jueves, 31 de mayo de 2012

VIOLENCIA INSTITUCIONAL: HOSPITAL DE EL CALAFATE se niega a realizar un aborto a víctima de violación


Mientras en el hospital insisten con una anuencia judicial para realizar la interrupción del embarazo a una adolescente violada, los profesionales dijeron que no lo harán. La totalidad de ginecólogos formalizó un planteo de “objeción de conciencia”, por lo que la jovencita deberá ser derivada a otra localidad o se tendrá que traer a esta ciudad a un especialista dispuesto a hacerlo.

El Calafate, (Corresponsal).- En el hospital de El Calafate esperan una anuencia de la Justicia para realizar el aborto solicitado por la Oficina de Protección de la Niñez.
Como informó ayer La Opinión Austral, esa oficina estatal pidió que se realice un aborto a una joven adolescente que fue abusada sexualmente.
El caso fue denunciado penalmente en la Fiscalía de Instrucción, de donde se instruye una causa penal para detectar posibles responsabilidades del supuesto autor, pero paralelamente la oficina de protección solicitó al hospital local que interrumpa el embarazo de 8 semanas de gestación.
El pedido formal fue realizado el martes, cuando la abogada de esa oficina municipal entregó el escrito al asesor legal del nosocomio.
La solicitud estaba basada en el fallo de la Corte Suprema ante un caso similar, en el que en marzo ese tribunal dictaminó que para los casos de violación no es necesaria la judicialización del aborto. En ese mismo fallo, el máximo órgano judicial del país exhortó a las provincias a que crearan la reglamentación interna para que se asegurara la no imputabilidad para los casos de abortos de embarazos originados en violaciones sexuales.
En el hospital “José Formenti” entienden que los argumentos de la oficina no alcanzan para brindar cobertura jurídica a los profesionales que realicen la interrupción, por lo que informaron de la situación al juez local Carlos Narvarte y al ministro de Salud Daniel Peralta, para que desde ambos sectores se aclare la cuestión legal.
En una respuesta escrita enviada a la secretaria municipal Norma Costa, entregada ayer miércoles, el hospital dijo que el fallo es sobre un caso particular y que si bien existe un exhorto para que las provincias cuenten con los protocolos indicados, esto no tiene fuerza de ley y no existe una reglamentación provincial que aclare que los profesionales no tendrían responsabilidad legal.
De acuerdo al asesoramiento legal del hospital, el juez local podría oponerse al fallo de la corte y si lo decidiera, hasta iniciar una causa a los profesionales.
Ayer, la funcionaria que comanda la Oficina de Protección de la Niñez y Adolescencia presentó un escrito ante el juez, en el que pide que haga cumplir el aborto “no punible”.
Pero hasta el cierre de la edición el juez Carlos Narvarte no había dado opinión sobre el tema.
En el hospital calafatense se llamaron a silencio. Los directivos indicaron que el ministerio fue notificado de la situación, por lo que no harán manifestaciones públicas ante la “delicadeza” del tema.
Por su parte, Norma Costa le confirmó ayer a este diario que hizo una presentación judicial para que se destrabe el tema y se avance en la interrupción del embarazo.
Además mostró su enojo por la trascendencia que tuvo el caso. Indicó que la oficina cumplió con la ley abordando el caso con la “confidencialidad necesaria”, como protección de la menor en cuestión.
A la funcionaria le molestó que en este diario se publicaran detalles del caso, pero no cargó contra los periodistas. “Me sorprendió que en el artículo aparecieran textuales de nuestra presentación ante el hospital”, dijo Costa.

Médicos no dispuestos
Según conversaciones que esta corresponsalía mantuvo con fuentes del caso, se cree que en horas más las dudas legales del hospital quedarían en claro y estaría el ámbito legal correspondiente para avanzar con el aborto.
De hecho, este mismo periodista pudo saber que al mismo tiempo que explicaban formalmente la imposibilidad de realizar el tratamiento en lo inmediato, directivos del hospital comenzaron a confeccionar el registro para saber qué ginecólogo estaría dispuesto a realizar esa intervención.
La Opinión Austral pudo saber que ninguno de los siete especialistas está disponible para hacer ese trabajo. Ayer firmaron las notas correspondientes indicando su “objeción de conciencia”, por lo cual no harán el aborto.
La situación generaría que desde el Ministerio de Salud se deba designar a un profesional de otra localidad para que viaje a El Calafate y realice la interrupción del embarazo.

FUENTE: LA OPINIÓN AUSTRAL

lunes, 28 de mayo de 2012

CURSO BÁSICO DE RACISMO Y MACHISMO







CURSO BÁSICO DE RACISMO Y MACHISMO (fragmento)
Por Eduardo Galeano














Por algo fueron mujeres las víctimas de las cacerías de brujas, y no sólo en los tiempos de la Inquisición. Endemoniadas: espasmos y aullidos, quizá orgasmos, y para colmo de escándalo, orgasmos múltiples. Sólo la posesión de Satán podía explicar tanto fuego prohibido, que por el fuego era castigado. Mandaba Dios que fueran quemadas vivas las pecadoras que ardían. La envidia y el pánico ante el placer femenino no tenían nada de nuevo. Uno de los mitos más antiguos y universales, común a muchas culturas de muchos tiempos y de diversos lugares, es el mito de la vulva dentada, el sexo de la hembra como boca llena de dientes, insaciable boca de piraña que se alimenta de carne de machos. Y en este mundo de hoy, en este fin de siglo, hay ciento veinte millones de mujeres mutiladas del clítoris.


No hay mujer que no resulte sospechosa de mala conducta. Según los boleros, son todas ingratas; según los tangos, son todas putas (menos mamá). En los países del sur del mundo, una de cada tres mujeres casadas recibe palizas, como parte de la rutina conyugal, en castigo por lo que ha hecho o por lo que podría hacer:


—Estamos dormidas— dice una obrera del barrio Casavalle de Montevideo. —Algún príncipe te besa y te duerme. Cuando te despertás, el príncipe te aporrea.


Y otra:


—Yo tengo el miedo de mi madre, y mi madre tuvo el miedo de mi abuela.


Confirmaciones del derecho de propiedad: el macho propietario comprueba a golpes su derecho de propiedad sobre la hembra, como el macho y la hembra comprueban a golpes su derecho de propiedad sobre los hijos.


Y las violaciones, ¿no son, acaso, ritos que por la violencia celebran ese derecho? El violador no busca, ni encuentra, placer: necesita someter. La violación graba a fuego una marca de propiedad en el anca de la víctima, y es la expresión más brutal del carácter fálico del poder, desde siempre expresado por la flecha, la espada, el fusil, el cañón, el misil y otras erecciones.


[...] En los Estados Unidos, se viola una mujer cada seis minutos. En México, una cada nueve minutos. Dice una mujer mexicana:


–No hay diferencia entre ser violada y ser atropellada por un camión, salvo que después los hombres te preguntan si te gustó.


Las estadísticas sólo registran las violaciones denunciadas, que en América Latina son siempre muchas menos que las violaciones ocurridas. En su mayoría, las violadas callan por miedo. Muchas niñas, violadas en sus casas, van a parar a la calle: hacen la calle, cuerpos baratos, y algunas encuentran como los niños de la calle, su morada en el asfalto. Dice Lélia, catorce años, criada a la buena de Dios en las calles de Río de Janeiro:


–Todos roban. Yo robo y me roban.


Cuando Léila trabaja, vendiendo su cuerpo, le pagan poco o le pagan pegándole. Y cuando roba, los policías le roban lo que ella roba, y además le roban el cuerpo.


Dice Angélica, dieciséis años, arrojada a las calles de ciudad de México:


–Le dije a mi mama que mi hermano había abusado de mí, y ella me corrió de la casa. Ahora vivo con un chavo, y estoy embarazada. Él dice que me va a apoyar, si tengo niño. Si tengo niña, no dice.


“En el mundo de hoy, nacer niña es un riesgo”, comprueba la directora de UNICEF. Y denuncia la violencia y discriminación que se padece desde la infancia, a pesar de las conquistas de los movimientos feministas en el mundo entero. En 1995, en Pekín, la conferencia internacional sobre los derechos de las mujeres reveló que ellas ganan, en el mundo actual, una tercera parte de lo que ganan los hombres, por igual trabajo realizado. De cada diez pobres siete son mujeres; apenas una de cada cien mujeres es propietaria de algo. Vuela torcida la humanidad, pájaro de una ala sola. En los parlamentos hay, en promedio, una mujer por cada diez legisladores; y en algunos parlamentos no hay ninguna. Se reconoce cierta utilidad de la mujer en la casa, en la fábrica o en la oficina, y hasta se admite que puede ser imprescindible en la cama o la cocina, pero el espacio público está virtualmente monopolizado por los machos, nacidos para las lides del poder y la guerra. Carol Bellamy, que encabeza la agencia UNICEF de las naciones unidas, es un caso frecuente. Las naciones Unidas predican el derecho a la igualdad, pero no lo practican: al nivel alto, donde se toman decisiones, los hombres ocupan ocho de cada diez cargos en el máximo organismo internacional.


gracias Jorge Andrés Medina!



INTENTO DE VIOLACIÓN ( DE DERECHOS)
























En las provincias, los obispos buscan frenar la implementación de los protocolos hospitalarios. Y en el Congreso ya hay proyectos para obstaculizar los abortos no punibles. Hasta prevén subsidios a las mujeres que lleven adelante el embarazo en casos de violación.

La Iglesia Católica busca neutralizar el impacto del histórico fallo de la Corte Suprema sobre abortos no punibles. Por un lado, pretende frenar en las provincias la implementación de los protocolos hospitalarios para la atención de abortos en caso de violación. El principal frente eclesiástico se despliega en Tucumán, donde el arzobispo local, monseñor Alfredo Zecca, intenta presionar al gobernador José Alperovich (FpV) para que fije el procedimiento que debe seguirse a través de un decreto u otra normativa. Pero la estrategia tiene otra cara, que apunta paralelamente a impulsar leyes que obstaculicen la interrupción legal del embarazo y que promuevan que las mujeres sigan adelante con la gestación forzada a través de una violación –como si fueran meras incubadoras– y den luego en adopción la criatura. En la Cámara de Diputados ya se presentaron dos proyectos en ese sentido, que fueron girados a la Comisión de Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia, donde está previsto que se empiecen a debatir, y que contemplan, incluso, darles un incentivo en dinero a cambio de llevar a término esos embarazos.

Una de las propuestas es un proyecto de Ley de Protección Integral de los Derechos Humanos de la Mujer Embarazada y del Niño por Nacer. Pero bajo el paraguas de una iniciativa para proteger a las mujeres durante el período gestacional, se busca introducir cláusulas “antiaborto”, para impedir la interrupción del embarazo incluso en las circunstancias permitidas por el artículo 86 del Código Penal.

En el primer artículo, la iniciativa establece que “se entiende por ‘niño por nacer’ a todo ser humano desde el momento de la concepción o fertilización del óvulo, hasta el de su efectivo nacimiento”. En el artículo cuarto, define que “el niño por nacer tiene derecho a la igualdad de oportunidades y a ser protegido contra cualquier tipo de discriminación o selección en razón de su patrimonio genético, etapa de su desarrollo, características físicas, biológicas o de cualquier otra índole. Tampoco lo será a causa de las circunstancias de su concepción o las cualidades o características de sus progenitores y familiares”. La ley considera particularmente agraviante, lesivo y discriminatorio que se califique a los niños por nacer como “deseados” o “no deseados”. Y más adelante, en el mismo artículo, establece que “cuando el embarazo proviniera de un delito contra la integridad sexual, la mujer será acreedora, desde el momento de la concepción y durante todo el período gestacional, a una asignación especial equivalente un sueldo de la categoría E del Agrupamiento General del Sistema Nacional de Empleo Público (Sinep). En caso de que la mujer decidiera asumir la crianza y educación del niño, la asignación se le continuará abonando hasta que éste cumpla los 18 años de edad. Si la mujer decidiera no tomar a su cargo la crianza y educación del niño luego del nacimiento, se proveerán de inmediato las medidas necesarias y urgentes para su protección, favoreciéndose su adopción o guarda por una familia, en cuyo caso la asignación será percibida por la familia adoptante o guardadora a partir del momento en el que se hiciere cargo del niño y hasta que éste cumpla los 18 años de edad”. En el artículo séptimo, establece que “se reputará como un caso paradigmático de violencia contra la mujer toda interferencia externa, sea estatal o particular, que tenga por objeto inducir o convencer a una mujer que cursa un embarazo, a interrumpir el curso de ese embarazo mediante la práctica de un aborto”.

El proyecto fue presentado el 23 de marzo, diez días después del fallo de la Corte sobre aborto no punible, con 15 firmas, de los exponentes más conservadores de distintos bloques, como los diputados Julio Ledesma (ex denarvaísta), de Corriente de Pensamiento Federal; el macrista salteño Alfredo Olmedo (el de la campera amarilla, conocido por sus expresiones homofóbicas), Graciela Camaño, del Peronismo Federal; el demócrata mendocino Omar de Marchi, la puntana del peronismo disidente Ivana Bianchi, la sanjuanina del Frente para la Victoria Margarita Ferra de Bartol, entre otros. Posteriormente, otros 13 diputados más también lo firmaron. Originalmente, esta propuesta había ingresado en 2010 en la Cámara de Diputados, pero perdió estado parlamentario en diciembre sin ser tratada. En realidad, se trata de una iniciativa promovida por la Red Federal de Familias, una alianza “antiderechos” de grupos católicos y evangélicos”, que repudió la sentencia de la Corte sobre los casos de aborto no punible y que desde la sanción del matrimonio igualitario está juntando firmas para presentar una iniciativa popular en el Congreso para derogarlo.

Integrantes de la red el año pasado presionaron en Misiones a la familia de una adolescente de 14 años, que había quedado embarazada cuando un tío la violó –en represalia porque había contando que él había abusado de su hermanita–, para que desistiera en su reclamo de la realización del aborto al que tenía derecho por ley. “No maten al niño, dénnoslo a nosotros” exigieron los “antiderechos” en un comunicado en aquel momento.

Hay otro proyecto en Diputados, que apunta en la misma línea. En abril, la diputada puntana Bianchi, también ferviente opositora al matrimonio igualitario y a la despenalización del aborto, presentó una iniciativa para promover la adopción de bebés concebidos en violaciones. También se camufla en una iniciativa de “asistencia integral a mujeres embarazadas víctimas de delitos contra la integridad sexual”. “En los últimos años, se han iniciado programas específicos de asistencia a víctimas de delitos sexuales en distintas ciudades del país; pero ninguno forma parte de un plan integral, que contemple la adopción”, dice Bianchi en los fundamentos. En su artículo tercero, la propuesta legislativa establece que “deberá agilizarse el registro de adoptantes, si la mujer victimizada por los delitos contra la integridad sexual y quedare embarazada, decide dar en adopción a su hijo al nacer; luego de un período de espera establecido”.

En el temario de la reunión del martes último de la Comisión de Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia de la Cámara baja estaba previsto empezar a discutir los dos proyectos, pero la convocatoria finalmente fue suspendida.

FUENTE: PAGINA 12 , POR MARIANA CARBAJAL

28 DE MAYO, DÍA INTERNACIONAL DE ACCIÓN POR LA SALUD DE LAS MUJERES


EL PARTO RESPETADO 

La tensión que ya es histórica –aun cuando no tiene demasiados años de desarrollo– entre las asociaciones médicas y de profesionales que asisten a las mujeres en el momento del parto y quienes, desde diferentes ámbitos, trabajan por lo que se llama “parto respetado” no ha servido más que para dejar a las mujeres de parto en la grieta de tener que someterse a las rutinas médicas institucionales o bien buscar alternativas como el parto domiciliario. Sin embargo, otras brechas se están abriendo. Parto respetado no es sinónimo de domiciliario, sino que es aquel que se vive y se protege como un proceso fisiológico y emocional saludable que no requiere intervención médica, sino acompañamiento y sostén. Dos experiencias, una en Morón, en una maternidad pública, y otra en Vicente López, en una privada, dan cuenta de que es posible atender el parto y nacimiento con respeto por quienes son protagonistas: la mujer que pare, el hijo o la hija que va a nacer y la familia que los acompaña.
María Inés F. sonríe entusiasmada. Con una mano sostiene a su beba de diez días mientras que con la otra escribe en fibrón de colorado estridente “aquí nació mi hija el 4-5-12”. Lo hace en uno de los pasillos principales del Hospital Municipal de Morón, sobre una pared que se fue grafiteando durante años para dejar registrada la llegada de las criaturas al mundo. A María Inés ese nacimiento le regaló grandes motivos de festejo, porque es el segundo en esa institución, pero el primero que parió como quiso y con quien quiso. “Cuando llegué con mi pareja al hospital para tener a nuestra hija, la partera que me atendió nos comunicó que podíamos elegir cómo parir, en unos sillones especiales que hay en la sala de partos, ‘o en el banquito ése del rincón’, me dijo, y me mostró algo que nunca había visto en mi vida. Me la quedé mirando como si fuera de otro planeta y le pregunté si estaba segura de lo que decía, porque a mi primer hijo lo había tenido en este mismo hospital pero acostada en una camilla, con las piernas sobre unos estribos y con el famoso goteo. Se rió, me respondió que las cosas habían cambiado y que ahora yo era dueña de elegir. No sé cómo, el trabajo de preparto nos fue llevando de una cosa a la otra, y de ahí al banquito. Y fue increíble esa sentada: por primera vez en mi vida vi mi propio parto, sin sondas, y con mi compañero al lado. Lo cuento en el barrio y todavía lloro de la emoción.” Ella no lo sabe, pero su caso irrumpe entre los que vienen a marcar la cancha en las instituciones públicas y en unas pocas –muy pocas– privadas, donde se trabaja para instalar nuevas prácticas de nacimiento que prescindan de partos medicalizados, inducidos y/o conducidos. La experiencia es auspiciosa y da para el ejemplo en esta Semana Mundial por un Parto Respetado, de lema “El nacimiento y la economía” porque, precisamente, avisa que no sólo las mujeres de clases acomodadas tendrían derecho a gozar de esas prácticas, antiintervencionistas y humanizadas sí, pero siempre limitadas a los bolsillos más abultado.
“¿Por qué el parto debería ser domiciliario para que sea respetado y mínimamente invasivo desde lo fisiológico?”, se preguntó Delia Zanlungo Ponce, secretaria de Salud y Desarrollo Social del municipio de Morón, casi dos años atrás, cuando asumió en esa gestión. Había motivos de sobra para encontrarle respuesta al interrogante, desde su militancia feminista y a través del parto domiciliario que experimentó con su primer hijo, Facundo, parido hace cuatro años en una de las habitaciones de su casa, hasta hace apenas quince días con su beba, Juliana Eva, que nació en el agua templada de la bañera. Lo personal se alimentó de lo público en la promulgación en 2004 de la Ley 25.929, de derechos de padres e hijos durante el proceso de nacimiento, y desde que el entonces intendente Martín Sabbatella decidiera incorporar al municipio un área de Políticas de Género que Zanlungo Ponce dirigió. Hoy, con Lucas Ghi continuando esa traza, deberían alcanzarse en el ámbito hospitalario las metas que propone el parto humanizado. El hombre dejó clara la intención el 8 de marzo último, en el Día Internacional de la Mujer, cuando inauguró la misma sala que utilizó María Inés F. para facilitar el nacimiento de su hija. “Esta sala de preparto tiene que ver con un nuevo concepto de la maternidad centrada en la familia, humanizada y que expresa el perfil del hospital que estamos construyendo”, celebró Ghi. “El espacio añade la calidez, contención y seguridad que muchas veces trasciende a la pareja en este momento especial.”

En ocasiones, Delia explica a médicos y obstétricas (el nombre técnico de “parteras”) dispuestos a dialogar que “el embarazo y el parto son una de las pocas situaciones en las que una mujer ingresa al hospital porque está sana y vital. Es un cuerpo saludable, un cuerpo que se angustia, que necesita acompañamiento emocional y físico, mientras que el sistema de salud está preparado para recibir enfermos y, en cirugía, para trabajar con personas anestesiadas. El parto que irrumpe en la institución es un evento en el que hay que manejarse con la vitalidad del dolor; es un acto fisiológico, hormonal, físico pero principalmente emocional, en el que una tiene que abrir el útero y el pensamiento. El desafío es que el sistema aprenda a acompañar a las mujeres en sus tiempos”, aun cuando fueron perdiendo el poder memorioso de parir. “Si no hay complicación, nuestro cuerpo está preparado para esto. El tacto, los sueros, la episiotomía y la cesárea tienen que ser excepción.” ¿Pero cómo cuadrar los vaivenes del cuerpo y las emociones con el tiempo institucional? “Tiene que ver con los cambios culturales de todos y todas. Digo esto porque el hecho de que las parteras sean mujeres no garantiza que los modelos más instituidos, patriarcales, médico-hegemónicos no estén instalados. Creo que en la salud pública atravesamos un proceso en el que hay tanta resistencia a lo nuevo como adhesiones. En el caso del Hospital de Morón, las obstétricas, médicos y médicas van descubriendo que, cuando una mujer está acompañada, se practican menos intervenciones y resultan mejores partos. En este aprendizaje, lo rico del Estado es que tiene la posibilidad de garantizar los derechos al vulnerable.”

Los cambios son demasiado recientes y los tiempos aún cortos como para desterrar de un plumazo algunos síntomas de destrato hacia las mujeres, viejos conocidos del sistema hospitalario argentino. Las guardias que asisten los partos no son homogéneas y por tanto las experiencias de las parturientas siguen siendo variadas, aunque prima la decisión política del contacto humanizado. La episiotomía es una de las prácticas que dejó de realizarse con éxito por la decisión tomada hace unos cinco años, si bien no se la rechaza cuando suponen que peligra el desgarro. El fortalecimiento de derechos se profundizó en la creación de un espacio para los cursos o encuentros preparto. Unas 25 mujeres, con permiso de acompañamiento, se reúnen para escuchar a las parteras y escucharse ellas en sus dudas y anécdotas, con un refrigerio que las mantiene hasta la hora de la partida: muchas son adolescentes de entre 16 y 18 años. Otras vienen de distritos alejados, con poco refuerzo alimentario. Sólo las que pasen por una cesárea podrán gozar de compañía femenina porque la sala de internación reúne todos los casos que atiende el área de Tocoginecología y esa confluencia no da margen a pernoctadas. Parejas, familiares o aquella persona que la mujer requiera, podrá ingresar a la sala de partos. El horario de visita se amplió a dos horas y hasta no hace mucho los niños y las niñas tenían vedada la entrada para conocer a sus hermanos recién nacidos.

El director del hospital, Martín Latorraca, coincide en que “desde el médico se percibe la resistencia al cambio; algunos transitan esta experiencia por primera vez. Pero hay una decisión política de poner foco en el nuevo paradigma, y lo importante es el cambio que se va operando en todos los que trabajamos en el área de Salud. El hospital nuevo se construye pensando en este tipo de cosas y en el camino se van rompiendo ciertos prejuicios. Lo cierto es que tener a alguien al lado tranquiliza a la mujer y el parto se desarrolla de otra manera”. Sin embargo, la medicalización y mecanización de las intervenciones es una realidad que pesa y “estamos reevaluando, siempre cuidando la salud de la mujer y el bebé por nacer”. Prácticas incorporadas desde el inicio de los tiempos en la profesión, “ahora se están cuestionando y observando mucho, contra lo que uno creía antes”.

Ya empezamos a notar diferencias en lo que era parto medicalizado, conducido, instrumentado, que es lo que se hizo siempre, y este nuevo parto donde la mujer está acompañada, se le respetan sus derechos, sus decisiones, sus pedidos y sus creencias. Los mismos profesionales notan las diferencias en la satisfacción de esa mujer”. El familiar deja de ser un posible agresor o un observador crítico para convertirse en un par que va a experimentar un nacimiento. “Es bueno aprender a trabajar con intervenciones sólo cuando es necesario”, afirma Rodríguez. “El parto respetado es tratar de hacer las menores intervenciones posibles, observar muy bien el proceso y sólo actuar en el caso que se requiera.




FUENTE: PÁGINA 12 - Por Roxana Sanda

VIOLENCIA DE GÉNERO EN RÍO GALLEGOS: y van...


Un nuevo hecho de violencia de género que se registró en la jornada de hoy, también ocurrió en jurisdicción de la Seccional Sexta. Esta vez ocurrió en una vivienda de calle Amado Nervo al 1300, desde donde solicitaron una ambulancia debido a que había una mujer que fue golpeada en la cabeza con un palo.

21:59 | Un nuevo hecho de violencia de género que se registró en la jornada de hoy, también ocurrió en jurisdicción de la Seccional Sexta. Esta vez ocurrió en una vivienda de calle Amado Nervo al 1300, desde donde solicitaron una ambulancia debido a que había una mujer que fue golpeada en la cabeza con un palo.
Inmediatamente se hizo presente una comisión de uniformados y al constatar lo informado solicitaron la ambulancia. Los médicos al llegar a la vivienda, asistieron a la mujer y luego procedieron a trasladarla al nosocomio.
Mientras tanto, en el lugar el personal policial solicitó la presencia del personal de la División Criminalística para que realicen las pericias correspondientes del caso.
Mientras tanto, se pudo saber, el que el hombre sospechoso de golpear a la mujer, fue aprehendido y llevado a la dependencia, dándose aviso al Juzgado de Instrucción de turno.

Fijo domicilio
Una vez que se terminó con las pericias y las actas correspondientes, desde la sede judicial se determinó que el hombre una vez cumplidos los plazos legales, fije domicilio quedando a disposición del magistrado interviniente.
Por otra parte, se pudo saber que la mujer afortunadamente sufrió lesiones leves producto del golpe.
Fuentes extraoficiales consultadas por TiempoSur comentaron que esta no sería la primera denuncia que radica la víctima, ya lo habría hecho en otra oportunidad y por la cual se habría separado.
Al parecer, luego de esto la pareja habría intentado nuevamente una relación que tuvo este final, una nueva denuncia por violencia de género

FUENTE: TIEMPO SUR.

martes, 22 de mayo de 2012

URUGUAY: MÁS BENEFICIOS PARA VÍCTIMAS DE VIOLENCIA


Actualmente la ley 18.850 concede algunas prestaciones como pensión y asignaciones familiares a hijos de personas fallecidas en los casos de violencia doméstica.

En ese sentido, se está solicitando al Gobierno que se extienda el alcance de dicha ley para que comprenda a las víctimas de aquellas situaciones en las que el homicidio se comete en un marco diferente al de la violencia doméstica.

La iniciativa es impulsada por el diputado del Partido Nacional, Pablo Abdala. Con él fue la entrevista de este domingo de Espectador al Día.

Abdala explicó que la iniciativa surge de la necesidad de que el Estado ampare a las víctimas de hechos de violencia en general, no solo de violencia doméstica”.

“En el primer cuatrimestre del 2012 se cometieron 111 homicidios, una cifra que más que duplica a la que corresponde al mismo período del año pasado”, explicó el diputado, que consideró además que en estos casos “los daños que se producen son inconmensurables, y hay familias que se ven particularmente afectadas por esta situación”.

Se refirió particularmente al caso de familias que cuentan con hijos menores de edad “que de buenas a primeras, de la noche a la mañana, se encuentran con la desgarradora circunstancia de que ya no cuentan con su padre o su madre, que es, en la generalidad de los casos, el sustento principal de los ingresos de esa familia”.

El diputado aseguró que “hay una responsabilidad genérica del Estado” en estos casos. Según explicó, al tener este “a su cargo el cometido esencial de darle seguridad a la población” –una obligación que para el diputado “en los hechos no se cumple a cabalidad”– el mismo Estado debe “intentar compensar en algo esa situación, dándole apoyo a esas familias que se ven notoriamente afectadas por los hechos de violencia”.

Abdala explicó que la ley 18.850 “consagra una serie de prestaciones, básicamente dos: una pensión servida por el Banco de Previsión Social (equivalente a la pensión por invalidez que hoy paga el BPS) y las asignaciones familiares que sirve el Ministerio de Desarrollo Social, asociadas a la concurrencia de los menores al sistema educativa”.

“Lo que nosotros estamos proponiendo”, señaló, “es simplemente la extensión de esos beneficios, el alcance de esa ley ya vigente, a todos los casos de fallecimientos producidos como consecuencias de la violencia, y no solo a los casos específicos de violencia doméstica”.

El diputado nacionalista agregó que “esta solución no implica un impacto desde el punto de vista económico” ya que “111 homicidios es muchísimo desde el punto de vista de la seguridad pública, pero es poco o nada desde el punto de vista del financiamiento que una solución de estas características demanda”.

Para Abdala, el planteo se puede complementar con otros ya existentes en distintos ámbitos, tanto del Gobierno como de las comisiones parlamentarias.

fuente: ESPECTADOR AL DÍA - URUGUAY

VEINTITRÉS ABUSOS SEXUALES DENUNCIADOS EN LO QUE VA DEL AÑO EN TRELEW


Su titular, Sandra Muñoz, dijo que la violación “es el hecho más aberrante que puede sufrir una mujer”. Por otro lado, trazó un balance de la reciente reunión celebrada en Rawson por las comisarías de la Mujer de la provincia y habló de las actividades de capacitación.


La jefa de la Comisaría de la Mujer de Trelew, comisario inspector Sandra Muñoz dio a conocer la cantidad de abusos sexuales que se llevan registrados en la dependencia a su cargo en lo que va del año. Detalló además las actividades de capacitación del personal a su cargo. A continuación se transcribe el diálogo que mantuvo con Jornada.

-¿Qué balance hace del reciente encuentro de las comisarías de la Mujer realizado en Rawson?

-Muy positivo. Realmente es la primera vez que podemos reunirnos todas las comisarías de la provincia y pudimos contarnos nuestras experiencias de trabajo, en donde si bien es que todas trabajamos sobre la misma temática, hay una forma muy particular de cada jurisdicción en lo que es el Poder Judicial y en el civil de intervención en el abordaje.

-¿Qué importancia le asigna a la Comisaría de la Mujer en el esquema de seguridad pública?

-La considero muy importante porque la comisaría por la temática que aborda está dentro de lo que es la familia, o sea, es el eslabón de toda sociedad. Tenemos que desde ahí ver cuál es el origen de las conductas violentas. El perfil que reúne por ahí el delincuente está dado a la niñez que ha tenido. Marcamos por ahí esto de que el no tener un hogar constituido o por lo menos con las normas o las bases que rige la sociedad después tenemos las consecuencias en estas personas.

-¿Son frecuentes las actividades de capacitación para el personal de las comisarías?

-Sí. Tratamos de poder contar con jornadas frecuentes. A veces escapa a nuestra voluntad. Últimamente las comisarías están recibiendo capacitación de la Subsecretaría de Desarrollo Humano y Familia y recientemente la última fue de la Subsecretaría de Derechos Humanos, en donde se hizo el abordaje de la violencia desde la perspectiva de género y también el abordaje en violencia familiar.

-¿Qué cantidad de intervenciones han tenido en lo que va del 2012?

-Hasta el momento llevamos un total de 1.132 personas atendidas. Esto a la fecha que estamos del año ha sido significativo, o sea e cuanto al año anterior ya lo superamos. Quiere decir que siempre vamos en aumento en la atención.

-¿Cuál es el caso más común en el que intervienen ustedes?

-En el cotidiano, en la situación que se da en una familia, Generalmente llega acá la mujer que ha sido violentada desde la parte psicológica, esto es insultada, menospreciada. Después cuando llega acá es cuando ya ha superado la otra etapa de la agresión física. Entonces en eso es en lo que cotidianamente intervenimos: la mujer que ha sido golpeada.

-¿Son muy frecuentes los casos de violencia familiar en Trelew?

-Sí. No solamente en Trelew sino a nivel provincial. Estamos todas las comisarías más o menos manejando las mismas cifras, o sea en cuanto a que es algo reiterativo la presencia de las mujeres en la comisaría.

-¿Por qué ocurren los casos de violencia familiar?

-Y son muchos los factores que llevan a la violencia familiar. Generalmente están dados por la faz económica, la social, hay también factores que la potencian. Está incluido el alcohol, las sustancias no permitidas, hablamos de droga. Su historia familiar, cómo ha sido desde su niñez. Siempre se remarca que han crecido en un círculo violento, donde no vieron otra cosa que la violencia. Porque también se tiene en cuenta que la violencia se aprende. No es que uno nace violento o hereda de los padres un gen que lo hace violento. La violencia se aprende. Esos son todos los factores que influyen para que exista la violencia familiar.

-¿Hay alguna sanción para el marido golpeador?

-La ley provincial prevé sanciones. Esto va a nivel de la resolución de Fiscalía o del juez interviniente si disponen una sanción o no.

-¿Cuántos casos de violación o de abuso sexual han tenido en el 2012?

-Hemos tenido en lo que va de este año veintitrés abusos sexuales.

-¿Cuál ha sido el último y cómo ocurrió?

-El último en el que ha tomado intervención esta comisaría fue el hecho de la nena que salía de la escuela y fue interceptada por un desconocido que la ultrajó. La nena es una menor de 16 años de edad.

-¿Qué tipo de apoyo le da el Estado a la mujer violada?

-En este momento contamos con el apoyo del Servicio de Asistencia a la Víctima del Delito (SAVD), que es dependiente del Poder Judicial, que es el que brinda la contención y el asesoramiento. Después hay una ley de protección a la víctima, en donde se le da a la víctima una ayuda económica o lo que necesite la mujer, ya sea para un tratamiento psicológico o lo que ella requiera.

-¿Le quedan secuelas psicológicas de por vida a la mujer violada?

-Sí. Es el hecho más aberrante que puede sufrir una mujer. Las secuelas son de por vida, amén de que las puede aminorar con un tratamiento psicológico, porque únicamente una contención psicológica es la que la ayuda a seguir adelante. No nos olvidemos que más allá de la parte física, violan toda su intimidad, todo su ser como persona. Creo que es el hecho más doloroso y del que más cuesta salir adelante.

-¿Ustedes trabajan en conjunto con las otras comisarías de la ciudad?, y, en tal caso, ¿cuándo lo hacen?

-Sí. Habitualmente trabajamos en conjunto. Hoy por hoy la mujer sabe de la existencia de la comisaría y llega en forma directa. Si no lo hace en forma directa y se presenta en la comisaría de jurisdicción, se le da conocimiento de que si ella desea radicar la denuncia con nosotras, se acerca el personal o ella es trasladada acá. A su vez también esta comisaría no deja de prestar las funciones de seguridad como cualquier otra policìa. Colaboramos en los recargos, en la faz de la seguridad.

-¿Hay acercamientos con las otras comisarías de la Mujer de la provincia?

-Vemos con agrado el apoyo institucional ya sea de la Unidad Regional como del señor jefe de Policía que nos ha permitido estos acercamientos de las comisarías entre nosotras y de las capacitaciones que estamos recibiendo. Con mucho esfuerzo está participando la gente de Esquel, de Comodoro Rivadavia, de Puerto Madryn y las de acá del Valle. 

FUENTE: LA JORNADA

EL JUEZ DEL AVENIMIENTO, ACUSADO

Por Eva Giberti Que el procurador general de la provincia de La Pampa acusará sin titubeos, con convicción y certezas propias del análisis de los hechos, es una suposición fundada. Que la Cámara de Diputados –según informan los medios de comunicación– sostendrá una denuncia contra dos de los jueces que promovieron el avenimiento en la historia de Carla Figueroa constituye un modelo de responsabilidad legislativa. Que los denunciados, refugiados en la legalidad de la jubilación y de la licencia, se sumerjan en estas pausas, que los aíslan del contacto con sus pares y otras gentes, sugiere un modo de estar en el mundo. Eligiendo ausentarse para cuidarse a sí mismos y anticipándose a cualquier roce incómodo. No se puede dudar de la capacidad de anticipación de estos jueces. Cuando fue preciso analizar el expediente de un violador y la alternativa del “perdón” por parte de su víctima, dispuesta a casarse con él, la figura del avenimiento calzaba justo para “cuidar “a los dos. Un contrato matrimonial sacralizado, como si el violador y su víctima estuvieran en el mismo plano. Esta realidad pudo concretarse porque contamos con la fuerte y sólida figura del consentimiento, que reclama la garantía de una aplicación ética por parte de los jueces. La solución propuesta por los jueces se complicó con el homicidio de Carla y este avenimiento trascendió. De lo contrario hoy tendríamos un violador en libertad (otro más). Los fiscales y los informes psicológicos habían advertido que el consentimiento de Carla para “perdonar” al violador y casarse con él debía ser libre y pleno. Para que el consentimiento sea válido es preciso que quien consiente disponga de capacidad de reflexión y lucidez como para evaluar los posibles resultados de su decisión. Y en este caso, tampoco estar expuesta a presiones interesadas en la libertad del preso. No se trataba del mero “consentir” cuando la voluntad simplemente acepta llegar al fin que se propone, pero mediatizada por quien se lo sugiere. Porque en esa circunstancia se termina consintiendo en la mediación, o sea aceptando la propuesta de los jueces. Tal como sucedió. El consentimiento que se solicitaba para Carla era “libre y pleno”, consciente en el bien y el mal, de allí su relación con la vida real, que precisa claridad por parte de la víctima según sean sus condiciones emocionales. Carla, una adolescente, había sido violada y sobrellevaba desde niña una historia vinculada con violencia familiar. Era un ser humano superlativamente vulnerable, cuyo consentimiento “libre y pleno” para casarse con un violador resultaba dudoso. Entonces ese consentimiento exigía la presencia del consilium, “aquello que la razón aconseja”, pretensión que introdujo interminables discusiones en la Edad Media y que los fiscales pampeanos enarbolaron por estar a derecho y porque para ellos era evidente la situación de vulnerabilidad en la que Carla se encontraba. El “consentimiento” interpretado ad libitum, o sea a gusto y placer, según el deseo de quien dirige los avatares de una causa, puede derivar en una imposición encubierta. Cuando quien escribe se entrevera en causas judiciales sin disponer del expediente, arriesga equivocarse. Los medios nos cuentan los hechos y los asumimos. Pero no hay error en un procurador general que, decidido, acusará a un magistrado. Tampoco lo hay en una Cámara de Diputados que denuncia a dos jueces y en fiscales y psicólogos que escriben aquello que piensan y diagnostican ante una víctima en peligro. Caído el avenimiento del Código Penal, tardíamente, fenomenal descuido de los legisladores y penalistas ¿qué van a inventar para liberar a los violadores cuyas víctimas eran novias o mujeres cuya vulnerabilidad las torna capaces de retirar la denuncia inicial? Cualquiera sea la derivación de esta historia, el ejemplo de lo que puede hacerse, tal como se asume en nombre de la ley, se rastrea hoy en el meridiano de La Pampa. FUENTE. PÁGINA 12

Duro de Domar - Cualca - Violencia Obstétrica 17-05-12