domingo, 1 de noviembre de 2015

PLAN NACIONAL PARA COMBATIR LAS VIOLENCIAS CONTRA LAS MUJERES

Lo dio a conocer el Consejo Nacional de las Mujeres. El documento define metas y objetivos en el marco de una política pública desde una perspectiva de derechos humanos de las mujeres. Es un trabajo del que participaron el Estado, municipios, universidades y organizaciones sociales.


El Consejo Nacional de las Mujeres (CNM) difundió a través de su página web el Plan Nacional de Acción para la Prevención, Asistencia y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres 2014-2016. Es una herramienta que traza metas y objetivos específicos en el marco de una política pública desde una perspectiva de derechos humanos de las mujeres. El horizonte es “garantizar una vida igualitaria, justa e inclusiva para todos y todas”.
El documento incorpora las líneas estratégicas de actuación del CNM. Y refleja el trabajo de 756 áreas de Mujer municipales, 45 organizaciones del estado nacional, 13 universidades, 253 organizaciones sociales, 23 organizaciones sindicales y 9 escuelas populares de género. La publicación del plan fue una demanda del colectivo de organizaciones sociales de mujeres: entre otras el Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA), Amnistía Internacional Argentina, la Fundación Mujeres en Igualdad (MEI) y la Fundación para el Estudio e Investigación de la Mujer (FEIM). También fue uno de los reclamos que planteó el colectivo Ni una menos, que organizó la histórica movilización contra la violencia de género el 3 de junio pasado.
En la introducción, el plan repasa el panorama legislativo de Argentina y la región. Hace foco en los acuerdos internacionales a los que adhirió el país y los espacios en los que participó como el Comité de la Convención para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW). Luego, se desarrollan las acciones, las metas y los avances del CNM en distintos ejes: institucional político, adecuaciones legales, planes y procedimientos; educación, trabajo, empleo, salud, vivienda participación política, prevención, acceso a la Justicia, asistencia, registro y sistematización de datos 
El texto recorre el camino que transitó el CNM para lograr la adhesión provincial a la Ley nacional 26.485, de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales. Las jornadas de sensibilización y la articulación con distintas instancias empujaron a que 19 de las 24 jurisdicciones (22 provincias, la ciudad de Buenos Aires y la Nación) adhieran a la Ley de Protección Integral. Todavía no han adherido las provincias de San Juan, Salta, Misiones y Córdoba.

Desigualdades que se achican

A su vez, el documento despliega un diagnóstico en donde analiza distintos ejes transversales a los derechos de las mujeres. Sobre el trabajo, el plan destaca que aumentó la inclusión de las mujeres en el mercado laboral en dos sentidos. Por una parte, la proporción de mujeres trabajadoras en relación a los varones que llega hoy al 40%. Por otra parte, aumentó la porción de mujeres que realizan trabajo remunerado en relación a la cantidad total de mujeres: de cada diez mujeres, siete son trabajadoras remuneradas, dos realizan sólo trabajo doméstico no remunerado y/o sólo estudian, y una es trabajadora desocupada.
La desigualdad del ingreso entre mujeres y varones también se redujo: en 1996 ellas ganaban 43 % menos que ellos y, en 2012, 25 % menos. Las trabajadoras de casas particulares hoy son más de un millón, 99 % son mujeres, y suman el 20 % de todas las mujeres trabajadoras.
Sobre género y delitos de lesa humanidad cometidos durante el terrorismo de Estado, el documento señala que hasta 2014, hay siete sentencias que reconocen a los delitos sexuales como delitos de lesa humanidad autónomos, iguales o más graves que las torturas en los centros clandestinos, aunque independientes a las torturas.
También destaca el programa de mujeres cooperativistas Ellas Hacen, en el que tienen prioridad las mujeres, lesbianas, travestis y trans que viven en barrios o villas emergentes con 3 o más hijos, hijos con discapacidad, y quienes se encuentran en situación de violencia de género. Las estadísticas señalan que alcanzó a 100.000 mujeres de todo el país con hijas/os menores de 18 años a cargo y que reciben la Asignación Universal por Hijo/a. Ellas Hacen se llevó a cabo en CABA, 36 distritos de la provincia de Buenos Aires, y otras 13 provincias de todo el país, y del que participan 100 mil mujeres. E incluye la terminalidad educativa para el 87,9 % de sus participantes y capacitación en oficios o temáticas con compromiso sociocomunitario al 2 % que completó estudios secundarios

Los datos de la línea 144

El plan presenta las estadísticas de la línea que funciona, en todo el país y de manera gratuita, para asistir a las víctimas de violencia machista. En 2014 los llamados fueron 16.990. En su mayoría fue la propia persona en situación de violencia la que se comunicó con la Línea: esto es 6 de cada 10 llamados.  El 97% de los casos fue por violencia doméstica
La mayor cantidad de llamados del año pasado correspondieron a casos de la provincia de Buenos Aires, con un 54,8 % respecto al resto de las jurisdicciones. En segundo lugar, se ubica la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con una presencia menor respecto a la anterior jurisdicción y la sigue Mendoza.
Los llamados del primer semestre de este año treparon a 11.344. Y según el análisis de esos llamados 50 personas de cada 100, menores de 18 años, manifiestan ser violentadas/os por su novio o pareja o por la ex pareja, lo que daría cuenta del fenómeno de la violencia en edades tempranas. De acuerdo con los contactos telefónicos, la violencia física triplica las situaciones referidas a violencia económica y/o patrimonial.
En la mitad de los casos el agresor es el novio o la pareja de la víctima. Otro dato que evidencia el riesgo en el que se encuentran las mujeres al momento de denunciar es que en más del 55% de los casos que se contactaron con la línea 144 conviven con el agresor.

Fuente: Infojus - Por Florencia Alcaraz

DESCARGABLES PlanNacional_2014_2016.pdf
http://www.infojusnoticias.gov.ar/upload_archivos/10341_100091_PlanNacional_2014_2016.pdf

ES LEY LA IMPRESCRIPTIBILIDAD DE LOS DELITOS SEXUALES

La iniciativa había sido modificada por Diputados y ayer el Senado aceptó los cambios sin debate y por unanimidad. El delito de trata de personas fue incluido en el proyecto. La iniciativa había sido de autoría de la entrerriana kirchnerista Sigrid Kunath.





a Cámara de Senadores de la Nación convirtió en Ley el proyecto sobre la imprescriptibilidad de la acción penal en delitos contra la integridad sexual, cuando la víctima sea menor de edad. La iniciativa fue modificada por Diputados y el Senado aceptó esos cambios sin debate y por unanimidad. Entre otras cosas, se incluyó también el delito de trata de personas.
La imputación penal empezaría a correr desde que la víctima realiza la denuncia, modificando la denominada “Ley Piazza”, en la cual el plazo se computaba a partir de que la víctima cumpliera la mayoría de edad.  “El proyecto pasó por la Cámara de Diputados donde  se incorporó el delito de Trata. La propuesta es una modificación del Código Penal para que aquellos delitos contra la integridad sexual, cuando las víctimas sean menores de edad, no prescriban”, dijo a Infojus Noticias la senadora entrerriana del Frente para la Victoria Sigrid Kunath, autora del proyecto. “Creemos que frente a delitos en los cuales está en juego la integridad sexual de las personas justamente cuando están creciendo, cuando se están formando, merecen un tratamiento especialísimo”, apuntó la legisladora.
"Se incorporó el delito de trata. Y, en este tipo de delitos, la prescripción estaría suspendida mientras la víctima sea menor de edad y hasta que se haga la denuncia", aclaró. Kunath remarcó que los cambios "cumplen con los objetivos y los planteos que presentamos en los fundamentos del proyecto".
“La imprescriptibilidad, de acuerdo a las últimas modificaciones, estaba reservada para los delitos de lesa humanidad. Este proyecto está pensado para las víctimas que son niños y dependen de los mayores para tomar determinadas decisiones. Consideramos que a veces los adultos recuerdan hechos de abuso que marcaron su vida y esta iniciativa ayuda a que no queden  impunes. También es interesante incorporar la trata de personas, porque es un delito de los más aberrantes que hay y porque viola absolutamente todos los derechos humanos en una sola situación”, dijo la senadora sanjuanina Marina Raquel Riofrío, durante el tratamiento del tema en comisiones.


Fuente: TELAM/JC

martes, 20 de octubre de 2015

VIVA NOS QUEREMOS

El XXX Encuentro Nacional de Mujeres desbordó la ciudad de Mar del Plata, la llenó de grupos que deambularon de taller en taller, que llenaron la plaza feminista con sus voces, sus colores particulares, sus deseos y su entusiasmo. La resistencia frente a la violencia machista fue uno de los grandes temas de la agenda de este año, incluso el derecho a abortar de manera segura, libre y gratuita se enmarcó en este discurso, ya que impedir las decisiones de las mujeres sobre sus propios cuerpos es también violencia provocada directamente por el Estado. Pero como si se tratara de una dedicatoria de terror, dos mujeres fueron asesinadas durante los mismos días del ENM y en esa misma ciudad. Otras siete fueron muertas en la misma semana en distintos puntos del país. El final de la tradicional marcha de cierre fue en una represión inédita en 30 años de historia. El duelo se coló en la fiesta y se hizo más hondo a la vuelta, con el travesticidio de la dirigente Diana Sacayán. Escandalosos contrastes de una semana que pasó entre el dolor y la furia y que el equipo de Las12 retrata desde su propia experiencia.




Este suplemento se escribe sobre la sangre derramada, sobre los cuerpos que ya no guardan ningún calor, con los ojos mojados, la cabeza caliente, el remedo del gas lacrimógeno en las gargantas, los disparos de balas de goma ardiendo en la piel de tantas. Este suplemento se escribe con fuego en el pecho y un dolor que se hunde en el cuerpo y emerge como rabia. Nueve mujeres fueron asesinadas en una semana, cada uno de estos femicidios convierte cada línea en urgente, cada una de esas historias brutalmente truncadas exhibe todo lo que nos falta, lo que tantas veces no se quiere ver, lo que no se atiende. Alguien escuchó gritar a Julieta Mena, una de las nueve, pero no creyó que era necesario intervenir porque las peleas son cuestiones de pareja. La mamá de Julieta, en medio del dolor, dijo que no había antecedentes de violencia pero que el novio de su hija era muy celoso, controlador, siempre pendiente de lo que ella hacía, a dónde iba, por qué se retrasaba aun cuando el retraso fuera de minutos. Esto es violencia. Esto es un antecedente. Estar alertas es necesario.

Nueve mujeres asesinadas y la última estocada: el cuerpo de Diana Sacayán, ese territorio plagado de las marcas de violencias que se fueron imprimiendo a lo largo de su vida travesti, fue encontrado el martes, sin vida, apuñalado, marcado una vez más y para siempre. Era una dirigente reconocida, acababa de ganar la última lucha que había emprendido, hace apenas dos semanas se había sancionado su proyecto de ley de cupo laboral para personas trans. Este travesticidio exhibe el modo en que unos cuerpos son privilegiados por sobre otros, exhibe lo que nos falta, lo que no se quiere ver, lo que no se atiende. Mientras sus heridas eran inspeccionadas en la camilla de una morgue, la polícia que actuó en el departamento del barrio de Flores insistía en hablar de ella como una trabajadora sexual, aunque Diana hubiera recibido hace menos de veinte días un reconocimiento por sus luchas desde el colectivo Movimiento Antidiscriminatorio de Liberación –MAL– por parte del Inadi, donde había trabajado. Diana Sacayán se había despegado de ese destino obligado que parecen tener las travestis, había recibido su documento con el nombre en el que ella se reconocía de manos de la presidenta; nada de esto fue visto. Un cuerpo travesti, un cuerpo disidente, es leído de manera unívoca, sobre su trayectoria se sobreimprime el guión del patriarcado; ese cuerpo sólo tiene un destino y la policía, el martes, se jactaba de saberlo, “por experiencia”. El travesticidio de Diana redobla el duelo, pone crespones negros en el corazón de su –nuestra– comunidad, carga el pecho de rabia. Y mientras tanto, en radios y canales de televisión eso no se ve, al contrario, agudizan los síntomas del dolor cada vez que se refieren a ella como “un” transexual.

Este suplemento se escribe mientras en el teléfono de una compañera aparecen intimidaciones, se cierra mientras ella hace la denuncia a la fiscalía que le corresponde porque la voz que busca darle miedo se identifica y le dice: “No te acordás de mí? Si vos me conocés, soy Carlos” y el primer Carlos que se recorta en medio de estos días de furia es Pampillón, el ya célebre matón que exhibió la fuerza de su grupo de neonazis frente a la Catedral de Mar del Plata, los mismos que habían atacado a una activista más temprano, en la calle y cerca de la plaza Mitre, esa plaza que fue feminista durante los días del XXX Encuentro Nacional de Mujeres que terminó el lunes pasado. Mientras escribimos, todas las que aquí estamos, después de haber vuelto de esa ciudad al costado del mar donde nos desbordó la ternura que genera encontrarse con otras, escuchar sus voces, compartir sus experiencias, reconocernos en otros ojos, sabernos activas, buscando poder entre todas para sostener nuestras decisiones y nuestra autonomía, todavía se escuchan voces indignadas por las pintadas que “afean” la ciudad y otras más que justifican la represión que el domingo movió la historia de los ENM a gatillazos bajo los caños de metal que apuntaron a las manifestantes. Cuánto tendrán que ver estas voces con las que insisten en reponer la identidad en los genitales, las que se encabritan cuando las corrigen; no, no es un transexual ni un travesti, ¿tan difícil es leer su nombre?

Todo está fresco en la memoria, está escrito en nuestros cuerpos. El miedo por las tres mujeres retenidas dentro de la catedral, los gases que dispersaron la fiesta de las minas que se quieren vivas, que se quieren putas pero de nadie, que se quieren gozosas, deseantes, guerreras. “Creo que resistimos a los gases y las balas porque la noche anterior nos untamos de nuestros sudores y pieles”, escribió alguien en una red social y era cierto que la fiesta del sábado había sido poderosa, arrasadora, tan llena de minas que no había chance de no tocarse con otra. Y disfrutarlo fue parte del Encuentro. Oponer esa fiesta contra el miedo a estos demonios es parte del asunto. Y así, como en ataque de pánico, rezaban los fanáticos católicos frente a las puertas de su templo, como si tuvieran que practicar un exorcismo, como si no supieran cuánto les gusta a las que zarandeaban sus pechos delante de ellos, desafiando el frío con el calor que llevaban dentro, que las traten de brujas, que las entiendan deformes, que no las encorseten en ninguna norma. Sí, somos malas –dicen–. Y podemos ser peores. Porque peor es salirse del guión para quedarse sin líneas y encontrar las palabras al mismo tiempo que se inventa el camino. Sin embargo, no se puede leer la saña más que en el marco de esta oposición. Entre el deseo de ser y reinventarse y el miedo a lo que no se conoce y entonces se lo reprime, se lo vuelve a encajonar a golpes, se lo aprieta hasta la asfixia. O eso intentan. De a una en una, y que sus cuerpos maltratados le hablen a las otras, para que aprendan.

Pero no estamos solas, buscamos estrategias comunes, viajamos a Mar del Plata después de juntar dinero todo el año para saber de otras y poner nuestros saberes en común. Viajamos al lugar del país que sea porque esos tres días de Encuentro son una inyección de poder, son una ventana abierta a lo que podemos ser, caminando de un lado al otro a nuestro aire, las gordas, las viejas, las travas, las putas, las niñas, las jóvenes, las que bailan, las que patean la pelota o la tiran dentro del aro, las lesbianas, las tortas, las chongos, las minas, las encuadradas, las anarcas, las organizadas; todas nosotras, las indisciplinadas. Damos miedo, sí. Puede dar miedo incluso frente al espejo. Porque cuando las minas dejan de creer que son débiles y que la fuerza viene del tamaño de sus músculos –que también los tenemos–, todo puede suceder. Puede suceder que se rebelen, que sus noes se escuchen fuertes y claros, que inventen otros mundos, que dibujen otras trayectorias. En eso estamos. El 3 de junio pasado, cuando dijimos Ni Una Menos, hicimos una demostración de fuerza. El disciplinamiento es brutal. Pero ya no hay pasos que dar para atrás si no muchos otros que impriman nuevas y múltiples huellas, con la memoria de estos dolores que hoy nos atraviesan pero con la potencia de sabernos buscando, vivas, libres, autónomas.

Fuente: Página 12 - Por Marta Dillón

martes, 13 de octubre de 2015

¿ Y LOS DERECHOS DE LA VÍCTIMA?

Título original: Cuestionan un fallo judicial que apunta sobre una madre que denunció abuso de su hija.
La mujer denunció al padre de una de sus hijas pequeñas por abuso sexual. El fallo del Tribunal 17 no reconoció los dichos de la nena a peritos especializados porque los atribuyó a maniobras de la madre. La Defensoría General de la Nación apeló el fallo.



Uno de los aspectos más graves del fallo es que no valida la voz de la víctima.

“Pero mamá… si los jueces están para cuidarnos, ¿por qué le creen a él que es un mentiroso y es malo?” La frase la recibió Feliciana Bilat, de parte de su hija mayor, de 9 años, cuando supo que los magistrados del Tribunal Oral en lo Criminal Nª 17 de la Capital Federal no le habían creído todo lo que ella, siendo más pequeña, contó a través de palabras, gestos, conductas: que su papá la obligaba a realizarle sexo oral y varias veces le había eyaculado en su cuerpito infantil. Los fundamentos del escandaloso fallo que absolvió al ex esposo de Bilat, por el delito de “abuso sexual agravado por su condición ascendente de la víctima”, son un compendio del trato discriminatorio que suelen padecer las madres protectoras –como se las llama a aquellas que acompañan a víctimas de incesto– en juicios por este tipo de hechos, sobre todo cuando el imputado pertenece a sectores medios. Bilat es empleada administrativa y seguirá su lucha. Ya apeló el fallo. Se trata de un caso emblemático porque refleja cómo la Justicia –con frecuencia– responde frente a denuncias de abuso sexual infantil: considerando a la madre como mentirosa y promiscua, y capaz de inducir a su hija a repetir –verbalmente y a través de dibujos y otras expresiones corporales– un relato inventado, y a las profesionales que lo validan.
“Se plasmaron en la sentencia numerosos estereotipos de género, abundaron las preguntas y respuestas dirigidas a la vida privada de la madre y aquellos aspectos directamente vinculados con los hechos quedaron en la más completa invisibilidad. Sin citar el llamado Síndrome de Alienación Parental, conocido como SAP, se asienta en esa teoría. No escucharon a la niña e hicieron una valoración arbitraria de la prueba”, resumió a Página/12 la abogada Raquel Asensio, coordinadora de la Comisión sobre Temáticas de Género de la Defensoría General de la Nación, quien se acaba de hacer cargo de la representación legal de Bilat y su hija, junto con el área de Patrocinio Jurídico a Víctimas de Delitos del mismo organismo. Los jueces del TOC Nº 17 llegaron a afirmar que el testimonio de Bilat no era creíble porque no había derramado “siquiera una lágrima” durante su declaración. Pero no solo eso: además ordenaron que se abra una causa judicial contra ella por la posible comisión del delito de falso testimonio y le impusieron las costas del juicio, dos acciones que para la Defensoría General de la Nación deben ser leídas como formas de violencia institucional y como una abierta violación al derecho de acceso a la justicia de la víctima y de sus familiares.
El juicio
Bilat denunció a su ex marido en abril de 2010. BN es el padre de sus dos hijas. La menor tiene actualmente 7 años. Lo denunció por presunto abuso sexual de la mayor de las dos nenas, por entonces de 4 años. Antes, en agosto de 2009, cuando ya estaban separados, lo había denunciado por violencia de género.
El juicio oral se extendió a lo largo de cinco audiencias. El TOC Nª 17 estuvo conformado por los jueces Juan Giudice Bravo, Alejandro Noceti Achával y Pablo Daniel Vega. El otro aspecto significativo fue que el fiscal, Juan José Ghirimoldi, parte acusatoria, no realizó acusación. Es decir, pidió la absolución del imputado basándose en las declaraciones de testigos del acusado (entre ellos el primer novio de Bilat en la adolescencia y una ex mejor amiga suya de quien se había alejado a partir del descubrimiento de los abusos que sufría su hija), y omitió todas las pruebas que confirmaban los abusos. Ambos se pronunciaron sobre las supuestas preferencias sexuales de Bilat, tabúes vinculados a lo sexual y hasta se les preguntó si ella “hacía las tareas del hogar”.
También los jueces formularon preguntas sobre los comportamientos, vestimenta y hasta la moral sexual de la mamá de Bilat. A Bilat le preguntaron qué método anticonceptivo utilizaba y hasta con qué frecuencia mantenía relaciones sexuales. “Todos aspectos irrelevantes para esclarecer el hecho denunciado”, subrayó Asensio.
La sentencia reproduce estereotipos de género: los que presentan a las mujeres como mendaces, deshonestas e instrumentales. Además, el TOC Nª17 consideró que los rasgos de “sexualidad exacerbada e hipererotización” de la niña obedecerían “a los rasgos de la personalidad materna” (en alusión a sus supuestas preferencias sexuales), en lugar de dar crédito a los reiterados dichos de la pequeña con respecto al abuso sexual sufrido. Incluso, los jueces llegaron a afirmar que Bilat había presentado la denuncia de ASI para obtener una mejor cuota alimentaria.
El SAP
En la DGN cuestionan además que se cite un libro del médico psiquiatra Eduardo Padilla, quien afirma en esa obra que el SAP es una herramienta muy útil para el esclarecimiento de las denuncias por ASI (abuso sexual infantil). “Este posicionamiento parte de desconfiar de los niños y niñas que denuncian abusos sexuales porque suponen que detrás de esa denuncia hay una madre vengativa y rencorosa que denuncia falsamente un abuso de su hijo/a con el fin de perjudicar a su ex pareja”, apuntó Asensio.
La sentencia dice que “no ha habido un relato de la niña acerca de un suceso de connotación sexual medianamente circunstanciado”. Sin embargo, la niña refirió a muchas personas y en reiteradas ocasiones el abuso sufrido y brindó las precisiones esperables para su edad. “Distintas profesionales afirmaron que el relato era creíble y espontáneo, y se reforzaba con la comunicación gestual y conductual de la niña (sentimiento de vergüenza, gestos masturbatorios, angustia, temor a la figura paterna, etc.). En consecuencia, no es cierto que no hubo un relato medianamente circunstanciado del abuso. En realidad, el Tribunal consideró que la madre no es creíble y, como si fuera una derivación lógica y necesaria, tampoco lo fueron a su criterio las múltiples declaraciones de la niña”, indicó Asensio.
Por otra parte, la sentencia afirmó que no estaba probado que sintiera temor hacia la figura paterna, cuando varias profesionales dieron cuenta de ello. “Para negar la existencia del ASI, el TOC Nª 17 valoró de forma arbitraria la prueba, al otorgar prevalencia injustificada a algunos elementos probatorios sobre otros”, señaló Asensio. Por ejemplo, hizo generalizaciones sobre las conclusiones de los peritos, cuando en realidad no había tales acuerdos. Por otro lado, fundó su sentencia en informes efectuados por peritos que nunca entrevistaron a la niña, y dejó de lado o restó valor probatorio a los elaborados por la perito que la entrevistó en la mayor cantidad de oportunidades.
También se descalificó prueba que corroboraba el abuso de forma irrazonable. Por ejemplo, el testimonio de la psicóloga que atendió durante un año a la niña fue relativizado por su calidad de terapeuta. Tampoco se valoró el testimonio de su maestra, a quien la nena le había contado los abusos sufridos por parte del padre.
Bilat no piensa bajar los brazos. A pesar del fallo adverso, seguirá luchando para proteger a sus hijas, dijo a Página/12. “Me preguntan si lo van a volver a ver al padre. No lo ven hace más de 5 años. Y es muy posible que con este fallo pida la revinculación. Lo más terrible es que mi hija no haya sido escuchada. La presencia de prejuicios de género hace que muchos operadores de la justicia partan de considerar que la mamá que denuncia abuso sexual en alguno de sus hijos miente, induce a sus hijos a la mentira. Así, nos convierten de víctimas en victimarias”, concluyó Bilat, con tristeza y mucha indignación.



Fuente: Página12 - Por Mariana Carbajal

lunes, 12 de octubre de 2015

LA MUJER QUE NO LLORÓ

Desde la Antigüedad, las mujeres fueron violentadas mientras que los niños han sido considerados objetos y cometido contra ellos toda clase de atropellos. Se les han negado los derechos más elementales y sobre todo, se ha descalificado cualquier alusión que señale al varón “padre de familia” como autor de malos tratos y abusos sexuales tanto respecto de sus hijos, como de su esposa.





 La Justicia, como ha sucedido también desde siempre, en muchos casos ha acompañado esa dogmática, sobre todo por la identificación de sus componentes con los rígidos principios que siempre han puesto la integridad de la familia tradicional por sobre el sufrimiento de cualquiera de sus miembros vulnerables. Recién en las ultimas décadas se lograron avances importantes en el reconocimiento de derechos esenciales de niñas, niños y mujeres adultas. Sin embargo, y pese a esos importantes adelantos, suelen dictarse fallos judiciales que mantienen aquella histórica visión sesgada y discriminatoria de los más frágiles, y no dejan de sorprendernos las tristes novedades que el ingenio y la osadía de algunos violentos aportan a la jurisprudencia. 
Hace pocas semanas, se publicó una sentencia que integra esa triste lista, referida a un caso de abuso sexual de una niña en edad de jardín de infantes, en el cual se juzgó a su padre acusado de graves delitos sexuales contra la chiquita. Si bien todos los aspectos procesales y validez de la sentencia en cuestión, será materia de un eventual análisis en las instancias superiores, lo cierto es que el fallo contiene entre otras, una valoración que por su brutalidad, justifica estas líneas. Allí, el autor del voto que llevó la adhesión de los restantes jueces, valoró en contra de la mamá de la nena, querellante en la causa, que la señora no lloró delante de los jueces en la audiencia en la que declaró durante el juicio.



Ningún operador social puede desconocer la profundidad y variedad de reacciones que suelen generar los hechos altamente traumáticos como el abuso sexual infantil, tanto en las criaturas víctimas como en sus madres. De allí la necesidad de extremar los cuidados al momento de evaluar hechos y conductas, las que en esta temática, nunca son lineales. Sin embargo, en el fallo aludido, señala textualmente el juez Pablo Vega al referirse a la madre de la niña: “... de cuyos ojos no vimos brotar siquiera una lágrima mientras contaba los horripilantes abusos que, según ella, XXXXX le había practicado a su hija ...” (sic). Luego, propone sobre el final, y así se decide, denunciar penalmente a la mamá querellante, por falso testimonio. Si bien no es difícil encontrar sentencias que descalifiquen a las víctimas de esta clase de hechos, a sus madres y a todo aquel que valide la existencia de los abusos, no debe haber antecedente en el país, de un juez que denigre a una madre, por no llorar delante del tribunal. 
Es obvio que a ninguno de esos magistrados se le ocurriría descalificar a un varón por no llorar en una audiencia. Siglos de discriminación machista avalan lo dicho. La existencia de razonamientos como el citado, obligan a los funcionarios respectivos, a replantearse algunos aspectos de los sistemas de selección y control de quienes acceden a la magistratura y son capaces de efectuar esa clase de descalificaciones. De lo contrario, nuestra justicia seguirá discriminando, maltratando y denunciando a madres protectoras, docentes, psicólogas, vecinas, policías o fiscales que intenten dar a los víctimas la protección que nuestro modelo de Derechos Humanos garantiza. Descalificar a una madre porque “no se le cayó una lágrima”, no es ignorancia sobre las infinitas formas de expresar dolor, es misoginia en estado puro, incompatible claramente, con nuestra Constitución, con las leyes derivadas de ella, y con el más elemental sentido de sensibilidad y empatía indispensables para una justicia democrática y sobre todo, para fallos justos.

Fuente: Página 12 - Por Dr. Carlos Rozanski -Juez Federal

EL ACOSO SEXUAL COMO PRÁCTICA SILENCIADA DE PODER EN LAS FUERZAS DE SEGURIDAD






Con gran alegría recibí el libro ( en pdf)
" Hostigamiento Psicológico Laboral e Institucional en IberoAmérica: Estado del arte y experiencias de intervención" editado por Editorial Sb, en el cual se publicó la ponencia de mi autoría " EL ACOSO SEXUAL COMO PRÁCTICA SILENCIADA DE PODER EN LAS FUERZAS DE SEGURIDAD" (Registro ISBN: 978 - 987 - 1984 - 503). Dicha investigación la pueden encontrar en las páginas: 109 a la 120. Presentado en el "II congreso Iberoamericano de Acoso laboral e Institucional": Dignidad, compromiso y solidaridad, hacia la erradicación de todo tipo de violencia laboral.





en la ciudad de Buenos Aires, del 24 al 29 de agosto del año 2013, organizado por el Ministerio de Salud; Ministerio de Trabajo y Seguridad Social - Presidencia de la Nación (Argentina).
la coordinación de la mesa estuvo a cargo del Lic. David Martinez y lxs disertantes que me acompañaron fue la Dra. Claudia Hasabegovic y el Lic. Martinez.









Agradezco profundamente al Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, al Programa Nacional de Salud, Derechos Humanos y Riesgos Psicosociales en el Trabajo, Ministerio de Salud de la Nación;Presidencia de la Nación que nos ha dado a todXs lXs profesionales que trabajamos en las temáticas de violencias en nuestra LatinoAmérica de ésta oportunidad, y, particularmente a las mujeres integrantes de la Policía de Santa Cruz que fueron las impulsoras sociales de esta investigación. Gracias!!!!


Mónica Patricia Bersanelli
Profesora en Psicología Social
Psicóloga Social - Psicodramatista
Diplomada Universitaria en Atención y Prevención de Las Violencias (U.B.P.)
Especializanda en Abordaje Integral de Políticas Sociales en el Ámbito Comunitario






Info para descargar libro:
 https://drive.google.com/…/0BwCsU8jb5wCmWWlOVzVUUzB4cXc/view

El libro estará "colgado" en el blog del II Congreso:


http://congreso2013.blogspot.com.ar/


Votación Imprescriptibilidad de los Delitos Contra la Integridad Sexual ...

EN 6 AÑOS, CASI 2200 NIÑXS PERDIERON A SU MADRES VÍCTIMAS DE FEMICIDIOS

BUENOS AIRES.- En Argentina un niño o niña pierde a su madre a causa del peor rostro de la violencia machista, el femicidio , cada 31 horas. Este escalofriante dato sobre la violencia de género en Argentina se desprende del informe realizado por el Observatorio de Femicidios Marisel Zambrano, dependiente de la asociación civil La Casa del Encuentro, que registró 2.196 hijos e hijas cuyas madres resultaron asesinadas en el marco de femicidios.  Entre el año 2007 y el 2014 fueron asesinadas bajo esta modalidad 1.808 mujeres.




Durante este fin de semana, en la ciudad de Mar del Plata se llevó a cabo el 30º Encuentro Nacional de las Mujeres, donde La Casa del Encuentro y otras organizaciones civiles, como Amigos del Alma y la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género, llevaron a los distintos talleres la iniciativa que tomará forma de proyecto de ley ante el Congreso de la Nación para que las víctimas colaterales de femicidios reciban una reparación mensual equivalente a una jubilación mínima, así como también cobertura de salud integral.

Paola Acosta y su hija

Se precisó que el proyecto se llama "Ley Brisa", en nombre de la hija más chica de Daiana Barrionuevo, que fue asesinada a golpes por su marido Iván Rodríguez el 20 de diciembre pasado en Mar del Plata y dejó huérfanos a la pequeña de ahora tres años y a los mellizos de siete, Tobías y Elías.



El femicida, en esa oportunidad, introdujo el cuerpo en una bolsa y lo tiró en un río. Buscó la impunidad denunciando que la mujer se había escapado del hogar, con un amante, la policía y la justicia le creyeron. Hasta que, de casualidad, los restos de la víctima fueron hallados el 10 de enero. El sujeto fue detenido, y los tres chicos comenzaron a vivir con su tía Cintia, madre de tres hijos.

"Desde la Asociación Civil La Casa del Encuentro, en concordancia con las propuestas legislativas que desde hace años venimos impulsando con el fin de que sean garantizados los derechos de las mujeres, niños y niñas víctimas de violencia de género, creemos que resulta fundamental que el Estado establezca el pago de una suma dineraria mensual y la asignación de una cobertura de salud a las hijas e hijos víctimas colaterales de femicidio, esto es que su padre asesinó a su madre, mediando violencia de género", indicó Fabiana Túñez, coordinadora de la organización. En el informe sobre femicidios del año 2014, desde 1º de Enero al 31 de diciembre, surge que 200 niños, niñas y adolescentes, fueron víctimas colaterales de femicidio.


De los 2.196 hijas e hijos que no tienen madre por estos femicidios, 1.403 son menores de edad, que requieren asistencia económica y sanitaria. "No estamos solicitando un subsidio o un plan, sino una reparación económica mediante la cual el estado, que no pudo evitar ni prevenir el femicidio de las madres de estas niñas, niños y adolescentes, garantice los derechos básicos que deben ser cubiertos, a fin de que no dependan económicamente solo de los recursos que puedan tener las personas que se encuentran a su cargo", manifestó Túñez.

Fuente: Redacción El Intransigente

UNA MARCHA QUE NO SE DETIENE

Fueron cerca de 65 mil las que caminaron por las calles de Mar del Plata, en el cierre de la segunda jornada del XXX Encuentro Nacional de Mujeres, que culmina hoy. La movilización se vio opacada por los femicidios ocurridos el fin de semana y por los incidentes que tuvieron lugar frente a la Catedral. Sensaciones, reflexiones y demandas del colectivo, en un recorrido que marcará la historia.


Foto: Cecilia Antón

Mientras los familiares de Carmen Salinas esperaban que les entregaran el cuerpo de la mujer apuñalado once veces en el barrio marplatense de Santa Risa, cerca de 65.000 mujeres protagonizaron una marcha histórica. Se trató de la más grande que se tenga memoria en las tres décadas de Encuentros Nacionales de Mujeres. En la cabeza de la caravana, una vecina de la víctima sostuvo un cartel con su nombre. Salinas y Claudia Sposetti fueron asesinadas en Mar del Plata, en paralelo a la realización del XXX Encuentro Nacional, que tuvo lugar a lo largo del fin de semana, en esa ciudad. A los dos femicidios marplatenses, se sumó un tercero: en Ramos Mejía, al oeste del conurbano bonaerense. Anoche, la polícia buscaba al novio de Julieta Mena, acusado de matar a golpes a la chica de 23 años. La cifra de tres femicidios en un fin de semana evidencia uno de los motivos por los que las mujeres marcharon y lo seguirán haciendo, hasta que el deseo de Ni una menos deje de ser un imposible.
La cita autoconvocada y federal comenzó el sábado a la mañana y termina hoy, con la lectura de las conclusiones de los 65 talleres que desbordaron las aulas de universidades, escuelas, las plazas y playas de la ciudad balnearia. La alegría por la reunión, la presencia femenina masiva y el concierto de cuerpos marchantes no sólo se vio opacada por los recientes femicidios: también por los incidentes que tuvieron lugar frente a la Catedral de Mar del Plata, que incluyeron golpes, gases lacrimógenos y detenciones. Tras la movilización, un grupo llegó hasta ahí para escrachar a la Iglesia. Como todos los años, las esperaban varones ultra católicos rezando y rodeando el edificio como escudo humano. Entre ellos, estaba Carlos Pampillón, un dirigente ultra nacionalista cercano al candidato a intendente del macrismo, Carlos Arroyo, de Cambiemos. Estaban custodiados por fuerzas de seguridad. La manifestación terminó con tres militantes detenidas, que ya fueron liberadas. Además, una activista neuquina fue atacada por un grupo de skinheads.

Postales de una marcha histórica

La abogada feminista Nina Brugo tiene asistencia perfecta: participó treinta veces en este espacio único en el mundo, que concentra a las mujeres de todo un país. Ayer también caminó una treintena de cuadras, acompañando los cánticos que surgían paso a paso. Estuvo detrás de la bandera verde de la Campaña Nacional por el Aborto, Legal, Seguro y Gratuito.


En la otra punta, y a varias cuadras de Nina, Eva Aubel marchó por primera vez. Vino desde Isidro Casanova, La Matanza. Recorrió las calles con su hijo Lionel, de dos años, en brazos. Lo llevó porque no quiere que sea machista. “Tengo la misma sensación que el 3 de junio”, soltó sentada en un cordón, mientras descansaba, en referencia a la jornada que tuvo lugar en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, meses atrás. En su cuello llevaba uno de los pañuelos verdes que se multiplicaban entre la marea de niñas, jóvenes y adultas que se extendió por tres horas de caminata.


Eva Aubel marchó por primera vez, con su hijo Lionel en brazos. No quiere que él sea machista.
Ni una menos, la consigna que se instaló hace ya cinco meses, se repitió en las canciones, pancartas, banderas y graffitis que desplegaron las organizaciones políticas, sociales y de derechos humanos. El reclamo para poner freno a los femicidios y la exigencia de vidas menos precarias fueron las demandas que se destacaron, entre otros pedidos vinculados a la igualdad de derechos y oportunidades para el colectivo femenino. “Se va a acabar, se va acabar. Esa costumbre de matar”, cantaron muchas organizadas y también diversas mujeres, de modo independiente.



Obreras, amas de casa, profesionales, originarias, jubiladas, trabajadoras de todos los ámbitos, heterosexuales, activistas trans, lesbianas y bisexuales: todas estaban en la caminata. Algunas vestidas; otras, sin remera, a pesar de la irreverencia del frío de octubre.

“No comprendía de qué se trataban estos encuentros hasta que vine. Es muy emocionante ser mujer y estar acá. Yo a las compañeras argentinas les tengo una envidia muy sana. Más que envidia, una gran admiración”, dijo María del Mar Ramón a Infojus Noticias. Nació hace 24 años en Colombia, lleva cuatro instalada en la Argentina. A pesar de que trabaja en la temática de violencia machista, nunca había estado en este espacio. Desde que llegó, quedó impactada con las vivencias compartidas en estos tres días.
Sarbia Quispe vive en el Bajo Flores y también es la primera vez que marcha. Tiene 19 años y un listado de amigas que sufren violencias por parte de sus parejas. “Vine porque quiero ayudarlas. Soy sociable y quiero aprovechar eso”, explicó la joven que caminó con su madre y hermana.


Hace una década que Ana María Lucero participa del Encuentro. Tiene 59 años y llegó desde el partido bonaerense de Malvinas Argentinas con un grupo de diez vecinas autoconvocadas. Fue, como todos los años, al taller sobre discapacidad. Su hijo, Víctor, tiene una discapacidad mental. “Siempre me llevo algo. Esta vez, conocí la existencia de un Observatorio sobre la temática”, contó a Infojus Noticias, envuelta en una bandera argentina. La misma con la que marchó las diez veces que vino.

Ana María Lucero tiene 59 años, es de Malvinas Argentinas y llegó a Mar del Plata junto a otras diez vecinas autoconvocadas.
“Yo nací combativa, yo nací con memoria. Somos las mujeres que cambiamos la historia” fue otro de los cánticos que retumbaron en otro tramo de la convocatoria. Encolumnadas detrás de una misma bandera, también recorrieron las calles marplatenses varias funcionarias. Estaban juntas: Cecilia “Checha” Merchán, coordinadora del Comité para la la Lucha contra la Trata y Explotación de Personas; Victoria Montenegro, titular subsecretaría de la Unidad de Coordinación Nacional para la Prevención, Asistencia y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres del Consejo Nacional de la Mujer; Estela Díaz, la secretaria de género de la CTA; y las diputadas del Frente para la Victoria, Lucía Portos y Mónica Macha, entre otras que se mezclaban en el colectivo.




Mar del Plata en contra de la trata, Mar del Plata en contra de la trata”, gritó el mujerío cuando pasó frente al prostíbulo La Posada, clausurado tras la denuncia y el escrache de las organizaciones locales. Una de las marchantes era Alika Kinan, que fue rescatada junto con otras mujeres de un prostíbulo de Ushuaia hace tres años y hoy es querellante contra sus explotadores. Alika fue víctima del sistema prostibulario durante dos décadas. En ese tiempo, estuvo en el burdel marplatense Madaho's. Nunca pensó que podría salir de ahí y denunciar, junto a tantas mujeres, la explotación sexual.

Marina Acosta participó de la caravana. Llevaba un cartel y una remera en homenaje a su hermana Paola y su sobrina Martina.
La tradicional movilización convocada por la Comisión Organizadora, que se hace todos los años antes de las conclusiones, terminó en la rambla junto a la postal de los lobos marinos de fondo. Antes, muchas se desdoblaron camino a la Catedral. Hoy, se elegirá la sede para 2016 y la mayoría de las mujeres volverá a los lugares en los que viven después de haber pasado tres días de formación, reflexión, reclamos y de Encuentro.

Fuente: Infojus Noticias - Por: María Florencia Alcaraz


lunes, 5 de octubre de 2015

BRASIL: PIDEN UNA LEGISLACIÓN PARA COMBATIR LA VIOLENCIA HACIA LAS MUJERES EN INTERNET




Los participantes de la audiencia pública celebrada por el Comité Conjunto de Lucha contra la Violencia contra la Mujer argumentaron, el martes (29), la necesidad de una legislación que Coiba comportamiento ofensivo contra las mujeres en Internet y tipifican este delito. Según los participantes, el sistema jurídico actual no está preparado para resolver los casos de venganza virtual, fugas fotos íntimas, y el problema debe ser visto en una perspectiva de género.

El palo promotor de la violencia contra las mujeres de Bahía, Sara Gama Sampaio dijo que la idea de venganza virtual está directamente relacionada con la cultura que cuestiona la moralidad sexual de la mujer por el hecho de que si la película o fotografía dejado desnudo. Según ella, hay que estar en juego no es la libertad sexual de las mujeres, pero el hecho de que alguien utiliza estas imágenes para lesionar la dignidad y la intimidad de otra persona.

Sara observó que las mujeres que se someten a este tipo de psicológica tienden a aislar y han mitigado la vida, con el desarrollo del trastorno de pánico, depresión, entre otras enfermedades. El fiscal también dijo que cada diez publicadas relacionadas con el sexo, ocho son mujeres.

- No podemos ignorarlo. Es realmente una perspectiva de género. Tenemos que abordarlo desde esta perspectiva.

El Subsecretario para combatir la violencia contra la mujer, Aline Yamamoto hizo hincapié en que la inmensa mayoría de la población utiliza las redes sociales y llamó la atención sobre la necesidad de mejorar la legislación para hacer frente a estos casos. Aline citó datos de la investigación joven Digital Brasileña, celebrado en 2014, lo que revela que el 96% de los encuestados 15-32 años utilizan Internet a diario y el 90% de surf en las redes sociales.

Aline también citó la investigación por una seguridad en línea está mostrando que el 66% de las mujeres y el 57% de los hombres envían contenido íntimo para móvil, tablet u ordenador. Entre los que enviar fotos de desnudos o videos eróticos 17% lo hace al extraño y desconocido y el 76% para socios y socios. De ellos el 76%, el 91% cree que el contenido no se filtró.

- Normas socialmente construidas designan para las mujeres el estereotipo de la modestia y castigar a las mujeres por el libre ejercicio de su sexualidad. Para los hombres, tener una foto íntima libertad no es el juicio moral de la razón, ya que es para las mujeres - dijo.

Niños y Adolescentes

Congresista tía Ju (PRB-RJ), que milita en el trabajo relacionado con niños y adolescentes, citó datos de la ciberdelincuencia Informe Centro Nacional muestran que entre 1225 solicitudes de ayuda y asesoramiento asistieron SaferNet Brasil en 2014, 222 eran situaciones de fugas fotos íntimas. De este total, más de la mitad de las víctimas eran menores de 25 años y el 25% tienen entre 12 y 17 años.

- Nuestros adolescentes y los jóvenes también se introducen en este cruel crimen. Es algo que nos preocupa - dijo.

El parlamentario dijo que debido a la vulnerabilidad en la adolescencia, muchas de las víctimas de la delincuencia niñas terminan suicidándose. Para ella, el ambiente de la escuela es una gran herramienta para guiar y animar a estas chicas a buscar ayuda.

- Las leyes que se proponen en esta casa son también muy importantes para llevar lo que siempre decimos que es la caracterización del crimen - agregó.

Sugerencias

El coordinador del Programa de Investigación y Extensión de la UFMG Clínica de Derechos Humanos, Camila Silva Nicácio dio varias sugerencias para la nueva ley. Para ella, el delito debe ser independiente del género, ya que la violación de las imágenes también se puede hacer de una mujer contra otra mujer. Camila también sugirió aumentar la pena si la víctima está deshabilitado o no relación afectiva entre la víctima y el agresor. El coordinador también destacó la necesidad de un cambio profundo en la cultura del país.

- La ley por sí sola no hace ningún trabajo. Se necesita un terreno fértil en el que echar raíces. Eso va para la educación, la conciencia, por la creación diferente y adecuado de los jóvenes y niños - dijo.

El compromiso y la actitud

Fuente: Nodal