jueves, 3 de abril de 2014

MISIONES: EL CONTRASENTIDO DE LA JUSTICIA

Título original: Insólito: la justicia entregó a varones los botones antipánico para víctimas de violencia de género

 La policía misionera anunció que entregó botones antipánico a hombres que denunciaron ser "víctimas de violencia de género". Desde Buenos Aires, especialistas en la temática criticaron la medida por considerarla un retroceso en las leyes de protección integral a la mujer.



La Dirección de Asuntos de Familia y Género de la Policía de Misiones, a cargo de la abogada y comisaria Marta Cervantes, precisó que hasta el momento se han entregado 25 botones antipánico destinados a víctimas de violencia de género en Posadas, algunos de ellos fueron otorgados a hombres. La medida fue cuestionada por especialistas del derecho. 

“Hay que precisar que la violencia de género es la que ejercen los varones contra las mujeres”, explicó Perla Prigoshin, la titular de la Comisión Nacional Coordinadora de Acciones para la Elaboración de Sanciones de Violencia de Género (CONSAVIG). 

Consultada por MisionesCuatro.com por la entrega de botones antipánico a hombres, por parte de la justicia misionera, Prigoshin señaló que se trata de una conducta que provoca confusión acerca del concepto “violencia de género” y tira por la borda el arduo trabajo que realiza la CONSAVIG.

“Por más que se intente comparar el género en la vida como en el lenguaje, eso no tiene nada que ver con la realidad. Conceptualizada por convenciones internacionales, es la que se ejerce en una asimetría de poder, y eso no existe si no es de los hombres hacia las mujeres”, sostuvo Prigoshin.

Por su parte, desde la Federación Internacional de Mujeres de Carreras Jurídicas, la abogada Norma Chiaparrone, expresó que la decisión de la justicia misionera “es un contrasentido que desacredita los movimientos de mujeres y su prédica de protección a las víctimas”.

Chiaparrone remarcó que la violencia de género es la relación asimétrica del hombre hacia la mujer. “Decir lo contrario es romper esto y generar un contramovimiento”, dijo.

En la misma línea de pensamiento, Jorge Tábano Mosquera, -integrante del colectivo "Brigada contra la violencia machista"- explicó que “sin duda hay mujeres violentas, pero no se puede hablar de violencia de género. Los hombres nunca son víctimas de violencia de género, porque esta es producto de la asimetría en las relaciones sociales que desde siempre ha asignado a los varones un rol de poder y privilegios respecto de las mujeres”. 

Tábano Mosquera opinó que “entregar botones de pánico a varones cuando el 80% de la violencia intrafamiliar la sufren las mujeres es un insulto, es revictimizarlas, no entender absolutamente nada del tema y es muy grave tratándose de una funcionaria que tiene competencia en la materia.”

Un botón que puede salvar una vida

En noviembre pasado comenzó a dar sus primeros pasos la Dirección de Asuntos de Familia creada por el gobernador Maurice Closs, a partir de la conmoción que generó en la sociedad el femicidio de Romina Szidloski y Yamila Marczewski, las jóvenes asesinadas por Juan Benítez en la sede de Crucero del Norte en Posadas.

El botón antipánico es un sistema de alerta para proteger a mujeres víctimas de violencia de género, se trata de un dispositivo que se instala para quienes sufran el acecho de ex parejas que hayan sido separadas del hogar por sentencia judicial, sirve para dar aviso a un centro de operaciones y móviles policiales para prevenir casos de violencia machista.

¿ Querés escucharlo? Seguí el link: http://youtu.be/0_f8JOfXDrw

Fuente: Misionescuatro.com

miércoles, 2 de abril de 2014

12 AÑOS BUSCANDO A MARITA VERÓN, VÍCTIMA DE UNA RED DE TRATA



¡SEGUIMOS BUSCÁNDOTE!

PROYECTO " DE ESTO SI SE HABLA": DESNUDANDO LA CULTURA DE LA VIOLACIÓN







Desde el movimiento “La Marcha de las Putas Buenos Aires”, se lleva a cabo desde julio del año pasado una iniciativa llamada “De esto sí se habla: desnudando la cultura de la violación”. Este proyecto, similar al de Project Unbreakable (“Proyecto Irrompible”), propone que quienes hayan sido víctimas de agresiones machistas, abuso sexual o violaciones envíen una foto donde cuenten de forma resumida la situación vivida.





El objetivo del proyecto es tomar como disparadores los testimonios en primera persona de quienes colaboran y concientizar acerca de que estos casos no son aislados, sino que están enquistados en la cultura en la que nacimos y vivimos: una cultura de la violación, que invisibiliza o justifica las agresiones y culpa a las víctimas. También se busca llegar a la reflexión acerca de la violencia que se vive día a día y de cómo la legitimamos y perpetuamos, para alcanzar una instancia superadora de respeto y no violencia.

Cualquier persona puede contribuir al proyecto, sin importar edad, género u orientación sexual. Quien envíe su foto puede elegir mostrar su rostro o no, y debe sostener un cartel con una frase que cumpla con alguna o varias de las siguientes consignas:

  •  Qué te dijeron cuando te abusaron/violaron/agredieron.
  • Agresión verbal que hayas sufrido en la calle/trabajo/escuela, etc.
  •  Respuestas o acusaciones justificadoras o estigmatizantes que hayas tenido de parte de familiares, amistades, o funcionarios cuando contaste lo que te hicieron.
  •  Emociones que sentiste/cosas que te dijiste o que aún sentís/decís con respecto a esa situación. Ej. “Todavía me siento culpable de mi violación”
  • Una frase que explique el por qué sentís que necesitás a la Marcha de las Putas (Ejemplo: “Necesito a La Marcha de las Putas porque me sentí culpable de mi violación”).




Las imágenes deben ser enviadas por mensaje privado a la página de Facebook de La Marcha de las Putas, o por mail a marchaputasbsas@gmail.com, con el asunto “De esto sí se habla”. Serán compartidas en la página de Facebook de La Marcha de las Putas, y se expondrán en eventos organizados por este movimiento.

Fuente  y fotografía: Diario Digital Femenino

ARGENTINA: SE APRUEBA NUEVO PATROCINIO GRATUITO A VÍCTIMAS DE VIOLENCIA DE GÉNERO

La Cámara de Diputados dio sanción definitiva al proyecto de ley de la diputada Sonia Carmona (PJ), por el cual se crea en la provincia el Cuerpo de Patrocinio Jurídico Gratuito para mujeres y todas las personas que padezcan violencia de género, según los tipos y modalidades previstos en la Ley Nacional 26.485, y la Ley Provincial 8.226 que adhiere a la misma.








Este Cuerpo dependerá de la Subsecretaria de Derechos Humanos del Ministerio de Desarrollo Social y Derechos Humanos de la Provincia, y actuará en los casos que corresponda a través de la Dirección de Mujeres, Género y Diversidad.

Además, la norma establece que se deberá garantizar el acceso a todas las personas víctimas de violencia de género en al menos las cuatro circunscripciones judiciales de la Provincia, en forma gradual y en un plazo máximo de un año a partir de la publicación de la norma.

El Cuerpo de Patrocinio estará integrado por abogados, quienes deberán recibir formación específica para representar a las víctimas de violencia de género durante los procesos judiciales, priorizando los casos que revistan mayor gravedad, conforme a la situación de vulnerabilidad en que se encuentren las víctimas, de acuerdo a lo establecido por las “Cien Reglas de Brasilia sobre acceso a la Justicia de las Personas en Condición de Vulnerabilidad”.

fuente: Nodal.

martes, 1 de abril de 2014

58° sesión CSW: COSTÓ PERO SALIÓ!

La pasada semana concluyó en Nueva York la 58° Sesión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), donde se debatió sobre los logros de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y cómo será la inclusión de la igualdad de género en la futura agenda de desarrollo que se elaborará luego del 2015. A pesar de los embates de las delegaciones conservadoras de algunos países, logró consensuarse un documento final que reclama que la igualdad de género sea un objetivo específico de los futuros Objetivos de Desarrollo Sustentable (ODS).




 Después de bastantes angustias, el documento final de la 58° Sesión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) dejó satisfechas a las organizaciones de mujeres, en especial por la inclusión en el mismo del requerimiento de un objetivo específico de igualdad de género para los futuros Objetivos de Desarrollo Sustentable (ODS) que se diseñarán luego del 2015.

El objetivo de esta sesión de la CSW, que cada año se reúne en Nueva York, era justamente evaluar hasta dónde se habían cumplido los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) para las mujeres y las niñas, y analizar qué aspectos pendientes de los mismos deberían ser incluidos en la futura agenda del desarrollo que regirá al mundo a partir del 2015 y que estará basada en Objetivos de Desarrollo Sustentables.

Los ODM fueron establecidos en el año 2000 con metas que debían ser revisadas en el 2015. Desde el pasado año se está discutiendo a nivel global cómo será la futura agenda de desarrollo que se adoptará luego de esa fecha y se estima que girará en torno a ODS que aún deben ser definidos.

La sesión de la CSW buscaba apuntarla esta discusión inminente. Y el movimiento de mujeres y de género bregaba por la inclusión, dentro del documento final de la misma, de un objetivo específico sobre género para la nueva agenda de los ODS. En un documento elaborado, previo a la 58 sesión de la CSW,  por más de 140 organizaciones de la sociedad civil de nuestra región, llamado La mirada de América Latina y el Caribe sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio y el post 2015, se expresa esta necesidad así como otros reclamos vinculados a temas centrales para el desarrollo que fueron excluidos de los ODM: la violencia contra mujeres y niñas y la trata de personas para explotación sexual, así como metas relacionadas a descender la mortalidad materna, mejorar la educación de niñas y adolescentes mujeres, entre otras.

Satisfacción

“Contar con un Objetivo específico de igualdad de género como se acordó implica que los gobiernos deben orientar sus inversiones a garantizar dicha Igualdad y los Derechos de las mujeres” señala Mabel Bianco, presidenta de Fundación Estudio e Investigación de las Mujeres (FEIM) de Argentina, y co-presidenta del Comité de Organizaciones de la Sociedad Civil de América Latina y el Caribe ante la CSW.

Las negociaciones, sin embargo, no fueron fáciles. Al igual que durante la 57º sesión de la CSW, donde finalmente también se aprobó un buen documento final, en ese caso sobre violencia, poco antes del cierre de la 58º sesión los países conservadores presionaron con propuestas retrógradas que hacían peligrar el documento final. De hecho, el 20 de marzo, 50 organizaciones de la sociedad civil de todo el mundo que estaban participando de las sesiones en Nueva York, emitieron un comunicado alertando que  “los Estados miembros están perdiendo la oportunidad de transformar las condiciones que generan la desigualdad, discriminación y marginalización de billones de mujeres en el mundo” ya que los derechos humanos de las mujeres estaban siendo cuestionados en la Comisión por algunos gobiernos con posturas conservadoras que impedían la negociación del documento y pretendían retroceder respecto a los derechos sexuales y los derechos reproductivos y al reconocimiento de las diversas formas de violencia contra las mujeres, entre otros temas. El comunicado informaba también que durante las sesiones, personas delegadas de algunos países habían hecho propuestas “vergonzosas” como la propuesta de  sustituir el término “mujeres” por el de “esposas”; se resistieron a la inclusión de las diversas formas de familia y rechazaron la visibilización de poblaciones específicas.

“Hubo que hacer mucha fuerza –señala Dafne Sabanes Plou, integrante de la Asociación para el Progreso de las Comunicaciones, que estuvo presente en Nueva York-. Parecía increíble que a casi 20 años de vigencia de la Plataforma de Acción de Beijing se siguieran discutiendo las mismas cosas, como si estos 20 años de avances no fueran suficientes para tener los  contenidos de Beijing asegurados. Creo que a veces no nos damos cuenta de la fuerza que tiene el patriarcado, que aparece con sus argumentos remanidos en el momento menos esperado, en plena discusión ya entrado el siglo XXI. Tampoco nos imaginamos que haya países donde no quieran hablar de los derechos de las niñas, ni de la educación sexual integral de las adolescentes, por ejemplo. O que los representantes de algunos países reaccionen enojados cuando se discute que hay que terminar con el casamiento forzado de niñas, a edades tempranas.”

Las expresiones más conservadoras provinieron del Vaticano, estado que participa como observador permanente de la ONU (lo cual es objetado por las organizaciones de mujeres), Rusia, Irán, y algunos países africanos y del Caribe.

Frente al debate entre sectores progresistas y conservadores, Sabanes Plou señala la colaboración que hubo de las delegaciones oficiales latinoamericanas a quienes se veía “trabajando juntas y prácticamente sin disensos por el avance de los derechos de las mujeres y haciendo frente a las propuestas conservadoras. Y también es importante destacar la presencia y la fuerza de las organizaciones de mujeres que monitorearon toda la discusión, haciendo llegar recomendaciones y argumentos y también apoyando. Hay que estar alertas porque las delegaciones progresistas suelen recibir muchas presiones de las más conservadoras y si sólo reciben críticas y ningún apoyo, es probable que deban bajar su nivel de progresismo en las discusiones”.

“Creo que el documento plasma la tensión existente entre las posiciones más conservadoras y las más progresistas, no sólo en los temas históricamente controvertidos como salud y derechos sexuales y reproductivos o violencia, entre otros, sino también en los más propios de esta sesión contextuada en el debate de la agenda post2015 –señala Corina Rodriguez Enriquez, economista integrante del Centro Interdisciplinario para el Estudio de Políticas Públicas (CIEPP), que también participó de la 58ª sesión-. El documento reconoce la dimensión económica de la desigualdad de género y la subordinación de las mujeres, pero resulta débil a la hora de explicitar las causas estructurales y la necesidad de avanzar en un cambio de paradigma económico. Lo mismo que se percibe la tensión de la discusión crecimiento versus desarrollo, muy presente también en el proceso de definición de los nuevos ODS. Hay párrafos, por ejemplo, que tienen una orientación muy pro crecimiento y eficiencia, y descuidan la cuestión del desarrollo. Es cierto también que el documento es claro en el apoyo para tener un objetivo específico sobre equidad de género dentro de los nuevos ODS, y en la necesidad de que todos los targets e indicadores de estos ODS incluyan dimensiones de equidad de género. Creo que esta inclusión explícita es importante para sostener el proceso de negociación de los ODS.”

Fuente: comunicar Igualdad - Por Sandra Chaher.-




lunes, 31 de marzo de 2014

"VUELOS DE LA MUERTE", LAS FOTOS DEL HORROR

Son parte de las 130 imágenes que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) había entregado al juez federal Sergio Torres. Los legajos con fotografías muestran los signos de la tortura en 20 cadáveres, aparecidos en Uruguay entre 1976 y 1979. El magistrado intenta determinar dónde estarían enterrados los cuerpos.

Un nuevo signo del horror de la dictadura militar salió a la luz: se conocieron nuevas fotos de "los vuelos de la muerte”, un crimen que los represores de las Fuerzas Armadas aún se niegan a reconocer. A pedido del juez federal Sergio Torres, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) desclasificó algunas de las imágenes de las víctimas. Las fotos corresponden a 20 cadáveres aparecidos en las playas de Uruguay entre 1976 y 1979. Y se presume que fueron hechas por peritos de las fuerzas armadas o la policía de Uruguay. Todos los cuerpos tenían ataduras en las manos y los pies con cintas y cables. En la piel lucían señales de torturas con "picana". Algunos rostros estaban destruidos a golpes.

Las imágenes son escalofriantes. Aparece el cadáver de una mujer, que tenía pintadas las uñas del pie y presentaba lesiones de violación, vaginal y anal. Fue encontrado en la uruguaya Laguna de Rocha, con salida al mar, el 22 de abril de 1976. Otra mujer tenía entre sus ropas un documento de identidad, que mencionaba la fecha de nacimiento en 1954. Y algunos de los cuerpos guardaban en los bolsillos monedas y billetes de esa época en Argentina.


A partir del hallazgo de estos legajos, que la CIDH guardó desde 1976, el juez federal Sergio Torres intenta ahora dar un paso más y rastrear dónde están esos cuerpos que podrían ser los de 20 desaparecidos, con la expectativa de identificarlos y poder devolver los restos a sus familias. Para eso, días atrás firmó un exhorto que será enviado a Uruguay con un pedido de apertura de todos los archivos judiciales, del Poder Ejecutivo y de las Fuerzas Armadas y de seguridad que puedan ayudar a reconstruir lo que sucedió desde el momento en que esas personas sin vida fueron recogidas de las aguas.
Todo comenzó en 2011, cuando Torres, a cargo de la investigación sobre los crímenes cometidos en la ESMA, viajó a Estados Unidos para consultar documentación del archivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en especial aquella vinculada con la visita de ese organismo a la Argentina en 1979. Había más de treinta cajas, que parecían haber permanecido sin abrir desde entonces. El juez revisó una por una y fue allí donde encontró una carpeta amarilla con un centenar de fotografías que acompañaban informes sobre cuerpos que aparecieron, al parecer, entre 1976 y 1978, cerca de distintos pueblos de la costa del país vecino: Colonia, Carmelo, José Ignacio, Balizas, Laguna de Rocha, Laguna de Garzón, Piriápolis, Solana del Mar, La Paloma.

Los reportes estaban escritos a máquina, por agentes de inteligencia de la Prefectura uruguaya y algunos por peritos. Incluían descripciones como la siguiente: cuerpo femenino, cutis blanco, cabello negro, estatura 1,60 metro, complexión mediana, unos treinta años, tiempo de muerte aproximado de entre 20 y 25 días. “Indicios externos de violencia: signos de violación, probablemente con objetos punzantes; fracturas múltiples y el codo izquierdo destrozado; múltiples fracturas en ambas piernas con indicios de haber sido atadas; enorme cantidad de hematomas diseminados por todo el cuerpo; destrozo total del cráneo y del macizo oseofacial”, añadía. Otro parte hablaba de “fractura de muñecas, como si hubiera estado colgada de ellas; quemaduras en ambas manos; derrame sanguíneo interno provocado por la rotura de vértebras” y “zona pubiana, anal y perianal destrozada con objetos punzantes”.


En el juzgado de Torres entienden que esas imágenes dan cuenta de las condiciones en que se encontraban las víctimas y cómo eran arrojadas al mar desde aviones. Los informes daban casi por hecho que provenían de la Argentina. A veces por la ropa de una determinada marca. O por las corrientes marítimas se consignaba que –según se analizaba en un mapa– Buenos Aires era posible punto de origen.
La prueba irrefutable de los "vuelos de la muerte" salió a la luz en 2005 cuando el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) identificó unos cadáveres aparecidos en 1977 en la costa bonaerense. Se trataba de la fundadora de Madres de Plaza de Mayo Azucena Villaflor de Devincenti, sus compañeras Esther Ballestrino de Careaga, María Ponce de Bianco y Angela Aguad y la monja francesa Leonie Duquet, que habían sido secuestradas entre el 8 y 10 de diciembre. Los cadáveres aparecieron seis días después en las playas de Santa Teresita, arrastrados por la corriente marina, y fueron inhumados como NN en el cementerio de General Lavalle.

Fuente: Infojus noticias.


LA DEFENSORÍA EN LA CIDH PARA UNA PERPETUA BASADA EN " PREJUICIOS DE GÉNERO"

La defensora general de la Nación, Stella Maris Martínez, participó de una reunión en la que se analizó el caso de Sandra Cháves y de su padre, Marcos. Ambos fueron condenados a perpetua. El fallo "se basó en prejuicios y estereotipos de género" y se violaron "garantías judiciales", señaló la funcionaria.



La defensora general de la Nación, Stella Maris Martínez, participó de una audiencia en la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en Washington donde se analizó el caso de una mujer salteña condenada a prisión perpetua por jueces que, en su fallo, utilizaron "prejuicios y estereotipos" de género, "violando garantías judiciales".
Sandra Cháves tiene 46 años y hace 14 que está en la cárcel. Su padre Marcos Gilberto Cháves, de 72, no está en prisión por tener más de 70 años. Ambos fueron condenados a prisión perpetua por la Cámara Tercera en lo Criminal de Salta por el homicidio del marido de la mujer, José Antonio González, que habría sido asesinado el 19 de agosto de 1995, mientras se encontraba durmiendo junto a su esposa.

El fallo "se basó en prejuicios y estereotipos de género, al haber utilizado, para fundar la condena, referencias al color de la ropa interior de la mujer, a sus hábitos alimentarios, ya que sostuvo que por padecer anorexia nerviosa tenía una natural inclinación a cometer homicidios o lesiones gravísimas", explicó la defensora.

La Defensoría acompaña la petición de la familia Cháves ante la CIDH que analiza si el Estado no garantizó los derechos de las personas condenadas.

El tribunal salteño que sentenció a Cháves y su hija se preocupó en señalar en la condena que la mujer "mostró una pretendida ‘frialdad’, a la que aludieron los jueces al calificarla con el apelativo de ‘viuda alegre’", resaltó en su presentación Martínez.
La defensora también expuso en base a "la vulneración del principio de inocencia, en violación a las garantías y a la protección judicial" ya que la condena a prisión perpetua se dictó "sin pruebas de cargo".
Martínez agregó que la hija y su padre fueron condenados "a partir de supuestos indicios y eventuales hechos que, aún si hubieran sido ciertos, tampoco permití­an construir una conclusión condenatoria".

Durante la audiencia, la ministra de Justicia de la provincia de Salta, Cintia Calletti, representó al Estado argentino. Allí, la funcionaria habló sobre "los avances legislativos en materia procesal penal posteriores a los hechos del caso" y ofreció una solución amistosa que "será analizada por la Defensoría General de la Nación", informó el organismo.

Fuente: Infojus noticias

PRIMERA SEMANA DE MAYO CUÁDRUPLE FEMICIDIO DE LA PLATA A JUICIO

El cuádruple crimen ocurrió el 27 de noviembre de 2011, en La Plata. Las víctimas fueron Micaela Galle (11), Bárbara Santos (29), Susana De Bártole (63) y Marisol Pereyra (35). Acusan a la pareja de Santos, Osvaldo Martínez, y al albañil Leandro Quiroga.


Martinez, señalado por el juez de garantías.


Osvaldo Martínez y Leandro Quiroga serán juzgados desde el 6 de mayo por los crímenes de tres mujeres y una niña de 11 años cometidos en 2011, en la ciudad de La Plata, informaron fuentes judiciales. El debate estará a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) Nº 3 platense, integrado por Ernesto Domenech, Florencia Gutiérrez y Andrés Vitali, y contará con la declaración de unos 170 testigos.

Martínez –también conocido mediáticamente como “el Karateca”– y Quiroga –apodado en los medios como “la Hiena”– están acusados del cuádruple crimen de Micaela Galle (11), Bárbara Santos (29), Susana De Bártole (63) y Marisol Pereyra (35), asesinadas el 27 de noviembre de 2011, en su casa situada en calle 28 entre 41 y 42, de La Plata.

Al momento de los hechos, Martínez era la pareja de Santos, quien a su vez era la madre de Micaela, hija de Susana y amiga de Marisol; mientras que Quiroga había realizado unos trabajos de albañilería en la vivienda y conocía a sus moradores. La causa estuvo a cargo del fiscal Alvaro Garganta, quien durante la instrucción dio por probado que “por lo menos dos hombres, conocidos de la familia, mediante múltiples golpes y heridas de arma blanca, les dan muerte a Bárbara Santos, a Susana de Bártole y a Micaela Yamila Galle Santos con el fin de lograr su impunidad”.

El instructor judicial consideró que “en dichas circunstancias, ante la llegada imprevista de Marisol Pereyra, el primero (Martínez) la recibe y el segundo (Quiroga) la ultima por idéntico motivo”.

Entre los indicios mencionados en su dictamen, el fiscal Garganta tomó en cuenta la declaración de un testigo que “vincula a Martínez y a Quiroga, ya que los mismos se conocían por formar parte del mismo grupo de jóvenes que se conocían del club”.

El funcionario destacó que “las huellas encontradas en el domicilio se corresponden con la numeración (identificatoria) de Martínez” y “que Bárbara, coincidentemente con el móvil femicida analizado, tiene el doble de puñaladas que el resto de las víctimas”. El ADN de Quiroga fue hallado en los rastros genéticos encontrados en la escena del cuádruple crimen.

Quiroga se encuentra actualmente alojado en la Unidad Penal 9 de Villa Elvira, en tanto que Martínez llega en libertad al juicio, ya que revocaron su prisión preventiva luego de haber permanecido seis meses detenido, y luego de que el juez de Garantías, Guillermo Atencio, acusara imprevistamente a Martínez junto al fiscal, quien también se guió por hipótesis policiales, para luego ser desmentidas públicamente por el resultado de ADN. El abogado de Martínez, Julio Beley, dijo que “en el alegato haremos todo lo posible para que no quede ningún tipo de dudas de que Martínez es inocente”.

Fuente: Página 12 - 

CUESTIÓN DE GÉNERO EN LA BALANZA JUDICIAL

Un estudio del Observatorio de Género en la Justicia, del Consejo de la Magistratura, determinó que un altísimo porcentaje de operadores de ambos sexos está interesado en profundizar sobre el tema y considera útil la formación en ese sentido.


Una encuesta realizada entre operadoras y operadores de la Justicia de la ciudad de Buenos Aires puso en primer plano el interés que tienen en capacitarse en temáticas relacionadas con el género y el derecho. Ocho de cada diez varones y nueve de cada diez mujeres graduados en Derecho manifestaron que la formación en género debería ser incluida en la currícula de la carrera. Igual tendencia se observó en todos los cargos y organismos, y en mayor medida entre quienes se desempeñan en el fuero penal, contravencional y de Faltas.

Las conclusiones surgen de la encuesta “Percepciones de la desigualdad de género en la Justicia de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”, realizada por el Observatorio de Género en la Justicia, del Consejo de la Magistratura de la Ciudad de Buenos Aires, que dirige la doctora en Filosofía y ex legisladora Diana Maffía. El relevamiento fue realizado a través de un cuestionario on line con preguntas abiertas y cerradas, enviado a los 4697 integrantes del Poder Judicial de la Ciudad, y fue respondido por 1239 personas de todos los organismos que lo componen. “Lo que muestran los resultados de la encuesta es que existe una importante demanda por satisfacer por aquellas instituciones de educación superior y aquellas dedicadas a la formación dentro de la Justicia”, destacó Maffía. Y agregó: “La formación de profesionales con un enfoque de género es una demanda ineludible para la construcción de la democracia, el Estado de derecho y el respeto de los derechos humanos en general”.

El Observatorio, creado por el Consejo de la Magistratura de la Ciudad, es una iniciativa pionera en el país y viene trabajando fuertemente desde el año pasado, con iniciativas que apuntan a promover la igualdad entre los géneros y el respeto a la diversidad sexual, tanto hacia el interior del sistema de Justicia como en relación con su relación con la comunidad. “Está pensado como una herramienta que contribuya a visibilizar, prevenir y erradicar la discriminación de género en la estructura de Justicia porteña, en las relaciones entre sus operadores y en el acceso a ella por parte de la ciudadanía en general y de grupos sociales desaventajados en razón de género y sexualidad”, recordó Maffía. Junto al Centro de Formación Judicial, el Observatorio lanzó en 2012 un Programa de Capacitación y Sensibilización en Género y Derecho, en el que participaron no sólo trabajadores y trabajadoras del Poder Judicial, sino también funcionarios del Poder Ejecutivo, integrantes de ONG y público en general. Siguiendo esa línea, Maffía dirigirá a partir del mes próximo la primera Especialización en Género y Derecho que se abrirá en la Facultad de Derecho de la UBA, con docentes con larga trayectoria en la temática. “Es la primera experiencia de posgrado con esas características a nivel universitario en el país”, señaló Maffía, en diálogo con Página/12 (ver aparte).

La encuesta realizada por el Observatorio revela tres datos significativos: “Que la gente quiere formarse en género, que lo considera útil y relevante, y que la mayoría ya ha hecho algunos cursos”, resumió Maffía.

Puntualmente, la mitad de las personas que respondieron el cuestionario dijo haber participado de algún tipo de capacitación en género durante los últimos tres años, aproximadamente cuatro de cada diez varones y cinco de cada diez mujeres. Se detectó que ese tipo de capacitación es mayor entre magistrados y magistradas y es menor en el Consejo de la Magistratura. 

De la encuesta surgen otros datos:

  1. - Las formas de capacitarse en género mencionadas con mayor frecuencia fueron los talleres o seminarios, y en segundo lugar las conferencias y congresos.


  1. - En gran medida manifiestan que es deseable que se ofrezcan otras temáticas relacionadas con el género y proponen temáticas como “el abordaje de la violencia de género” y la “igualdad de género y de oportunidades”.


  1. - Las personas encuestadas respondieron que consideran relevante la transversalización de la perspectiva de género en la formación de grado y posgrado para los estudios universitarios en general.


Fuente. Página 12 - Por Mariana Carbajal.-

domingo, 30 de marzo de 2014

CUANDO EL LENGUAJE HACE INVISIBLES A LAS MUJERES

“Los límites de mi lenguaje son los límites de mi conocimiento”
Ludwig Wittgenstein (filósofo)

El pasado 11 de marzo en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, tuve la gran oportunidad de compartir con la comunidad del Instituto Politécnico Nacional el interesante y polémico tema del lenguaje sexista o no incluyente.



Es con este tema con el que deseo retomar mis colaboraciones de este año en CIMAC, por ser una manifestación de sexismo y discriminación hacia las mujeres sumamente difícil de detectar.

Empecemos por reflexionar y sentir… ¿qué sensaciones nos provoca y qué nos dice el título “Cuando el lenguaje hace invisibles a las mujeres”? ¿Qué sentimos las mujeres? ¿Qué sienten los hombres?

¿Alguna vez les ha pasado que se han sentido invisibles en un grupo o incluso en sus relaciones afectivas más cercanas?

La realidad es que si somos honestas, todas las personas en algún momento de nuestras vidas hemos sentido esa sensación de invisibilidad, sin embargo es una sensación que experimentamos más las mujeres, día a día, hora a hora, minuto a minuto, segundo a segundo, sólo que no la registramos debido a la naturalización del sexismo (**).

Son muchas y muy variadas las manifestaciones del sexismo y una de ellas es la que tiene que ver con el uso no incluyente del lenguaje.

Quizás puedan pensar que esto del lenguaje no incluyente o sexista es cosa del pasado y que hoy en día no debemos reflexionar sobre sexismo ni  discriminación, porque las mujeres hemos “conseguido” la igualdad en todos los aspectos de la vida pública y privada.

Sin embargo, por increíble que parezca, seguimos las mujeres en una situación no sólo de desventaja sino de riesgo ante los efectos emocionales y sociales que el sexismo tiene en nuestras vidas.

Mi intención es propiciar la reflexión acerca de la forma en que utilizamos el lenguaje y reconocer cómo es que lo convertimos en sexista o no incluyente, para que todas las personas pensemos en alternativas que favorezcan la visibilización de las mujeres.

Las sociedades transmitimos sentimientos, ideas y modos de pensar, por lo que el lenguaje es el reflejo de nuestras prácticas socioculturales.

A través del lenguaje nombramos, interpretamos y creamos, por lo que en su uso el lenguaje refleja la ideología patriarcal de todas las sociedades.

Esta ideología a la que llamamos machista porque lo masculino es el modelo ideológico imperante, es producto de un sistema patriarcal que recibimos de una sólida tradición sociocultural de siglos manifestada a través del sexismo, que se relaciona con un conjunto de expresiones y prácticas que con base en la diferencia sexual, legitiman y afianzan la desigualdad entre personas.

Este problema se ubica en las sociedades y culturas cuando a la representación y significación de lo masculino se le asigna un valor superior y universal que descalifica lo femenino y lo hace invisible.

Es así como los sistemas lingüísticos reflejan una marcada visión masculina a la que se le denomina androcentrismo (***).

Lo que determina, por ejemplo, que en cualquier trabajo o investigación sólo se tome como referente de la población a los hombres, y las mujeres quedemos ocultas detrás de la población masculina.

Expresiones como “la historia del hombre”… “los directores”… “todos los aquí reunidos”, son algunas expresiones del genérico masculino (que es una regla gramatical) y que nos muestra una clara exclusión de las mujeres.

Por otro lado, existe la tendencia a masculinizar las profesiones que ahora son desempeñadas tanto por  mujeres como por varones, sin embargo, se siguen nombrando en masculino, por ejemplo: “la abogado”, “la médico”, “la ingeniero”…

Son muchas las expresiones en las que el uso del lenguaje excluye y discrimina a las mujeres, como las formas de cortesía en las que al nombrar a la mujer se hace énfasis en su estado civil, colocando al lado de su nombre expresiones como “de González” o “esposa de…”.

Siendo éste, desde mi punto de vista, el máximo nivel de cosificación porque las mujeres perdemos el carácter de personas para convertirnos en cosas y propiedad “de” alguien más.

Otra de las dimensiones en que se refleja el uso de un lenguaje sexista es a través de los significados que les atribuimos a ciertas palabras o expresiones cuyo sentido específicamente puede reforzar concepciones androcentristas, porque ocultan la presencia de las mujeres e institucionalizan lo masculino como referente principal.

Como los refranes. Un ejemplo: “De la mala mujer no te guíes, y de la buena no te fíes”, o chistes, palabras peyorativas o estereotipos que se emitan a través del lenguaje ya sea verbal o escrito.

Las diferentes formas de exclusión de las mujeres a través del lenguaje causan un gran daño psicológico (difícilmente detectable), porque es una forma muy sutil de violencia de género que provoca subterráneamente en las mujeres una sensación de cosificación, discriminación, ridiculización e invisibilización.

De ahí que muchas veces sin causa aparente las mujeres experimenten baja autoestima, depresión, sensación de inadecuación, sin saber por qué y mejor lo atribuyen a los efectos de la menstruación, menopausia o cansancio.

Para contrarrestar los efectos psicológicos de un lenguaje no incluyente podemos empezar por hacer un uso consciente del lenguaje español, un uso que implique tu compromiso y el mío, y el de todas y todos para nombrar a las mujeres, aunque a veces nos tardemos más al hablar para darnos y que nos den nuestro espacio.

También para desmasculinizar los títulos académicos cuando de mujeres se traten, para no utilizar palabras peyorativas, y contribuyamos a una sociedad más justa, más democrática y más igualitaria para mujeres y hombres.

Me queda claro que en un principio resulta muy complicado darnos cuenta de dónde residen los usos sexistas de la lengua, porque las costumbres, la tradición, la educación recibida, los mensajes que se transmiten a nuestro alrededor y la cantidad de información que se recibe, hacen que no sea fácil que analicemos lo que decimos y mucho menos lo que escuchamos.

Definitivamente el que nuestro lenguaje español sea excluyente o incluyente sólo dependerá del uso que cada persona haga de él.

Espero y deseo sirva en algo este acercamiento para crear conciencia y empecemos a utilizar un lenguaje más incluyente que refleje la existencia tanto de mujeres como de hombres, para colaborar en la construcción de una sociedad más justa, democrática e igualitaria, pero sobre todo de una sociedad más sana emocionalmente.

¡Si no me nombras, no existo!

www.saludmentalygenero.com.mx

**Sexismo: es la discriminación hacia personas de uno de los dos sexos por considerarlo inferior.

***Androcentrismo: consiste en asumir como modelo o representante único de toda la humanidad al hombre.

Fuente: Cimax - Por: Alejandra Buggs Lomelí* (*Psicoterapeuta Gestalt, especialista en Estudios de Género, directora del Centro de Salud Mental y Género).