lunes, 5 de octubre de 2015

MONITOREO SOBRE NIÑEZ Y ADOLESCENCIA EN MAGANIZES DE TV ABIERTA

A través de su Dirección de Producción e Investigaciones  que dirige Alicia Ramos, la AFSCA presentó hoy  una   investigación cuali-cuantitativa de noticias y tematizaciones que sobre Niñez y Adolescencia hicieron los programas de  magazine de los cinco canales de tv abierta, entre el lunes 13 y el viernes 17 de abril 2015.






La totalidad de la muestra abarcó 62 horas, 43 minutos y 15 segundos de programación, sin que se incluyeran los mensajes publicitarios.
Objetivos: analizar el abordaje, el tiempo dedicado a las temáticas de Niñez y Adolescencia, y los aspectos positivos y  negativos de dicha cobertura periodística, asi como identificar la implementación de las herramientas de accesibilidad para personas con discapacidad, previstas en la Ley 26.522 de Servicios de Comunicación audiovisual (lengua de señas, subtitulado oculto y audio-descripción)
La muestra permitió  describir cada segmento, dando cuenta de  expresiones y roles de conductores/as, panelistas, movileros/as, invitados/as, entrevistados/as, especialistas, expertos/as, columnistas; así como de elementos técnicos como la musicalización, emisión de videos, fotos o imágenes, textos en titulares y graphs o zócalos .”
El monitoreo definió los programas de tipo magazine como aquellos que proponen “una mixtura de géneros y formatos como música, coreografías, humor, entrevistas, concursos, pequeños segmentos ficcionalizados, actualidad y cocina”, principalmente grabados en estudio y con presencia del público.
El monitoreo definió también “Niñez” como la etapa del nacimiento a los 12 años y la “Adolescencia y pre-adolescencia” como la que transcurre entre 12 y 18 años. ( en base a referencias de organizaciones como la Unicef y OMS).

Programas de magazine analizado

  • Desayuno Americano”, Canal 2 América, de 9.30 a 12.00 hs.
  •       “Vivo en Argentina”, Canal 7 La TV Pública, de 15 a 16.30 hs.
  •         “Una tarde cualquiera (UTCQ)”, Canal 7 La TV Pública, de 18 a 19.30 hs.
  •           “¡Qué mañana!”, Canal 9, de 10 a 12 hs.
  •          “AM (Antes del Mediodía)”, Canal 11 Telefe, de 10 a 12 hs.
  •        “Nosotros al mediodía”, Canal 13 “El trece”, lunes de 11.30 a 13.00 y martes a viernes de 11.45 a 13.00 hs.
  •     “El diario de Mariana”, Canal 13 “El trece”, de 14.30 a 16.30 hs.


Modelos de abordaje

Según la investigación pueden establecerse las principales diferencias entre dos  modelos históricos de abordaje de la Niñez y la Adolescencia:



El primer modelo corresponde a cuestiones promovidas por Sarmiento que dejaron huellas en los discursos educativos pero además también refiere a la ley 10.903 de Patronato de Menores (Ley Agote) de 1919 que instala la dicotomía “niño alumno” o “menor”.
El segundo se establece desde 2003 a la fecha.

Marco Normativo

  • Convención por los Derechos del Niño[1], artículos 1, 2, 9, 17. Aprobada por Ley 23.849 y con jerarquía constitucional otorgada por el artículo 75 inciso 22 de la Constitución Nacional.

  • Ley 26.061 de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes[2], artículos 3º, 9º, 10, 11, 22, 24.
  • Ley 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual, artículos 17, 66, 68, 70, 71.
  • Ley 26.485 de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres en los Ámbitos en que Desarrollen sus Relaciones Interpersonales, artículos 2º, 5º, 6º.
  • Ley 27.039 sobre la difusión de la Línea gratuita con alcance nacional 144, en materia de prevención de la violencia de género, artículos 1º y 2º.


Marco conceptual: Hacia una comunicación democrática de la niñez y la adolescencia.
“Nuestro aporte intenta señalar aquellas construcciones en torno a las etapas de la niñez y la adolescencia que las siguen instalando en un lugar de objeto, negando sus posibilidades de acceso y participación en los medios de comunicación, como también en otros sectores de la sociedad y la cultura. Al mismo tiempo nos proponemos identificar aquellos casos en los que los niños, las niñas y los/as adolescentes encuentran un rol activo en la televisión, siendo respetados/as como sujetos plenos de derecho. Creemos que el hecho de destacar aquellos segmentos en los que se lleva a cabo un tratamiento positivo no sólo sirve para obtener un panorama mediático, sino también para ejemplificar y alentar la generación de material televisivo vinculado a niñez y adolescencia con perspectiva de derechos.” 

Aspectos para el análisis y  evaluación utilizados:


RESULTADOS GENERALES

 ANÁLISIS CUANTITATIVO

Tematización de niñez y adolescencia


“De las 62 horas, 43 minutos y 15 segundos analizados, el 27,2% de la programación tematizó contenidos relacionados con niños, niñas y adolescentes y es este el porcentaje que conformará, de aquí en adelante, nuestro corpus de trabajo:  119 segmentos de programación que representan 17 horas, 4 minutos, 33 segundos de emisión de contenidos. “


Desde el punto de vista de la presencia diaria en la agenda televisiva, la visibilización de los temas que nos ocupan se distribuyó de forma relativamente uniforme entre los cinco días relevados, alcanzando en general proporciones que giraron en torno al 20% diario.


Resultados por secciones

Distinguir las secciones en las que se encuadran las tematizaciones sobre NNyA posibilita interpretar desde qué ámbitos de la realidad social surge la información que en los magazines circula sobre ellos y cuál es la importancia que el formato otorga a la información según si esta proviene de un ámbito u otro.


Distribución de las tematizaciones según subcategorías  de edad: niños/as o adolescentes.

Indagar acerca de las subcategorías etarias tematizadas durante una semana de programación de interés general nos permite realizar aproximaciones a la visibilización y las particularidades de las representaciones audiovisuales y tratamientos que obtienen niños/as y adolescentes en tanto colectivos sociales distintos, que como tales poseen características y necesidades diferentes.


2 El segmento que alcanzó mayor visibilización fue el de niñas y niños, que ocupó el 75% de las tematizaciones. De acuerdo a las definiciones adoptadas por el equipo de trabajo, este grupo abarca a bebés/as, niñas y niños desde el nacimiento hasta los 12 años. El 17% de las tematizaciones presentaron a preadolescentes y adolescentes entre los 12 y los 18 años. El porcentaje restante corresponde a la categoría que denominamos abordaje transversal (8%).”
“Ahora bien, si atendemos al tratamiento que se otorgó a estas tematizaciones, encontramos que la relación entre la aparición en agenda de cada subcategoría etaria y su modo de abordaje es inversamente proporcional: de cada diez tematizaciones sobre niñez, seis son negativas –45% de 75%–, mientras que de cada diez tematizaciones de la adolescencia prácticamente ocho son positivas –13% de 17%–.”


Las tematizaciones en que NNyA se muestran como sujetos de derechos son el 23% y, de éstas, sólo el 4% remite a niños y niñas. En esta instancia, aunque “El diario de Mariana” es uno de los ciclos que se distingue por no reconocerlos/as como tales, debido a la gran extensión de tiempo que dedica a temas en que aparece la niñez, se ubica también como el que reúne la mayor parte de las tematizaciones positivas en relación a la perspectiva de derechos, aunque éstas son notablemente menores.

Herramientas de accesibilidad

Los sistemas accesibles para los medios audiovisuales son: 

En la muestra encontramos que sólo América TV incumple con el subtitulado oculto, dejando fuera a las personas que necesitan esta herramienta para acceder a sus contenidos y que, respecto de la Lengua de Señas Argentina (LSA) sólo se registró un programa con intérprete incorporado: en la TV Pública. “Una tarde cualquiera”
Según la Ley 26.522 y su correspondiente reglamentación, al día de hoy los canales analizados deberían cumplir con 7 horas diarias de LSA, y la prioridad para su aplicación la tienen los formatos educativos, informativos, y de servicios públicos e institucionales.

PRESENCIA DE ASPECTOS POSITIVOS EN EL TRATAMIENTO DE NNyA

La muestra releva tematizaciones positivas, negativas o con ambos aspectos combinados. Los gráficos  siguientes  muestran el grado de incidencia de cada uno en el total de tematizaciones NNyA.

El aspecto positivo más relevante, registrado en el 24% de las tematizaciones, fueron las contribuciones de columnistas y/o periodistas especializados/as como parte de los equipos estables de los magazines, junto con la colaboración de especialistas y expertos/as convocados/as según las problemáticas y entrevistas del día. Cabe señalar que del total de segmentos que tematizaron niñez y adolescencia, el 29% contó con la participación de estos/as profesionales. Sin embargo, algunas veces sus expresiones no aportaron positivamente al abordaje de los temas, e incluso sumaron al sensacionalismo y a la búsqueda de impacto con que se trataron algunas cuestiones. El 24% plasmado en el gráfico representa todos los casos en que columnistas, periodistas especializados/as y expertos/as realizaron efectivamente intervenciones que proporcionaron información relevante, que presentaron a NNyA como sujetos de derechos o que hicieron aportaciones desde una perspectiva general de derechos.

                “AM” y “UTCQ” se distinguen como los ciclos con mayor colaboración de columnistas y especialistas. En un rango intermedio se ubican “Nosotros al mediodía”, “El diario de Mariana”, “Desayuno americano” y “Vivo en Argentina”; mientras que en “¡Qué mañana!” no se identificaron contribuciones positivas en este aspecto.

En los seis aspectos que siguen en orden de relevancia –promoción de hábitos saludables y acciones inclusivas, desnaturalización de estigmatizaciones, participación social/rol activo, valoración de habilidades y capacidades, ejercicio de la voz propia, protección de la integridad y dignidad– sobresalen los contenidos producidos por “UTCQ”. En ellos se percibe con claridad la finalidad de mostrar a niñas y niños, pero especialmente a preadolescentes y adolescentes, como sujetos de derechos, como individuos –y a la vez colectivos– con plena participación social y con un rol activo y constructivo dentro de las instituciones y de la sociedad. En el extremo opuesto, en “Nosotros al mediodía” no se registró ninguno de estos elementos.
Los aspectos relacionados con la identidad y la protección de la intimidad y la privacidad familiar de NNyA, se manifestaron muy escasamente como elementos positivos. El gráfico siguiente permite interpretar que dicha situación se invierte en el análisis de los aspectos negativos, ya que aquí estos elementos adquieren un alto grado de presencia.

Los programas que revelaron con mayor frecuencia cuestiones de la intimidad familiar y la privacidad de NNyA fueron “Nosotros al mediodía”, “El diario de Mariana” y “Desayuno americano” –en ese orden–. En “El diario de Mariana”, a su vez, se registró la mayor cantidad de vulneraciones al derecho a la identidad, seguido luego por “Nosotros al mediodía”, “AM” y “Desayuno americano”.

“AM” se caracterizó por la espectacularización de los temas relativos a la niñez y adolescencia, y por ridiculizar a NNyA y ubicarlos/as como objetos de entretenimiento, en especial mediante la puesta al aire de videos que los/as tienen como protagonistas en un segmento fijo del programa. En esta sección NNyA aparecen sufriendo caídas, golpes, sustos, o bien se explotan sus gracias naturales para provocar ternura o risa.
“¡Qué mañana!”, que obtuvo registros escasos tanto de la exposición de la intimidad familiar y la privacidad como de la espectacularización; y que eludió por completo malas prácticas sobre el tratamiento de la integridad y la dignidad, y del derecho a la identidad; sí incurrió de forma notable en la ridiculización y utilización de NNyA como recurso humorístico.
                En estos dos últimos magazines se emitieron, además, los segmentos en los cuales se reprodujeron estigmatizaciones sobre NNyA.
                Los ciclos pertenecientes a La TV Pública no registraron ninguno de estos aspectos negativos en el tratamiento de temas sobre niñez y adolescencia.

En cuanto al tipo de tematizaciones por emisora y por programa, como se observa en el gráfico, “Nosotros al mediodía” se destaca como el magazine que difundió el más alto porcentaje de tematizaciones negativas (23,3%), triplicando así las tematizaciones negativas producidas por “Desayuno americano” (8%), “El diario de Mariana” (7,8%) y “AM” (7,8%).

Las tematizaciones con aspectos positivos y negativos tuvieron su mayor expresión en “El diario de Mariana”, donde alcanzaron el 9,5% de los registros, superando el 7,8% de “AM” y muy por encima del 3,8% producido por “Desayuno americano” o del 2,5% de “Nosotros al mediodía”.
El alto grado de tematizaciones negativas y con aspectos positivos y negativos alcanzado por los programas “Nosotros al mediodía” y “El diario de Mariana” ocasionan que aunque Canal 13 aparece como la emisora que más pone en pantalla tópicos ligados a NNyA, éstas visibilizaciones sean mayoritariamente contrarias a la concepción de NNyA como personas integrales titulares de derechos y de responsabilidades acordes a su edad y madurez. Esta situación se agudiza aún más al considerar que el último magazine citado genera escasos abordajes positivos –en comparación con su nivel de tematización general sobre NNyA– y que el primero, lisa y llanamente, no produce ninguno.
En una situación similar, aunque a menor escala, se encuentran los programas de interés general de Canal 2 y Canal 9. Tanto “Desayuno americano” como “¡Qué mañana!” generan principalmente abordajes negativos o con combinación de aspectos positivos y negativos y otorgan muy poco espacio a las tematizaciones positivas.
Por otra parte, los magazines de Canal 7 sobresalen ampliamente por sus enfoques de derechos a la hora de presentar temas que atañen a NNyA. “UTCQ” es el programa que reune el más alto porcentaje de tematizaciones positivas del período relevado (14,9%) y si bien “Vivo en Argentina” presenta un porcentaje relativamente bajo de tematización de la niñez y adolescencia, la totalidad de sus abordajes son positivos.

VIOLENCIA DE GÉNERO Y VIOLENCIA MEDIÁTICA

Tematizaciones de niñez y adolescencia asociadas a la violencia de género

El 24% de los segmentos que tematizaron niñez y adolescencia conjugaron también tematizaciones sobre violencia de género. Se trata, en todos los casos, de situaciones de violencia contra las mujeres, como forma específica y como el tipo socialmente más extendido de la violencia de género.[3]


El 3% de las tematizaciones sobre violencia contra las mujeres tuvo un tratamiento positivo, como por ejemplo en “Desayuno americano” en su emisión del 14 de abril, donde el debate acerca del conflicto Diwan-Bernal se realiza con la participación de un psicólogo, de una abogada experta en violencia de género y se difunde información útil para las víctimas de violencia. También en “UTCQ”, en la misma fecha, se abordan las problemáticas del acoso escolar y del cyberbullying –acoso vía internet– con una mirada específica acerca de las particularidades que afectan especialmente a las adolescentes mujeres.
El 19% restante obtuvo tratamientos negativos o con la combinación de elementos positivos y negativos. En este grupo se inscriben, por ejemplo, testimonios de mujeres reconocidas del ámbito del espectáculo, que expresan haber sido destinatarias de amenazas de muerte, hostigamientos económicos, agresión sexual o malos tratos médicos y de instituciones de salud relacionados con el nacimiento de sus hijos/as. En todos estos testimonios y situaciones, como se señaló anteriormente, hay niños, niñas o adolescentes involucrados. En la amplia mayoría de estas tematizaciones los/as conductores/as, panelistas, columnistas y especialistas no califican a estas situaciones como violencias ni emplean, para referirse a ellas, los tipos definidos por la normativa –violencia psicológica, física, sexual, económica/patrimonial, institucional, obstétrica o reproductiva–. En contadas oportunidades se utiliza la expresión violencia de género y sólo el 2% de estos casos contó con la difusión de la Línea 144 de asistencia a víctimas, obligatoria por Ley 27.039. “Desayuno americano” fue el único magazine que informó sobre esta línea. La mitad de los segmentos que incluyeron información sobre la Línea 144 presentaron una tematización positiva sobre NNyA, y la mitad restante constituyó tematizaciones negativas.
Un ejemplo representativo de la tematización de la niñez junto con violencia de género, sin la referencia obligatoria de la Línea 114, lo constituye un segmento emitido el lunes 13 de abril durante el ciclo “Nosotros al mediodía”. En esa fecha se reprodujo una entrevista por parte de la mediática Amalia Granata a la bailarina Gisela Bernal y posteriormente Granata, mediante una comunicación telefónica, habló al aire explicando algunos dichos de Bernal sobre evocados episodios de violencia con su ex pareja Ariel Diwan.  La violencia tematizada en el segmento, que además sería padecida por el referido niño, no va acompañada de la mención o placa de difusión de la Línea gratuita con alcance nacional 144, en materia de prevención de la violencia de género.

 Tematizaciones de niñez y adolescencia asociadas a la violencia mediática


En el caso de las producciones televisivas, entendemos que esta modalidad de violencia es materializada y ejercida a través de recursos y elementos propios del lenguaje audiovisual. Sobre esta base, se consideraron los siguientes elementos:
  •         Expresiones de responsables de los programas, cuando éstas banalizaron o lesionaron los derechos de NNyA.
  •  Situaciones previamente preparadas por las producciones de los programas que –voluntaria o involuntariamente– vulneraron la integridad y la dignidad de NNyA o la privacidad e intimidad familiar.
  •  Presencia de aspectos negativos –desarrollados en el apartado anterior– en el tratamiento de los temas.
  •   Exhibición reiterada de imágenes o videos que permiten la identificación directa o indirecta de NNyA envueltos/as en conflictos entre personas adultas o cuya difusión pueda producir revictimización de NNyA.
  •         Titulares orientados a generar impacto.
  •      Musicalización o efectos de sonido que acentúen la tensión o el dramatismo.

Así, se halló que el 7% de los registros presentó violencia mediática. Los magazines de Canal 9, Telefe y Canal 13 fueron, por partes iguales, responsables de la producción de esta modalidad de violencia audiovisual.
Hay presencia de violencia simbólica y mediática, en tanto los propios medios fabrican y difunden segmentos que ya desde su concepción, en la instancia de producción, abren el juego para banalizar la identidad de NNyA, reproduciendo y naturalizando relaciones de dominación, desigualdad y discriminación hacia este sector.
De las tematizaciones restantes, el 21% incluyó uno o más elementos típicos de la violencia mediática. “AM” se ubica como el ciclo en el que se detectó la mayor cantidad de estos elementos, agrupando un tercio de ellos. En un nivel intermedio en la utilización de estos mecanismos se encuentran “Nosotros al mediodía” y “Desayuno americano”. A éstos le sigue “¡Qué mañana!” y, por último, “El diario de Mariana”.
“Vivo en Argentina” y “UTCQ”, los ciclos de La TV Pública, no produjeron elementos de violencia mediática.

CONCLUSIONES

A partir del análisis cuantitativo y cuantitativo realizado en este trabajo, se arribó a las siguientes conclusiones:

  • La niñez y la adolescencia tienen una presencia importante en la agenda semanal de los magazines de la TV abierta, pero su tematización es mayoritariamente negativa.
Los programas de interés general dedicaron un 27,2% de su programación a la presentación de temas que involucran a NNyA. Sin embargo, esta presencia notablemente alta en los ciclos del género no implica necesariamente un tratamiento positivo, una participación activa y un rol como sujetos de derecho, tal como se propone desde la Convención de los Derechos del Niño –Ley 23.849– y desde la Ley 26.061. En efecto, al profundizar en las modalidades en que son abordados los segmentos, se advierte que durante la mitad de ese tiempo de programación NNyA son representados/as mediante aspectos negativos.
  •  NNyA no son considerados/as como sujetos de derechos.
En el 62% de las tematizaciones se vulneran sus derechos a la integridad, a la dignidad, a la identidad, a la intimidad, a la privacidad familiar, se los/as somete a tratamientos espectacularizados, se los/as presenta como objetos de entretenimiento, se los/as ridiculiza y/o revictimiza, se imponen sobre ellos/as estereotipos y estigmas y/o se desconoce su derecho a expresarse mediante su propia voz. 

  • El análisis por subcategorías de edad demuestra que niñas y niños obtienen mayor visibilización  aunque de corte negativo, mientras que preadolescentes y adolescentes son mostrados/as bajo modalidades más positivas.

A pesar de que niñas y niños son protagonistas del 75% de las tematizaciones, en los abordajes de la amplia mayoría de ellas se destacan aspectos negativos. Preadolescentes y adolescentes son menos visibilizados, sólo el 17% de las tematizaciones refiere a ellos/as. Sin embargo, sus representaciones muestran una tendencia a presentarlos/as como personas integrales, sujetos críticos, proactivos y comprometidos con la realidad social.

  • El formato de magazine otorga un espacio privilegiado a la exposición de temas provenientes del espectáculo, lo cual incidiría en la preponderancia de los abordajes inadecuados de la niñez.

Casi la mitad de las tematizaciones halladas (48,3%) se encuadran en la sección Espectáculos y principalmente consisten en conflictos, disputas y escándalos familiares y/o de pareja entre personas adultas. Prácticamente la totalidad de estas tematizaciones refieren a niñas y niños. Éstos/as se presentan envueltos/as en situaciones que involucran malos tratos, amenazas, insultos y violencias de diversa índole. A esto se suman tratamientos sensacionalistas que buscan el impacto y en los que se enfatiza el dramatismo. Por otro lado, este tipo de significaciones negativas no recaen sobre preadolescentes y adolescentes debido a que, en líneas generales, las tematizaciones de este grupo no están vinculadas al Espectáculo. 

  • La participación de columnistas, periodistas especializados/as y expertos/as se distingue como el aspecto que más contribuye en el abordaje positivo de NNyA. Sin embargo, se detectó que una parte de sus intervenciones resultan contrarias al enfoque de derechos en relación a la niñez y adolescencia.

Los comentarios y opiniones de profesionales de diversas materias, cuya presencia suele caracterizar al formato magazine, en algunas ocasiones promovieron la espectacularización, el sensacionalismo y otras cuestiones que hacen al tratamiento negativo de niñez y adolescencia. En particular se identificó la manifestación de conjeturas y especulaciones acerca de la vida privada de personas adultas y los conflictos entre éstas, desatendiendo al hecho de que esto implicaba la vulneración de la integridad y dignidad de NNyA.

  • NNyA, pero especialmente niñas y niños, aparecen ligados/as a situaciones de violencia de género que no son adecuadamente abordadas.

En una porción relevante de las tematizaciones (20%) niños y niñas están involucrados/as en situaciones en que sus madres expresan ser o haber sido víctimas de diversos tipos de violencia contra las mujeres: violencia psicológica, física, sexual, económica/patrimonial, institucional, obstétrica o reproductiva. Los/as responsables de los programas usualmente no encuadraron estos temas dentro del marco que requiere una problemática sociocultural tan compleja y preocupante como lo es la violencia de género. Sólo en el 2% de estos casos se difundió la Línea 144 de asistencia a víctimas, obligatoria por Ley 27.039.

  • Fueron significativas las tematizaciones sobre NNyA que se configuraron como registros de violencia mediática o que presentaron alguno de los elementos que la conforman.

El 28% de las tematizaciones incluyó: expresiones de responsables de los programas que desconocieron, banalizaron o vulneraron los derechos de NNyA; situaciones previamente preparadas por las producciones que –voluntaria o involuntariamente– lesionaron la integridad y la dignidad de NNyA o la privacidad e intimidad de sus familias; aspectos negativos en el tratamiento de los temas; exhibición reiterada de imágenes o videos que permitieron la identificación directa o indirecta de NNyA envueltos en conflictos entre personas adultas –o cuya difusión produciría su revictimización–; titulares generadores de impacto y/o musicalización o efectos de sonido que acentuaron el dramatismo.

RECOMENDACIONES[4]

Preservar la integridad y dignidad de niñas, niños y adolescentes.

  •        Evitar la revictimización de niños, niñas y adolescentes reactualizando situaciones traumáticas que hayan atravesado.
  •     Evitar formularles preguntas cuando están atravesando una situación compleja, si esto pudiera colocarlos/as en una posición de mayor vulnerabilidad.
  •        Tener siempre en consideración la edad, grado de madurez y capacidad de discernimiento tanto de los niños, niñas y/o adolescentes involucrados/as en los temas o informaciones que se estén abordando, como de quienes forman parte de la potencial audiencia.
  •   No revelar detalles innecesarios y/o que no aporten información pertinente, con el fin de generar impacto en la audiencia.
  •    No divulgar datos de niños, niñas y adolescentes extraídos de testimonios obtenidos en proceso judicial.

Proteger en todo momento su vida privada e intimidad familiar.

  •           Cuando niños, niñas y adolescentes se encuentren involucrados en hechos policiales, evitar brindar sus datos personales así como los de sus familiares: dirección de la vivienda, teléfono fijo, celular o mail. Si se trata de una búsqueda de paradero, los datos deberían ser difundidos sólo mientras la niña, el niño o la/el adolescente se encuentre desaparecida/o. Una vez hallada/o, no debe volver a emitirse tal información.
  •        En casos policiales o noticias del espectáculo, no difundir información sobre la composición de sus familias, ni sobre vínculos familiares, que pueda lesionar su dignidad e integridad: evitar conjeturas que relacionen el abordaje de los temas o la construcción de las noticias con situaciones, problemas e historias de la intimidad familiar.
  •     En casos policiales, eludir ahondar en datos sobre la institución educativa a la cual el niño, la niña o el/la adolescente asiste: implica no mostrar la fachada de la institución o dar datos sobre la relación con sus compañeros/as, docentes, acerca de su rendimiento escolar  o  vida cotidiana en el establecimiento.
  •     Prescindir de hablar sobre la intimidad sexual de niños, niñas y adolescentes y evitar también informar y/o conjeturar acerca de la intimidad sexual de sus familiares.
  •      Asegurar su derecho a que se respete su identidad –su nombre, nacionalidad, lengua de origen, conocimiento de quienes son sus padres, sus relaciones familiares, cultura y lugar de origen.

Proteger en todo momento su reputación e imagen propia, a fin de evitar que se ocasionen daños a su dignidad y la de su entorno.

  •         Prescindir de mencionar nombre y apellido de niños, niñas y adolescentes vinculados a hechos policiales o a cualquier circunstancia que pudiera lesionar su dignidad y reputación, evitando que se los identifique directa o indirectamente. La identificación indirecta se concreta cuando se difunde información que permite deducir su identidad –nombre y apellido de padres, madres o hermanos/as, calle donde vive, entre otros datos–.
  •     En hechos policiales, prescindir de recursos tales como utilizar fotos de redes sociales y evitar la recreación ficcional de los hechos. Si se trata de una búsqueda de paradero, se recomienda difundir sólo la foto proporcionada por sus familiares para tal fin. En caso de que no proporcionen ninguna foto y por lo tanto, se obtengan imágenes de otro lado, se aconseja emitir siempre la misma fotografía, la cual debe consistir en un retrato en primer plano. Una vez hallada la persona, debería dejar de emitirse la imagen, a fin de evitar la exposición de la niña, niño o adolescente.

Evitar el sensacionalismo y la espectacularización en el tratamiento de temas relacionados con la niñez y la adolescencia.

  •         Evitar la utilización de títulos, graphs o leyendas que contribuyan a generar impacto, sin reparar en la protección de niños, niñas y adolescentes.
  •      Prescindir de la construcción de un relato en el que niños, niñas y adolescentes resulten expuestos/as y vulnerados/as.
  •  No abusar de recursos como primeros planos, edición y música para incentivar detalles escabrosos o dramáticos.

Utilizar fuentes diversas, autorizadas y confiables para el tratamiento de los temas.

  •         Evitar el uso de testimonios secundarios –vecinos/as, transeúntes, entre otros– como fuentes primarias y certeras de información.
  •      Prescindir de un tratamiento informativo atravesado por especulaciones y conjeturas, que parten de inferencias de los/as responsables del programa, periodistas y participantes en general, en su pretensión de entender lo sucesos.
  •     No abusar del empleo del tiempo verbal en potencial, ya que contribuye a la difusión de las mencionadas conjeturas, especulaciones e inferencias, en desmedro de la necesaria rigurosidad periodística para el abordaje de temas que involucran a niños, niñas y adolescentes.
  •  Asegurarse de que los/as columnistas o especialistas invitados/as realicen un aporte profesional con perspectiva de derecho, evitando que resulten funcionales al sensacionalismo.

Garantizar a los niños, niñas y adolescentes su derecho a expresarse, siempre y cuando se trate de temas que no lesionen su dignidad.

  •        Promover la participación y la libre expresión de su opinión en los asuntos que les conciernan y en aquellos que sean de su interés, conforme a su madurez y desarrollo.
  •      Tener en cuenta el concepto de “voz propia”, que refiere a la inclusión de las perspectivas, intereses, opiniones y puntos de vista de niños, niñas y adolescentes, evitando la estigmatización y propiciándoles una contribución activa en la generación de contenidos.
  •     Evitar inducir a los/as niños/as y adolescentes a que emitan determinada opinión o respuesta o a que hablen acerca de temas sobre los que no muestran una real disposición.
  •    Evitar hablar en nombre de niños, niñas y adolescentes: es aconsejable que se les otorgue la posibilidad de presentarse o de contar aspectos de su vida –siempre que hayan adquirido la capacidad comunicativa para hacerlo y que no se lesione su integridad y dignidad–. Cuando un/a adulto/a describe la opinión de un/a niño/a, la construcción de su realidad se impregna de saberes, posiciones y deseos que se corresponden en verdad con una perspectiva adulta, de manera tal que la voz propia de los niños, niñas y adolescentes no es escuchada.

Evitar generalizar, estigmatizar y utilizar términos descalificadores y discriminatorios.

  •     No reforzar estereotipos circulantes respecto de la niñez y la adolescencia.
  •  Recordar que la niñez y la adolescencia son formas de ser persona, que niños, niñas y adolescentes son sujetos de derecho y que esto implica para el/la adulto/a mantener un trato de igualdad.
  •  Prescindir de utilizar a los/as niños, niñas y adolescentes como objeto de entretenimiento y evitar cualquier forma de ridiculización de los/as mismos/as.
  •       Evitar la adultización y/o la erotización de niños, niñas y adolescentes.
  •        En el caso de los/as niños/as con discapacidad, debe eludirse cualquier tipo de actitud paternalista, ya que comunica el sentirse superior, en posición de dar algún tipo de protección.
  •    Evitar la elaboración de perfiles psicológicos, tanto de los/as niños, niñas y adolescentes, como del resto de las personas implicadas en causas policiales.


AUTORIDAD FEDERAL DE SERVICIOS EN COMUNICACIÓN AUDIOVISUAL
AUTORIDADES
Presidente de AFSCA
Martín Sabbatella
Director General de Asuntos Jurídicos y Regulatorios
Sergio Zurano
Subdirector de Asuntos Regulatorios
Mariano Tilli
Directora de Investigación y Producción
Alicia Ramos
Coordinadora del Observatorio de la Discriminación en Radio y TV
Myriam Pelazas

EQUIPO DE TRABAJO

Dirección general del proyecto: Alicia Ramos
Asesoría: Myriam Pelazas
Investigación, análisis e informe: Cintia Braccioli, Paula Figueroa y Paola Ramírez Barahona
Relevamiento y recolección de datos: Cintia Braccioli, Paula Figueroa, Paola Ramírez Barahona y Claudia Salerno

_________________________


[1] Argentina, Ley 23.849 Convención sobre los Derechos del Niño, B.O. 22/10/1990. Disponible en: http://www.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/0-4999/249/norma.htm (Consultado el 1 de julio de 2015).
[2] Argentina, Ley 26.061 de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes, B.O.  26/10/2005. Disponible en: http://infoleg.mecon.gov.ar/infolegInternet/anexos/110000-114999/110778/norma.htm (Consultado el 1 de julio de 2015).
[3] Argentina, Observatorio de la Discriminación en Radio y TV (AFSCA, INADI, CNM), Monitoreo de violencia contra las mujeres en noticieros televisivos, Noviembre de 2013, Publicaciones AFSCA, p. 9.
[4] Estas recomendaciones están basadas en el documento Recomendaciones para una comunicación inclusiva. Sugerencias para evitar discursos estigmatizantes y discriminatorios y para el abordaje televisivo y radial de temáticas vinculadas a niños, niñas y adolescentes, como también de noticias sobre suicidios, elaborado por la Dirección de Investigación y Producción de AFSCA, 2015, pp. 12-16. Disponible en: http://afsca.gob.ar/2015/06/informes-de-la-direccion-de-investigacion-y-produccion/#more-20873 (Consultado el 25 de septiembre de 2015).


FUENTE: DIARIO FEMENINO


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