgamiento para ciertos delitos dejando al descubierto el huevo de la serpiente escondido en los recovecos de la retórica del pasado. Nada es para siempre, y ni el miedo ni el dolor, podrán silenciar el reclamo de justicia que los niños merecen en nuestro país.

Fuente: Página 12 -  Por Norma G. Chiapparrone (*)

(*) Abogada, feminista y coautora de la Guía “Abuso Sexual en la Infancia. Guía para orientación y recursos disponibles en Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Provincia de Buenos Aires”, junto a Paula Wachter, Mabel Bianco y Maria Beatriz Muller.

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