martes, 3 de noviembre de 2009

Trabajan arduamente para detener la violencia familiar


RINCON DE LOS SAUCES‏

La oficina de violencia familiar de la Comisaría local se ocupa junto a otras instituciones de luchar contra el flagelo de la violencia familiar. Muchas son las formas de violencia, desde física, verbal, psicológica, recibidas tanto por mujeres, niños u hombres, “si el marido no le da dinero a su mujer, es una forma de violencia”.


Rubén Darío Muñoz es el inspector a cargo de la oficina de Violencia Familiar que funciona en la comisaría 35 de Rincón de los Sauces y trabaja en conjunto con la Dirección del Niño y el Adolescente y el Juzgado Multifueros para intentar resolver la acuciante problemática que, lamentablemente, parece estar siempre presente en Rincón de los Sauces.

En su oficina se tramitan las infracciones a la ley 2212, específicamente de violencia contra la mujer y la ley 2302 sobre protección infantil y menores en riesgo. Según Muñoz, el 70 por ciento de los casos sobre violencia es contra la mujer y el 30 restante, perjudica a los hombres.

“Nosotros certificamos que existe un hecho de violencia, que no solamente puede ser físico sino también psicológico”, dice el inspector y agrega que hay diversos tipos de maltrato.

“Ya el hecho de que un marido no le quiera dar plata a la mujer porque no hace nada o porque se la pasa todo el día en la casa, ya es violencia o bien que la mujer le diga al hombre que no sirve para nada o lo denigre, eso también es violencia”, indicó.

El mal momento que atraviesa la localidad, debido a la parálisis de la actividad productiva ligada a la extracción de hidrocarburos, ha generado en la ciudad una mayor cantidad de hechos de violencia que se manifiesta en la falta de dinero y la incertidumbre creada por lo que deparará el futuro.

“Rincón de los Sauces es una sociedad muy rara. Por ejemplo, si vos trabajás en una ciudad muy grande, sabés que en tal o cual barrio puede haber problemáticas sociales o de violencia. En Rincón es muy diferente y no hay un sector que tenga mayor violencia que otro, ya que la violencia doméstica no tiene género, no tiene clases sociales y puede ser violenta una persona con mucho dinero o una persona pobre”, comentó Rubén Muñoz.

La problemática de violencia familiar está muy relacionada con el abandono de menores y todos aquellos problemas incluidos en la ley 2302, sobre derechos de protección del niño y a veces las parejas que se pelean, ponen de rehenes a los niños para resolver sus problemas.

“Muchos se pelean por la tenencia de los hijos, los usan de trofeos. Si un padre quiere una tenencia de un chico de 6 años es solo para decirle a su mujer yo te gané. Eso es algo que se está viendo bastante ahora”, agrega Muñoz.

En el caso de la violencia contra los hombres, en la mayoría de los casos es psicológica. “Este tipo de maltrato existe y no es violencia física sino psicológica, con palabras. La mujer deja mucho con palabras y llega a tal punto que el hombre se deprime”, agrega.

Según el inspector Muñoz, la violencia tiene varias etapas y en general, luego de un período de convivencia y respeto mutuo, van apareciendo asperezas. “Todo comienza con una discusión y si uno no aprende a escuchar, no aprende a ceder ante una discusión, comienza la violencia. La primera violencia son los gritos y hay situaciones en donde los dos quieren gritar más y si una parte está superada por los gritos, comienza la violencia física”.

Muñoz reconoce que cuando se llega a la etapa de violencia física es muy difícil recomponer la pareja y a veces no queda más remedio que la separación. “Esta oficina no se dedica sólo a unir parejas sino que si la solución es la separación, se trabaja en conjunto con las distintas áreas de gobierno para que la transición no sea tan traumática”.

El inspector policial trabaja codo a codo y en permanente contacto con Minoridad y Familia y el Hospital, que es otro de los sitios en donde se detecta la violencia y le informa a las distintas instituciones para que se tomen las medidas correspondientes.

Muñoz reconoció que a veces el accionar de las instituciones no alcanza y recordó el caso de la familia Reyes ocurrido en agosto de 2007, cuando el agresor asesinó a su mujer de un balazo.

“En aquél caso se excluyó del hogar a la parte violenta que era el marido, pero la mujer le abrió nuevamente las puertas. Le habíamos conseguido los pasajes para que se vaya con los hijos pero el sometimiento era tanto que el hecho de llamarla y amenazarla alcanzaba para que la mujer volviera con él”.

“A veces la violencia psicológica llega a tal extremo, que la gente cree que no puede depender de sí mismo, sobre todo en los casos con las mujeres. La famosa frase sos un inútil, no servís para nada, llega a tal punto que la otra parte se la cree y cree que no puede vivir por si misma”.

Para cortar este vínculo de violencia es necesario trabajar intensamente con las víctimas y realizar terapias y asistencia constante por parte de las instituciones. “Cuando se termina este vínculo de violencia, muchos se dan cuenta que realmente sirven y que pueden avanzar solos”, agregó el inspector.

Por último, Rubén Muñoz hizo un llamado a la comunidad y la invitó a acercarse a la comisaría “para informarse, ya que la violencia no es tan solo física, puede ser verbal o emocional. Si tu pareja te grita, es violencia, si te rebaja, es violencia, si no te quiere dar plata para las cosas esenciales de la casa, es violencia y si te golpea, es violencia”, concluyó.

sábado, 31 de octubre de 2009

Capacitacion a Comisarios de la Provincia de Santa Cruz.



El dia 30 de octubre en las instalaciones de la Universidad de la Paragonia Austral a cargo de Los profesionales que trabajan en la ONG - psicóloga social monica Bersanelli y el abogado dr. BErsanelli; capacitaron a personal Comisarios, responsables de localidades del interior, que se encontraban en nuestra ciudad. Entre ellos estuvieron presente:

RIO GALLEGOS: COMISARIOS: Sr.CARDOZO; Sr.CARDENAS
PUERTO SAN JULIAN: COMISARIO Sr.MALDONADO
CALETA OLIVIA: Sr.PINTOS
PUERTO DESEADO: Sr.AYUSO
EL CALAFATE: Sr. SALINAS
CAPITAL FEDERAL ( afectado en casa de santa cruz de capital federal). COMISARIO Sr.CANTO




Gracias a todos por estar presentes en esta tarea preventiva en el tratamiento y atencion, de la vicitima en "Violencia Familiar".


Seguiremos en la Prevencion y Capacitacion.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Tres Mujeres Mueren Por Dia De Manera Violenta En Colombia


Fuente: http://www.caracol.com.co/nota.aspx?id=898020
El programa Integral contra la Violencia de Género de las Naciones Unidas en un informe muestra que más de mil mujeres murieron en forma violenta en Colombia en el año 2008, lo que indica que fueron tres mujeres por día.

El 63 por ciento de los casos son consecuencia de la violencia intrafamiliar y en su mayoría están asociados a delitos sexuales. Las víctimas en un alto porcentaje son trabajadoras sexuales.

Según el estudio, en Colombia el presunto agresor de las mujeres, en el 33,5% de los casos, tenía un vínculo o antecedente afectivo con la víctima, es decir su compañero permanente, esposo, novio, amante, ex novio, ex amante.

"Entre los años 2000 y 2008 el Instituto de Medicina Legal conoció 630.000 casos de violencia intrafamiliar, de los cuales el 62% corresponden a violencia de pareja, o sea 390.600 casos. En promedio el 85% de estos casos se cometen contra mujeres, lo que significa un total de 332.010 casos denunciados por mujeres agredidas por sus parejas o ex parejas", indica el texto.

La violencia de pareja constituye el 67% de los casos de agresiones al interior del hogar, en los que el 89% de las veces, las víctimas son mujeres entre los 18 y 44 años. Por cada 100 mil mujeres, 290 fueron víctimas de violencia de pareja, es decir aproximadamente 3 de cada mil mujeres.

En el periodo de Enero a Julio de 2009, Medicina legal reporta 27.130 dictámenes de mujeres por maltrato de pareja.

Las Naciones Unidas en su estudio advierte que las mujeres entre los 15 y los 24 años, padecen con mayor frecuencia las consecuencias la violencia intrafamiliar.

Otro de los aspectos que llama la atención es el grado de impunidad en casos de violencia intrafamiliar en el país, pues solo terminan en formulación de acusación contra el agresor el 1.93% de los casos que se procesan.

En cuanto a lesiones personales en general se confirma que el 56% de las víctimas son mujeres cuyo presunto agresor son las fuerzas militares, servicios de inteligencia, paramilitares y guerrillas.

Violencia Sexual

El informe advierte que entre el 2000 y el 2008, el Instituto de Medicina Legal conoció 152.156 casos de violencia sexual, de los cuales, más de 83 por ciento era contra las mujeres.

El la mayoría de los casos la violencia sexual tiene como víctimas mujeres entre 5 y 14 años, cuyo agresor es conocido y el ataque se produce generalmente dentro de la vivienda familiar.

"De los casos registrados de delitos sexuales contra mujeres en los que se conoce la circunstancia del hecho, 22 se dieron en el marco de enfrentamientos armados, 8 en acciones guerrilleras, 4 en acciones militares y 3 en acciones paramilitares. Las mujeres representan así mismo, el 56% de las víctimas de delitos sexuales cuando el presunto agresor son las fuerzas militares (9 casos), el 100% cuando son paramilitares – autodefensas (5 casos) y el 100% cuando son guerrillas (15 casos)", expresa una parte del informe.

Noticias de Nicaragua‏: Violencia contra mujeres “la cara oculta” de la inseguridad


La violencia contra la mujer es la principal “cara escondida” de la inseguridad ciudadana en Centroamérica. Dos de cada tres mujeres asesinadas mueren por razón de su género.

La violencia contra la niñez, las minorías étnicas o los grupos con otras opciones sexuales, se consideran como otra de las inseguridades invisibles en la región.

La violencia contra las mujeres es, según el Informe sobre Desarrollo Humano para América Central 2009-2010, el delito más silenciado en la región.

Aunque la teoría general sobre inseguridad de género —y en especial la referente a la violencia contra las mujeres— ha avanzado bastante, en la región existen muy pocos datos y estudios empíricos sobre el tema.

El estudio refiere que se conocen dos hechos bien significativos, uno es que se trata de una práctica muy extendida, y en los países donde existe información el número de denuncias por violencia contra las mujeres se compara al de denuncias por hurtos y robos.

Y el otro hecho destacado es que en todos los países la mayoría de los incidentes ocurrieron en el ámbito familiar, “y su autor típico es el compañero o ex compañero sentimental”.

El contraste existente entre la falta de estudios y la extensión objetiva del problema, sugiere que la violencia contra las mujeres es la principal cara escondida de la inseguridad ciudadana en América Central —y a tal punto que la opinión ni siquiera lo percibe como parte del problema del crimen—.

Resalta el estudio que el hecho de que esa violencia se dé dentro del hogar, contrasta con la respuesta común de las mujeres centroamericanas en el sentido de que el hogar “es uno de los lugares más seguros”.

Por lo demás y en el caso particular de nuestra región, las modalidades más comunes y más preocupantes de la violencia contra la mujer parecen ser el feminicidio, la violencia sexual y los casos de violencia doméstica o intrafamiliar.

Igual que pasa con el homicidio, el “feminicidio” es el delito contra la mujer más fácil de medir. El delito consiste en dar muerte a una mujer por razones asociadas con su género.

En Nicaragua, según la directora de la Policía Nacional, primera comisionada Aminta Granera, en lo que va del año 36 mujeres han muerto por violencia de género.

La red de Mujeres Contra la Violencia tiene otras cifras diferentes a las oficiales. Hasta la fecha contabilizan 60 mujeres asesinadas, la mayoría asesinadas por una persona cercana a ellas, y también sobresalió el uso de armas de fuego.

Granera mostró preocupación por estos casos de muerte de las mujeres como consecuencia de la violencia de género. Aunque aclaró que para esa institución, “con una mujer que muera por violencia intrafamiliar es un golpe muy grande”.

Muchas veces estos casos han sido estimulados por la venganza, como sucedió recientemente en Bluefields, donde un hombre premeditadamente planeó su salida de la cárcel bajo los argumentos de enfermedad y dio muerte a una niña de 13 años

El hombre había violado a la menor, la que quedó embarazada como resultado de la violación.

Para Fátima Millón, de la Red de Mujeres contra la Violencia, el hechor “ahí tuvo a las autoridades de su parte, de aliados para constatar de que él tenía una enfermedad”.

Menciona la defensora de los derechos humanos de las mujeres otro caso similar ocurrido en septiembre pasado, en el centro del país, donde la mujer fue asesinada por el hombre en venganza porque la víctima mantenía contra él una demanda de alimentos.

NO HAY POLÍTICA DE PERSECUCIÓN

“Hay una situación de indefensión para las mujeres”, resume Millón, quien señaló que no hay una política de persecución a los agresores, “el tipo puede huir y después volver y vengarse”, refiere Millón.

“¿De qué sirve que se diga que hay acceso a la justicia, si una mujer la recibe al año o el tipo anda prófugo? porque no hubo beligerancia por parte de las autoridades para detenerlo o cuando el tipo actúa en venganza, eso se ha evidenciado bien clarito”, cuestionó Millón.

A pesar del elevado subregistro existente, el número de denuncias por violencia contra las mujeres es comparado al de las registradas por hurtos y robos. En todos los países, la mayoría de los incidentes tienen lugar dentro del ámbito familiar.

La mitad de las mujeres centroamericanas han sido objeto de violencia durante su vida adulta y casi siempre quien las ha agredido es su compañero o ex compañero de vida. En Nicaragua, el 48 por ciento de las mujeres indicó haber experimentado violencia verbal por parte de su compañero o ex compañero.

“Esta tragedia silenciosa comienza a ver la luz, puesto que en casi todos los países el número de denuncias aumenta lentamente”, dice en parte el informe.

La inseguridad ciudadana no es igual para ambos sexos. El homicidio y la violencia callejera afectan más a los hombres de la región, mientras que la violencia doméstica y sexual afecta más a las mujeres.

El Informe Abrir Espacios a la Seguridad Ciudadana y el Desarrollo Humano constata que unas 15 mil mujeres han denunciado haber sido violadas entre 2002 y 2005 en Costa Rica, El Salvador, Guatemala y Nicaragua.

En Nicaragua y Honduras más del 60 por ciento de las violaciones y entre el 50 por ciento y 90 por ciento de los abusos deshonestos (tocamientos, exhibición, entre otros) tienen como víctimas a mujeres menores de 20 años.

La percepción de inseguridad también varía por género. Con excepción de Honduras, en todos los países una mayor proporción de mujeres dicen sentirse inseguras en su barrio. También consideran que el nivel de violencia en la ciudad o pueblo donde viven es más alto de lo que creen los hombres.

El informe señala que atender las inseguridades invisibles es una obligación inexcusable del Estado. Sin embargo, la violencia contra las mujeres al igual que en contra de niños y niñas, o grupos étnicos, está casi excluida de la agenda del debate oficial sobre inseguridad ciudadana en la región.

IMPUNIDAD ABONA A LA INDEFENSIÓN

Para Fátima Millón, en Nicaragua el tema de la impunidad está abonando aún más a la situación de indefensión. Pero lo peor es que en el país no hay lugares seguros para las mujeres.

Recordó que en septiembre pasado, organizaciones sociales de la región abordaron el tema, donde conocieron que en los otros países el Estado asume los albergues de protección para las mujeres, mientras que en Nicaragua los mismos existen por la iniciativa de la sociedad civil. Aunque reconoce que esas son alternativas para “reparar el daño inmediato”.

También hay ausencia total de mecanismos claros, políticas públicas, que encaminen a la prevención y un efectivo acceso a la justicia.

La primera comisionada Granera reiteró que el delito con mayor denuncia en Nicaragua es la violencia contra la mujer y recordó que en el país se han efectuado algunas iniciativas tendientes a incidir en esta problemática. Mencionó por ejemplo, la instalación de más Comisarías de la Mujer y la Niñez, así como la coordinación con organizaciones nacionales e internacionales para atender el problema.

ESTRATEGIA ADECUADA

El informe recomienda implementar una estrategia adecuada para prevenir y corregir la violencia contra las mujeres, en la que deben tomar en cuenta las características que diferencian ese delito de otros delitos que inciden sobre la inseguridad ciudadana.

Por ejemplo, el mismo hace hincapié en que se trata de un delito casi siempre recluido a la privacidad del hogar, con muy poca conciencia social o pública y un severo subregistro, la identidad del autor casi siempre es conocida, es un fenómeno complejo, con diferentes modalidades y niveles de gravedad, y que suele implicar una secuencia de agresiones de creciente intensidad.

Para hacer visible el problema, el primer paso —refiere el estudio— es elevar el nivel de conciencia sobre su naturaleza, su magnitud y sus consecuencias para todos, a su vez destaca la importancia de combatir la impunidad, tipificar de manera más completa y precisa las conductas que deben ser penalizadas como formas de violencia contra las mujeres. Es por ello que el IDH plantea crear o fortalecer las jurisdicciones, las agencias o las secciones especializadas en delitos contra la mujer, que en el caso de Nicaragua la Policía ya cuenta con ese espacio: las comisarías.

Al tiempo que recomienda el IDH que los Estados deben contratar más mujeres policías, investigadoras, jueces mujeres o abogadas de oficio para atender a las víctimas. De igual manera, capacitar a los operadores del sistema de justicia para que atiendan con diligencia y castiguen con severidad las agresiones contra las mujeres.

También proceder a la detención inmediata del autor de este delito, aumentar las penas o no excarcelación en el caso de reincidencia, son otros de los planteamientos.

Está entre los delitos silenciados y que reflejan la inseguridad ciudadana en Centroamérica, dice el último Informe sobre Desarrollo Humano en Centroamérica, del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Pese al subregistro ese delito se compara al de los robos

Unicef considera preocupante la violencia intrafamiliar en Nicaragua


Fuente: Por Agencia EFE

Managua, 23 oct (EFE).- El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) expresó hoy su preocupación por el aumento de la violencia intrafamiliar en Nicaragua, que ha causado la muerte de al menos 57 mujeres en lo que va del año.

"Nuestra mayor preocupación en este momento en Nicaragua son los elevados índices de violencia intrafamiliar", dijo a periodistas la representante adjunta en Managua de Unicef, María Machicado.

"Estamos viendo demasiados casos que quedan sin resolver en el entorno familiar", alertó la funcionaria en el acto de conmemoración en Managua del 64 aniversario de la Organización de las Naciones Unidas, que se cumple mañana, sábado.

Unas 57 mujeres han sido asesinadas en Nicaragua en lo que va de 2009, un 42,5 por ciento más que en el mismo periodo de 2008, cuando fueron asesinadas 40, precisó la coordinadora del área de género de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en Managua, Silvia Narváez, que calificó de "alarmante" las cifras.

Los principales homicidas de mujeres son sus propios padres, ex compañeros sentimentales, esposos, novios e incluso hijos, según la OPS.

La representante adjunta de Unicef dijo que otro tema que van a analizar en este país centroamericano es el repunte de los embarazos en menores de 13 años, principalmente en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), pero no ofreció cifras.

"El embarazo en menores de edad representa un problema muy grave de salud publica, por la mortalidad que puedan enfrentar", señaló Machicado.

© EFE 2009. Está expresamente prohibida la redistribución y la redifusión de todo o parte de los contenidos de los servicios de Efe, sin previo y expreso consentimiento de la Agencia EFE S.A.

Proponen realizar modificaciones en la Ley 2.212 sobre violencia familiar


Fuente: http://www.lmneuquen.com.ar/noticias/2009/10/26/44580.php

Organismos vinculados a esta problemática analizaron los avances y retrocesos de esta norma a doce años de su sanción en la provincia.
Señalaron que está pendiente la buena voluntad como política pública de que se sostenga en el tiempo y se le otorgue un presupuesto acorde.

Neuquén > La implementación de un programa provincial donde se establezcan las responsabilidades de quienes desarrollan tareas en instituciones públicas respecto a los procedimientos de atención en el caso de víctimas de violencia familiar, fue una de las conclusiones del foro realizado el pasado viernes en el auditorio de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional del Comahue donde se analizaron los avances y retrocesos de la Ley Provincial 2.212.
Al cumplirse doce años de la sanción de la norma sobre atención de la violencia familiar, el Consejo Provincial de las Mujeres, la Dirección de Perspectiva de Género e Igualdad de Oportunidades de la Secretaría de Derechos Humanos y Sociales del municipio, el Servicio de Prevención en Violencia Familiar y la Dirección de Áreas Sociales del hospital Castro Rendón, reflexionaron sobre la aplicación de la ley en los ámbitos competentes.
Los mencionados organismos, organizadores del foro, destacaron que el encuentro sirvió para reformular, ampliar o corregir, pensando siempre que los instrumentos que se construyen deben estar al servicio de las personas, sobre todo de aquellas que se encuentran en situaciones de alta vulnerabilidad y riesgo.
«Este foro sirvió para contextualizar en estos nuevos escenarios sociales y analizar qué pasa con la violencia de género, qué sucede con los dispositivos de atención a víctimas de violencia familiar, qué ocurre con las diferentes esferas del Estado, tanto del Poder Ejecutivo, Judicial y Legislativo, los municipios, y especialmente en la provincia y en cada una de sus localidades», indicó María Angélica Riquelme, del Consejo Provincial de las Mujeres.
Destacó que a doce años de su implementación, la Ley 2.212 necesita de «algunos retoques». «Es fundamental que existan taxativamente en la ley las responsabilidades de cada área de acuerdo a los marcos jurídicos para lo cual es imprescindible capacitar a los operadores que trabajan en las instituciones públicas».
Por otra parte, Riquelme señaló que esos cambios deberán tener en cuenta la Ley Nacional 26.485 de Protección Integral a las Mujeres, sancionada en marzo de este año, que propone un abordaje integrador sobre el tema al contemplar la violencia fuera del hogar, por parte de parejas no convivientes o de ex parejas, los hostigamientos físicos, sexuales, psicológicos, la violencia institucional y mediática, entre otras formas de violencia contra la mujer.
La integrante del Consejo Provincial de las Mujeres sostuvo que «ha habido avances en la elaboración de los protocolos de abordaje de la violencia en la Policía y en los hospitales pero que aún resta que la buena voluntad se imponga como política pública, que se sostenga en el tiempo y se le otorgue un presupuesto acorde».
Riquelme no dejó de resaltar el trabajo de todas las organizaciones vinculadas con la violencia de género «que con mucho esfuerzo vienen trabajando fuertemente en esta problemática y que no miran para otro lado porque saben muy bien que todo esto causa mucho dolor, deja secuelas en la vida y en la salud de las personas víctimas de algún tipo de violencia y que en algunos casos llega hasta la muerte».

Mayor demanda
Valeria Amstein, de la Dirección de Perspectiva de Género e Igualdad de Oportunidades de la Secretaría de Derechos Humanos y Sociales del municipio, sostuvo que la sanción de la Ley 2.212 fue un avance importante «en cuanto a la intervención del Estado y al desarrollo de políticas públicas sobre violencia familiar», en los últimos años se registraron retrocesos en relación al fortalecimiento de los dispositivos de atención y prevención que deben existir para la aplicación de la ley. «Hay cada vez mayor demanda, producto de la mayor visibilización del problema, sobre todo por parte de la sociedad civil, y cada vez menos recursos para dar respuesta a esta demanda creciente». «El foro sirvió para colectivizar estas visiones y poder proponer al poder político medidas a tomar», agregó.
Desde la tarea que el área a su cargo realiza diariamente con las mujeres víctimas de violencia, Amstein consideró necesario «avanzar en la legislación como en las políticas públicas del Ejecutivo». «La demanda es cada vez mayor, el problema de la violencia familiar afecta a muchísimas mujeres, pero claramente no es una prioridad para el Estado», concluyó.

Capacitación
«El tratamiento de la violencia en los espacios de denuncia es fundamental, creemos que es necesario que la Policía tenga más capacitación sobre el tema», advirtió Marina Pacheco, del Servicio de Prevención en Violencia Familiar.
«La violencia familiar está enmarcada dentro de lo que es la violencia de género y en nuestra provincia no escapa a lo que sucede a nivel nacional y mundial. Es un problema que se ha empezado a hacer cada vez más visible y actualmente las legislaciones han empezado a actualizarse, por ejemplo el caso de la Ley 26.485 que incluye la violencia en todos los contextos no sólo el familiar. Es una ley muy progresista pero que es fundamental bajarla al marco jurídico de cada provincia».
Precisó que la violencia hacia las mujeres, niños y niñas tiene relación con un cambio subjetivo a nivel de la comunidad. «Tiene que ver con poder cambiar las pautas culturales, creer que la mujer tiene menor jerarquía que el varón; más allá de que en las leyes se habla de igualdad en la práctica esta igualdad no se da. Esto no sólo se da en la sociedad sino también dentro de una familia. Y esta desigualdad es la que genera violencia».
Pacheco comentó que en la actualidad el Servicio de Prevención en Violencia Familiar realiza 40 tratamientos nuevos por mes de las 320 denuncias por violencia familiar que llegan a los juzgados de Familia. «A lo largo del año tendremos unas 400 situaciones en tratamiento y no podemos atender toda la demanda porque el servicio no dispone de los recursos humanos suficientes ya que está compuesto por dos trabajadoras sociales y 7 psicólogas. Estamos atendiendo los más urgentes debido a la insuficiente cantidad de profesionales que tenemos en el área, ya que nuestro servicio consiste en un asesoramiento que tiene continuidad en el tiempo».

Trabajar en la subjetividad
Vinculada al Servicio de Violencia Familiar en 1992, la psicóloga Anai Guillem expresó que en aquellos años «había un vacío legal, una dificultad enorme para resolver el problema de muchas mujeres víctimas de violencia». «Con el tiempo fuimos realizando un aprendizaje sobre una problemática que era casi desconocida, que estaba muy oculta y se fue trabajando en forma interdisciplinaria construyéndose un proyecto de ley a partir de la experiencia y el trabajo de muchos actores», recordó quien actualmente preside el Colegio de Psicólogos de Neuquén.
Guillem recordó que antes se utilizaba el término «mujeres maltratadas», es decir «que no se colocaba a la mujer como víctima cuando era un aspecto lamentable y doloroso de su vida que tenía que sufrir». «El cambio en estos últimos años mostró que nos interesa esa mujer para atenderla en su subjetividad. Quiero decir, correr a la mujer de esa posición de víctima de violencia y poder recuperarla en su capacidad de pensar, de sentir, de expresar lo que da lugar a desarrollar una serie de recursos para ir resolviendo sus problemas junto al equipo que la acompañe», describió la psicóloga.

Conclusiones

Entre las conclusiones arribadas en el foro realizado se destacan la importancia de la capacitación incorporando la violencia familiar en la currícula de formación en todos los niveles educativos; la modificación del Código Penal estableciendo la violencia familiar como delito; la necesidad de incorporar en el texto de la Ley la palabra «mujer» como sujeto de derechos y que la violencia familiar vulnera los derechos humanos de las personas; no se cumple la privacidad y reserva de identidad del denunciante, la creación de una escuela de capacitación provincial, la comisión de seguimiento y el registro único de datos.
Por otra parte, señalaron que la reiteración de las denuncias por 2.212 muestran una cronicidad y riesgo permanente, sin embargo siguen siendo leídas desde las instancias judiciales y policiales como una especulación de las víctimas en relación a la utilización de las medidas de protección que establece la ley; se observa un retroceso al haberse cerrado las oficinas por 2.212 dentro de las comisarías; incorporar la obligatoriedad de un tratamiento para las víctimas y victimarios con un plazo mínimo de sesiones y la elaboración de informes por parte de los equipos intervinientes; que los registros estadísticos de los juzgados también establezcan indicadores de riesgo.

domingo, 25 de octubre de 2009

La violencia es una enfermedad prevenible


CARTA PARA UN MUNDO SIN VIOLENCIA

Ningún Estado o individuo puede estar seguro en un modo inseguro. Los valores de la noviolencia, en las intenciones, en los pensamientos y en las prácticas, han pasado de una alternativa a una necesidad. Estos valores se expresan en su aplicacion entre estados, grupos y individuos.

Estamos convencidos que la adhesión a los principios de la noviolencia introducirá un orden mundial mas civilizado y pacifico, en el que sistemas mas justos y eficaces de gobernar, respetuosos de la dignidad humana y de la sacralidad de la vida puedan ser una realidad.

Nuestras culturas, nuestras historias y nuestras vidas individuales están interrelacionadas y nuestras acciones son interdependientes. Hoy como nunca antes, creemos encontrarnos frente a una verdad: el nuestro es un destino común, un destino que será determinado por nuestras intenciones, decisiones y acciones de hoy.

Estamos firmemente convencidos que crear una cultura de la paz y de la no violencia, aun siendo un proceso largo y difícil, es un objetivo noble y necesario. Afirmar los principios enunciados en esta Carta es un paso de vital importancia, para garantizar la supervivencia y el desarrollo de la humanidad y lograr un mundo sin violencia.

Nosotros, Premios Nobel de la Paz y Organizaciones Nobel por la Paz,

Reafirmando nuestro compromiso con la Declaración Universal de los Derechos Humanos,

Preocupados de la necesidad de poner fin a la propagación de la violencia en todos los niveles de la sociedad y, sobre todo, a las amenazas que asestan a nivel global contra la humanidad,

Reafirmando que la libertad de pensamiento y de expresión está en la raíz de la democracia y de la creatividad,

Reconociendo que la violencia se manifiesta de muchas formas, como conflicto armado, ocupación militar, pobreza, explotación económica, destrucción del medioambiente y prejuicios basados en raza, religión, genero u orientación sexual,

Notando que el culto a la violencia, así como se expresa a través de la cultura popular, acostumbra a la aceptación de la misma como condición normal y admisible,

Convencidos de que la violencia causa el mayor daño a aquellos que son más débiles y vulnerables;

Reparando en que la paz no es solamente la ausencia de la violencia sino también la presencia de la justicia y el bienestar de la gente;

Considerando que un inadecuado reconocimiento, de parte de los Estados, de las diversidades étnicas, culturales y religiosas está en la raíz de mucha de la violencia que existe en el mundo,

Reconociendo la urgencia de desarrollar un planteo alternativo a la seguridad colectiva basado en un sistema en el que ningún país, o grupo de países, deba contar con las armar nucleares para la propia seguridad;

Conscientes de que el mundo necesita mecanismos globales eficientes y prácticas noviolentas de prevención y resolución de conflictos, las cuales tienen mayor éxito cuando son adoptadas en la fase más precoz posible

Afirmando que aquellos que tienen investiduras de poder tienen la mayor responsabilidad de poner fin a la violencia, donde sea que se manifieste y de prevenirla cada vez que sea posible,

Convencidos que los principios de la no violencia deben triunfar en todos los niveles de la sociedad, así como en la relaciones entre los Estados y las personas;

Llamamos a la comunidad internacional a favorecer el desarrollo de los siguientes principios:

Primero: En un mundo interdependiente, la prevención y el cese de los conflictos armados entre Estados y dentro de los Estados requiere una acción colectiva de parte de la comunidad internacional. El mejor modo de garantizar la seguridad de los estados individuales es avanzar en la seguridad global humana. Esto requiere reforzar la capacidad de implementación de la ONU y de las organizaciones de cooperación regional.

Segundo: Para lograr un mundo sin violencia, los Estados deben respetar siempre el estado de derecho y honrar sus acuerdos jurídicos.

Tercero: Es esencial encaminarse sin más demoras hacia la eliminación verificable de las armas nucleares y de otras armas de destrucción masiva. Los Estados que detentan tales armas deben dar pasos concretos hacia el desarme y adoptar un sistema de defensa que no se base en la disuasión nuclear. Al mismo tiempo los Estados deben empeñarse en consolidar un régimen de no proliferación nuclear, reforzando también verificaciones multilaterales, protegiendo el material nuclear y llevando adelante el desarme.

Cuarto: Para reducir la violencia en la sociedad, la producción y la venta de armas pequeñas y ligeras debe reducirse y ser rigurosamente controlada a nivel internacional, estatal, regional y local.
Además, debe existir una total y universal aplicación de los acuerdos internacionales en materia de desarme, como por ejemplo el Tratado para la Prohibición de Minas de 1997, y el sostén de nuevos esfuerzos dirigidos a eliminar el impacto de las armas indiscriminadas y activadas por las víctimas, como por ejemplo las municiones en racimo.

Quinto: El terrorismo jamás puede tener justificación, porque la violencia genera violencia y porque ningún acto de terror contra las poblaciones civiles de ningún país puede ser perpetrado en nombre de ninguna causa. La lucha contra el terrorismo no puede, sin embargo, justificar la violación de los derechos humanos, del derecho humanitario internacional, de las normas de la sociedad civil y de la democracia.

Sexto: Poner fin a la violencia doméstica y en las familias exige el respeto incondicional de la igualdad, de la libertad, de la dignidad y de los derechos de las mujeres, de los hombres y de los niños, de parte de todos los individuos e instituciones del estado, de la religión y de la sociedad civil. Tales tutelas deben incorporarse a las leyes y a las convenciones locales e internacionales.

Séptimo: Cada individuo y Estado comparten la responsabilidad de prevenir la violencia contra los niños y los jóvenes, quienes representan nuestro futuro común y nuestro bien más preciado, y promover oportunidades de instrucción, el acceso a la asistencia sanitaria primaria, la seguridad personal, la tutela social y un entorno favorecedor que refuerce la no violencia como estilo de vida y no como sueño utópico. La educación en la paz, la promoción de la no-violencia y el énfasis en la compasión como cualidad innata deben ser parte esencial de los programas educativos a todos los niveles.

Octavo: Prevenir los conflictos derivados del agotamiento de los recursos naturales y, en particular, de las fuentes de agua y de energía exige que los Estados desarrollen un rol activo e instituyan sistemas jurídicos y modelos dedicados a la protección del ambiente y a la contención de su consumo en base a la disponibilidad de los recursos y a las reales necesidades humanas

Noveno: Llamamos a las Naciones Unidas y a sus Estados miembros a promover un reconocimiento significativo de las diversidades étnicas, culturales y religiosas. La regla de Oro de un mundo no violento es: “Trata a los demás como quisieras ser tratado”.

Décimo: Los principales instrumentos políticos necesarios para forjar un mundo no violento son las instituciones democráticas eficaces y el diálogo basado en la dignidad, el conocimiento y el compromiso, conducidos en el respeto del equilibrio entre las partes involucradas, y, donde sea apropiado, teniendo también presente los aspectos de la sociedad humana en su totalidad y del ambiente natural en que vive.

Décimoprimero: Todos los Estados, instituciones e individuos deben apoyar los esfuerzos por superar las desigualdades en la distribución de los recursos económicos y resolver grandes iniquidades que crean un terreno fértil para la violencia. La disparidad de condiciones de vida lleva inevitablemente a la falta de oportunidades, y en muchos casos, a la pérdida de esperanza.

Décimosegundo: La sociedad civil, inclusos los defensores de los derechos humanos, los pacifistas y los activistas ambientales, debe ser reconocida y protegida como esencial para la construcción de un mundo no violento, así como todos los gobiernos deben servir a sus propios ciudadanos y no al contrario. Deben crearse las condiciones para permitir y alentar la participación de la sociedad civil, en particular de las mujeres, en los procesos políticos a nivel mundial y local.

Décimotercero: Implementando los principios de esta Carta, nos dirigimos a todos para que se trabaje juntos por un mundo justo y libre de matanzas, en el que cada uno tenga el derecho a no ser muerto y a su vez el deber de no dar muerte a nadie.

Para remediar todas las formas de violencia, alentamos la investigación científica en los campos de la interacción humana y del dialogo, e invitamos a las comunidades académicas, científicas y religiosas a ayudarnos en la transición hacia una sociedad no-violenta y no-asesina.


Firman la Carta para un Mundo sin Violencia

Mairead Corrigan Maguire
Su Santidad el Dalai Lama
Mikhail Gorbachev
Lech Walesa
Frederik Willem De Klerk
Arzobispo Desmond Mpilo Tutu
Jody Williams
Shirin Ebadi
Mohamed ElBaradei
John Hume
Carlos Filipe Ximenes Belo
Betty Williams
Muhammad Yanus
Wangari Maathai
International Physicians for the Prevention of Nuclear War
La Cruz Roja
International Atomic Energy Agency
American Friends Service Committee
International Peace Bureau


Apoyan la Carta para un Mundo Sin Violencia
Walter Veltroni, Ex Alcalde de Roma
Mr. Tadatoshi Akiba Presidente de Alcaldes por la Paz y Alcalde de Hiroshima
Agazio Loiero, Gobernador de la Región de Calabria, Italia
Prof. M.S. Swaminathan, Ex Presidente del Pugwash Conferences on Science and World Affairs, Organización Premio Nobel de la Paz.
David T Ives, Instituto Albert Schweitzer
George Clooney, actor
Don Cheadle, actor
Bob Geldof, cantante
Peace People, Belfast, Irlanda del Norte
Memoria Collettiva, Asociación
Hokotehi Moriori Trust, Nueva Zelanda

viernes, 23 de octubre de 2009

El Gobierno difunde la cara de violadores que están profugos


Fuente: http://www.tuchaco.com/noticias/2009/10/23/61146/el-gobierno-difunde-la-cara-de-violadores-que-estan-profugos

Silvana Troncoso, de 36 años, asumió ayer el cargo de la División de Delitos Contra la Integridad Sexual en la provincia de Mendoza y aseguró que "hay más violaciones por la situación social que hoy presenta la comunidad".

Troncoso explicó que su cargo se debe a la "demanda social" y aseguró que junto a un equipo se dedicarán a investigar los casos en los que se produzca una violación.

Sin dar demasiados detalles en sus tareas, se limitó a decir que harán "lo que nos pide la gente que sufre un delito de estas características, justicia".

De esta manera, Troncoso aseguró que publicar las fotos de los violadores "es positivo porque la idea es que la comunidad colabore y nosotros podamos hacer justicia como nos piden los familiares". Tal es así que el ministro de Seguridad, Carlos Ciurca, llegó al acto con una hoja en la que aparece el rostro de 7 presos fugados del penal, que tienen penas por delitos sexuales

"Vamos a hacer cambios en el abordaje de la víctima y la prevención. La idea es interactuar con otras instituciones y trabajar con las Fiscalías y el Poder Judicial en todos los casos de delitos relacionados con la integridad sexual", explicó.

Además, aseguró que se va a trabajar mucho con las víctimas que son las únicas que pueden ayudar a que se esclarezcan los casos y "se de con la persona que cometió el delito".

Sin embargo, durante el acto se abstuvo de opinar sobre la "castración química".

Según informa el diario Los Andes, la División de Delitos Contra la Integridad Sexual operará en toda la provincia y trabajará como auxiliar de la justicia.

"Queremos que aporte datos a las unidades investigativas departamentales y que trabaje con los jueces de instrucción así se elabora una base de datos que va a estar a disposición del Poder Judicial", indicó el ministro de Seguridad, Carlos Ciurca.
La asunción que hizo en el marco del festejo por los 199 años que cumplió la Policía de Mendoza, acto en el que participó también el vicegobernador Cristian Racconto, quien se distanció de la iniciativa del Gobernador de utilizar la castración química para los abusadores sexuales.