martes, 29 de junio de 2010

PERÚ: cada hora 10 mujeres son víctimas de violencia familiar


ONG Manuela Ramos advierte que a diario 17 mujeres son víctimas de violencia sexual, siendo su edad promedio 31 años. El 56.3% de los asesinatos ocurrieron dentro del hogar.

Cada hora 10 mujeres son víctimas de violencia familiar, advirtió la ONG "Manuela Ramos", al tiempo de informar que diariamente 17 mujeres son víctimas de violencia sexual.
Gina Yáñez, directora de dicho movimiento, señaló que según datos oficiales proporcionados por la Policía Nacional del Perú, sólo en el 2009 se produjeron 95 mil 749 denuncias por violencia familiar.
El Observatorio de Criminalidad del Ministerio Público informó que el año pasado 135 mujeres fueron víctimas de feminicidio, de los cuales el 42.9% de los crímenes se reportaron en los distritos judiciales de Lima (21), Junín (13), Lambayeque (9), Huánuco (8) y Arequipa (7).
La edad promedio de las víctimas es de 31 años, mientras que el 56.3% de los asesinatos ocurrieron dentro de la casa.
Las cifras son alarmantes y es que un total de 144 niños, niñas y jóvenes habrían quedado huérfanos de madre "y en algunos casos quedaron sin madre y sin padre, debido a que los presuntos victimarios se suicidaron", explicó Yáñez en el desayuno de trabajo con periodistas, en el marco de la campaña "Mujer actúa. El silencio nos puede costar la vida, lanzada por Manuela Ramos y la compañía Avon.
Según datos del Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social (Mimdes) sólo entre enero y maro se produjeron 29 casos de feminicidio y 18 tentativas.

Fuente. RPP.COM.PE

sábado, 26 de junio de 2010

ABUSOS EN CONSULTORIOS GINECOLÓGICOS




El abuso sexual también puede suceder en el consultorio ginecológico. Tres casos, de Neuquén, Santa Fe y Olavarría, se sumaron a las denuncias de esta índole ante la justicia. Si bien estos hechos parecen muy difíciles de probar, los escraches aparecen como una modalidad efectiva. Las organizaciones de mujeres y la web son el punto de encuentro y referencia para afrontar estas circunstancias.


El caso que dio el puntapié inicial a las denuncias fue el de una profesora de la Universidad Nacional del Comahue, de 27 años, que en febrero de 2009 denunció ante la Fiscalía General de Neuquén a uno de los tocoginecólogos más reconocidos de esa ciudad. Tras ser sobreseído en primera instancia, la mujer decidió hacer público el hecho. La Cámara de Apelaciones de Neuquén decidió entonces revocar el sobreseimiento y ordenó que se profundice la investigación del episodio denunciado en diciembre del año pasado.

La mujer, tenía en ese entonces 27 años y se atendía con el médico desde los 14. Ella relató ante la Fiscalía General que el profesional le frotó el clítoris insistentemente mientras le preguntaba si se excitaba y le hacía otros comentarios de alto contenido sexual que no tenían ninguna relación con la consulta. El profesional fue absuelto rápidamente por el juez de instrucción en lo Criminal y Correccional , Mauricio Zabala. En el fallo que despertó la polémica, el magistrado sostuvo que la mujer pudo 'malinterpretar' las 'maniobras médicas' y la culpó precisando que 'pese a su sensación de víctima de abuso y pese a la confianza de años, nada dijo a su médico ni tuvo la mínima voluntad de poner coto a la situación'. La sentencia fue recurrida por los abogados de la joven y se reabrió la investigación.

Olavarría

Se trata del médico y profesor universitario en la carrera de Enfermería, Jorge Ariel Lescano, que fue detenido el 4 de mayo de este año. Un juez de garantías le concedió una excarcelación extraordinaria, que fue apelada por el fiscal y las abogadas querellantes. Tras 14 días fue liberado y contó con una marcha de apoyo. Varios testimonios lo incriminaron y se le imputaron tres casos de abuso sexual agravado.

Existió una cuarta denuncia contra Lescano que fue desestimada por el Fiscal debido a que se consideró que el ginecólogo habría actuado de manera antiética pero sin incurrir en delito. A las acusaciones se sumaron testimonios de médicos que dijeron tener conocimiento del rumor que involucraba a Lescano.

Con el avance de los días, la justicia parece ir desestimando las declaraciones de las mujeres. Recientemente el abogado defensor, Néstor Di Giano, aseguró que sólo existe una denuncia en la mira y precisó que 'hay otras cuatro personas que han denunciado hechos que no han sido considerados configurativos de un delito y que en forma increíble se han considerado testimonios que abonan el dicho de una víctima'.

'En relación a lo decidido por la Justicia, en el caso en particular en que estoy interviniendo, la Cámara solamente le otorgó la libertad pero ello no significa que se haya terminado el proceso. El proceso sigue y de hecho se están llevando a cabo pruebas consistentes en pericias psicológicas y declaraciones testimoniales' precisó a Artemisa Noticias la abogada querellante en el caso Elda Beatriz Donatelli, abogada, egresada de la facultad de Derecho de la UBA.

Por otra parte Donatelli recordó que en estos casos como profesional 'una tiene que darle a la persona no sólo el asesoramiento técnico sino a la par y fundamentalmente contención para que pueda contar lo sucedido y luego de ello mantener esa contención para poder afrontar el proceso, puesto que, insisto, son situaciones por demás humillantes que a nadie le causa ‘placer’ ni vivirlas ni tener que contar que las ha vivido'.

Los casos denunciados ocurrieron entre fines del año pasado y principios de éste. Según especificaron las fuentes, el ginecólogo realizaba a sus pacientes un examen normal durante la consulta inicial y en la segunda cometía los abusos.
En lo referente a las marchas a favor de los médicos la doctora Donatelli opinó que 'el descalificar a la mujer que hace la denuncia es muy común cuando se trata de delitos contra la libertad sexual, puesto que si hacemos una comparación nadie descalificaría ni dudaría de la veracidad de por ejemplo un comerciante que denunciara haber sido víctima de un robo. Sin embargo la primer herramienta a la que se echa mano en casos de delitos contra la libertad sexual es la de descalificar y poner en tela de juicio la veracidad de la denunciante'.

Cinco Saltos

Otro caso ocurrió hacia fines de octubre de 2006. El ginecólogo Carlos Anzaldo fue detenido en Cinco Saltos (Río Negro), luego que la Cámara Segunda del Crimen de Cipolletti lo condenara a 10 años de cárcel y el mismo período de inhabilitación como docente y médico. Lo consideraron autor del delito de 'abuso sexual con acceso carnal en forma continuada, agravado por ser el encargado de la educación de la víctima', que tenía entonces 17 años. Varias de sus alumnas (dictaba Biología en colegios secundarios) lo denunciaron tras años de sufrimiento. En apoyo a las denunciantes y para hacer más visible al caso mujeres vestidas de negro marcharon durante todo el proceso, pidiendo que se lo condene. El abusador, mientras transcurría el tiempo para llegar al juicio, seguía atendiendo en su consultorio.

Poder e impunidad

La licenciada Susana Velázquez, psicóloga, psicoterapeuta y autora del libro 'Violencias cotidianas, violencia de género' especificó a Artemisa Noticias que 'esos avances sexuales constituyen abuso físico y mental de la mujer por parte de un médico, apoyado en su poder y una supuesta impunidad, posicionándola a ella en una situación de perturbación y confusión. O sea, más vulnerable, desprotegida y subordinada al poder que el profesional ostenta. Mientras él saca 'ventajas' de la situación abusiva, incurriendo en graves faltas éticas, quien es abusada 'pierde terreno'. De esta forma se viola uno de los derechos humanos fundamentales: el derecho a un trato digno'.

Velázquez considera que es importante que las mujeres que han padecido abuso sexual en el consultorio 'hagan la denuncia, que también es una forma de hacer algo por sí misma y evitar que se reproduzca la violencia de género en otras mujeres. Esto es, denunciar a estos profesionales en los ámbitos de justicia, en los centros asistenciales en los que ellos trabajan y en los colegios y asociaciones profesionales correspondientes'.

Escraches y Revueltas

'Siempre tuvimos un caso disparador que nos llevó a contactar a más mujeres o muchas más se acercaron para pedir información' contó Liliana Papa, integrante de la Colectiva Feminista La Revuelta a Artemisa Noticias. Desde esta ONG se organizaron jornadas de 'gineco abusos' y tuvieron un gran repercusión a lo largo de 2009. Las acciones de la Revuelta han permitido que muchas mujeres comiencen a hablar, Liliana Papa recuerda 'nos ha pasado de escuchar ‘me pasó esto hace 10 años pero pensé que me había pasado sólo a mí’. Creen que les pasa a ellas solas, se culpan por haber provocado esta situación en el que ginecólogo avanza y abusa.'

Los hechos de abuso en los consultorios ginecológicos, demuestran que las mujeres están desinformadas y a su vez desprotegidas frente al profesional en caso de haber irregularidades. 'Cuando hacemos públicas esta irregularidades, las corporaciones médicas salen a defenderlos' cuenta Papa.

'Mientras las mujeres no salgamos a la calle organizadas, la justicia seguirá tomando las mismas decisiones, en los lugares en los que se avanza es porque las mujeres se unieron y salieron a hacer una denuncia pública. Nosotras hacemos escraches sistemáticos, por ejemplo a (Carlos) Anzaldo (caso de Cinco Saltos) le hicimos alrededor de 25. Hoy venimos, mañana también… el escrache queda instalado, todos lo recuerdan, el del kiosco los y las vecinas' precisa la integrante de la Revuelta.



FUENTE: Artemisa Noticias Por Carolina Escudero

ARGENTINA. Highton pidió ejecutividad para enfrentar la violencia familiar

La vicepresidenta de la Corte Suprema, Elena Highton de Nolasco pidió acciones concretas contra la violencia familiar al finalizar su exposición donde brindó detalles sobre el funcionamiento de la Oficina de Violencia Doméstica (OVD), del Alto Tribunal Nacional.

Lo hizo al disertar en el inicio de las deliberaciones de las Jornadas "Hacer Justicia una visión de género" que se desarrollan en Salta. Allí la magistrada se refirió al funcionamiento de la OVD y destacó los esfuerzos realizados por los tribunales de cada una de las provincias para poner en marcha sistemas similares.

El hecho que en el inicio de las deliberaciones de las Jornadas sobre la visión de género en la Justicia se hablara sobre la violencia familiar, no es casual. La mayor cantidad de las víctimas de este flagelo social son mujeres. Según el relevamiento citado por Highton de Nolasco en su charla, el 80 por ciento de las víctimas son mujeres, mientras que el 20 por ciento restante corresponde a hombres, aunque la mayor parte son niños.

Posteriormente, al hablar con periodistas locales, la vicepresidenta de la Corte Suprema de Justicia de la Nación relató que Argentina está avanzando en materia de protección de las víctimas de la violencia doméstica y esto es visto a nivel mundial como un importante paso.

FUENTE: PUBLÍMETRO

jueves, 24 de junio de 2010

GENERO Y DISCAPACIDAD: la invisibilidad de la doble opresión


Vanessa Gómez Bernal
Cuando hablo de invisibilidad, me refiero a no existir. La sociedad no se construye para todos y todas. Y cuando los colectivos reivindican sus derechos de ciudadanía, no se propone la sociedad modificar y adecuar el entorno para que sea el de todos los ciudadanos y ciudadanas, con todas sus peculiaridades, diferencias y características, prefiere camuflar al “diferente” para que pase como “normal”.
La “persona diferente” es una presencia problemática y casi fastidiosa; es una persona con plenos derechos, pero que se aparta de las expectativas sociales, y encima, se queja de que sus derechos no son suficientemente respetados o incluso reconocidos.
El problema no está en la diversidad, en la existencia de gente “diferente”; el problema y la conflictividad se encuentra en la valoración desigual que se hace de la diferencia, lo cual convierte la diferencia en desigualdad.
La sociedad que hemos creado necesita para funcionar un modelo de persona sana, lista, guapa, competitiva, joven y consumista. Las discapacidades no encajan bien en nuestra cultura, es una desviación.
Cuando hablo de MUJERES desde la discapacidad, me centro en el olvido del lugar social que ocupa y el sentimiento de doble opresión: por ser mujer y por tener discapacidad. Para visibilizar, primeramente hay que reconocer, hay que nombrar, hay que construir espacios alternativos para producir nuevas definiciones. No sé si por nombrar a nivel personal, como mujer con discapacidad visual, en un intento por pasar del “yo individual” al “yo colectivo”, como “nosotras”, contribuyo a hacerlas visibles, a hacernos visibles.
Mi experiencia me demuestra que no es lo mismo una mujer y un hombre con discapacidad. A las mujeres se les añade un extra de prejuicios y de vulnerabilidad, debido al modelo estándar y pretendidamente universal de eso que llaman “feminidad” o “identidad femenina”, y así somos doblemente etiquetadas. Por ello, es importante revisar cómo se etiqueta, y bajo qué criterios se hace para imponer una identidad preconcebida y generizada.
La doble discriminación se combina atendiendo al género y a la situación de discapacidad. La discapacidad es una variable temporal, cultural y situacional, ya que depende del contexto en el que se da: si se es mujer urbana, del medio rural, mujer del siglo XVI, mujer africana, o mujer occidental. Y la situación de género es estructural. Por ello, se puede percibir una discriminación añadida por tener una discapacidad, que por ser mujer que ya partimos todas de una situación de desventaja estructural, en esta cultura androcéntrica.

Es importante potenciar la individualidad e independencia: entendida como el reforzamiento de todas las capacidades y particularidades de la persona, para dejar de culpabilizar a la persona con discapacidad, a las mujeres con discapacidad, para ejercer en plenitud la situación de ser persona en sociedad, ya que es el sistema social el que pone las primeras barreras que limitan los derechos individuales: al trabajo, a las relaciones sociales, a la realización personal… Quizás yo siento que las mujeres con discapacidad representan un potencial de participación poco utilizado y potenciado por la sociedad.

Los términos limitantes o despectivos utilizados para denominar a personas con diversidad funcional, juegan un papel fundamental en el refuerzo de la infravaloración, y por lo tanto en el mantenimiento de la discriminación.
En España la palabra más utilizada para denominar a personas con diferentes tipos de diversidad funcional, es “minusválido”, del latín: “minusvalidus”, que significa “menos válido” “no capaz”. Tanto en los medios de comunicación de masas, como en las calles, nosotras formamos parte de un colectivo “menos válido”, que “valemos menos”.
También en los textos jurídicos de España (sí, Estado Democrático de Derecho) persiste esta terminología y se usan términos, como incapacitado, inválido y minusválido.
Consciente de que el lenguaje produce, modifica y orienta el pensamiento, quizás deberíamos empezar por redefinir la visión social que se tiene de personas con diferentes discapacidades, que a su vez abarca una gran diversidad que no se ven visibilizadas. Por ello, yo opto por utilizar términos como diversidad funcional.
Es innegable que debido a mi enfermedad: Retinosis Pigmentaria, (para mi siempre desconocida e invisible) tengo una discapacidad visual, por lo que experimento un déficit en la función sensorial, unas limitaciones, unas dificultades y una restricción en la participación de ciertas actividades sociales. Esto se agrava con las barreras sociales que la propia sociedad crea, factores socio-ambientales en mi entorno que condicionan y limitan mi funcionamiento, y que a su vez son los que me crean in-capacidad y aislamiento.
Entiendo esto debido a dos perspectivas: mi enfermedad es congénita, por lo que tiene un origen biológico, genético; pero también tiene un origen social, factores sociales que predisponen a su desarrollo y avance. Por ello, me importa darle énfasis a esa perspectiva social en cuanto a la discapacidad, no podemos caer en el esencialismo y determinismo biológico muy aceptado en este ámbito, y que potencia el estancamiento, las frustraciones y la no inclusión social de las personas con discapacidad, presentándonos como personas biológicamente incompletas, y según ese discurso, como personas imperfectas por naturaleza, defectuosas, ya que los seres humanos sólo somos nuestros genes, y por tanto “lo natural”, “lo dado” es estático, inmutable, no es posible el cambio.
Así, según este discurso científico pretenciosamente objetivo que apela a “lo natural”, las personas defectuosas hay que rehabilitarlas y “arreglarlas” para restaurar unos teóricos patrones de “normalidad”, unos patrones de normalidad que nunca han existido, y que no existen, porque es un concepto creado histórico y social.
La sociedad en sí misma, es intrínsecamente imperfecta, pero se ha establecido un modelo de perfección al que ningún miembro concreto de ella tiene acceso, y que define la manera de ser física, sensorial, psicológica y así las reglas de funcionamiento social.
Este modelo está relacionado con las ideas de perfección y “normalidad” establecidas por un amplio sector que tiene poder y por el concepto de mayorías meramente cuantitativas que establecen la normalidad.
A veces las propias personas con diversidad funcional, en el desgaste mental y emocional de hacerse visibles, valorarse e integrarse en una sociedad excluyente, prefieren los términos que designan directamente su deficiencia, antes de personas, somos: sordas, ciegas, tetrapléjicas…, porque constatan una realidad de su propia vida que no pueden borrar. Creo que no se trata de obviar la realidad, las personas con diversidad funcional somos “diferentes” desde el punto de vista médico. Al tener características diferentes, que limitan, que restringen, y dadas las condiciones de entorno generadas por la sociedad, nos vemos obligadas a realizar las mismas tareas o funciones, pero de una manera diferente: unas mediante la utilización y desarrollo de otras partes del cuerpo, mediante maquinarias o mediante terceras personas, de ahí el término diversidad funcional, ya que nos describe en cuanto a la funcionalidad y capacidad que tenemos, y que la llevamos a cabo de una manera diversa o diferente a la normalidad.

La manera en que construimos nuestro entorno depende de lo que nos han enseñado que es “normal” en sentido estadístico, lo “normal” en este sentido no es más que una función estadística de carácter meramente instrumental. En la construcción de nuestro entorno social, físico y mental, ha primado la discriminación de todo aquel que es diferente, adoptando actitudes de explotación, negación, asignación de roles pasivos, y generación de conflictos.
Esa discriminación es la que obliga y hace reaccionar a un colectivo que siente la desigualdad, a agruparse e identificarse como un grupo humano con experiencias compartidas que debe luchar socialmente por un cambio. Este es el origen de todos los movimientos sociales.

En el imaginario colectivo, las personas con discapacidad aparecemos incompletas: al comparar los rasgos morfológicos con los de los patrones normalizados; así prevalece la limitación física, psíquica, intelectual o sensorial como rasgo, no ya predominante, sino esencial y totalizador.
Nadie nos prepara para asumir que somos iguales, pero … diferentes. Las mujeres con discapacidades, ya sean físicas, psíquicas o sensoriales, quizá no saben lo que las hace ser “inferior”, si el “ser mujer” o su situación de persona con discapacidad.
Por ello, el carácter neutro del discurso de la discapacidad difumina las diferencias verdaderamente importantes, que se producen según si la discapacidad se presenta en un hombre o en una mujer. Yo estoy por la labor de aclarar que la discapacidad sí tiene género, que también se estructura conforme al género; las mujeres con discapacidades aparecen como asexuadas, los análisis y actuaciones se centran en la situación de discapacidad, lo que las une a los hombres con discapacidad. Parece ser que la sociedad cree que hombres y mujeres con discapacidad forman un mismo “corpus”, no son mujeres y hombres, son discapacitados sin identidad, así se cree que tienen las mismas necesidades, basadas principalmente en la discapacidad, y no en valores y potenciales humanos; es la misma sociedad la que crea BARRERAS.

Por otro lado, como parte del aparato de ingeniería social del Estado, la administración, la burocracia, se mete en todos los rincones de nuestras vidas, como mujeres y como “discapacitadas”, y nos etiqueta, nos agrupa, nos clasifica. Cuando te diagnostican una enfermedad que supone discapacidad, el Sistema te señala para poder ejercer sus políticas sobre ti. Aquí empieza todo un peregrinaje institucional, primero médicos y más médicos, luego queda la burocracia: mi enfermedad tiene que quedar plasmada en un certificado que mide mis capacidades y mi “autonomía personal” (como lo llaman ellos), y entonces ya eres una “minusválida” del 33%, del 45%, del 65%..., en sus estupendos baremos de clasificación te adjudican un porcentaje para así encasillarte en unas actividades y funciones sociales que la sociedad te tiene reservada por ser “ESPECIAL”, “diferente”, pero siempre bajo la buena intención por parte del Sistema de “integrarte”, de ejercer su paternalismo hipócrita y su verborrea insultante, todo para su concepto de “integración social”.
A partir de aquí, siempre llevarás tu etiqueta de “minusválida”.
Valoran mi “autonomía personal”, como aquellas capacidades físicas que toda persona desarrolla por sí misma; sí, mi autonomía física se verá limitada y restringida, pero no mi autonomía personal, que comprende mi autonomía moral e intelectual; Mi autonomía moral e intelectual no la van a valorar las instituciones del sistema, mis capacidades para regir mi vida con una madurez y plenitud intelectual. Es muy importante no malinterpretar eso de la “autonomía”.
En el caso de las personas con discapacidades psíquicas, cuando no pueden valerse por sí mismas para regir sus vidas, preferiría utilizar el término “carencia de autonomía intelectual”, y no que no tiene “autonomía moral”, ya que en ningún momento y bajo ningún concepto, cualquier persona tenga la discapacidad que tenga, así como el grado que sea, en todo momento es sujeto moral, y como tal debe ser tratada con absoluta integridad moral, hacia el respeto de su condición física, psicológica y social.
Después, el Sistema te ofrecerá una carta de servicios públicos y privados para poder “integrarte socialmente”. Toda una serie de recursos privados se plantean como la salida más satisfactoria; todo un mercado especial para tí “minusválida”, para que te integres también en el sistema capitalista que pone a tu disposición una serie de servicios solo para mejorar tu calidad de vida. Eso sí, si perteneces al colectivo de renta pudiente.
Los que padecen discapacidades psíquicas severas o para personas dependientes que necesitan a una tercera persona para realizar actividades básicas de la vida diaria, si no tienen la suerte de tener unas redes sociales, un entorno de apoyo: familia, amigos… el sistema le tiene reservado un lugar para velar por su bienestar social: las Residencias. Las residencias de discapacitados o de personas mayores que debido al proceso de envejecimiento ven su autonomía física muy reducida. Estos lugares son el reflejo de cómo la sociedad ve a las personas con diversidad funcional, y de las políticas sociales asistenciales que aún se practican en este país, sí Estado de Bienestar.
Estos centros se constituyen como un espacio donde se ha de pedir permiso para todo. No se respeta esa autonomía moral de la que hablaba antes, por lo que su libertad para tomar decisiones es muy limitada, en la medida en que alguien, siempre con más autoridad que la propia persona con diversidad funcional, cuestiona y/o prohíbe en función de los criterios que se hayan establecido para el buen funcionamiento del centro. Así, practican el infantilismo, la sobrevulnerabilidad y la deshumanización, y las personas son institucionalizadas, como es el caso de otros colectivos que sienten la exclusión. La institucionalización no propicia llevar a la práctica la autonomía moral de los sujetos en cuestión.

Personalmente pienso que el movimiento de personas con diversidad funcional y el feminismo tienen un encuentro fundamental en el énfasis reivindicativo, de empoderamiento y de emancipación que pretenden para los individuos. Es algo fundamental la aportación del feminismo de la incorporación de la experiencia y de la implicación como forma de investigar, de conocer, de comprender, y por tanto de transformar. A caso ¿las situaciones de las mujeres con discapacidades quedan al margen de las reivindicaciones y las teorías feministas? Está claro que no, ya que la teoría feminista es la que pone de manifiesto las diferentes formas de “ser mujer” que se combina con todo un imbricado de categorías como la etnia, la sexualidad, la cultura, las capacidades o dis-capacidades….
Es difícil para individuos aislados sentirse fuertes y poderosos. Al desarrollar un sentimiento de unión con los demás, es frecuente que las personas subordinadas superen el sentimiento de impotencia que puede inhibir el cambio social. En este sentido, con el análisis feminista que pretendo incorporar de forma integral para conocer y cambiar, desde mi propia experiencia e implicación, a lo teórico, creo que el proceso de capacitación individual es, fundamentalmente, un proceso colectivo. Por eso, sí creo que es importante primero reconocerse a una misma, y con reconocerse me refiero a situarse. Las personas no existen como aislados sociales, vivimos en familias, comunidades, y su sentido de sí se deriva de las relaciones que mantienen con los demás miembros. Una comunidad verdaderamente igualitaria respeta la diversidad y la individualidad de sus miembros.
Por ello, en el intento de incluir otra categoría para el tratamiento integral de la liberación de las mujeres, en este caso la diversidad funcional…… yo me entusiasmo y me empeño por apostar y construir un feminismo no hegemónico, un feminismo libertario, que aborde las desigualdades estructurales y todas las situaciones de dominación, apoyándose en un conocimiento científico social y una posición ética y por tanto política, en el esfuerzo por crear una sociedad que pueda afrontar las diferencias de clase, étnicas, de orientación sexual, edad, diversidad funcional y por su puesto de género como categoría transversal. Porque como decían las feministas de los ’60 para hacer de sus experiencias y luchas individuales una lucha colectiva: “lo personal es político”, pero también “lo personal es teórico”.

También es importante ser consciente de que la posición que ocupan las mujeres dentro de las redes de amigos, familia y compañeros, y su relación particular con las instituciones sociales definen los modos en los que las mujeres se ven a sí mismas en el mundo, hasta el punto de que éstas pueden desarrollar orientaciones psicológicas, patrones de razonamiento moral y criterios para la acción que difiere significativamente de las normas establecidas (de orientación masculina) y que por tanto, las hace interiorizar esa “feminidad”, esa identidad de género como “otredad”. El mismo ejercicio de tomar conciencia, de establecer la situacionalidad propia que se vive, es el primer paso para el desarrollo de una “conciencia crítica” como proceso activo que supone la participación en la lucha por un cambio. El enfrentamiento colectivo a las estructuras de autoridad en los entramados de las relaciones de poder existentes, genera conciencias transformadoras y de resistencia.
Creo que cada mujer que toma conciencia de las construcciones sociales en torno a su función sexual y valoración en la sociedad, tienen un espacio de resistencia individual.

Ser consciente de todo esto es tremendamente doloroso y frustrante, pero tampoco soy partidaria de que “la ignorancia da la felicidad”. Mi sentido de vida consiste en ser consciente. Conciencia ¿para qué? ¡se vive tan tranquila sin ella!, Claro la eterna actitud de los que no quieren problemas, es decir, de los que no los sienten. Dicen “el mundo es así”, “no hay nada que hacer”, pero estas ideas son las que impiden la elevación de la mera experiencia dolorosa, a la toma de conciencia, las racionalizaciones que paralizan la acción transformadora. No hay ningún “orden natural”. Tomar conciencia, no solo significa trazar un programa de acción, sino asimilar el problema, la situación. Es un acto de la percepción de los hechos y de convencida actitud hacia ellos. Y ahora vuelvo a repetir, conciencia ¿para qué? Pues conciencia para saber lo que soy y donde estoy, para no vivir neurótica por falta de identidad. Aceptarse como se es, con realismo, es el principio de la fuerza. Al aceptar así la verdadera situación en un contexto determinado, de un orden histórico y no natural, ni inmutable, la toma de conciencia crea algo indispensable para el desarrollo: las motivaciones para el cambio y el deseo de alcanzarlo.
Pero es que también creo que hay que tomar conciencia para no caer en demasiadas trampas, para no aceptar sin previa depuración crítica los conceptos y las tablas de valores. Para no ser dependientes mentalmente. Es muy importante la autonomía intelectual, para no aceptar esa especie de colonialismo mental que nos reina.

FUENTE. RED FEMINISTA - ESPAÑA

miércoles, 23 de junio de 2010

ARGENTINA: TRATA DE PERSONAS RESPALDO INTERNACIONAL

Trata de personas
RESPALDO INTERNACIONAL A LA PROPUESTA ARGENTINA DE PENALIZAR AL CLIENTE DE LA EXPLOTACIÓN
Públicada el 21/06/2010

A instancias de nuestro país, la Organización de las Naciones Unidas resolvió impulsar la penalización de los consumidores que favorecen el tráfico de seres humanos.

La Organización de las Naciones Unidas otorgó un respaldo internacional clave a la propuesta argentina de avanzar hacia la revisión de las legislaciones de los países miembros para establecer la penalización del cliente de la explotación de personas, lo que, a juicio de las autoridades nacionales, representaría un paso decisivo en la lucha contra uno de los más aberrantes delitos que conforman el crimen organizado transnacional.

Además, y también a pedido del gobierno argentino, el tema fue incorporado al Plan de Trabajo de la Organización de Estados Americanos (OEA) para el Hemisferio Occidental en el período 2010-2012.

En ese orden, durante el 19° periodo de sesiones de la Comisión de Prevención del Delito y Justicia Penal de las Naciones Unidas (ONU), desarrollado en Viena en mayo último, fue aprobado “por unanimidad” un proyecto de resolución sobre la “visualización y penalización de la figura del cliente, consumidor o usuario de la trata de personas”.

Ese proyecto, por mandato de los ministros de Justicia y de Interior del Mercosur reunidos en Buenos Aires a principios de mayo, fue redactado y presentado por Argentina ante la ONU, donde obtuvo su aprobación por votación unánime de los países miembros de la organización. (Ver proyecto de resolución en www.unodc.org/documents/commissions/CCPCJ_session19/Resolutions/ECN152010_L12_Rev1sV1053951.pdf)

Esa resolución permitió que Argentina consagre universalmente la necesidad de visualizar negativamente la figura del cliente, y la necesidad de reflexionar acerca de su sanción o penalización. Por otro lado, la aprobación por parte de la ONU implica que en todos los foros regionales y subregionales comience a abordarse la problemática del cliente, usuario o consumidor de trata.

En ese sentido, durante la próxima reunión de los ministros de Justicia de los países Iberoamericanos se firmará una recomendación en materia de trata de personas que resaltará la necesidad de avanzar sobre la figura del cliente.

La posición argentina

El primer paso para instalar internacionalmente la necesidad de visualizar la acción negativa del denominado “cliente de trata” se dio en la 2ª Reunión de Autoridades Nacionales en materia de trata de la Organización de Estados Americanos (OEA), organizada por el ministerio de Justicia de Argentina en marzo de 2009.

Allí, la presidenta Cristina Fernández dijo: “Es básico admitir que sin la existencia de las personas que pagan para poder acceder a personas que están sometidas a esclavitud sexual o de otras características, sería imposible que esto se cometiera. Con lo cual, el abordaje exige por parte de todos nosotros hacerlo sin eufemismos, sin hipocresías y sabiendo que es fundamentalmente un problema de carácter social“.

Según explicó el ministro de Justicia, Julio Alak, “el desafío que planteamos internacionalmente fue decir que para desalentar la demanda, tal como plantea el Protocolo de Palermo, es preciso desenmascarar al cliente, porque sin cliente no hay trata”.

El documento de la ONU aprobado en Viena a instancias de Argentina exhorta a los gobiernos a que “mejoren las medidas preventivas y desalienten la demanda que fomenta la explotación en todas sus formas y conduce a la trata de personas”, que es la forma contemporánea de la esclavitud”.

Alak subrayó al respecto que “esa demanda es el efecto negativo de los clientes, los consumidores o los usuarios; por eso el Estado debe incluir en su legislación nacional, entre otras medidas, la posibilidad de aplicar sanciones penales o de otro tipo a los consumidores que deliberada o conscientemente usen los servicios de las víctimas”.


Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 21 de junio de 2010.-

Reconocimiento de EEUU


Cabe recordar que a principios de esta semana se conoció un informe del Departamento de Estado de los Estados Unidos en el que se elevó a Nivel Dos la calificación argentina en torno a las mejoras en "los mecanismos gubernamentales” vinculados a la lucha contra la trata de personas y asistencia a las víctimas.

El ministro Alak se manifestó “complacido” con el reconocimiento norteamericano, y explicó que, luego de sancionada la ley específica en 2008, el entonces ministro de Justicia, Aníbal Fernández, creó la Oficina de Rescate y Acompañamiento a las Personas Damnificadas por el Delito de Trata, que coordina Zaida Gatti y con la que impulsamos los 509 procedimientos en los que ya fueron liberadas 753 víctimas”.

Según las cifras oficiales, en los operativos realizados entre fines de abril de 2008 y el 31 de mayo de 2010, se logró la detención de 543 personas, en tanto que se verificaron cinco sentencias firmes sobre delincuentes y 60 causas penales están en pleno proceso judicial.

FUENTE: MINISTERIO DE JUSTICIA, SEGURIDAD Y DDHH ARGENTINA

lunes, 21 de junio de 2010

ESPAÑA : Mujeres inmigrantes víctimas más vulnerables


Las mujeres inmigrantes siguen siendo las víctimas más vulnerables de la violencia de género. A pesar de que su peso es del 11,4 % de la población femenina de España(*), las extranjeras solicitaron el 35% de las 9.200 órdenes de protección presentadas en los Juzgados de Violencia sobre la Mujer en los tres primeros meses de 2010. Además, cuatro de cada diez renuncias a continuar con el procedimiento judicial fueron realizadas por inmigrantes.
Así se desprende de la estadística difundida hoy por el Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género, basada en los procedimientos judiciales tramitados durante el primer trimestre de este año en los 103 Juzgados exclusivos de Violencia sobre la Mujer (JVM) existentes en toda España así como en los 358 juzgados con competencias compartidas.

En el primer trimestre de 2010 se presentaron un total de 32.492 denuncias por malos tratos, lo que implica una media de 361 denuncias diarias. La cifra supone una disminución del 3,46% respecto al mismo periodo del año anterior (con 33.656 denuncias), y un incremento del 2,72% sobre el último trimestre de 2009, donde hubo 31.631.

En el 12,5 % de los casos, las víctimas optaron por renunciar a continuar con el procedimiento judicial. Son 4.070 mujeres, de las que el 42% eran extranjeras y el 58% españolas. Las renuncias han aumentado un 3,56% respecto al primer trimestre de 2009.

En los Juzgados de Violencia sobre la Mujer en toda España se solicitaron 9.200 órdenes de protección –un 28% de las denuncias-, de las que 6.074 fueron concedidas (66%). En seis de cada diez casos (58%) la relación de pareja se mantenía, mientras que en los otros cuatro (42%) se había extinguido.
La mayoría de las denuncias fueron presentadas en dependencias policiales (79% del total). En el 10,8% de los casos (3.500 mujeres), las denuncias fueron presentadas con la remisión del parte de lesiones de las víctimas, tras haber sido atendidas en centros médicos. Otro 9% (2.942) fueron interpuestas directamente en el juzgado, y un 1% (329) por remisión de servicios de
asistencia o terceros en general.

En total, en todos los órganos competentes en el ámbito de la violencia de género (JMV, Juzgados de lo Penal y Audiencias Provinciales) se dictaron 13.919 sentencias penales. De ellas, el 59,3% fueron condenatorias (8.259) y el 40,7% absolutorias (5.660).

Respecto a los delitos instruidos a través de los Juzgados de Violencia sobre la Mujer, el mayoritario fue el de lesiones: 76% del total (25.410 casos), seguido por los delitos contra la libertad (coacciones y amenazas), con un 10% (3.304); los delitos contra la integridad moral –un 3,3% y 1.101 casos-; los quebrantamientos de medidas (aproximarse a la víctima) –989 casos, el 3% del total-; los quebrantamientos de penas (529, un 1,6%); los delitos contra los derechos y los deberes familiares -476, un 1,4% -, los delitos contra la libertad e indemnidad sexual -247, un 0,7%- y los 22 casos de delitos de homicidio, tanto consumados como intentados.

En el periodo citado, 5.362 personas fueron enjuiciadas en los JVM, un 70% de ellos españoles y un 30% extranjeros. El 76 por ciento fueron condenados, mientras el 24 por ciento restante resultaron absueltos.
En el ámbito civil ingresaron 5.181 asuntos, manteniendo la baja proporción de asuntos civiles tramitados en los JVM respecto a las denuncias penales presentadas (32.492). Esta diferencia se mantiene igualmente entre el número de medidas cautelares acordadas en función de su naturaleza: se acordaron 18.817 medidas penales y 4.964 civiles.

Juzgados de lo Penal
Los Juzgados de lo Penal, que enjuician delitos penados hasta con cinco años de pena privativa de libertad, celebraron 9.069 juicios orales sobre violencia de género, con el resultado de un 50,4% de sentencias condenatorias (4.568) y de un 49,6% de absolutorias (4.501). De las sentencias condenatorias, un 29,3% (2.658) fueron sin conformidad y un 21% (1.910) con conformidad.

Audiencias Especializadas
En las Audiencias Penales Especializadas en Violencia sobre la Mujer, que enjuician delitos penados con pena privativa de libertad superior a cinco años, se dictaron 100 sentencias, 80 de ellas condenatorias y 20 absolutorias.
Valoración de la Presidenta del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género Inmaculada Montalbán, al facilitar los datos estadísticos judiciales, ha destacado los problemas que persisten para aflorar las cifras negras de violencia: “Son todavía muchas las mujeres que no presentan denuncias, como se desprende del siempre bajo porcentaje de denuncias previas en las víctimas mortales por violencia de género, año a año, también en 2010, desgraciadamente”.

La presidenta del Observatorio defiende la necesidad de seguir trabajando para que las mujeres que sufren violencia “presenten denuncia y así poderlas proteger. Respecto de las que no se atreven a denunciar, habría que desarrollar y extender los servicios de asistencia social integral para esas mujeres y sus hijos e hijas, sin vincularlos necesariamente a la existencia de la denuncia, al objeto de procurar su efectiva recuperación integral”.
Madrid, 18 de junio de 2010
FUENTE: OBSERVATORIO DE LA VIOLENCIA - ESPAÑA

VIOLENCIA Y LENGUAJE


La ponencia, titulada 'Violencia y lenguaje: de la palabra del amo a la toma de la palabras', fue presentada por la filosofa y diputada porteña de la ciudad de Buenos Aires el panel Discriminación, Género y Violencia.
'El lenguaje puede resultar violento y discriminatorio de muchas maneras, unas obvias (como el insulto) y otras menos obvias (como el genérico masculino que nos deja fuera del lenguaje). Pero todas merecen una reflexión feminista para ejercer un efecto político sobre el lenguaje. Una política feminista sobre el lenguaje es la que incide en las relaciones de poder, la que explicita nuestra presencia en el discurso en primera persona, la que revela las trampas del lenguaje que nos enajenan de la igualdad y la justicia al transformar la igualdad en identidad y la diferencia en desigualdad.
Entre las muchas estrategias de análisis feminista sobre el lenguaje, una tiene que ver con el 'test de cambio de sexo', es decir con la diferencia de significados que adoptan las palabras cuando son aplicadas en femenino o en masculino.
'Atorranta' es una de esas palabras. Aunque diccionarios eruditos como el Diccionario de Uso del Español de María Moliner presenten indistintamente el argentinismo 'atorrante/a: Vagabundo, holgazán, sinvergüenza', y el propio Diccionario del Habla de los Argentinos de la Academia Argentina de Letras ignore estas diferencias sexistas del uso del lenguaje cuando define 'atorrrante-ta: desfachatado, desvergonzado', y sólo agregue luego como forma coloquial 'mujer de vida fácil' (lo cual, obviamente, no se aplica a la forma masculina), se trata de uno de los tantos vocablos en los que su versión femenina remite, inequívocamente, a la disponibilidad sexual y a la prostitución: 'zorro/zorra', 'ligero/ligera', y -viene a cuento destacar- el mucho más pertinente 'hombre público/mujer pública'.
Las recopilaciones provenientes del lunfardo o del uso vulgar de la lengua tienen mucho más claras estas diferencias. Así, en el Diccionario de Voces Lunfardas y Vulgares de Fernando Casullo, 'atorranta' es definida directamente como 'ramera', mientras se le da a 'atorrante' el significado de 'Vagabundo, haragán, persona que vive sin ocupación, que vive mendigando'. Señala que esta voz singular sólo se usa en Argentina, es desconocida para todo el resto de hablantes del español.
En su indispensable compilación Las Palabras tienen Sexo, las periodistas Sandra Chaher y Sonia Santoro enfocan la complejidad de utilizar una herramienta tan cargada de ideología patriarcal como el lenguaje, y las estrategias para escapar de las trampas que a veces impone el oficio.
Deconstruyen con paciencia piezas tomadas de diversos medios de comunicación masiva para desmontar sus presupuestos y desalojar los polizones ideológicos que se cuelan en los estereotipos comunicativos.
Las palabras tienen sexo, efectivamente, y ese sexo a veces es violento', plantea Maffía.

Fuente : Artemisa noticias

21 DE JUNIO: DIA INTERNACIONAL POR LA EDUCACIÓN NO SEXISTA





La Educación No Sexista busca generar un cambio sustancial de la realidad hacia unas estructuras de igualdad, para educar sin la referencia androcéntrica, poniendo en su lugar la igualdad en la diversidad y las diferencias.

viernes, 18 de junio de 2010

COLOMBIA: línea gratuita para denunciar actos de violencia sexual infantil



Desde hoy jueves comenzará a operar la línea 01 8000 1124409 que habilitó el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Icbf, para recepcionar todas las denuncias sobre temas relacionados con abuso sexual, explotación sexual comercial y trata con fines sexuales de niños y adolescentes.

Acorde con cifras del Instituto, el Icbf ha recibido 34.594 denuncias relacionadas con situación de maltrato infantil. Durante el 2009 la cifra estuvo alrededor de las 7.000 denuncias, y en lo que va corrido del 2010 van 2.827.

En los últimos cinco años, Bogotá reportó el mayor número de casos de maltrato sexual con 6.365 denuncias, el 19 por ciento del total de las registradas en el país. Por departamentos que le siguen son Valle con 2.856 casos; Cundinamarca con 2.731; Bolívar con 2.324 y Antioquia con 2.067.

Desde el 2006, además de las denuncias por maltrato sexual, se tipificaron las denuncias relacionadas con explotación sexual. Hasta el 31 de mayo de 2010, el instituto recibió 1.920 denuncias, de las cuales el 85 por ciento, es decir, 1.637 reportes estuvieron relacionados con prostitución infantil, 184 de pornografía y 99 con turismo sexual infantil.

Por la complejidad del tema, la línea será atendida por un equipo de psicólogos y abogados capacitados en el tema que además de brindar orientación a los denunciantes, atenderán de manera oportuna los reportes para actuar antes de que sucedan hechos lamentables.

La Directora del Icbf, Elvira Forero, explicó que pese a que el instituto cuenta con una línea de atención, se decidió crea otra exclusiva para el tema del maltrato infantil, para atender de forma oportuna la existencia de casos de maltrato infantil, y evitar que se produzcan nuevos abusos y salvaguardar la vida de los menores.

La línea fue lanzada un día después de que el Icbf reconoció que la muerte de la menor de 18 meses en Ciudad Bolívar (Bogotá) que fue abusada sexualmente reiteradas veces por su padre, se pudo evitar si los funcionarios del Icbf no hubiera optado por devolver a la menor a manos de su madre.

Por su parte, la Directora de Fiscalías, Alexandra Ladino, explicó que línea de atención permitirá que la Fiscalía pueda iniciar las acciones penales para los casos que allí se informan, y de paso, se convertirá en un instumento para que la ciudadanía denuncie de forma ágil acciones de violencia sexual infantil que vivan en sus hogares, o que observen en otros espacios como colegios o casa vecinas.

La Directora del Icbf hizo un llamado a la ciudadanía para que no se quede callada ante cualquier tipo de violencia hacia los niños. "EL maltrato y el abuso producen en los niños efectos nocivos en su desarrollo físico, psicológico y social, daños en su autoestima, sentimientos de inferioridad e inadecuación y confusión en el mundo afectivo" puntualizó Forero.

FUENTE: VANGUARDIA.COM

MEXICO: Allanan 14 policías del Estado albergue secreto de mujeres

Organizaciones defensoras de derechos humanos denunciaron el allanamiento cometido por policías y funcionarios del Poder Judicial estatal en las instalaciones secretas del refugio de alta seguridad Sin Violencia, para mujeres en situaciones de riesgo, como son parejas de policías, de sicarios o con problemas graves de violencia intrafamiliar.
Por lo anterior, exigieron al gobernador José Reyes Baeza y al presidente del Poder Judicial, Rodolfo Acosta, la destitución de los funcionarios y de los elementos policiacos, además de demandar seguridad para garantizar la continuidad de su trabajo.
El incidente se registró el pasado 9 de junio, cuando el grupo de 14 hombres, seis de ellos fuertemente armados, llegaron al local, que por ley debe mantener reservada su ubicación, y rompieron las cerraduras del inmueble en una diligencia del ramo familiar, consistente en la entrega de forma inmediata de la menor Lesly Itzel Muñoz González.
El grupo iba al mando de Román García, oficial notificador, quien se negó a identificarse, sólo mostró una copia de un oficio signado por el juez Primero de lo Familiar del Distrito Judicial Bravos, Guadalupe Manuel de Santiago Aguayo, quien autorizó el uso de la fuerza pública.
Los denunciantes señalaron que “el mandato judicial” se ejecutó en un refugio de alta seguridad, el único de esas características en el estado de Chihuahua, cuya dirección era antes de ser violado por las autoridades judiciales y hombres armados, un lugar seguro para que mujeres de Juárez y del resto del estado pudieran preservar su vida.
Debido a esto y a que el oficio no señalaba domicilio para realizar la diligencia judicial, ni se encuentra dirigida a la asociación civil encargada de su administración, el personal del albergue les negó la entrada.
Indicaron que se les hizo ver que los protocolos de este tipo de instalaciones impiden el ingreso de hombres y mucho menos armados, debido a que algunas de las víctimas son esposas o compañeras sentimentales de policías, sicarios o personas ligadas a la delincuencia organizada, y por motivos de seguridad.
Pero estas circunstancias fueron desdeñadas por los funcionarios, quienes ingresaron de forma violenta “aventando muebles, buscando bajo la cama, provocando una situación de psicosis colectiva en las mujeres y sus hijos e hijas que se encontraban en ese lugar que hasta esa fecha consideraban seguro”, se indica en el comunicado emitido de manera conjunta por el Centro de Derechos Humanos de las Mujeres, Red Mesa de Mujeres de Ciudad Juárez y Refugio Sin Violencia.
La menor que buscaban no se estaba en las instalaciones como se les informó, se indicó.

FUENTE: DIARIO.COM.MX