viernes, 7 de junio de 2013

JUICIO POR FEMICIDIO DE JOHANA CASAS: PROCESARÍAN POR FALSO TESTIMONIO A TESTIGO

Procesarían por falso testimonio a testigo que “olvidó” acusar a Díaz

La declaración de Analía Vidal, ex mujer de Marcos Díaz, complicó su situación, ya que reveló que el mismo la agredió físicamente y hasta la amenazó con un arma de fuego. En tanto, Claudia Torres, cuñada del acusado de ser partícipe necesario del asesinato de la gemela Johana Casas, podría ser procesada por falso testimonio.

La situación procesal de Marcos “Tosco” Díaz continúa comprometida en el juicio oral y público que se desarrolla en la Cámara del Crimen de la ciudad de Caleta Olivia, desde el martes. El testimonio que prestara su ex mujer y el de otros dos testigos citados por la querella fueron claves para conocer otros pormenores sobre su personalidad y las contradicciones de sus primeras declaraciones.


TESTIMONIO

Analía Vidal aseguró que, mientras mantenía una relación sentimental, él la golpeó en reiteradas ocasiones e incluso la amenazó con un arma de fuego que Díaz habría dejado caer accidentalmente, provocándole además un hematoma en el hombro a la pequeña hija de ambos.
La mujer también relató ante los jueces Humberto Monelos (presidente), Laura Vallevela y Oscar Santucci que en una oportunidad el propio Díaz la mantuvo encerrada alrededor de 10 días en la casa de la madre de ella y que ni siquiera la dejaba salir a trabajar. Ello, según indicó, debido a que el imputado era una persona extremadamente celosa y posesiva que la controlaba todo el tiempo y no la dejaba sola en ningún momento.
Además, mientras ello ocurría, contó que en una ocasión su madre salió al patio de la casa y vio a Díaz subido arriba del techo para asegurarse que la mujer no saliera de la casa.

No se acuerda de nada

En la víspera, se sentaron en el banquillo Claudia Torres y Carlos Gutiérrez, quienes incriminaron aún más a Díaz. Ante la mayoría de las preguntas realizadas por el Tribunal y la querella, a cargo de Fabián Farías, Torres respondió “no recuerdo”, e incluso, cuando le leían lo que quedó plasmado en su primera declaración (del 11 de agosto de 2010), se limitó a decir que “cuando me tomaron la declaración el juez escribía cualquier cosa y me daba vueltas en las mismas preguntas para que yo respondiera más cosas”.
Además aseguró “no recordar nada”, ya que después de eso “tuve muchos problemas familiares y hay cosas que no recuerdo y que tampoco me interesan”. También sostuvo que se hartó porque durante la instrucción de la causa “me tuvieron ocho horas declarando”, aunque desde la querella se dijo que sólo fueron poco más de 3.
Ante la negativa de la testigo a recordar su declaración inicial, fue consultada por el Tribunal si estaba amenazada por alguien, a lo que respondió que no.
Al notar que no quería cooperar en la resolución del caso, fue advertida por el fiscal de Cámara, Carlos Rearte, que de continuar en esa posición sería detenida por incurrir en falso testimonio, no obstante lo cual continuó sin obedecer.
Es que cuando en su momento el juez de instrucción Leonardo Cimini Hernández le había preguntado si Díaz era capaz de matar, ella respondió afirmativamente “por todos los comentarios que se hacen de él y porque es un tipo muy celoso que la perseguía (a Johana) todo el tiempo y se hacía el matón”.

Además había dicho que Viviana, la hermana de Díaz, le comentó a otra persona que “Marcos se mandó una macana”, a las pocas horas de conocerse el crimen de la gemela, pero ayer dijo que no recordaba haber dicho eso.

Por otro lado, cabe mencionar que la posibilidad de que Claudia Torres fuera amenazada cobró fuerza al conocerse que luego de su declaración inicial solicitó custodia policial.

Inicio

Cabe recordar que el juicio comenzó el pasado martes. Ese día Valentín Casas, el padre de la joven que murió acribillada por disparos de arma de fuego, dijo sentado en el banquillo como testigo que “Marcos pertenece a una secta, jugaba al juego de la copa e ingresaba a cementerios para hacer cosas raras”.
Las primeras instancias fueron seguidas por los familiares de Johana Casas, quienes son testigos de la causa, tal el caso de su hermana gemela Edith, que a principios de año se casó con Víctor Cingolani, condenado por el homicidio.

El primero en sentase frente al Tribunal fue el acusado del delito de “partícipe del homicidio”, Marcos “El Tosco” Díaz, quien se negó a prestar declaración, sólo brindó sus datos filiatorios. Llegó a la Cámara en patrullero y permaneció en el calabozo hasta que pasadas las 09:00 horas dio inicio la primera jornada del juicio oral. 

Declararon los padres

Quienes declararon como testigos fueron los padres de la gemela: Valentín Casas y Marcelina Orellana.
El hombre dijo que la última vez que la vio con vida a su hija fue cuando, junto a Marcos Díaz, fueron a buscar a uno de los hermanos de la víctima para llevarlo a la escuela.
Entre sollozos contó, además, que fue “un crimen premeditado”, y aseguró que le recomendó a Johana que no anduviera con “ese tipo”, ya que “uno de los hermanos de Díaz, incluso, llegó a matar a su propio hijo cuando era un bebé. Si seguís con él vas a terminar igual”.
Por su parte, la madre de Johana, Marcelina Orellana dijo que “Díaz era muy exigente y obsesivo con Johana, la llevaba a mi casa y a los 15 minutos ya volvía a buscarla, no la dejaba tranquila”.
En ese punto destacó que “ni siquiera la dejó ir al cumpleaños de mi nieta, no la dejaba ni un minuto sola”. 

Fuente:  El Patagónico Y LA OPINIÓN AUSTRAL

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