miércoles, 15 de julio de 2015

EL CALAFATE: DEPORTISTA ABUSADOR PROCESADO

El Calafate, (Corresponsal).- Al finalizar el plazo de diez días hábiles para decidir la situación procesal, el juez de Primera Instancia Carlos Narvarte decidió el procesamiento con prisión preventiva del deportista calafatense denunciado de abusar por más de un año y medio de la hija menor de su pareja.

El caso fue denunciado por la madre de la niña de 11 años, el primer día de julio, luego que fuera citada por docentes de la escuela a la que asiste la menor. 





La chica estaba mostrando señas de autolesiones identificadas como “cutting”, cuando fue abordada por docentes y psicopedagogos, a quienes les terminó contando que era víctima de abusos sexuales por parte de la pareja de su madre.

El hombre de 28 años fue detenido inmediatamente, condición en la que quedará hasta un juicio oral, si es que la medida se mantiene en firme luego de la instancia de apelación.

“He decidido el procesamiento de la persona detenida, con prisión preventiva por el delito de abuso sexual agravado por ser conviviente”, confirmó el juez de la causa a este diario.

El caso originó sorpresa en la villa turística porque se trata de un conocido deportista del rubro del ciclismo, quien además daba clases a menores de edad, de ciclismo de montaña, junto a su pareja.

En los medios periodísticos el hombre no ha sido identificado por el constante pedido de organismos oficiales para que no se brinde información que lleve a identificar a la pequeña víctima, aunque la niña no lleva su apellido.

Pero en El Calafate la mayoría sabe de quién se trata. Su rostro plasmado en una “selfie” comenzó a correr por las redes sociales haciendo un “ciber -escrache”. 

Incluso deportistas del atletismo y del ciclismo de otras localidades de la provincia recibieron la noticia con asombro.



Pruebas

En los primeros diez días del caso, el juez se hizo de informes médicos que dicen que efectivamente la niña está iniciada sexualmente, de un testimonio en Cámara Gesell donde la menor relató un año y medio de varias relaciones sexuales a las que fue obligada por el hombre, y de testimonios de docentes y de una hermana mayor de la víctima, joven que brindó datos que son congruentes con los dichos de la menor, aunque sin que supiera que su hermana era abusada. 

Además la joven relató episodios y diálogos que en su momento no les había dado mayor importancia, pero que ahora dejan a las claras que había una intencionalidad sexual por parte del hombre también para con ella.

La corresponsalía de La Opinión Austral en El Calafate accedió a información que indica que fuera del Juzgado también se conocieron testimonios informales de jóvenes mayores de edad, a las que el deportista había intentado seducir mediante constantes estrategias, originando un sentimiento de acoso por parte de las mujeres, aunque ninguna había radicado una denuncia. 

“Le corté el rostro pensando que era un desubicado y pesado, pero ahora me doy cuenta que este tipo es un enfermo”, le dijo una de esas mujeres a La Opinión Austral.



Carátula y posibles penas

F.A. quedó procesado por el delito de Abuso Sexual Agravado por el Vínculo, ya que el adulto era la pareja de su madre, con quien convivían en la misma casa.

Pero si prospera la idea de la querella, el delito de “Abuso Sexual” podría convertirse en “Corrupción de Menores” o en todo caso, en ambos delitos en “Concurso Real”.

Es que el hombre comenzó con sus abusos cuando la chica tenía un máximo de 10 años, edad en la que aún no despertaba sexualmente.

El fue quien la inició, y con sus abusos, uso de pornografía, y otras artimañas, cambió la naturalidad sexual de la menor, lo que para la ley es “Corrupción de Menores”, delito que al ser cometido contra menores de 13 años tiene una pena de 6 a 15 años de prisión.

El caso de El Calafate podría tener características de un caso de “Corrupción de Menores”, según lo plantean los abogados de la querella.

Pero el juez de Primera Instancia eligió la figura de “Abuso Agravado”. 

El Código Penal establece una pena básica de 6 meses a 4 años al que abusa sexualmente de una persona menor de trece años o cuando mediare violencia, amenaza, abuso coactivo o intimidatorio de una relación de dependencia, de autoridad, o de poder, o aprovechándose de que la víctima por cualquier causa no haya podido consentir libremente la acción. 

La pena es elevada de 4 a 10 años de prisión si el abuso es extendido en el tiempo configurando un sometimiento sexual gravemente ultrajante para la víctima. 

Si el abuso es con acceso carnal, el Código dice que la pena será de 6 a 15 años. 

La otra alternativa, a la que parece apuntar el juez calafatense Carlos Narvarte, es una sumatoria de características, que contempla una pena de 8 a 20 años de prisión.

Ayer cuando el juez le explicó a las radios calafatenses los fundamentos de su procesamiento, se refirió a este último rango de pena, el que se da para casos de abusos de menores, con acceso carnal, con duración en el tiempo, y cuyo autor sea un adulto familiar o con autoridad por ser guarda de la educación o formación del menor.

Fuente: La Opinión Austral

martes, 14 de julio de 2015

SPOT ARGENTINO CONTRA LAS VIOLENCIA HACIA LAS MUJERES

Hace aproximadamente diez días, en el programa televisivo de " almorzando con Mirta Legrand", cuando la víctima contaba su relato, la conductora la preguntó " y que hiciste vos para que te pegue?
Laura respondió con una conducta proactiva, aquí podés ver el video.

Existen muchas "Lauras" viviendo esta pandemia (OMS) que es la violencia contra las mujeres , los prejuicios y la culpabilización de las víctimas.
Y Laura habló, se comprometió en esta lucha que atraviesa todas las clases sociales...
Para las que aún no pueden , para las que aún las paraliza el miedo, para las que no saben dónde recurrir a pedir ayuda, y, por sobre todo PARA DESMITIFICAR PREJUICIOS , el " no te metas", o " porque algo habrás hecho "...

PORQUE CADA TREINTA HORAS EN LA ARGENTINA MUERE UNA MUJER POR EL SÓLO HECHO DE SER MUJER...
POR LAS MUJERES QUE ESTÁN PARALIZADAS POR EL MIEDO...
POR A LAS QUE CREEN QUE SOLO A ELLAS LES SUCEDE...
POR LAS QUE AÚN NO SE ANIMAN A HABLAR...
POR LAS QUE NO SABEN CÓMO SALIR DE LOS VÍNCULOS NOCIVOS...
#NI UNA MENOS...




BASTA DE VIOLENCIAS CONTRA LAS MUJERES!!!
EL SILENCIO ES CÓMPLICE
VOS NO LO SEAS

¡¡OTRA VIDA ES POSIBLE!!


Mónica Patricia Bersanelli

lunes, 13 de julio de 2015

MEDIA SANCIÓN AL PROYECTO DE IMPRESCRIPTIBILIDAD DE LA ACCIÓN PENAL EN ABUSO SEXUAL INFANTIL

Un proyecto con media sanción del Senado establece la imprescriptibilidad de la acción penal en delitos contra la integridad sexual de niñxs menores de edad. La senadora Sigrid Kunath, autora del proyecto, señala en esta entrevista: “El abuso sexual a niños, niñas y adolescentes produce traumas irreparables que, en la mayoría de los casos, conllevan, por miedo y/o vergüenza, al silencio de la víctima. No solamente es difícil hablar de estos temas, sino que es mucho más complejo llegar a su denuncia y judicialización”.






El pasado 26 de mayo, el Senado Nacional aprobó un proyecto de ley que establece la imprescriptibilidad de la acción penal en delitos contra la integridad sexual de niñxs menores de edad. La iniciativa, que reformaría el Código Penal, fue impulsada por la senadora entrerriana del Frente para la Victoria, Sigrid Kunath, y contó con el apoyo de todo el recinto.

Conversamos con Kunath para conocer más detalles de la medida, que espera ser debatida por la Cámara Baja para convertirla en ley.

¿Cómo y por qué surge la iniciativa de presentar este proyecto de ley? 

Sigrid Kunath : La idea de presentar el proyecto surge por, un lado, del trabajo en cuanto a prevención, sanción y erradicación de las violencias en ocasión de ser secretaria general de la Gobernación en Entre Ríos, donde avanzamos con acciones intersectoriales, un protocolo y un consejo, y lo que en cierto modo hace que mi mirada hacia las violencias como flagelo en nuestra sociedad se imponga con atención y siempre esté en la búsqueda de brindar o mejorar herramientas. Por otro lado, a partir de conversaciones con abogados que se encuentran patrocinando a las víctimas en el caso Ilarraz —el sacerdote Justo José Ilarraz está acusado de abusos sexuales cometidos entre 1985 y 1993 contra chicos de entre 10 y 14 años—, surgió la necesidad de plantear la profundización de la legislación, dando una especial atención a estos casos en que las víctimas son menores de edad, planteando la imprescriptibilidad. Es decir, que no sea el mero transcurso del tiempo lo que impida la investigación judicial y la sanción en estos delitos. Reconozco la importancia del instituto de la prescripción en derecho penal y tampoco quiero plantear que se amplíe inconvenientemente la imprescriptibilidad. Pero sí quiero decir que, para mí, no todos los delitos pueden ser evaluados ni tratados del mismo modo. El abuso sexual a niños, niñas y adolescentes produce traumas irreparables que, en la mayoría de los casos, conllevan, por miedo y/o vergüenza, al silencio de la víctima. No solamente es difícil hablar de estos temas, sino que es mucho más complejo llegar a su denuncia y judicialización. El hecho de llegar a la instancia judicial y atravesar esos largos procesos complejiza aún más el problema, significando para la víctima otro hecho traumático que deja secuelas profundas en sus vidas. Peor aún aquellos casos en que las víctimas, cuando se animan a hablar y concurren a la justicia, se encuentran con que la acción penal está prescripta. Por esto creemos que es poco acertado que en materia penal no se tenga un completo entendimiento del impacto gravísimo que sufre y atraviesa la víctima. Esas particularidades propias de estos delitos son, desde un inicio, claramente discutibles con los principios generales de la prescripción en materia penal. La propuesta de declarar la imprescriptibilidad de la acción penal en delitos contra la integridad sexual que hubieran tenido como víctimas a personas menores de edad supera el escollo de la dificultad para juzgar los hechos y asegura que los juicios puedan realizarse a medida que se van superando las condiciones personales, sociales y políticas que impedían su avance. Hay casos muy resonantes y terribles en mi provincia, como el caso Broggi: un ex funcionario municipal de la localidad entrerriana de Urdinarrain que está acusado de cometer 40 abusos sexuales contra niños y adolescentes, entre 1988 y 2005; y el caso llarraz, que es un sacerdote que está cuestionado y denunciado penalmente por abusos cometidos en un determinado lapso de tiempo en el Seminario de Paraná. En este último, frente al planteo hecho por la defensa de que los casos ya estaban prescriptos (mismo argumento en ambos casos), existen diferentes fallos en las distintas instancias de la justicia provincial, llegando al máximo Tribunal, que han establecido que estos delitos no han prescripto.

¿Quiénes apoyaron la iniciativa?

SK: Fue muy bueno el acompañamiento que recibimos tanto en el tratamiento en la Comisión de Justicia y Asuntos Penales, donde los legisladores de mi bloque y de las demás fuerzas políticas expresaron su apoyo, como en la aprobación en la sesión que fue por unanimidad. Es decir que tuvo el voto de los senadores y las senadoras de todos los bloques políticos. Eso es de destacar. Asimismo fue muy importante el apoyo de especialistas como el Dr. Carlos Rozanski y de organizaciones como “Con los Gurises no!” de Entre Ríos y “Colectivo Nacional” de Chaco, entre otras, que vienen trabajando fuertemente en estas temáticas, algunas de ellas hasta encarando acciones como la junta de firmas para la aprobación del proyecto. Además, los valiosos testimonios de personas comunes que han pasado por alguna circunstancia en lo personal o en sus cercanías y me hicieron llegar palabras de acompañamiento. En el mismo sentido, se han aprobado en las legislaturas provinciales de Jujuy y de Chubut proyectos que declaran el apoyo a nuestra iniciativa y piden la pronta sanción de la ley.

El proyecto también plantea la “inhabilitación especial perpetua para quienes hubieran cometido este tipo de delitos valiéndose de su cargo,¿Qué significa este apartado?

SK: En primer lugar es preciso aclarar que la inhabilitación es una de las penas que nuestro Código Penal prevé, al igual que la aplicación de multas, la prisión o la reclusión. Específicamente, lo que se intenta con la pena de inhabilitación especial es que el autor de un delito —por no haber demostrado las aptitudes necesarias que el ejercicio de determinados empleos, cargos o actividades requiere— no pueda seguir desarrollándolos. No es difícil advertir que en muchos de los casos, los abusadores podrían haberse aprovechado de sus cargos o funciones para cometer hechos tan aberrantes. Cargos y funciones que le permiten ejercer sobre las víctimas ciertas prerrogativas que de otro modo les resultaría imposible, y que además hacen que socialmente gocen de cierta estima, haciéndolos parecer personas “respetables“. Por este motivo es que el proyecto establece que la inhabilitación sea perpetua y no por un tiempo determinado, garantizando así que los responsables no vuelvan a contar con los medios necesarios para la comisión de tales delitos.

¿En qué situación se encuentra el proyecto en la actualidad?

SK: El proyecto fue girado a la Cámara de Diputados, donde será analizado en las comisiones de Legislación Penal y de Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia. Una vez que obtenga dictamen de comisión estará en condiciones de ser tratado y aprobado con fuerza de ley en sesión.

¿Cómo convive este proyecto con la conocida Ley Piazza?

SK: Planteamos la discusión un poco más allá que la Ley Piazza, siempre reconociendo y valorando que sin la misma —por el debate que precedió y que permitió sensibilizar sobre estos temas—, hoy no podríamos plantear esta reforma. Estamos ante delitos que se tienden a esconder, invisibilizar, ocultar y cuyas secuelas muy difícilmente puedan mensurarse, por eso es que queremos que se traten especialmente y que el transcurso del tiempo no sea un obstáculo para que este tipo de casos se puedan investigar. Mientras la Ley Piazza dispone que el plazo de prescripción de la acción penal comience a transcurrir luego de que la víctima adquiere la mayoría de edad, el proyecto de ley de mi autoría establece que esos delitos no prescribirán en ningún momento, independientemente del día en que la víctima desee ejercer la acción penal. Es así que resultará una norma más protectoria de los derechos de las víctimas, que contempla las diferentes circunstancias por las que pueden transitar a lo largo de sus vidas, y que garantiza el acceso irrestricto a la justicia en el momento en que consideren oportuno hacerlo.

Fuente: Comunicar Igualdad - Por Mariana Fernández Camacho

" LA MATÉ PORQUE ERA MÍA"

Título original: CUANDO NO SE ESCUCHA LA DENUNCIA

MATO A SU EX ESPOSA Y SU PAREJA Y SE SUICIDO EN LA PAMPA

Un hombre separado de su ex mujer la mató junto a su novio, en el pueblo pampeano de Ceballos. Antes de suicidarse llamó a la policía para denunciar el hecho. Pese a que había sido denunciado varias veces, la policía se mostró sorprendida.




Un hombre, que había sido denunciado por violencia de género por su ex esposa, la baleó junto a la actual pareja en una casa de la localidad pampeana de Ceballos, luego llamó a la policía para confesar que había cometido una “macana” y que se iba a suicidar, lo que finalmente ocurrió cerca de la escena del doble crimen. El hecho ocurrió la madrugada de ayer, en una vivienda situada en avenida Ramón Castro, entre San Martín y Ferro Carril Oeste, del pueblo de Ceballos, de apenas 323 habitantes y ubicada al noroeste de la provincia de La Pampa.

Según la versión policial, todo comenzó a la 1.20, cuando Raúl Coronel (55) llamó a la comisaría de Intendente Alvear, a 25 kilómetros, y dijo que se había mandado “una macana” con su ex esposa Nélida Mendía (49) y el novio de la mujer, Carlos Montes (55).

“En la comunicación, la persona (por Coronel) se manifestó muy tranquilo, dio su nombre, domicilio y le dijo al agente de turno que se había mandado una macana”, contó a la prensa el comisario de Alvear, Mauro Bertone.

Según el oficial, Coronel contó que “estaba separado de Mendía, que ella había comenzado otra relación con Montes y que no lo buscáramos”. Desde la Departamental Alvear se dio aviso al destacamento de Ceballos.

Poco después, el sargento primero Gustavo Barrionuevo del destacamento en cuestión y uniformados de la Departamental enviados especialmente llegaron a la casa de avenida Castro y encontraron los cuerpos baleados de Mendía y de su novio.

Bertone precisó que ambos cuerpos yacían en un sector de la vivienda donde hay un pasillo y la cocina, y que uno de los disparos lo presentaban en la cabeza.

Los investigadores creen que para entrar a la casa, Coronel rompió la puerta de ingreso pegándole patadas a la altura de la cerradura y primero disparó contra Montes y luego mató a Mendía.

Mientras los policías se encontraban en la escena del doble crimen recibieron un nuevo llamado telefónico de Coronel, quien les dijo que se iba a suicidar, por lo que los efectivos montaron un operativo de búsqueda.

“El llamado lo hizo desde la estación de trenes y dijo que no lo busquemos porque iba a empezar a los tiros contra el personal policial, y cuando lo fuimos a buscar ya se había disparado en la boca y estaba sin vida”, explicó otra fuente policial.

Este informante señaló que Coronel fue hallado muerto en uno de los andenes de la terminal ferroviaria, ubicada a unos mil metros de la casa y que junto al cuerpo se secuestró una pistola Bersa calibre .22, con la que se cree se cometió el doble crimen y el posterior suicidio.

Además, los investigadores pesquisas determinaron que antes de matarse, Coronel llamó también a su hija y sus hermanos para contarles lo sucedido. “Es increíble esto que ocurrió, jamás había pasado acá algo de esta magnitud. Coronel se había separado de su ex pareja hacía cinco años y ella había logrado rehacer su vida con Montes”, comentó una fuente policial a la agencia Télam.

De todos modos, la capacidad de observación policial y su sorpresa cayó en un profundo pozo oscuro cuando se supo que Mendía había denunciado a Coronel en varias ocasiones por violencia de género y no existía una medida judicial en contra del hombre, que trabajaba en un campo ubicado entre las localidades de González Moreno y Villa Sauze, en el oeste de la provincia de Buenos Aires. Que la mujer haya interpuesto las denuncias y que la policía se sienta sorprendida señala el profundo bach.

A su vez, Coronel y su ex esposa tenían un negocio en común vinculado al manejo de camiones, los cuales eran controlados por Mendía.

“Creemos que, principalmente, todo se generó porque el hombre (por Coronel) nunca pudo superar que la mujer hacía tres años que mantenía una relación sentimental con Montes, quien vivía con ella en Ceballos desde hacía seis meses luego de haber estado en Intendente Alvear y General Pico”, añadió uno de los voceros consultados.

El hecho es investigado por la fiscal penal de General Pico, Ana Laura Ruffini, quien dispuso la realización de las autopsias de los tres cuerpos, las que se realizaron ayer en la morgue judicial.

Fuente: Página 12 - 

domingo, 12 de julio de 2015

PALABRAS MENORES

Feliciana Bilat denunció el abuso sexual de su hija que hoy tiene nueve años por parte de su progenitor. En el expediente constan las declaraciones de la niña sobre las agresiones. “Me molestó en las zonas íntimas”, contó a las psicólogas. Sin embargo, el fiscal Juan José Ghirimoldi pidió la absolución del imputado, en un juicio con final abierto, pero difícil. El próximo martes se va a conocer una sentencia que dará cuenta de cuánto se escucha la voz de las niñas en los estrados judiciales.




“Es mi papá pero me da miedo. ¿Por qué me hizo cosas feas?”, interpela una niña, que hoy tiene nueve años, desde uno de los cuatro tomos de un expediente judicial en el que esa pregunta retumba. “Me da vergüenza contarte las cosas que me hizo. Me molestó en las zonas íntimas”, contó ella. Sin embargo, el fiscal Juan José Ghirimoldi pidió la absolución del imputado. La madre de la nena –de la que se reserva su identidad–, Feliciana Beliat, denunció que se enteró, el 30 de abril del 2010, de que su hija (en ese entonces de cuatro años) era –presuntamente– sometida sexualmente. Beliat ya estaba separada de su ex pareja –con el que tuvo a sus dos hijas hoy de 9 y 7 años– y lo había denunciado por violencia de género física y psicológica. Ese día, de hace cinco años, la niña había vomitado en el jardín y tuvo que volver a su casa. Mientras miraba Discovery Kids con su mamá, le contó lo que tanto la angustiaba. Feliciana fue a la Justicia y comenzó un camino arduo en donde la madre queda en el banquillo de las acusadas. Y, ante la palabra de la niña, la única descalificación posible es que la palabra no es verdadera, sino que es inducida por una mamá maliciosa. Por ejemplo, se pone en duda si una nena de jardín de infantes puede conocer el vocablo “zonas íntimas”, cuando en realidad esa denominación figura entre los contenidos escolares obligatorios –justamente para prevenir abusos sexuales– de la Ley de Educación Sexual Integral (ESI) que se debe aplicar desde nivel inicial. Pero cuando una niña habla de zonas íntimas la Justicia convierte el saber en sospecha.

“Teniendo en cuenta el material obtenido en las sesiones, la sintomatología en el transcurso del tratamiento (agresividad, angustia, temor y ansiedad ante la figura paterna), se estaría en condiciones de afirmar que se han podido recoger elementos suficientes compatibles con situaciones de victimización sexual”, evaluó la psicóloga Evangelina Otero en el cuerpo III del expediente judicial, el 8 de noviembre del 2012, en un informe supervisado por María Martha Díaz

El martes 14 de julio, a las 10 horas, el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 17, de Capital Federal, integrado por Pablo Daniel Vega, Alejandro Noceti Achával y Juan Giudice Bravo tiene que dictar sentencia. El pasado 3 de julio el fiscal pidió la absolución y esa postura no es un buen antecedente para que los magistrados dicten una condena. Aunque pueden declarar la culpabilidad más allá de la postura de la fiscalía. Por eso, organizaciones de derechos humanos, de sobrevivientes de abusos sexuales en la infancia y feministas se autoconvocaron para escuchar el veredicto. “El fiscal Juan José Ghirimoldi pidió la absolución del imputado, aunque hay pruebas periciales que confirman el abuso sexual. No sólo desoyó la palabra de mi hija. Tampoco se basó en las pruebas periciales recolectadas”, critica Feliciana Beliat, empleada administrativa de 31 años. Pero, además, los sobreseimientos son, en muchos casos, sobredimensionados para obligar, después, a las niñas a volver a ver a quien ellas señalan como dañinos. “No quiero ver a mi papá porque tengo miedo de que me haga las cosas feas”, dejó en claro la niña. ¿Sus palabras quedarán en el gris borroso de las fotocopias o tomarán vida para ser plenamente escuchadas?

¿Cómo fue el proceso de la denuncia?

–Fue desgastante, con idas y venidas al juzgado y al cuerpo médico forense. No fue fácil conseguir un abogado. He caminado más que en toda mi vida con las nenas a cuestas porque no tenía con quién dejarlas. La revictimización es real. Hay que aguantar burlas. El perito psicólogo en una entrevista conmigo (y con la perito de la otra parte) me pregunta cómo me había quedado embarazada de la nena y yo contesté que me había cuidado con preservativo y con las fechas. Se empezaron a reír y me dijeron “tenemos el privilegio de tener enfrente el segundo caso de la Virgen María”. Además él (progenitor) no cumplía con las prohibiciones de acercamiento. Tuve consigna policial domiciliaria, pero él me esperaba a la vuelta. Hubo tres meses de verano en que las chicas estuvieron encerradas porque tenían terror.

¿Qué pasó en el juicio?

–El juicio empezó el 21 de mayo. El psicólogo del Cuerpo Médico Forense descartó el abuso sexual con este argumento: “El relato fue fragmentado, por momentos incompleto y reticente, además de inadecuado en varios aspectos relativos a su edad. Teniendo en cuenta esas características y el análisis pericial no es posible otorgarle credibilidad”. También dice: “El relato fragmentado de la menor impresiona como parcialmente devenido del medio”.

¿La idea es que tu hija no es creíble porque vos le llenaste la cabeza?

–En la audiencia cuando él declaró puso en cuestionamiento si una menor de cuatro años puede decir “partes íntimas”. Yo a mis hijas les enseñé que la vagina y la cola son las partes íntimas. En cambio, una chica no puede relatar una relación sexual sin haberla vivido, porque es algo que no conocen. Mientras que la médica forense Virginia Berlinerblau observó signos de perturbación emocional compatibles con abuso sexual en sus dichos y que el relato, teniendo en cuenta su corta edad, presenta indicadores de credibilidad y consta en el expediente, escribió “no detectándose motivaciones secundarias para mentir (es muy pequeña para ello) o fabular patológicamente. Por todo ello considero que no es producto de inducción”. El fiscal compró que soy mala persona, sucia e inventé todo. Citaron a mi primer novio y le preguntaron cómo eran nuestras relaciones sexuales a los 18 años. El dijo: “Era muy abierta, demasiado para mi gusto”.

¿Por qué van tu ex mejor amiga y tu ex novio a declarar?

–Es una estrategia perversa y maquiavélica del progenitor que da un mensaje de “tengo gente tuya que está de mi lado”. Y hay una perversión de mi ex novio y mi ex amiga que permitieron esta situación. Siempre es menos doloroso creer que una madre está loca antes de que un padre abuse sexualmente de sus propias hijas o hijos. El fiscal también sugirió que no lloré porque me puse un escudo cuando declaré. Estoy segura de que esto es porque vivimos en un sistema sumamente patriarcal y machista y siempre se señala a la mujer por su condición de mujer y todo lo que hagamos va a estar mal por ser mujeres. Si yo lloraba hubiera sido una teatrera, loca e histérica y mentirosa, y si no lloro estoy haciendo una falsa denuncia.

Fuente. Página 12 -  Por Luciana Peker - foto: constanza Niscovolos


domingo, 5 de julio de 2015

¿ POR QUÉ LA VIOLENCIA CONTRA LOS HOMBRES NO ES VIOLENCIA DE GÉNERO?

Aunque las violaciones de los derechos humanos afectan tanto a hombres como a mujeres, su impacto varía de acuerdo con el sexo de la víctima. El 70% de las mujeres que mueren de forma violenta en el mundo mueran a manos de hombres. Muchas de ellas sus parejas, ex parejas u hombres de su círculo familiar. El 38% directamente a mano de sus compañeros de vida. El número de muertes de hombres a manos de mujeres con esos vínculos no llega al 4%.




Son los hombres de forma abrumadora, como expresa Montserrat Comas en su análisis de la ley española de violencia de género,  los sujetos activos de la violencia en cualquiera de las tres categorías de violencia intrafamiliar que se manejan en el mundo:

a) en los supuestos de violencia en la pareja en un 90% de los casos el imputado es hombre;
b) en los supuestos de agresión a menores -niños o niñas- el 75% de los inculpados son hombres, y
c) en el caso de los ascendientes el 86,7% de los inculpados son hombres.

 Los estudios sobre la materia permiten afirmar que toda agresión perpetrada contra una mujer tiene alguna característica que permite identificarla como violencia de género. Esto significa que está directamente vinculada a la desigual distribución del poder y a las relaciones asimétricas que se establecen entre varones y mujeres en nuestra sociedad, que perpetúan la desvalorización de lo femenino y su subordinación a lo masculino.

 Lo que diferencia a este tipo de violencia de otras formas de agresión y coerción es que el factor de riesgo o de vulnerabilidad es el sólo hecho de ser mujer. La violencia de género puede adoptar diversas formas, lo que permite clasificar el delito, de acuerdo con la relación en que ésta se enmarca y el ejercicio de poder que supone, en las siguientes categorías: violación sexual e incesto, asedio sexual en el trabajo y en las instituciones de educación, violencia sexual contra mujeres detenidas o presas, actos de violencia contra las mujeres desarraigadas, tráfico de mujeres y violencia en el ámbito familiar y en las relaciones de pareja.

Cuando hablamos de Violencia, remitimos a una desigualdad de poder, a una relación asimétrica, donde las diferencias son jerárquicas. Esto es: lo que en una parte se ve como degradante, en la otra se transforma en signo de fortaleza y poder. En este sentido, diferenciamos:

VIOLENCIA: Toda relación asimétrica, donde una de las partes se cree superior a la otra y como tal busca el control y el sometimiento de quien/es considera inferior/es. 

AGRESIVIDAD: puede ser auto agresión o heteroagresión. No existe asimetría ni desigualdad de poderes. No busca ni el control ni el sometimiento. No considera inferior a la otra parte ni se considera con privilegios superiores. La agresividad sirve para impulsar a las personas a pasar a la acción, a defenderse de un ataque, a ponerse a salvo frente al peligro.


La violencia de género es una problemática compleja, estructural, cuya existencia se funda básicamente en la desigualdad jerárquica que existe entre hombres y mujeres, desigualdad que viene construida culturalmente y que es legitimada y reproducida por las propias estructuras sociales, y en estas estructuras sociales están hombres y mujeres que mantienen, legitiman y transmiten esa desigualdad. Hablar de machismo no es solo hablar de hombres, pero hablar de violencia de género sí es hablar de violencia contra mujeres.

«Las mujeres entre 15 y 44 años de edad corren mayor riesgos de ser violadas o maltratadas en casa que de sufrir cáncer, accidentes de vehículos, guerra y malaria, según estadísticas del Banco Mundial.»

 Desde la Declaración de la ONU sobre Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, aprobada el 20 de diciembre de 1993 por la Asamblea General de las Naciones Unidas, se utiliza el término “violencia de género o violencia contra las mujeres”, para referirse a “todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para las mujeres, inclusive las amenazas de tales actos, la coacción o privación arbitraria de la libertad, tanto si se  producen en la vida pública o privada”.

Posteriormente, en la Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en Pekín en el año 1995, se nombró el término violencia de género, para explicitar que “la violencia contra la mujer impide el logro de los objetivos de la igualdad de desarrollo y Paz, que viola y menoscaba el disfrute de los deberes y derechos fundamentales” instando a todos los Gobiernos a “adoptar medidas para prevenir y eliminar esta forma de violencia”.

En el año 2006, la Asamblea General de las Naciones Unidas, estableció que la violencia contra mujeres y niñas es una de las violaciones a los derechos humanos  más sistemáticas y extendidas. Está arraigada en estructuras sociales construidas en base al género más que en acciones individuales o acciones al azar; trasciende  límites de edad, socioeconómicos, educacionales y geográficos; afecta a todas las sociedades; y es un obstáculo importante para eliminar la inequidad de género y la discriminación a nivel global.

Así se considera en España y en 124 países más, que han incorporado a sus legislaciones con más o menos detalle esta definición. Pueden existir múltiples violencias y no todas se contemplan en todos los países, por ejemplo la violencia institucional o la violencia obstétrica, pero sí hay un grueso reconocido bajo diferentes tipos penales (feminicidio, femicidio, violencia familiar, violencia intrafamiliar, violencia de género...).

En España, siguiendo la normativa mundial y europea y conforma a la instrucción de la ONU, se introdujo paulatinamente varios cambios normativos en el Código Penal, culminando con la aprobación en el año 2004 de la Ley Orgánica1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra laViolencia de Género, la cual establece que se considera violencia de género:

a) Violencia física, que incluye cualquier acto de fuerza contra el cuerpo de la mujer, con resultado o riesgo de producir lesión física o daño, ejercida por quien sea o haya sido su cónyuge o esté o haya estado ligado a ella por análoga relación de afectividad, aún sin convivencia.

b) Violencia psicológica, que incluye toda conducta, verbal o no verbal, que produzca en la mujer desvalorización o sufrimiento, a través de amenazas, humillaciones o vejaciones, exigencia de obediencia o sumisión, coerción, insultos, aislamiento, culpabilización o limitaciones de su ámbito de libertad, ejercida por quien esté o haya estado ligado a ella por análoga relación de afectividad, aún sin convivencia.

c) Violencia económica, que incluye la privación intencionada, y no justificada legalmente, de recursos para el bienestar físico o psicológico de la mujer y de sus hijas e hijos o la discriminación en la disposición de los recursos compartidos en el ámbito de la pareja.

d) Violencia sexual y abusos sexuales, que incluyen cualquier acto de naturaleza sexual forzada por el agresor o no consentida por la mujer, abarcando la imposición, mediante la fuerza o con intimidación, de relaciones sexuales no consentidas, y el abuso sexual, con independencia de que el agresor guarde o no relación conyugal, de pareja, afectiva o de parentesco con la víctima. 


*     Cifras de ONU Mujeres y texto de Sonia Vaccaro
**  Datos de la página de la Red Extremeña contra la Violencia de Género

Fuente: Especialistasenigualdad.Blog España
 María Martín Barranco
Investigadora y experta en Género

GROOMING : FISCALÍAS ESPECIALIZADAS EN ARGENTINA

ARGENTINA. Desde octubre de 2014, todas las fiscalías argentinas pueden enterarse en el acto cuando se sube a la red social o a algún chat una fotografía de pornografía infantil; en el país, ya hubo 11.000 reportes.






 Mariano Leguiza, fiscal de Lomas de Zamora, recibió el dato en enero pasado. Le llegaron, también, las fotos de pornografía infantil. Las imágenes lo impactaron: la víctima, esta vez, era un bebe de un año y el victimario, su padre. Era un caso de prioridad 1. Apenas obtuvo el reporte, Leguiza hizo el allanamiento y detuvo al pedófilo. En la computadora encontró más de 1000 imágenes similares.

Ahora, los fiscales argentinos pueden enterarse prácticamente en el acto cuando un pedófilo sube una foto a la Red. Es que en noviembre de 2013 el Ministerio Público porteño firmó un convenio con el Centro Internacional para Niños Desaparecidos y Explotados (Ncmec) de los Estados Unidos. Luego, en octubre de 2014, se rubricó otro convenio con todos los procuradores del país, mediante el que se creó la Red 24/7, que establece un protocolo de intervención inmediata a nivel nacional en casos de pornografía infantil en Internet.

"Este canal de acceso nos permite mantener la información en tiempo real. Con todo lo que tiene que ver con pedofilia en la Red nos avisan a nosotros y luego derivamos la alerta a los fiscales de la provincia correspondiente", explicó a LA NACION el fiscal general de CABA, Martín Ocampo.

Cuando desde Ncmec (ver aparte) encuentran una foto compartida por Facebook, Google+, Twitter, YouTube u otras redes sociales o chats menos conocidos, revisan el IP (su identificación personal) de la computadora que está realizando la actividad y, si se trata de una PC argentina, le envían la información al Cuerpo de Investigaciones Judiciales (CIJ) del Ministerio Público porteño por medio de un correo electrónico con el archivo comprimido y encriptado, y desde ahí se reenvía el mensaje. Así, los fiscales pueden actuar de inmediato.

Desde noviembre de 2013 hasta la actualidad, la ONG estadounidense envió más de 11.000 reportes a nuestro país. Esto es, 11.000 casos de computadoras en la Argentina que estaban distribuyendo contenidos de pornografía infantil por Internet.

"El 70% de los consumidores de pornografía infantil van a intentar concretar un encuentro con un menor", explicó a LA NACION el fiscal de La Plata Fernando Cartasegna, que, además, dijo que existen dos tipos de personalidades: quienes producen y distribuyen el material, que no necesariamente lo consumen, y los que "padecen una patología que los lleva a excitarse con menores y aprovechan las facilidades que brinda Internet para depredar".

IMPACTO PSICOLÓGICO

Cada tres meses a Cartasegna lo analiza un psicólogo. Es necesario saber cuánto le está afectando estar las 24 horas los siete días de la semana disponible para la lucha contra la prostitución infantil; disponible para salir a cualquier hora a allanar la casa de un pedófilo, para ver las imágenes pornográficas de niños que tiene en su computadora.

Ocampo agregó: "Las cosas que ves son terribles. Hay que ir rotando a la gente. Si no te sorprendés con lo que ves, no sos un ser humano".

Según informes de Unicef, cada hora 228 chicos de América latina son abusados sexualmente, y la nueva modalidad de los pedófilos para captar a sus víctimas ha llegado de la mano de la Red.

Antes de especializarse, Leguiza creía que las imágenes tenían valor económico. "Pero no, vos para pertenecer al grupo tenés que subir una imagen y así las van intercambiando. Estos delincuentes, porque más que enfermos son delincuentes, se relacionan entre sí, se comunican a través del ciberespacio."

El modus operandi más común, según los fiscales, tiene que ver con la seducción. En la mayoría de los casos, obligar al menor no es una opción. Lo que buscan es una relación voluntaria. A estas técnicas usadas por medio de los chats para atraer a los menores se las llama grooming.

Lo que más sorprendió al fiscal Daniel Ichazo, de Quilmes, fue el cuestionario prearmado que parecen tener los pedófilos. Se hacen pasar por un chico de la misma edad que la víctima y empiezan por preguntas relacionadas con la escuela o la familia; luego, sobre lo que charlan con sus pares, hasta que logran meterse en su intimidad. Pero, para él, lo más "aberrante es que llevan la estadística": un Excel en el que anotan con cuántos chicos hablan, si son vírgenes o no.

El jueves de la semana pasada, el fiscal Fernando Cartasegna detuvo en la localidad de Gonnet a un pedófilo de 23 años. "El chico tenía entre 3500 y 5000 imágenes que ha subido a la Red en los últimos meses. Además, le secuestramos la bombachita de una nena con semen", contó el funcionario, y agregó que también había droga. Las imágenes las subía no sólo desde la computadora de su casa, sino también desde la de su padre, un abogado platense, y desde otros domicilios que también fueron allanados.

El artículo 128 del Código Penal es el que regula este delito. La pena es de seis meses a cuatro años de prisión a quienes produzcan, comercien o divulguen imágenes de un menor de 18 años dedicado a actividades sexuales. "Para el tipo de delito que es, la pena es baja", dijo el fiscal de Quilmes. Y añadió un dato inquietante: la tenencia de pornografía infantil no está penada en el país.

El fiscal Ichazo no pensó que había tanta pornografía infantil en la Web: "No me imaginaba este mundo virtual en el cual acceden a través de los chats y Facebook, cómo ingresan a los hogares y se meten en la intimidad de los chicos y cómo los chicos están más expuestos. Lo que se ve es muy fuerte".

LA ORGANIZACIÓN QUE LUCHA CONTRA LA EXPLOTACIÓN

LA PLATA.- El Centro Nacional para Menores Desaparecidos y Explotados (Ncmec, según su sigla en inglés), fundada en 1984, es la organización no gubernamental sin fines de lucro líder en los Estados Unidos que trabaja con organismos policiales, las familias y los profesionales que las asisten en temas relacionados con la desaparición y la explotación sexual de los menores.
Los sistemas de alerta con los que trabaja esta organización son cuatro, y van desde el más urgente hasta el más leve: 1, 2, 3 y E. La prioridad E consiste en la transmisión de imágenes que contienen pornografía infantil; se trata de una información para investigar.
El Ncmec tiene un acuerdo con todas las redes sociales, que deben notificarle cuando se encuentran ante una foto que tiene contenido pornográfico relacionado con menores o cuando se detecta en algún chat una conversación relacionada con el mismo tema. Si la red social no da aviso, las multas alcanzan a los 150.000 dólares.
Según informes de Unicef, cada hora 228 chicos de América latina son abusados sexualmente, y la nueva modalidad de los pedófilos para captar a sus víctimas ha llegado de la mano de Internet.

Fuente: La Nación - Por Rosario Marina
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sábado, 4 de julio de 2015

DE ESTO SE HABLA: EDUCACIÓN SEXUAL INTEGRAL EN LAS ESCUELAS

TÍTULO ORIGINAL : LA REVOLUCIÓN DE LAS PALABRAS

 A un mes de la multitudinaria marcha del 3 de junio con la consigna “Ni una menos”, el Ministerio de Educación de la Nación organizó las Jornadas Federales “La violencia contra las mujeres; las escuelas como escenarios de protección de derechos”. Las experiencias de jardines de infantes, primarias y secundarias de Misiones, Neuquén y Tierra del Fuego muestran cómo la aplicación de la Educación Sexual Integral previene, repara o frena la violencia machista y alienta el respeto y la diversidad. La ley no se aplica en todas las escuelas del país y por eso el 3 de junio, en el documento que se leyó frente al Congreso elaborado por el Colectivo Ni Una Menos, se reclamó por la plena instrumentación de ESI que, cuando se aplica, genera una revolución permanente cuya mayor subversión es abrir espacios para que circule la palabra.




En el 2014 apenas dos de cada diez chicos y chicas tenían relaciones libres de violencia en el Centro Provincial de Educación Media Nº 53, de Neuquén. En el 2015, en cambio, cuatro de cada diez estudiantes –de tercero a quinto año, del turno mañana– ya tenían amores forjados sin agresiones. ¿Qué cambió? La bibliotecaria cambió las horas libres por talleres de educación sexual. Y plasmó esa hora dedicada a repensar, hablar, discutir y pensar no la historia ajena sino la propia. A muchas adolescentes no sólo hablar, sino contestar una encuesta y plasmar en un papel su situación les hizo hacer un click para cortar con el vínculo que las dañaba. La educación sexual no es mágica. Pero sí es revolucionaria. No tanto por los contenidos, sino porque le da lugar a la palabra de chicos, chicas, docentes, directoras, madres y padres. En realidad, es obligatoria, para todas las escuelas públicas del país, públicas y privadas, desde la aprobación de la ley 26.150 hace, casi, una década. Sin embargo, no se aplica en todas las escuelas –desde nivel inicial, la primaria y la secundaria– como corresponde –y que no se aplique es una violación al derecho de las alumnas y alumnos–, ya que la norma dispone que el derecho de chicos y chicas está por encima de la patria potestad de sus familias.

A un mes de “Ni una menos”, la multitudinaria y emblemática marcha del 3 de junio en el Congreso de la Nación, y a tono con el documento que se leyó en el acto, el Ministerio de Educación de la Nación organizó las Jornadas Federales “La violencia contra las mujeres; las escuelas como escenarios de protección de derechos”, el 24, 25 y 26 de junio, en el Centro de Galicia, de la Ciudad de Buenos Aires, para visibilizar, fortalecer y multiplicar las acciones que las escuelas desarrollan en el marco de la implementación de la Educación Sexual Integral (ESI) para promover la equidad de género y trabajar acerca de los vínculos violentos en parejas adolescentes.

Desde hace nueve años que la educación sexual debe –por ley y aunque haya padres o madres que se opongan– llegar a todas las aulas. “La escuela es una caja de resonancia de muchas situaciones de la vida de los y las jóvenes. Cuando la mirada está atenta no pasan inadvertidas el maltrato, la violencia y el abuso sexual del que han sido objeto algunos niños, niñas, adolescentes y jóvenes”, remarca el primer manual para Educación Sexual Integral para la Educación Secundaria (con contenidos y propuestas para el aula), editado por el Ministerio de Educación de la Nación el 22 de abril del 2010.

Mientras que, el 27 de noviembre del 2012, se imprimió el segundo manual para el secundario (con el que se pueden dar directamente las actividades de ESI sin esperar que pase más tiempo) y en el que se ejemplifica cómo dar un taller sobre vínculos violentos en parejas adolescentes para que se pueda aplicar en clases de Lengua y Literatura, Formación Etica y Ciudadana, Ciencias Sociales y Ciencias Naturales (entre otras materias) y con una guía de recursos para enfrentar la violencia que aparece en las aulas.

La prevención de noviazgos violentos o de abuso sexual en la familia son contenidos obligatorios. Pero, a partir de Ni Una Menos, toda la sociedad gritó en las calles y escribió en los colegios que ninguna alumna, como Chiara Páez, de 14 años, puede morir por violencia machista. La marcha tuvo también repercusiones en escuelas de todo el país, en donde las madres también buscaron en ese segundo hogar que late como salvador cuando el primer hogar da miedo cómo decir basta. La revolución no es silenciosa. Se forma con palabras que dicen mucho más que basta.

Por eso Las/12 entrevistó a alumnas/os, docentes, bibliotecarias y directoras de Misiones, Neuquén y Tierra del Fuego que vinieron a la Ciudad de Buenos Aires para las Jornadas Federales organizadas por el Ministerio de Educación. No se trata de proyectos pedagógicos modelos, sino vibrantes, vivos y para vivir más y mejor. La educación sexual en marcha es una caja que abre cuerpos, llantos, dolores, rabias, ganas, gracias, alegrías y enormes desafíos. Re aprender a aprender, también después que toca el timbre y que la bandera baja arrugando el blanco y celeste como la tarde, sí es posible.

La educación sexual es abrazo

Susana Ceballos es la bibliotecaria de Centro Provincial de Educación Media Nº 53 de Neuquén. Pero no es la que anota libros arrancados de estantes despoblados de pasión y apenas sopla el polvo de las hojas. Es la que se mete adentro de un preservativo gigante para promover las relaciones sexuales con amoroso cuidado. Es una bibliotecaria que contrarresta con su pasión el latiguillo que castiga a los adolescentes a padecer de la gracia de las criaturas y a todavía no portar la seriedad de los adultos.

–Yo siempre escucho “los adolescentes se drogan”, pero los adolescentes son hermosos –revaloriza la irreverencia y se quiebra de la emoción, dice y cuelga de sus manos a algunos de los adolescentes con los que se abraza como si fueran una tribuna de aliento frente a los obstáculos cotidianos de la vida. Uno de los mitos de la educación sexual es que la violencia, el acoso y el abuso sexual se previenen con distancia y frialdad. Muy por el contrario el contacto entre profes y pibes, por supuesto con respeto y sin la voluntad de imponer el poder del mando por sobre el cuerpo de las más chicas, es el fuego que arrima a la escuela la posibilidad de un lugar donde contar las violencias ocultas en las casas, las palabras hirientes que se disparan en el chat de Facebook, los resoplos despectivos de los novios. Los abrazos no son peligrosos. Los abrazos salvan del peligro. “Hay momentos en que estás triste y vas a la biblioteca para que ella te abrace porque un abrazo te alienta un montón”, dice David Ramos, uno de sus alumnos de 17 años, conjugando palabras y brazos, húmedos como los ojos, risueños como la amistad y entrelazados como la conjura contra la indiferencia.

Yo no puedo faltar a trabajar porque necesito esa energía, cuenta. El piberío. Esa magia oculta que sonríe, grita, arenga y hace fiesta a pesar de que la tele y los libros sólo demonizan el socorro frente a la adolescencia.

Susana notó que a las chicas y chicos les costaba tener la autoestima alta. Así que se propuso dar un taller de educación sexual integral sobre perspectiva de género y respeto a la diversidad en las horas libres. Hizo de la transversalidad de la ley –que debe darse en todas las materias– una victoria y cantó pri ante esos contenidos que no se daban en horas obligatorios. “Qué mejor que en la biblioteca”, propuso. Y sólo espero a que alguna profe tenga gripe para poder empezar a hablar. Y a escuchar. Así creó un taller que ya no arriaba pibes descarriados de la posibilidad de irse más temprano con un eco de bufidos. Empezó a potenciarse el entusiasmo por el taller. Y los resultados. Las relaciones sin violencia ya son un 37 por ciento, mucho más que el 20 por ciento, del año pasado. Pero todavía queda mucho por hacer. Un 43 por ciento del alumnado tiene relaciones con señales de violencia. La luz del semáforo está en amarillo. La escuela es una posibilidad –que se pierde con el egreso– de frenar que la violencia pase a mayores.

David va a quinto año y no busca un buen boletín fingido. “Te soy sincero”, arranca y cuenta que el primer día, cuando le dijeron que en la hora libre tenía que ir a hacer un taller a la biblioteca, se quería ir. Pero la misma libertad se hizo presente. “Ella nos daba la voz para que hablemos y para que podamos expresar nuestro punto de vista”, explica. Y dice que contestar las preguntas para el conteo de la situación logró un click. “Cuando hicieron las encuestas muchas chicas se dieron cuenta de que estaban pasando por una situación violenta y tomaron la decisión de decir basta. Nos dimos cuenta de que si nos controlan no es porque nos aman”, grafica.

–Hay que tener paciencia e impulsar a los adolescentes para que podamos salir adelante y no quedarnos en el molde sufriendo situaciones de noviazgo en las que seguís pensando que te quieren y en donde nos ponemos más tontos. Pero hubo un cambio en el colegio, remarca David.






El cambio todavía hace que los ojos enormes de María José Delle Coste, de 18 años y en cuarto año, transparenten el coraje de la decisión de decir no. Todavía muestran a una adolescente con zapatillas rojas y el pelo brillante con el rebote opaco de las palabras que la oscurecían. “Estuve un año y cuatro meses con mi novio y él me decía que no me daba la cabeza y que yo no era capaz. El se creía superior y de tanto que te lo meten en la cabeza te lo terminás creyendo”, relata María José. No lo relata, lo escupe entre lágrimas. No hay necesidad de hablar si la hace llorar. Pero ni las palabras ni el llanto son lugares de donde quiere huir. Las palabras, las lágrimas y los abrazos son bienvenidos. Por eso, mientras cuenta, se cuentan los brazos de Susana por sobre su hombro y la mano de David en su rodilla. Igual que en las palabras que brotaban en la marcha de “Ni una menos” y que decían que “No se sale sola”, igual pasa cuando la educación sexual pone a circular las palabras. La referencia no es azarosa. Los dos hitos que conmovieron a María José para salir de la violencia fue cuando plasmó en la encuesta de Susana que sufría violencia y la marcha del 3 de junio. “La encuesta me dio valor y Ni una Menos me hizo abrir los ojos y darme cuenta de las cosas que no me hacían bien. ¿Qué me iba a pasar si desde chica me dejaba dominar? Ahora estoy sola y me siento re bien.”

¿Por qué es tan importante la educación sexual? Porque es la oportunidad de que la escuela abra no solamente sus puertas sino también sus oídos. “La escuela es el ámbito en el que pasamos más tiempo y si no te lo dicen en tu casa en algún lado nos tenemos que enterar de que no tenemos que tragarnos la violencia”, deja clarito María José. Ahora su cabeza sueña con terminar el secundario y volverse perita forense.

La lesbofobia mata

GRUPO DE LA PROVINCIA DE MISIONES, de izquierda a derecha Miriam González, mamá Liliana Mabel Pereira, escuela 206, Bañado Chico, Leandro N. Alem. Silvia Mabel Velazco, directora del jardín y primario de la escuela 206, de Bañado Chico, en Leandro N. Alem Margarita Ramos mamá
A los cuatro años Milena Ramírez conoció a Camila. Fueron juntas todo el jardín de infantes y toda la primaria. Estudiaban juntas y se reían a carcajadas. Se dividieron en la secundaria. Milena va a cuarto año del Centro Provincial de Educación Media Nº 53 de Neuquén. Y Camila iba a otro colegio provincial. Milena tiene 16 años. Y hace dos semanas perdió a una de sus mejores amigas de toda la vida. Camila se suicidó. “Ella me contó a los 15 años que le gustaban las mujeres. Yo me asombré porque no se hablaba mucho de esto y siempre la acepté tal cual era. Pero ella no tenía contención. Nunca les dijo a los demás que le gustaban las mujeres. Sólo a mí y a otra amiga que la discriminaba por la ropa. Cuando empezó a actuar como ella quería ser, a tener el pelo cortito y calzas negras, todos la trataban mal y de macho y decidió quitarse la vida”, escupe como tajos que cortan el aire de un dolor que es un duelo singular y colectivo.

La muerte de Camila fue el 13 de junio pasado, apenas hace unos días que descarnan la llaga de la ausencia infinita. Los hombros de Milena necesitan deshacerse de un peso que no le corresponde y el dolor se hace ronda de contención. Milena es apenas una piba y ya lloró encerrada en su cuarto, tuvo bronca, mucha bronca, hasta que su mamá le habló no para tapar su llanto, sino para que siguiera viva. Por eso, decidió viajar a Buenos Aires, cruzar de Sur a Norte, y no lo hizo para callarse. Su decisión es hacer del dolor espiral de lucha. Es una de las alumnas invitadas a las jornadas federales contra la violencia. Y, desde ese lugar de alumna, enseña: “Muchos medios decían que se mato por ser lesbiana y está mal dicho. Ella defendió lo que quería ser. Estaba sola porque no tenía a nadie en su casa y se sentía rechazada. Una adolescente necesita mucho el sostén de los demás. La vida nuestra es el 50 por ciento de la casa y 50 por ciento de la escuela. Yo tengo la suerte de tener a la profesora (Susana Ceballos). Pero en otras escuelas no se habla. Esta muerte me dolió mucho y yo la estoy contando para ayudar a otras chicas que también están solas. Mi misión va a ser ir a las escuelas y tratar de minorizar la violencia”, remarca su duelo activo.

Y rememora el velorio de Camila, la amiga a la que le decían que se vistiera cheta y que también hablaba a través de su ropa. Milena dice que en el velorio todas fueran vestidas como le gustaba a Camila.

–¿Cómo se vistieron? –pregunta la cronista.

Y Milena refuta que por qué importa la ropa.

Tal vez el pelo largo, el negro, el estilo gótico hablen en imágenes como prendas de despedida. Pero el nuevo comienzo, el comienzo real, es una generación que con tantas heridas ya interpela, incluso, las preguntas.

Y no pone el final como una victoria sino como un fracaso para no replicar. David resalta: “Hay que disponer de ayuda para los jóvenes. Mi mejor amiga también se suicidó y la amábamos. Por eso hay que hacer talleres para alentar a los jóvenes a que puedan salir adelante y que no caigan en depresión”. Sandra Ceballos también se suma: “Sé que los docentes andamos corriendo para todos lados, pero hay que tomarse un segundo para ver qué le pasa al otro”, propone.

Las metidas

–Somos las maestras metidas y chismosas que nos metemos en la vida privada –se presenta Silvia Mabel Velazco, la directora del jardín y primario de la escuela 206, de Bañado Chico, en Leandro N. Alem, Misiones. Tiene el guardapolvo blanco puesto aunque no esté en clase y la esfinge de la maestra clásica. Pero el cuerpo no tiene el almidón de la escuela que fija su mirada sobre el pizarrón

Yo me metí de lleno cuando un papá le reventó la cabeza a un chico de diez años con un palote de labranza para sacar la maleza. En ese momento me bajé al juzgado por instinto y mi (ex) directora no hizo nada. Ahora también pasó que una niña de diez años decía que se había caído de la bicicleta. Pero los hermanos contaron “mi papá le pegó porque no le dejaba dormir la siesta”. A partir de ahí me empecé a capacitar en todos los cursos de violencia. ¿Cómo no nos van a decir chusma y metidos? Son niños y a veces somos los únicos que tienen –remarca Silvia.

El horizonte de las capacitaciones no estaba a la mano, ni a la vista. La escuela queda en una zona de chacras minifundistas con parcelas de tabaco, citrus y hortalizas. Los padres son pequeños productores o crían vacas. Las familias venden, cada semana, mandioca, batata, leche, ricota o crema. La comunidad está signada por la iglesia evangélica que, a veces, tapa más allá de lo que proclama. Silvia es caratulada de chismosa porque no se queda en la puerta del aula, sino que hurga ahí donde parece que sólo vale la pequeña propiedad privada.

Pero no es sólo ante casos de alarma. La ley está para cumplirla y en todos los niveles. No sucede en la mayoría de las escuelas porteñas. Pero en este jardín rural misionero sí.

–Cuando sale la ley en el 2006 nos dimos cuenta de que los contenidos había que darlos. No había que debatir más, sino aplicarlos –subraya Liliana Mabel Pereira, docente en las salas de 3, 4 y 5 años de la escuela 206.

Los lunes no dejaban lugar a dudas. Los contenidos que se sabían el viernes se olvidaban después del fin de semana. Y los alumnos pateaban las planteras para que la tierra roja se dispersara como su furia.

Trabajamos las emociones para que en vez de patear la plantera empiecen a hablar, y una alumna nos dijo “no sé por qué mi mamá no se separa si mi papá viene borracho todos los días y nosotros nos tenemos que esconder en la casa de la abuela”. O le hablábamos de los derechos y las niñas nos decían “eso no se cumple, nosotras nos quedamos lavando la ropa y mi papá con mis hermanos se van a jugar al futbol”. Y tenemos como misión saludar a las mamás con un abrazo y mostrarles afecto –dice didáctica contra la violencia Liliana.




No es una materia sin costos.

–También nos bancamos las amenazas de los padres. Tenemos que denunciar cuando corresponde. En algunas escuelas hacen sólo su trabajo –diferencia.

–Los niños cuentan hasta los diez años. Esa es la ventaja que tenemos con los niños. Las madres te llaman y dicen “yo a mi hijo lo educo como quiero”. Yo le digo “sí, señora, pero en la escuela tenemos que cumplir con las leyes”. Por eso la ESI nos vino a dar una mano terrible, porque nosotras lo hacíamos más por instinto. Y ahora yo les digo a las familias que nos tienen que controlar a nosotros a ver si cumplimos con la ESI y todas las escuelas tienen que ser responsables para que se cumpla la ley –da cátedra de derechos Silvia Mabel Velazco–. Aunque hayan llamado para decir “que la señora Silvia se cuide cuando va sola por la picada” después de denunciar a un padre.

“Nos dimos cuenta de que hay que trabajar con las madres, pero con los padres es más difícil”, dice Silvia. Y trabajar no es una palabra abstracta. Margarita Ramos es una mamá y también vino a contar su experiencia. “Yo me sentía muy sola y un día me descontrolé y le conté a la maestra. Y como me prestaron oído aprendí que en la escuela te pueden ayudar”, valoriza. El 3 de junio fue un antes y un después. La marcha no fue sólo en la escuela. Los propios chicos hicieron una marcha por toda la escuela. “El día de Ni una Menos dieron un curso en la escuela y el nene le dijo “papi, tenemos que hablar, vos te podés separar, pero no podés tratar mal a las mujeres”.

Miriam González es otra mamá, víctima de violencia de género, que llegó a la escuela el día de “Ni una menos”. “En otras escuelas no existe la ayuda y es importante para las mamás y para los niños que tienen que entender que la violencia está mal.”

El boletín de la familia diversa

Patricia Liacoplo es la directora de la escuela provincial Nº 10 “Manuel Belgrano” de Río Grande, Tierra del Fuego, con 560 alumnos a su cargo, con aulas espejadas para que la idea de escuela abierta se refleje hasta en el aire. Ella valoriza la norma aprobada en el 2006: “La ley nos enmarcó, nos dio herramientas y nos habilitó. Acá hay una ley que habla de ESI y la escuela debe enseñar que las leyes están para cumplirla”, clarifica. No sólo cumple con la ley –que es lo que debería pasar, pero no pasa en todos las escuelas del país–, además avanzó sobre esa firma que, en las escuelas públicas porteñas, sólo dice “padre, tutor y/o encargado” (¿Y las madres?). Pero ahorro conceptos y sumo diversidades con una sola palabra: familia. Patricia también es capaz de una autocrítica: “Con lo que no avanzamos es con la formación. Seguimos diferenciando entre nenas y varones. Con ese tema nos falta un poquito más. Igual que con los baños. ¿Por qué están separados entre nenas y varones?”, se pregunta en un libro que no cerró la historia de los cambios posibles. Pero en el que son alumnos, a partir de abril del 2013, los dos hijos del primer matrimonio igualitario de dos papás que adoptaron en la Argentina. El desafío de la escuela no fue sólo cambiar el lenguaje sino alfabetizarlos. Uno de los chicos egresa, este año, de una escuela sin revoques, fuerte para frenar la violencia y transparente para que entren todos los diversos amores.

Más información:
Programa Nacional de Educación Sexual Integral
Tel.: 011-4129-1227

programaeducacionsexual@me.gov.ar

FUENTE: Página 12/ La 12 -   Por Luciana Peker